INFERTILIDAD Y ESTERILIDAD La infertilidad significa incapacidad para tener hijos, pero con posibilidad de embarazo, que no llega a término. Por lo tanto, una mujer infértil es la que queda embarazada, pero no llega a tener hijos, manteniendo la pareja vida sexual estable durante 1 año, mientras que la estéril no consigue embarazos. La esterilidad se define como la incapacidad de concebir, es decir, la imposibilidad de embarazo. En la práctica se considera estéril a la pareja en la que, después de mantener relaciones sexuales normales sin utilizar ningún tipo de método anticonceptivo, no hay concepción. Valoración La infertilidad se puede considerar primaria cuando nunca se ha producido un embarazo, la secundaria indica que la mujer logró quedar embarazada anteriormente, aunque solo haya sido una vez, pero que no logra embarazarse de momento. Otro tipo es la infertilidad relativa, que se refiere a un conjunto de condiciones que impiden o posponen el embarazo, pero que casi siempre son incorregibles. La esterilidad indica que es imposible que se efectúe la concepción porque el factor causal es irreversible. La imposibilidad para el embarazo, generalmente, está dada por la presencia de anormalidades de la anatomía o fisiología del sistema reproductor. Como para la concepción, se necesita que se lleven a cabo procesos específicos que se producen en un tiempo determinado, para investigar las causas de la infertilidad se hace necesario examinar a ambos miembros de la pareja, tratándoseles como un todo. Ambas personas se evalúan de manera sistemática buscando la causa del problema, que, de no conocerse, no tiene éxito cualquier tratamiento que se lleve a cabo. Se calcula que 15 %, aproximadamente, de todos los matrimonios no tienen hijos. Se engloban en esta tasa, tanto a los que desean tener descendencia, como a los que no quieren y realizan anticoncepción. Se incluye también a las parejas que inician las relaciones sexuales tardíamente, en una época poco propicia para conseguir un embarazo. Causas Antiguamente se creía que la mujer era siempre la responsable de la falta de descendencia. Hoy se sabe que el hombre desempeña un papel tan importante como la mujer, y que, frecuentemente, la esterilidad e infertilidad surgen por la suma de varios factores existentes en ambos cónyuges. Por esto puede suceder que una pareja estéril se separe y que ambos cónyuges vuelvan a formar pareja, con otras personas diferentes y las 2 nuevas uniones sean fecundas. Las causas capaces de producir infertilidad son muy numerosas. Se pueden agrupar en los apartados siguientes: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. Causas cervicales (alteraciones del moco cervical). Causas uterinas (fibromas, anomalías congénitas, pólipos, infecciones y cuerpos extraños). Causas tubáricas (infecciones y obstrucciones). Causas ováricas (ciclos anovulatorios e insuficiencia progestacional). Causas de la vulva y vaginales (relajación del suelo perineal, prolapsos, infecciones, desgarros y erosiones). Causas psíquicas. Causas inmunitarias. Causas generales. Causas masculinas: a. b. Alteraciones en la espermatogénesis (orquitis y varicocele). Trastornos de la vía de excreción espermática (epidídimo, conductos deferentes, vías seminales, eyaculadores, uretra, etc.). c. d. Alteraciones del órgano de la cópula (criptorquidia, anorquia y ectopia testicular). Disfunción sexual (coitos inadecuados en tiempo e impotencia). Existen un grupo de parejas en las que, a pesar de un estudio exhaustivo, no se encuentra causa alguna que pueda explicar su falta de descendencia. Representan aproximadamente 15 % de todas las parejas estériles. El criterio general para dar inicio a la evaluación de la infertilidad, está fundamentado en la práctica de relaciones sexuales desprotegidas efectuadas durante 1 año, sin que la mujer logre concebir. La investigación completa de las causas incluye examinar todos los factores que participan en la concepción. Se valora la anatomía genital y la fisiología de ambos compañeros que va a incluir el estudio del eje hipo-tálamo pituitario ovárico, el funcionamiento de las trompas de Falopio, el medio cervical y endometrial, el eje hipotálamo pituitario testicular y la producción de espermatozoides y su motilidad. En la evaluación también se tiene en cuenta la frecuencia y método del coito y el estado emocional de ambos cónyuges. De forma general, la mayoría de las personas que presentan esta situación son remitidas a una consulta de especialistas en el tema. La pareja que comienza el proceso de evaluación de la infertilidad, ocasionalmente puede presentar temor, vergüenza y ansiedad, pueden llegar a considerarse anormales porque no logran concebir. La entrevista inicial puede ser un buen momento para lograr su cooperación y motivarlos. El personal de enfermería debe crear una atmósfera empática y permisiva que ayude a la pareja en la evaluación. Si la pareja reconoce su frustración, temor y ansiedad acepta mejor la situación y la ayuda que se le brinde. Tabla 14.1. Resumen de los factores que influyen en la esterilidad y métodos diagnósticos La entrevista inicial comienza con la historia clínica completa de la pareja, en esta se pueden descubrir factores que influyen en la fertilidad y se evalúa su estilo de vida y expectativas. Los detalles respecto a los antecedentes menstruales, embarazos anteriores, antecedentes patológicos o procedimientos quirúrgicos y hábitos personales (dieta, tabaquismo, alcoholismo o farmacodependencia) pueden ayudar a la evaluación. Una vez establecida la historia clínica médica, se obtiene información de los hábitos sexuales de la pareja. El personal de enfermería que se siente cómodo con su propia sexualidad y tienen experiencia en tratar estos temas experimenta menor dificultad para discutir los detalles de la vida sexual. La atmósfera de confianza se establece considerando, en primer término, temas no relacionados con la sexualidad. A continuación la entrevista se orienta hacia áreas más delicadas como la frecuencia y el método de coito y la satisfacción sexual. Infertilidad masculina Se puede definir la infertilidad masculina como la incapacidad del varón para fecundar el óvulo. Valoración En la valoración de los factores de la infertilidad masculina hay que tener en cuenta que se puede asociar o no a la impotencia, así como no ser una condición irreversible como en el caso de la esterilidad. Las estadísticas señalan que el varón es el causante de 30 a 40 % de todos los matrimonios estériles o infértiles. Es importante la recolección de datos mediante el interrogatorio, exploración física y pruebas diagnósticas. El interrogatorio (anamnesis) precisa la frecuencia de las relaciones sexuales, anomalías congénitas, enfermedades inflamatorias, infecciosas y de transmisión sexual y procedimientos quirúrgicos como hernia, apendicetomía y otros de órganos genitales. Se precisa su relación con agentes ambientales contaminantes, fármacos, sustancias químicas y radiaciones. En la exploración física se realiza un examen físico general cuidadoso con especial atención del sistema endocrino precisando hipertiroidismo, etc. En el sistema genitourinario se incluye posición, tamaño y consistencia de la próstata y presencia o no de varicocele con la realización de un examen exhaustivo del pene. Las causas masculinas capaces de producir infertilidad son muy numerosas, se pueden agrupar de la forma siguiente: Fecundidad femenina El papel de la mujer en la fertilidad es más complejo que el del varón. No solo es necesario que ocurra la ovulación, sino que se deben suceder varios hechos para que el cigoto se implante y continúe. Valoración En la valoración de la fecundidad femenina es muy importante tener en cuenta los factores que influyen. Las causas de infertilidad femenina son múltiples.Es importante la recolección de datos mediante el interrogatorio, exploración física y las pruebas diagnósticas. En el interrogatorio (anamnesis) se señala el motivo de la consulta, en la historia de la enfermedad actual se recoge el tiempo de la infecundidad, si se utilizó anticonceptivo, el tiempo y tipos, los antecedentes ginecológicos como: edad de la menarquia, fórmula menstrual y sus características, fecha de última menstruación (FUM) y otros elementos de la historia clínica. En cuanto a los antecedentes ginecológicos se precisa el número de embarazos, partos y abortos. En el examen psicosocial se enfatiza, en especial, en lo sexual como frecuencia del coito y sus características. El examen físico debe ser el punto de partida de cualquier evaluación de infertilidad. Los procesos y enfermedades, como afecciones de la tiroides y diabetes, pueden interferir con la función reproductiva femenina. Otros problemas, como hipertensión, enfermedades cardiovasculares y afecciones renales, interfieren con la evolución del embarazo normal y se deben evaluar. Es preciso conceder atención al estado nutricional de la paciente y a la proporción de grasa del cuerpo. Una proporción de menos de 10 % de grasa en el cuerpo puede indicar desnutrición o sobreen-trenamiento. Cuando se restituye la grasa mediante cambios dietéticos o reducción del ejercicio, la ovulación se reanuda de manera espontánea en la mayor parte de los casos. El examen pélvico puede aportar evidencias de afecciones reproductivas. Las masas ováricas como los quistes interfieren con la ovulación. El engrosamiento de los anexos puede indicar infecciones pélvicas pasadas, que dejan cicatrices. El dolor pélvico puede indicar infección crónica, como la producida por Chlamydias. La nodularidad a lo largo del ligamento uterosacral o un útero fijo y en retroflexión, con frecuencia se relacionan con endometriosis. Es de gran interés la observación de la vulva para detectar el grado de desarrollo sexual de la paciente, si es muy joven, la presencia de malformaciones congénitas o algún otro proceso ginecológico; la presencia y disposición del vello, el grosor de los grandes labios, el tamaño del clítoris, la presencia del himen, intacto o no, las secreciones vestibulares, el grado de apertura de la vulva y la presencia de prolapsos. El examen con espéculo es obligatorio y se realiza antes del tacto y, en caso de que vaya a recoger muestra para investigaciones, no se utiliza lubricantes. Este examen permite conocer: la elasticidad y longitud de la vagina, presencia o no de cuerpos extraños, características del cuello del útero, procesos patológicos cervicales y las características y localización de secreciones genitales. El tacto genital bimanual se realiza con un guante estéril sin lubricante con el fin de precisar: posición, tamaño y consistencia del cuello y del cuerpo del útero, grosor y longitud de las trompas, movilidad y tamaño de ambos ovarios y la elasticidad de los fondos de saco de Douglas. En caso de ser necesario, se mide la longitud de la cavidad uterina (histerometría) desde el exocérvix hasta el fondo, utilizando un histerómetro que es una varilla metálica graduada en centímetros, que se introduce a través del cuello uterino. Es necesario tomar muestras con la finalidad de detectar Chlamydias y gonorrea en el examen físico. La inflamación cervical crónica (cervicitis) o la displasia cervical reducen, en ocasiones, la cantidad y calidad del moco cervical. Se realiza la prueba de Papanicolaou y se investigan los resultados anormales. De manera ocasional, al corregir problemas cervicales sencillos se logra éxito en la concepción. Las pruebas diagnósticas que se le realizan a la mujer, son las siguientes: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. Moco cervical. Exudado vaginal. Curva térmica. Legrado diagnóstico premenstrual. Biopsia de endometrio. Histerosalpingografía. Neumoginecografía. Insuflación tubárica. Laparoscopia ginecológica. Test poscoital cervical y fúndicos. Dosificación hormonal. Citología funcional. Estudios inmunológicos. Funcionamiento ovárico El fallo ovulatorio es una de las causas más frecuentes de infertilidad, las mujeres presentan gran cantidad de patrones ovulatorios, desde la ovulación normal una vez por ciclo hasta la ovulación que se produce solo 2 o 3 veces al año. Es evidente que la ovulación infrecuente produce infertilidad. Por lo tanto, en estas mujeres se averiguan con cuidado los antecedentes menstruales, se efectúan registros de temperatura basal del organismo y se examina el moco cervical para medir la eficacia de la ovulación. En las diferentes estadísticas se calcula que el ovario es el responsable de la esterilidad entre 15 y 38 % de todos los casos. Cabe clasificar las causas ováricas productoras de infertilidad en los grupos siguientes: 1. 2. 3. 4. 5. 6. Anomalías congénitas. Insuficiencia ovárica primaria y secundaria. Ovarios poliquísticos. Deficiencia de la fase lútea. Endometriosis. Inflamación y tumores. La historia menstrual puede indicar ciclos irregulares o episodios de amenorrea, que apuntan hacia ovulación infrecuente o disfunción en el eje hipotalamopituitario ovárico. Los cambios de temperatura basal del organismo sin el pico máximo durante la ovulación indican problemas ovulatorios. El moco cervical que no adquiere consistencia clara y forma cordones que son el preludio de la ovulación, también indica afecciones ovulatorias. La insuficiencia del cuerpo lúteo, o fase lútea inadecuada, se caracteriza por la producción deficiente de progesterona por parte del cuerpo lúteo. Exámenes complementarios Existen 2 pruebas diagnósticas que ayudan, de manera específica, a evaluar el funcionamiento ovulatorio: 1. 2. Los valores de progesterona en suero. La biopsia del endometrio. La simple medida de la progesterona en el suero, mayor que 3 mg/mL, es una evidencia indirecta de ovulación. La biopsia del endometrio puede indicar la ovulación y, demuestra los cambios predecibles y progresivos que, de modo normal, ocurren en el endometrio después de esta. En la actualidad se realizan otros estudios, estos son: 1. 2. 3. 4. Hormona luteinizante (LH), que es otro indicio de la ovulación. La hormona luteinizante alcanza un máximo poco antes de la ovulación y al medir sus valores se pude predecir el día de la ovulación, para que se lleve a cabo el coito o la inseminación artificial en el momento correcto. Se hacen pruebas de orina a diario, que se inician poco antes del día en que se espera la ovulación. El cambio de color de los reactivos del estuche indica la concentración de hormona luteinizante en orina. El moco cervical también permite valorar la actividad ovárica y detectar procesos infecciosos endocervicales. La secreción de moco varía sus características durante el ciclo menstrual, en la fase proliferativa es escaso y débil, en los días de la ovulación es abundante, cristalino y muy filante y en la etapa luteínica es escaso y poco filante. El estudio del moco cervical desempeña un papel importante para determinar la penetración espermática in vivo e in vitro ya que este puede actuar como barrera. El exudado vaginal es de gran utilidad para detectar procesos infecciosos y para determinar el pH, que desempeña un papel importante en el mecanismo de autodefensa vaginal. Curva térmica (temperatura basal): en la mujer la temperatura está sometida a influencias que se reflejan en la curva térmica basal. Su fundamento es el aumento de la temperatura de 0,5 hasta 1 ºC por encima de lo habitual, medida en condiciones basales a partir de la ovulación y permite diagnosticar la existencia de la fase luteínica por la acción de la progesterona, ya que los centros termorreguladores del hipotálamo responden a la acción de esta hormona, por lo que aparece una meseta en la segunda mitad del ciclo menstrual; en el momento en que se inicia el ascenso ocurre la ovulación lo que permite determinar el momento en que ocurre. El personal de enfermería debe orientar a la paciente en forma detallada sobre: a. b. c. 5. 6. 7. Objetivos de la prueba. Que debe medir su temperatura a la misma hora por la mañana, inmediatamente después de despertarse y antes de levantarse sin ingerir alimento fumar o hablar. Anotar en forma apropiada en una libreta y trasladarla después a un gráfico graduado en décimas. Legrado diagnóstico premenstrual: esta biopsia permite el estudio histopatológico del endometrio los días previos a la menstruación (24 o 26 días del ciclo) y, de esta forma, comprobar si es de tipo secretor por la existencia del cuerpo amarillo activo, lo que ayuda al diagnóstico, casi seguro, de la ovulación. Citología vaginal funcional o ciclograma: su fundamento consiste en los cambios cíclicos o cronológicos que experimentan las células vaginales por la acción de cada una de las hormonas, lo que sirve para valorar el grado de actividad ovárica, ya que, por la influencia de los estrógenos, se descaman las células superficiales eosinófilas, siendo extendidos limpios, y por la acción de la progesterona el extendido tiende a ser más sucio descamándose las células en placas, predominando las células intermedias y superficiales basófilas. Las muestras se recogen del tercio superior de la pared lateral de la vagina, en los fondos de los sacos laterales, por ser la región donde mayores variaciones cíclicas se producen por el estímulo hormonal en los días: 8-9; 11-12; 14-15; 18-19 y 24-25 de un ciclo menstrual. Biopsia de endometrio. Intervención La intervención de enfermería se lleva a cabo mediante acciones que realiza este personal para enseñar a la paciente en su cooperación durante las técnicas diagnósticas, según la prueba que se ha de realizar. FACTORES UTERINOS El medio uterino depende, en gran parte, del funcionamiento ovárico. Como se mencionó, el endometrio debe estar en armonía con los patrones hormonales. La estructura uterina debe ser tal que permita la implantación y crecimiento del embrión. La inflamación crónica del útero produce adherencias que restringen el crecimiento muscular durante el embarazo, esta enfermedad se denomina síndrome de Asherman, que se asocia con el aborto crónico. Cuando el útero se manipula con instrumentos de manera frecuente, como al efectuar abortos repetidos, se puede producir este problema. Los tumores fibrosos benignos también contribuyen al aborto espontáneo repetido, en ocasiones, se pueden eliminar por intervenciones quirúrgicas según su ubicación. Las malformaciones congénitas del útero también reducen la fertilidad, algunas se corrigen de manera quirúrgica. La biopsia del endometrio ayuda a diagnosticar estos problemas. Factores tubáricos La trompa de Falopio es más que un simple conducto entre el ovario y el útero. Las trompas participan en la recuperación del óvulo a partir del folículo ovárico, proporcionan un medio en el cual se puede efectuar la fecundación y, son el método por el cual el cigoto se transfiere al medio uterino. Cualquier daño a las estructuras ováricas reduce la fecundidad por impedir el transporte del óvulo. Aunque existen defectos congénitos que producen bloqueo de las estructuras tubarias, la causa más frecuente de oclusión es la infección. Cualquier infección bacteriana anaerobia (salpingitis gonorréica aguda, Chlamydias, enfermedad inflamatoria pélvica inespecífica, etc.) puede dejar cicatrices residuales que bloquean la luz de la trompa o dañan la franja del extremo tubario. Se piensa que el dispositivo intrauterino ocasiona estado inflamatorio crónico subclínico que también contribuye a la formación de cicatrices en las trompas. La peritonitis por rotura del apéndice puede ocasionar adherencias pélvicas. Exámenes complementarios Para evaluar la función de las trompas es necesario visualizarlas, ya sea por métodos directos o por fluoroscopia, mediante un procedimiento quirúrgico denominado laparascopia diagnóstica, estos estudios son: 1. Laparascopia diagnóstica: los avances en tecnología de fibras ópticas permiten que el médico vea el interior del útero con el histeroscopio. Cuando se diagnostica bloqueo de las trompas mediante la laparascopia es necesario llevar a cabo una histerosalpingografía para determinar la ubicación exacta de la obstrucción. Este método además de diagnóstico puede ser curativo, ya que el paso de la sustancia de contraste a través de las trompas elimina adherencias pequeñas. Se piensa que también estimula una acción similar en el interior de las trompas. La paciente se prepara para el procedimiento del mismo modo que para una anestesia general, indicando que no debe ingerir alimentos ni bebidas por un lapso de 6 a 8 h antes de la intervención. No se requiere rasurar ni de enema en la mayoría de los casos. 2. Histerosalpingografía: este procedimiento casi siempre se efectúa en el departamento de radiología y requiere de 20 a 30 min. En la preparación de la paciente se suministra ibuprofeno o naproxeno 1 h antes del procedimiento. Se prepara a la paciente igual que para el examen pélvico. El procedimiento consiste en: a. b. c. d. Se introduce tinte radioopaco a través del cévix y se observa por fluoroscopia hasta que penetre al útero y a las trompas. Se confirma que estas están desocluidas cuando se observa que el tinte penetra a la cavidad peritoneal. Si una o ambas trompas presentan bloqueo es posible observar el punto de oclusión cuando el tinte deja de avanzar. Se toman radiografías a intervalos adecuados para tener un registro permanente y ayudar al cirujano en caso de que vaya a intentar la reconstrucción tubaria. Los efectos adversos de esta prueba son: a. b. Se producen calambres que duran de 1 a 2 h tras el procedimiento. La mayor parte de las mujeres pueden regresar al trabajo el mismo día o al día siguiente sin experimentar dolor o incomodidad significativa. Los cuidados de enfermería son los siguientes: a. b. c. d. e. f. g. h. i. j. k. l. 3. Velar que la paciente, antes de esta prueba, tenga realizada la citología orgánica y sus resultados sean negativos. Tener realizado exudado vaginal y que sea negativo. Preparación psicológica, explicándole en qué consiste la prueba, tranquilizándola para que coopere y asista confiada. Orientarle que asista al cuarto y séptimo días después de la menstruación. La noche antes de la prueba debe cumplir indicaciones con relajantes o espasmolíticos del tipo del pahomín o papaver, para evitar espasmos cervicales. Suministrar enemas evacuantes, con agua hervida para evacuar residuos del proceso de digestión y mantener libre el colon. No debe tener contacto sexual la noche anterior. Debe concurrir en ayunas para evitar complicaciones como vómitos. Evacuar vejiga antes de la prueba. Preparar el equipo y material que deben estar en óptimas condiciones y estéril. Ayudar al médico durante el procedimiento en todo lo que sea necesario. Esta prueba está contraindicada en hemorragias uterinas, infecciones ginecológicas bajas y en embarazos. Ginecografía o neumoginecografía: consiste en realizar un estudio radiográfico de la cavidad genital, mediante la realización previa de un neumoperitoneo lo cual permite precisar el contorno de dichos órganos y diagnosticar tumoraciones. Los cuidados de enfermería consisten en: a. b. c. d. e. 4. Se realiza entre el cuarto y séptimo días después de la menstruación, para asegurarse que no exista embarazo. Comprobar que la paciente no presente: sangrado, cervicitis, inflamación pélvica o cualquier otra infección ginecológica. Brindar apoyo emocional a la paciente. Preparar el material y el equipo necesario extremando las medidas de asepsia y antisepsia. Cooperar con el médico durante el procedimiento en todo lo que sea necesario. Quimiografía o insuflación tubárica: permite valorar la permeabilidad tubárica y su funcionamiento haciendo pasar gas (CO2). Para esta investiga ción se utiliza el insuflador de las trompas de Rubin y la cánula de insuflación uterotubárica que se coloca en el cuello del útero. El resultado de esta prueba se recoge gráficamente. En ocasiones, además de su valor diagnóstico también es terapéutico ya que desaparece la obstrucción. Los cuidados de enfermería consisten en: a. b. c. d. e. f. Se realiza entre el cuarto y séptimo días después de la menstruación. Comprobar que la paciente no presente sangrado o infección ginecológica. Brindar apoyo emocional. Preparar el material y el equipo extremando las medidas de asepsia y antisepsia. Cooperar con el médico durante el procedimiento en todo lo que sea necesario. Observar durante la prueba la presencia de dolor en hipogastrio o fosas ilíacas. 5. Prueba poscoital cervical y fúndica: de gran importancia resulta la observación con el microscopio del moco cervical en las primeras 24 h después del coito, lo que permite precisar la existencia de espermatozoides en esta zona. Esto indica la calidad del moco cervical y la permeabilidad del cuello, así como la actividad espermática, se debe realizar en el período de ovulación ya que, en otras épocas, el moco cervical no es receptor. A la paciente se le debe orientar que después de una abstinencia sexual de 5 días realizar el coito reposando 1 h, debiendo acudir a la consulta a las 3 h. 6. Dosificación hormonal: permite valorar el grado de actividad hormonal de las glándulas como: ovarios, hipófisis, tiroides y suprarrenales. Su determinación puede ser en sangre mediante pruebas inmunológicas o mediante los metabolitos urinarios. Las hormonas que se dosifican, habitualmente, en ginecología son: a. b. c. d. e. f. g. Pregnandiol urinario. Progesterona en sangre, en fase lútea. Estriol (FSH) urinario en 24 h. Determinación de 17 hidrocorticosteroides urinarios. Determinación de 17 cetosteroides urinarios. Yodo ligado a proteínas (PBI). Prueba de tolerancia a la glucosa y otros. 7. 8. Estudios inmunológicos: se ha detectado, por diversos investigadores, la presencia de anticuerpos antiespermáticos en pacientes portadoras de esterilidad. Estudio de los factores comunes: los aspectos psicosexuales están relacionados con la actividad sexual de la pareja, por lo que es importante precisar correctamente la frecuencia y la periodicidad del coito, ya que, como es conocido, la mujer es más fértil en los días de la ovulación. Es importante precisar: a. b. Grado de satisfacción del coito para ambos cónyuges. La presencia de trastornos como frigidez, eyaculación precoz, etc. Diagnóstico de enfermería El personal de enfermería debe realizar los diagnósticos siguientes: 1. 2. 3. 4. Déficit de conocimientos relacionado con la anatomía y fisiología sexual. Déficit de conocimientos relacionado con el funcionamiento sexual. Ansiedad o temor relacionados con lo desconocido o los resultados. Alteración de la comodidad (dolor) relacionada con pruebas diagnósticas o tratamiento. 5. 6. 7. Adaptación ineficaz de tipo individual o familiar, impotencia relacionada con los procesos reproductivos. Perturbación del concepto personal relacionado con incapacidad de procrear. La infertilidad causa crisis en la vida del matrimonio. Tener hijos es con frecuencia uno de los mayores logros de la vida. Las mujeres que no logran embarazarse experimentan sentimientos de frustración, depresión, aislamiento, culpa e ira junto al deseo de tener un hijo. Cuando se reconocen estos sentimientos tan intensos, la pareja puede proceder a buscar soluciones y acepta los procedimientos necesarios para las pruebas. El personal de enfermería fácilmente puede iniciar una saludable relación con los pacientes, mediante una actitud de aceptación. Si proporciona explicaciones claras ayuda a la pareja a formarse expectativas realistas y aceptar la información que se obtenga. Los diagnósticos de enfermería se relacionan con la investigación de las afecciones de la reproducción y se pueden producir en cualquier momento del proceso. Intervención La intervención de enfermería se lleva a cabo mediante acciones que realiza este personal para enseñar a la paciente en su cooperación durante las técnicas diagnósticas. También, este personal debe tener presente algunos cuidados que debe efectuar en determinadas técnicas. Cuidados de enfermería a la paciente infértil Los cuidados del personal de enfermería son los siguientes: 1. 2. Psicoterapia de apoyo: es importante por la influencia que ejerce en los factores comunes los psicosexuales sobre la esterilidad conyugal. Es necesario una buen identificación y comunicación para poder penetrar en sus problemas sexuales y además que coopere mucho más en las pruebas diagnósticas que se le indiquen y en su tratamiento. Explicarle los requisitos que se toman en consideración para la investigación: a. b. c. d. e. f. g. El estudio dura de 1,5 a 2 años. Estar ambos cónyuges de acuerdo en estudiarse. La mujer no debe tener menos de 20 años ni más de 35 años. Mantener relaciones sexuales estables más de 2 años. No existir contraindicación para el embarazo. Factores geográficos y socioeconómicos favorables. Una vez comenzada sus investigaciones no deben abandonarlas hasta sus conclusiones. 3. Preparación física de la paciente para su reconocimiento: a. b. c. Evacuación de vejiga. Ayudarla a acostarse en la mesa de reconocimiento. Colocarla en decúbito supino o en posición ginecológica según indique el médico, cubriéndola con una sabana para cuidar su privacidad. 4. 5. 6. Preparación del equipo necesario que debe estar completo y en óptimas condiciones. Cooperar con el médico durante todo el procedimiento. Orientar a la paciente sobre las pruebas diagnósticas y el tratamiento. Se explica el objetivo de las investigaciones clínicas para obtener su aceptación y que coopere; lo que permite llegar a un diagnóstico definitivo y poderla tratar adecuadamente. Educación para la salud relacionada con la educación sexual. 7. Evaluación El objetivo de esta evaluación no es solo lograr un embarazo a término, también es importante iniciar un plan de tratamiento aceptable para la pareja y dar un pronóstico realista. Si la pareja es incapaz de concebir y llevar a término un hijo biológico, se le presentan opciones para ayudarle a realizar su deseo de tener una familia. Estas incluyen la tecnología reproductiva asistida, como: fertilización in vitro, transferencia falopiana de gametos, inseminación artificial y adopción. La evaluación y su tratamiento suele ser un proceso que lleva tiempo y recursos. Debe proceder según un programa que tenga en cuenta las necesidades de la pareja, y conviene indicarles que si deciden detenerse en cualquier momento, tienen la libertad de hacerlo. Se les explica las consecuencias de su decisión, que deben respetarse. Intervención La intervención está dada por acciones independientes y el tratamiento según las distintas afecciones que puedan estar presentes en la paciente. Acciones de enfermería independientes El personal de enfermería debe enseñar a la paciente cómo aumentar la fecundidad. Hay varias cosas sencillas que se pueden hacer para aumentar la posibilidad de embarazarse, estas son: 1. 2. 3. 4. 5. 6. Mantenerse en buen estado de salud: tener una buena nutrición, reducir la tensión, ejercitarse de manera regular. Evitar el alcohol, el tabaco y la farmacodependencia. Favorecer la comunicación con el compañero. Intentar embarazarse puede ser una tarea ardua y aumenta la tensión. Se le indica que se relaje, que hable acerca de sus expectativas y deseos. No insistir en la concepción como producto final de las relaciones sexuales. Disfrutar la relación con el compañero. No utilizar lubricantes ni duchas vaginales antes, durante o después de la relación sexual, ya que pueden ejercer efecto adverso en el semen y el moco cervical. No pararse u orinar de inmediato a la relación. Permanecer en cama o elevar las caderas un poco, para permitir que el semen llegue al cérvix. Se puede levantar a los 20 a 30 min después. Aumentar al máximo la posibilidad del embarazo, programar la relación sexual cuando va a producirse la ovulación. Tener el coito a intervalos de 36 a 48 h, durante el punto medio del ciclo. Hay varios métodos para ayudar a identificar el momento de la fecundidad, el profesional al cuidado de la salud puede explicárselos. Tratamiento Consiste en el tratamiento de las distintas afecciones: Reducción del número o la motilida d de los espermatozoides Existen diversos tratamientos para cantidades bajas de espermatozoides o reducción de la motilidad de estos, que incluyen: tratamiento quirúrgico de varicoceles, disminución de la temperatura del escroto, tratamientos hormonales con citrato de clomifén para aumentar la cuantificación de espermatozoides e inseminación artificial. En caso de que la disminución de la cantidad o de la motilidad sea de tipo irreversible, se lleva a cabo inseminación directa con el semen del varón. La inseminación artificial con semen del esposo se indica cuando la cuantificación y la motilidad son apenas inferiores al promedio normal. En caso de azoospermia se puede recurrir a inseminación artificial con semen de donador. Tanto en un caso como en otro el semen se introduce directamente en el cérvix mediante un dispositivo en forma de taza, similar a un diafragma o capuchón cervical. Este se deja en reposo varias horas de forma que el cérvix repose en contacto con el semen. Si el moco cervical es nocivo, el semen se puede inyectar, directamente, a la cavidad uterina mediante una sonda plástica flexible y delgada. Este procedimiento se denomina inseminación intrauterina. En ambos casos el semen se trata con una solución de albúmina para concentrar los espermatozoides, eliminar bacterias y favorecer la motilidad. El momento propicio para la inseminación depende de la ovulación. La inseminación con semen de donador se emplea menos en la actualidad por la posibilidad de transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana. Los donadores se deben someter a cuidadosos análisis para detectar el virus de la inmunodefi-ciencia humana. Esto incrementó el precio del semen del donador de manera significativa en países desarrollados. Problemas del cuello uterino Aunque con frecuencia la inseminación artificial atraviesa la barrera del moco cervical, existen algunos tratamientos para problemas cervicales. La inflamación crónica, la cervicitis y las anormalidades multicelulares se pueden tratar mediante criocirugía "congelación"; cuando el cérvix sana, el epitelio regresa al patrón normal de producción de moco. También existen medicamentos para cambiar el pH vaginal y cervical a valores normales. Se pueden usar medicamentos para mejorar las características del moco cervical. Estos incluyen guaifenesina para aumentar la fluidez del moco; doxiciclina, para reducir la contaminación bacteriana y duchas de bicarbonato de sodio, para reducir la acidez. En mujeres que producen poca cantidad de moco cervical, los suplementos hormonales orales aumentan el volumen y hacen que el moco sea más receptivo al semen. El citrato de clomifén, un antagonista de los estrógenos, es el fármaco de elección para mujeres con cifras bajas de progesterona sérica y evidencia de la producción de estrógenos continua. No obstante, estos tratamientos tienen éxito limitado. La falta de ovulación no siempre se debe a enfermedad del ovario. Puede ser por algún fallo en cualquier punto del eje hipotálamo pituitario ovárico o por afecciones del tiroides o de las glándulas suprarrenales. Cuando se sospecha que la paciente presenta infertilidad, que se relaciona con los ovarios, se debe someter a pruebas para detectar deficiencias de estas glándulas endocrinas. La gonodatropina menopáusica humana (HMG), se emplea en caso de falla ovulatoria dependiente del hipotálamo y la pituitaria. Pero este fármaco, con frecuencia, sobreestimula los ovarios y ocasiona folículos múltiples, que dan como resultado embarazos múltiples. Debido a la alta mortalidad infantil cuando se desarrollan 3 o más fetos, la gonodatropina menopáu sica humana solo se utiliza en mujeres que optan por la fertilidad in vitro. Problemas uterinos Como se indicó antes, las anomalías congénitas del útero, los tumores fibroides y las cicatrices intrauterinas pueden contribuir al aborto más que a la infertilidad; estos problemas se corrigen con métodos quirúrgicos. El empleo del histeroscopio mejora la posibilidad de corregir la anatomía del útero sin efectuar incisiones. El defecto de la fase lútea se trata mediante administración de progesterona inyectable o en supositorios vaginales, que inicia tan pronto se confirme el embarazo. El tratamiento se debe continuar hasta la semana 16, donde la placenta es suficientemente madura como para mantener el embarazo. Problemas tubáricos El problema de oclusión de las trompas se resuelve con éxito según la parte y el grado de daño de los anexos, de si existe endometriosis grave o lesiones extensas por infecciones o embarazo ectópico recurrente, lo cual plantea poca probabilidad de corrección de los defectos. Si al efectuar la laparascopia o la histerosalpingografía se observa que las trompas de Falopio presentan poco daño, o que hay pequeñas adherencias en las fimbrias, se puede emplear el procedimiento microquirúrgico con éxito. Los avances en microcirugía, cirugía plástica y procedimientos con láser incrementaron la tasa de éxitos de reconstrucción de las trompas.