- “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” REPÚBLICA ARGENTINA VERSIÓN TAQUIGRÁFICA CÁMARA DE SENADORES DE LA NACIÓN REUNIÓN PLENARIA DE LAS COMISIONES DE ASUNTOS CONSTITUCIONALES Y DE JUSTICIA Y ASUNTOS PENALES Salón Azul – H. Senado de la Nación 3 de febrero de 2015 Presidencia de los señores senadores Marcelo Fuentes y Pedro Guillermo Ángel Guastavino PUBLICAC IÓN DE LA DIRECC IÓN GENERAL DE TAQUÍGRAFOS “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 2 –En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el Salón Azul del H. Senado de la Nación, a las 14 y 20 del martes 3 de febrero de 2015: Sr. Presidente (Fuentes).- Buenas tardes. Habiendo quórum de las dos comisiones, la de Asuntos Constitucionales y de Justicia, iniciamos el plenario de comisiones con el tratamiento del Expediente del Poder Ejecutivo 431/14, Mensaje Nº143, proyecto de ley por el que se propicia la creación de la Agencia Federal de Inteligencia. Tiene la palabra el senador Pichetto. Sr. Pichetto.- Gracias, señor presidente. Quiero dejar ratificado claramente, para que no quede ninguna duda, que el oficialismo acá presente tiene nueve representantes sentados en el debate de cada una de las dos comisiones que forman parte de esta discusión, Asuntos Constitucionales y Justicia y Asuntos Penales. Así que quería ratificar –como dijo usted– que estamos con quórum suficiente para iniciar esta discusión. Sr. Presidente (Fuentes).- Gracias, senador. Hemos invitado a exponer a los representantes del órgano ejecutivo. Están presentes el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, el secretario de Inteligencia y el subsecretario de Inteligencia. Mañana a la 11 de la mañana hemos convocado a propuesta del bloque Frente para la Victoria al CELS, al periodista Horacio Verbitsky y a Marcelo Sain, entre otros expositores. Así que vamos a comenzar con la exposición del señor secretario de Inteligencia. Doctor Parrilli: tiene la palabra. - Durante la exposición del señor Oscar Parrilli se realiza una proyección en Powerpoint. Sr. Parrilli.- Buenos días a todos y a todas. Muchas gracias, señores presidentes de las comisiones, senador Fuentes y senador Guastavino. En primer lugar, queremos decir que venimos aquí por expresa indicación de la señora presidenta de la Nación con el objetivo de generar un debate amplio, generoso y fructífero que nos permita a todos los argentinos dar un paso adelante en un desafío pendiente que tiene la democracia argentina, que es precisamente crear un marco legislativo actual de lo que son las tareas de inteligencia en la Argentina, de los servicios de inteligencia. En este sentido, venimos a explicar el proyecto de ley que fue remitido oportunamente por la señora presidenta de la Nación, recogiendo para ello historias y aportes que a lo largo de estos más de treinta años de democracia se han aportado desde distintos sectores, tanto académicos como políticos, periodísticos, etcétera. Cuando asumimos junto con el doctor Martín Mena las funciones en la actual Secretaría de Inteligencia entre los objetivos que nos planteó la señora presidenta no solamente estaba el de llevar adelante una tarea de reestructuración de la Secretaría, sino también elaborar un marco jurídico acorde a las realidades actuales tanto de lo que ocurre en el mundo como también de lo que tienen que ser las tareas de inteligencia en la Argentina. En ese sentido, comenzamos a trabajar junto con el doctor Mena y un grupo de asesores en lo que luego fue un anteproyecto que presentamos a la señora presidenta y fue remitido a otras áreas del gobierno, entre ellas a la Secretaría Legal y Técnica, y que terminó en la elaboración de este proyecto. Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 3 Venimos con la más amplia intención de generar un debate. Estamos abiertos a todas las propuestas que se nos puedan hacer para mejorar el texto de esta ley y para que en definitiva esta ley sea efectivamente una ley que ayude a tener una inteligencia al servicio de la democracia en la Argentina. Lamentamos profundamente que haya sillas vacías porque entendemos que a las instituciones se las defiende debatiendo, discutiendo y estando a las instituciones. A veces escuchamos algunos discursos en los que se muestran preocupados algunos sectores por defender las instituciones, pero cuando se trata de que las instituciones funcionen hacen todo lo posible para que esas instituciones no funcionen. Por eso lamentamos profundamente esta actitud casi intolerante de no prestarse al debate, a la apertura y a la discusión de las ideas que es en definitiva lo que se trata en la democracia. Antes de iniciar con la explicación, que incluye una serie de filminas para guiar la atención de todos ustedes, quiero hacerles una breve historia de lo que ha sido la Secretaría de Inteligencia del Estado o las tareas de inteligencia a cargo del Estado Nacional. La primera entidad parecida, que se llamaba Coordinación de Inteligencia del Estado, CIDE, fue creada en 1946 por el general Perón y provenía precisamente de lo que fue el final de la Segunda Guerra Mundial, lo que aparecía en el mundo como los dos países poderosos que estaban posicionándose y de alguna manera incidiendo en toda la política internacional. Además, influido también por toda una doctrina y una práctica que se había iniciado con motivo de la Segunda Guerra Mundial que tenía que ver con tareas de inteligencia en el ámbito militar. Cuando Perón crea la Coordinación de Inteligencia del Estado la crea con un ámbito eminentemente civil y dejando de lado las tareas de inteligencia militar que se realizaban en salvaguardia de la defensa nacional. Había ya otros organismos de inteligencia que dependían de las Fuerzas Armadas, pero Perón entiende que esto debía ser un organismo encargado de la inteligencia civil en cuanto a las amenazas que podía tener el Estado Nacional. En 1958, luego del golpe militar de la dictadura de 1955, el general Aramburu crea ya la SIDE, y comienza allí una práctica que es precisamente rodear o llenar a este organismo de sectores de las Fuerzas Armadas, policías retirados, etcétera. Comienza allí un organismo muy triste que ha tenido y tiene muy malos recuerdos para los argentinos; muchos de nosotros incluso en algunas otras épocas de nuestra vida hemos sido víctimas de las acciones de este organismo. El primer interventor que pone allí, o el primer director o secretario de la SIDE, es el general Cuaranta, que incluso fue denunciado por Rodolfo Walsh como el que mató al abogado Satanowsky, que era el que defendía a Peralta Ramos por todos los problemas que había tenido con el diario La Razón. Ya desde el inicio comenzaba una acción precisamente de un organismo de inteligencia que no tenía nada que ver con la inteligencia que podía realizarse en función de los intereses del Estado. Luego todos conocemos lo que ocurrió en el mundo con la Guerra Fría. En los años de Frondizi y de Guido comienza a aparecer la SIDE como salvaguardia del comunismo para evitar las doctrinas comunistas en la Argentina, y comienza una persecución política que se inicia desde la SIDE. Luego viene lo que todos conocemos, que fueron los últimos años de la década de los sesenta y la década de los setenta, lo que fue el Consejo de las Américas, la doctrina de la seguridad nacional implementada desde fuera de las competencias de los Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 4 gobiernos nacionales de América Latina, y tanto la SIDE como los otros organismos de inteligencia de todos los países latinoamericanos estuvieron al servicio de lo que fue la teoría de la seguridad nacional del Pan Cóndor y de todo lo que lamentablemente sufrimos muchísimos argentinos. Hubo un interregno allí. Fíjense hasta qué modo se limitó el accionar de la SIDE o se condicionó que se fue creando una estructura propia con vida propia y con alto poder y que cuando vuelve al gobierno el peronismo en el año 73 unos meses antes el gobierno militar de entonces dicta una ley en la que la SIDE pasa a depender del Ministerio de Defensa y pone como requisito que el titular de la Secretaría debía ser un militar en actividad. Con lo cual, en esa época ya sabemos que fue uno de los organismos que se encargó de preparar lo que fue después el golpe de Estado del 76 y todas las consecuencias nefastas que tuvo para la Argentina y para todos los argentinos el accionar de los grupos que allí convivían. Viene el año 83. No voy a hacer ninguna mención ni crítica, ni favorable, a lo que ocurrió de la democracia, simplemente voy a decir que en el año 2001 se sancionó la actual ley 25.520. Fíjense la paradoja: fue una ley de consenso entre radicales, justicialistas y algunos partidos provinciales y esa ley se sanciona en el mes de noviembre de 2001, cuando el país se estaba viniendo abajo. Lamentablemente, ese consenso que había no impidió el desastre que vino después en la Argentina, que se nos cayó a todos. Nosotros tampoco venimos a hacer una revisión histórica de esos acuerdos, de esos consensos –creemos que son los que se lograron en esa etapa, en esa instancia–, pero sí estamos convencidos de que es necesario avanzar mucho más en todo lo que tiene que ver con una inteligencia del Estado nacional, de defensa de los intereses de la nación y de defensa de los habitantes, de la democracia y para el servicio de las habitantes. Por eso esta breve reseña que les hago. Voy a pasar a enumerar ya los aspectos centrales de este proyecto de modificación de la ley 25.520. Por favor, la primera filmina. El primer hecho importante de este proyecto de ley es la creación de la Agencia Federal de Inteligencia, suplantando a la actual Secretaría de Inteligencia. El capítulo 1° comienza por definir lo que es la inteligencia nacional. En este sentido, se sustituye el artículo 1° de la ley 25.520 y esta ley establece el marco jurídico de toda la actividad de todos los organismos de inteligencia de la Argentina, que no es solamente la actual Secretaría de Inteligencia o la futura Agencia Federal de Inteligencia. Y le agrega que deberá ser esta actividad de inteligencia –no lo decía la anterior le– de acuerdo conforme a los principios de la Constitución Nacional, los tratados internacionales de derechos humanos y toda otra norma que establezca derechos y garantías en leyes o convenios internacionales que estén firmados o que se firmen en el futuro. Entendemos que este es un avance cualitativo muy importante, porque la actual ley vigente no ponía ningún principio al cual ajustarse ni limitaciones a las actividades que realizaban los organismos de inteligencia. El artículo 2° sustituye el inciso 1° del artículo 2° de la ley 25.520, y allí se dice cuáles son las actividades reguladas por esta ley. Y definimos allí la actividad de inteligencia nacional referida a hechos, riesgos y conflictos que afecten la seguridad de la nación frente a amenazas internacionales de terrorismo, narcotráfico, tráfico de armas, trata de personas, ciberdelitos y otras formas de criminalidad. En el texto anterior hablaba en forma genérica de todas estas amenazas sin mencionarlas explícitamente, pero además decía que afecta la seguridad exterior o interior de la nación. Estos dos Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 5 párrafos –exterior e interior– nosotros los suprimimos porque, precisamente, lo que no queremos es que se siga repitiendo la historia que hoy tratamos de corregir, ya que hoy la sociedad nos está pidiendo no hacer seguridad interior, salvo en aquello en que esté efectivamente en riesgo la seguridad de la nación o de los habitantes de este país. Luego, el resto de los incisos del artículo 2° se mantienen, definiendo las tareas de contrainteligencia, cuáles son las tareas de inteligencia criminal e inteligencia estratégica militar y el Sistema de Inteligencia Nacional. Eso entendimos que no era oportuno cambiarlo, por lo tanto, se mantiene el texto actual. También incorporamos un inciso 6° al artículo 2° de la ley 25.520 que –como les decía– era la que definía cuáles eran las actividad propias de las tareas de inteligencia. En este sentido, hacemos expresa una limitación a la inteligencia interior, y aquí decimos que limitamos la actividad de inteligencia interior a los delitos federales complejos: inteligencia criminal compleja o atentados contra el orden constitucional y el sistema democrático. Creemos también que este es un avance muy importante desde el punto de vista cualitativo y de la precisión y además del objetivo claro que deben tener todos los organismos de inteligencia en el país. El resto de los artículos, desde el artículo 3° al 5°, se mantienen tal cual, que son los que están referidos a la protección de los derechos y garantías que limitan las acciones de los organismos de inteligencia. Creemos que eso en la actual ley no era necesario modificarlo porque la redacción coincidía con lo que nosotros pensamos que tenía que ser. Además incorporamos un artículo, el 5° bis, a la ley 25.520, que habla de todas las acciones puede realizar el Estado a través de las acciones por parte de los jueces en todo lo que tiene que ver con intervenciones telefónicas, etcétera. Nosotros agregamos un artículo, el 15 bis, que dice que las actividades de inteligencia deberán ser ordenadas por las máximas autoridades de cada organismo. Solamente en caso urgente podrán ser iniciados por los agentes subalternos de cada uno de los organismos debiendo informar las autoridades dentro de las 72 horas de iniciada esa acción o de haber recibido la orden de hacerlo. Y quienes incumplan estas tareas incurrirán en responsabilidad disciplinaria –incluso, luego lo tipificamos como delito, como al final lo explicaremos–. ¿Por qué hacemos esto? Precisamente, porque queremos evitar las actividad de los agentes de los servicios de inteligencia que realicen actividades por cuenta propia, que realicen actividades con fines extorsivos, con objetivos que no puedan ser explicitados, y muchos de estos casos son los que estamos tratando de evitar. Por eso ponemos este artículo, donde todas las actividades que realice cualquier agente de cualquier organismo de inteligencia van a ser responsabilidad del funcionario responsable de ese organismo. Creemos que este es un hecho muy importante para el trabajo de los organismos de inteligencia porque, precisamente, va a evitar muchas de las cosas que a diario vemos en informes periodísticos, en noticias y en acciones, y a veces hasta las mismas autoridades de los organismos de inteligencia se enteran por los diarios de las acciones que estaban llevando adelante sus agentes o distintos agentes. El capítulo 2° se refiere a la Agencia Federal de Inteligencia, y son el artículo 5° y 6° que modifican el artículo 7° y 8° de la ley 25.520. Decimos allí que la Agencia Federal de Inteligencia será el organismo superior del Sistema de Inteligencia Nacional y tendrá como misión la inteligencia en defensa de la nación ante amenazas internacionales de terrorismo, narcotráfico, lavado de dinero, trata de personas, etcétera. La ley vigente no precisa ni define exactamente cuáles son las amenazas que pueden tener. Vimos oportuno que este, precisamente, era necesario incluirlo explícitamente en Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 6 el marco de la ley que estamos proponiendo modificar. Proponemos aquí también que sean trasferidas a la Agencia Federal de Inteligencia las competencias y el personal que se requiera de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, referidas a las actividades abarcadas en el inciso 2); lo que recién les decía de los delitos federales complejos. Nosotros no estamos proponiendo, en principio, la transferencia de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal a la órbita de la AFI. Lo que estamos proponiendo es que aquellas áreas pertinentes que tengan que ver con las acciones de inteligencia que realiza o que va a realizar en el futuro la AFI sean transferidas para que dependan directamente de las autoridades de la Agencia Federal, porque tiene que ver, precisamente, con los hechos que va a investigar. Luego, se mantiene el resto de los artículos, el referido precisamente a la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, también el que prohíbe las actividades de inteligencia fuera de los organismos de inteligencia nacional y las funciones específicas, los artículos 12, 13 y 14.Todo eso también se mantiene. Por el artículo 8º que modifica el artículo 15 de la ley 25.520, se crea la Agencia Federal de Inteligencia dependiente en el ámbito del Poder Ejecutivo. En el proyecto de ley se establece que va a ser conducida por un director general y un subdirector general con el rango de ministro, designados y removidos por el Poder Ejecutivo nacional, obviamente. En ningún momento pensamos que este debía ser un funcionario que no dependiera directamente del Poder Ejecutivo. Es obvio que tiene que ser de esta manera. Como hecho nuevo proponemos que sea con acuerdo del Senado para que las personas que el Poder Ejecutivo designe al frente de este organismo tengan la visibilidad, la transparencia y además el conocimiento que los senadores entiendan que tiene que tener un funcionario de esta jerarquía, como una manera de someterse a la consideración pública los funcionarios que son designados allí. Lamentablemente, aparecía siempre que lo funcionarios designados en la Secretaría de Inteligencia de todos los gobiernos, incluidos lamentablemente los funcionarios de los gobiernos democráticos, parecía que debían ser ciudadanos que debían estar ocultos, escondidos, no visibles y demás. Nosotros no queremos que eso sea así, sino todo lo contrario, debe ser un funcionario que pueda rendir explicaciones ante el Senado, explicar y fundamentar lo que piensa hacer y además, de esta manera, darle la transparencia que necesita frente al resto de la sociedad. Además, la ley establece que nos da un plazo perentorio de 90 días para que luego de sancionado el proyecto de ley constituyamos o constituyan las autoridades que la presidenta designe, efectivamente, la Agencia Federal de Inteligencia. Incorporamos por el artículo 9º otro artículo que nosotros consideramos muy importante, por lo que tiene que ver con algunas prácticas que han sido muy nocivas y nefastas para la acción de los organismos públicos del Estado, y en especial propiciada desde algunos estamentos de los organismos de inteligencia. Es donde establecemos que toda relación o actuación que se realice entre la Agencia Federal de Inteligencia y los funcionarios y/o empleados de cualquier poder público del Estado–Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial– y en los tres estamentos –federal, nacional o municipal– serán ejercidas solamente por el director o el subdirector general. El incumplimiento de esta disposición es un delito penal además de una grave sanción para aquellos funcionarios de la AFI que realicen este tipo de acciones. ¿Por qué hacemos esto? Porque precisamente queremos evitar todas esas malas prácticas nocivas de connivencia –a veces–entre funcionarios que no tienen cosas o que no pueden hacer las cosas legalmente y quieren hacerlas ilegalmente; y a veces, incluso, Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 7 funcionarios o agentes de los organismos de inteligencia que se prestan para este tipo de actividades. Por eso, establecemos la responsabilidad. Así como en el artículo anterior decíamos que toda acción de un agente tenía que estar previamente comunicada a los directores generales de cada organismo de inteligencia, acá establecemos específicamente no solamente toda actuación y toda investigación o toda información que se requiera, sino que toda relación que tenga cualquier funcionario o agente de la AFI tiene que estar previamente acordada con el director y/o el subdirector general y con el jefe respectivo del ámbito jurisdiccional que corresponda, ya sea Poder Ejecutivo, Legislativo o Judicial del ámbito nacional, provincial o municipal. También, incorporamos el artículo 10 y el artículo 15 tercero en el cual en esta intención de darle mayor transparencia y mayor legalidad o legitimidad a todas las actividades del organismo, todo el personal de los organismos de inteligencia –todos– deberán presentar las declaraciones juradas patrimoniales de bienes a las cuales estamos sometidos por la ley de ética pública todos los funcionarios y estas deben ser presentadas en la Oficina Anticorrupción. Actualmente, algunos directores, en realidad los directores generales y algunos otros funcionarios de la Secretaría de Inteligencia presentan declaraciones juradas reservadas en sobre cerrado ante la Secretaría de Inteligencia y que no pueden ser abiertos si no es el requerimiento. Nosotros entendemos que los funcionarios jerárquicos de la Agencia Federal de Inteligencia deben cumplir los mismos requisitos en este aspecto que todos los funcionarios públicos del orden nacional a los que nos compete la ley de ética pública; obviamente, con las reservas en los casos que corresponda por identidad, en los casos de secreto o de reserva que tenga que ver con alguna persona o con alguna actividad que realice algún funcionario. En el Capítulo 3, en el artículo 16 se mantiene la clasificación de la información y a este tema se va a referir después más detalladamente el doctor Mena; pero básicamente lo que nosotros hacemos acá es darle marco legal a la clasificación de la información, de los hechos y de las personas que tienen que ver con la inteligencia nacional. Esto estaba incluido en un decreto, el decreto reglamentario de la anterior ley, pero nosotros entendimos que es mucho más conveniente desde el punto de vista jurídico y de los derechos de las personas que esto sea precisamente motivo de una ley. Así lo estamos estableciendo en nuestro proyecto. Por el artículo 16 tercero –es el artículo 12 del proyecto– establecemos la obligatoriedad de la desclasificación que también era un tema altamente solicitado por muchas entidades y organismos. Establecemos un plazo mínimo de 25 años para la desclasificación de la información, de los hechos o las personas que estén resguardadas por alguna cuestión de secreto de Estado. Esto, como les reitero, sigue después con la Ley de Protección de Datos Personales que hemos incorporado también a la ley de inteligencia; los principios de la ley 25.326, de protección de datos personales, que deben cumplir también los organismos de inteligencia. También a este tema se va a referir más explícitamente el doctor Mena. También están los objetivos, cómo debe ser y esto lo va a referir el doctor Mena. Por otro lado, sustituimos el artículo 17 de la ley 25.520 que obliga a guardar secreto de todos aquellos temas que tengan que ver, precisamente, con las reservas en función de secretos que establezcan las leyes, no solamente a los funcionarios que dependan y que estén en la Agencia Federal de Inteligencia, sino también a los miembros de la Comisión Bicameral y a todas las personas que accedan a esa información. Y lo que incorporamos aquí es que esa obligación rige aún después de Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 8 cesadas las funciones de esa persona. Es decir, la obligatoriedad de guardar el secreto no es solamente durante el mandato de esos funcionarios, sino incluido después de que hayan cesado en sus funciones. Los artículos 18 al 20 de la ley 25.520 que se refieren al mecanismo de intercepción y captación de llamados telefónicos y demás, se mantiene. La gran modificación o el hecho importante que estamos haciendo aquí es la transferencia de la Dirección de Observaciones Judiciales a la órbita del Ministerio Público. En el artículo 17, que sustituye al artículo 21 de la ley 25.520, establecemos la transferencia de la Dirección de Observaciones Judiciales, que ya había sido creada anteriormente y cuyo análisis ahora les voy a realizar, al Ministerio Público creado por el artículo 120 de la Constitución Nacional. Cuando nosotros estamos hablando aquí de Ministerio Público, estamos hablando de un organismo creado por la Constitución de 1994 que algunos denominan el cuarto poder o un organismo extrapoder, pero que todos los constitucionalistas que estuvieron y que fundamentaron la creación de este organismo, en el año noventa y cuatro, en esta Constitución que hoy nos rige, establecieron con claridad la necesidad de que este fuera un organismo que no dependiera de los otros poderes públicos. Por eso, este organismo tiene autonomía funcional y financiera y así lo dice expresamente el artículo 120 de la Constitución Nacional. Por ese motivo, nosotros entendemos, en este proyecto, que la acción de realizar las intervenciones y las captaciones de teléfonos tiene que estar en manos de este Ministerio Público; Ministerio Público que no es un funcionario. En principio, este Ministerio Público está constituido por el procurador, la procuradora general de la Nación, por la defensora federal de la Nación, lo integran más de seiscientos funcionarios en todo el país y más de 5.000 empleados que son los que dependen de este cuarto extrapoder o de este organismo extrapoder, como también algunos lo llaman. Esta Dirección, que por ley es la única encargada de realizar las intervenciones o captaciones telefónicas, pero lo que hay que tener en claro es que este organismo es el que las ejecuta, no hay ninguna intercepción judicial que se realice en el país, obviamente legal, puede haber alguna ilegal, sin orden judicial. Todas las intercepciones judiciales que se realizan, todas tienen que tener previamente la orden de un juez competente que ordene este tipo de acciones. La Dirección de Observaciones Judiciales nace en la vieja ENTEL. La vieja ENTEL era la que tenía en su momento la misión de llevar adelante cuando había intercepciones judiciales, intercepciones telefónicas, perdón, cuando existía solamente el teléfono público o el teléfono fijo y no existían todos los teléfonos o las nuevas formas o maneras que hoy tenemos de comunicarnos a través de Whatsapp, a través del mail, con todas las nuevas tecnologías que ha traído la informática. Y los teléfonos, que eran solamente los teléfonos fijos, eran interceptados a través de una Dirección de Observaciones Judiciales que estaba en las oficinas de ENTEL y que dependía en algunos casos de la SIDE. Cuando viene la privatización en el año noventa y dos, recién ahí se transfiere de la ENTel a todo el personal que estaba al servicio a la Secretaría de Inteligencia del Estado. Y es a partir de ese momento, en el año noventa y dos, cuando la Dirección de Observaciones Judiciales pertenece a la SIDE. Nosotros queremos mostrarles algunos datos y algunos elementos que tienen que ver, precisamente, con lo que es la Dirección de Observaciones Judiciales y que la misión que tiene –como les decía– era la de captar e intervenir todas las comunicaciones telefónicas por fax, por teléfono celular, por teléfono fijo, registro de llamadas en Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 9 tránsito, todo lo que tiene que ver con las comunicaciones es lo que hace precisamente esta Dirección de Observaciones Judiciales. Les voy a dar unas estadísticas. En el año 2014 hubo 25.950 oficios judiciales con requerimientos de todo tipo de intervenciones judiciales. No solamente son intervenciones a teléfonos sino que a veces son datos de intercomunicaciones: relaciones entre distintos llamados o entre distintos abonados. De esos, del interior del país son el 56 por ciento y del área metropolitana el 44 por ciento. Más o menos, lo mismo ocurría con las intervenciones telefónicas del año anterior que habían sido 21.604. Las intervenciones, según el tipo de tecnología, a teléfonos celulares tanto en 2013 como en 2014 son más o menos parecidas: del 88 al 91 por ciento son intervenciones de teléfonos celulares; al servicio de Internet 0, 02; intervención de mail el 0, 19; intervenciones a la telefonía fija el 11, 13. Las cifras –si ustedes las ven en los dos gráficos– son muy parecidas en el año 2013 y en el año 2014. El siguiente gráfico les muestra cómo ha ido descendiendo a lo largo de los años la cantidad de intervenciones de teléfonos fijos y cómo ha ido aumentando la cantidad de intervenciones en los teléfonos celulares. Otro es tráfico, por el tipo de delito investigado en el año 2013. Ahí se dan cuenta de que la mayor cantidad son tráfico y comercialización de estupefacientes, el 40 por ciento; motivos no especificados, el 16 por ciento; homicidios y otros delitos, 11 por ciento; robos y otros delitos contra la propiedad, el 8 por ciento; y así, sucesivamente, los distintos porcentajes ustedes pueden verlos y pueden darle una magnitud y una claridad sobre qué estamos hablando cuando hablamos de intervenciones judiciales de teléfonos. Lo mismo pasa tanto con los datos que tenemos del año 2013 como del año 2014. Varía muy poco: de un 40 a un 41 y de un 16 a un 18 por ciento, pero se mantienen más o menos los mismos parámetros. Y ahora vamos a ver concretamente lo que son las intervenciones telefónicas. De 21.604 intervenciones telefónicas, 4.085 fueron escuchas telefónicas directas, realizadas por distintos organismos –que ya los vamos a ver, que no somos nosotros, que no es la dirección de observaciones judiciales–, de las 21.604 la Dirección de Observaciones Judiciales escuchó 105. Ese es el número. ¿Por qué esto es así? Porque los jueces mandan los oficios de acuerdo al procedimiento que establece la ley a la Dirección de Observaciones Judiciales para realizar determinadas intervenciones. Casi el 80 por ciento de esas intervenciones se graban y son remitidas a cada juez o a cada organismo, ya sea Policía Federal, UIF o el organismo requirente para que esa escucha sea realizado por ellos. La Dirección lo único que hace es, con un mecanismo prácticamente automático, porque es un sistema de computación que funciona, capta la llamada, obviamente con la intervención de la empresa prestadora, la graba en un CD y la envía al juez o al organismo que corresponda. De las 17.000 restantes, 4.085 son escuchadas. ¿Por quién son escuchadas? En la Dirección de Observaciones Judiciales tenemos una sala que tiene veintisiete boxes que permiten la realización de escucha directa las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año. ¿Y quién está escuchando ahí? ¿Los funcionarios de O.J.? No. Ahí están escuchando –y pasamos al otro gráfico– las personas que han requerido esa información. Va personal de la Policía de la provincia de Buenos Aires, Policía Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 10 Federal, Policía Metropolitana, Prefectura, Ministerio Público, otras policías provinciales, Gendarmería. Son ellos los que escuchan. Y esas escuchas, además de estar grabadas, luego las sintetizan y se las envían a su autoridad pertinente o al juzgado que esté interviniendo en la causa, porque precisamente las acciones de apoyo son realizadas por las policías provinciales, la Policía Federal, por Prefectura o por el organismo que corresponda. Por eso es que la Dirección de Observaciones Judiciales en eso solamente graba, va a ese box donde están allí y ahí están los funcionarios que son los que escuchan. El resto son ciento seis que son algunos delitos especiales y que por algún motivo especial el juez solicita que la escucha sea en el momento; es decir, cuando se está produciendo la conversación, porque hay delitos que así lo requieren por la urgencia y por la posibilidad de evitar la comisión de un delito. Solamente en esos casos es cuando nosotros, el personal de la Dirección de Observaciones Judiciales, interviene y escucha; y obviamente está en contacto directo con el juez o con el fiscal para transmitirle las novedades que pueden surgir de esa escucha. Nos parecía importante que ustedes conocieran estas cifras, porque tienen que ver, por mucho, de lo que a veces se habla, a veces con razón o sin razón o posiblemente por desconocimiento de las intervenciones judiciales, que pareciera que todos los empleados de la Dirección de Observaciones Judiciales están escuchando las llamadas telefónicas o espiando mails o lo que fuere. Esto no es así. Precisamente, los números son los que lo demuestran. Los siguientes gráficos muestran las intervenciones del año 2013 del área metropolitana y del área de Capital Federal y también por tipo de tecnología, que es lo que ya habíamos mencionado. Terminado este tema, vamos a otro aspecto del proyecto de ley que es el artículo 18. Nosotros mantenemos lo que tiene que ver con la Comisión Bicameral de Fiscalización de los organismos y de actividades de inteligencia. Creemos, en ese sentido, que esto está bien. Y sí le agregamos o sustituimos un artículo, el artículo 32, por el cual reforzamos el funcionamiento conforme a la Constitución Nacional, al tratado de derechos humanos y a los efectos de dar mayor transferencia en el uso de todos los recursos presupuestarios que utiliza tanto o que puede utilizar la Secretaría de Inteligencia como la Agencia Federal de Inteligencia en el futuro. El resto de los artículos los mantenemos. Es más, nosotros mantenemos, aunque no dependa de la AFI, la facultad que va a tener la Comisión Bicameral de controlar a la Dirección de Observaciones Judiciales. Este es un artículo de la ley 25.520 que nosotros no lo modificamos, de manera que las intervenciones judiciales son ordenadas por un juez, van a ser ejecutadas o llevadas adelante por este organismo dependiente del cuarto poder o de la institución extrapoder y controladas por el Poder Legislativo, que sigue manteniendo en nuestro proyecto; porque no modificamos la facultad de fiscalizacióncontrol de que precisamente todas las intervenciones e interceptaciones de teléfono que se realicen se lleven adelante de la manera en que marca la ley. Luego, tenemos la modificación de las penas a la que también se va a referir el doctor Mena. Pero, básicamente, es aumentar el mínimo de las penas llevándolo de 3 a 10 años tanto para aquellos delitos informáticos como para aquella persona que no realice las acciones que la ley le indica cuando debe borrar determinados informes porque queremos que estos delitos no sean excarcelables. Lamentablemente, muchos funcionarios de distintos organismos públicos, privados o de inteligencia y a veces muchas empresas privadas realizan este tipo de Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 11 interferencias porque, de acuerdo a nuestro entender, eran delitos muy leves los que… y nos parece que, en defensa de la privacidad de los ciudadanos y de todos nosotros, como habitantes de la Argentina, queremos poner sanciones muy duras y claras contra este tipo de delitos. Incorporamos nuevas penas, las que están en los artículos 43 bis y 43 ter. Y, por último, la disolución de la Secretaría de Inteligencia actual; ordenamos el traspaso de los bienes activos a la nueva Agencia Federal. Vamos a reformular, la ley nos da el mandato de que se debe reformular el proceso de ingreso del personal a la Agencia Federal, también vamos a hacer una amplia reactualización de la capacitación de los actuales agentes. Nosotros, en la ley actual -y eso no lo modificamos- está creada la escuela nacional de inteligencia, creemos que es un organismo muy importante que debe estar basado en principios democráticos y basado en lo que tiene que ver con las nuevas amenazas de inteligencia que tienen los estados. Queremos darle mucho impulso a la nueva escuela nacional de inteligencia y esta es la indicación que nos ha dado la presidenta. Y por esta escuela no solamente van a pasar los nuevos empleados y funcionarios que se incorporen a la Agencia Federal, sino aquellos funcionarios o empleados actuales que sean traspasados van a tener que concurrir a cursos y capacitaciones de acuerdo a las nuevas realidades que entendemos que tendrá esta Agencia Federal de Inteligencia. Por último, también ponemos un artículo novedoso que dice que la Agencia Federal deberá supervisar las acciones que lleven adelante los ex agentes una vez retirados de prestar servicios o jubilados de la agencia. Precisamente, con esto queremos evitar algunas prácticas que realizaron ex agentes en el pasado constituyendo sociedades de inteligencia o realizando actividades que no tienen que ver precisamente con la ley. No hablamos de vigilar, sino de supervisar. Vamos a crear los mecanismos para que aquellos funcionarios que hayan pertenecido a la Secretaría de Inteligencia o a la Agencia Federal, en el futuro tengan una supervisión o un control sobre las actividades que realicen. Esta es una medida que hace a la buena práctica que hace al mejor funcionamiento de la Agencia Federal de Inteligencia. Por mi parte nada más y lo dejo al doctor Mena para que haga su exposición. Sr. Presidente (Fuentes).- Quiero realizar una aclaración sobre el método de debate: primero, van a exponer los tres funcionarios y, posteriormente, las preguntas formuladas serán respondidas de acuerdo al criterio temático. Tiene la palabra el doctor Mena. Sr. Mena.- Buenas tardes a todas y a todos. En principio, voy a desarrollar muy brevemente aquellos aspectos que desarrolló el señor secretario en su exposición respecto a tres ejes. Por un lado, lo referente a la clasificación de la información de los organismos y de la actividad de inteligencia; por otro lado, aquello vinculado a la protección de los datos personales, que es otro de los ejes muy importantes en materia de protección de derechos que este proyecto incorpora y, por último, aquello referido a la tipificación de conductas en la ley de inteligencia. Como bien explicó el secretario, la clasificación de inteligencia de los archivos y actividades de inteligencia estaban reguladas mediante un decreto del Poder Ejecutivo nacional, el 950 del año 2002 que fue el decreto reglamentario de la ley 25520. En ese decreto se establecían las cinco categorías mediante las cuales se puede clasificar la información y las actividades de inteligencia en: “Estrictamente secreto y confidencial”, que es toda aquella documentación e información que exclusivamente esté relacionada con la organización y las actividades específicas de los organismos que forman parte del Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 12 Sistema de Inteligencia Nacional; la clasificación de “Secreto”, para toda aquella documentación, información o material cuyo conocimiento por personal no autorizado pueda afectar los intereses fundamentales u objetivos vitales de la Nación. Por otro lado, la clasificación de “Confidencial”, para toda aquella información, documento, material cuyo conocimiento por personas no autorizadas pueda afectar parcialmente los intereses fundamentales de la Nación o vulnerar algún tipo de plan, principio o método funcional de los poderes del Estado; el carácter de “Información reservada” que se aplica a aquella información, documentos o material que no estando en las tres categorías anteriores no convenga para los intereses del Estado que su conocimiento trascienda fuera de determinados ámbitos institucionales o sea accesible por personas no autorizadas; y, por último, el carácter público de la información que es toda aquella documentación cuya divulgación no sea perjudicial para los organismos del sistema nacional de inteligencia. Como referíamos estas clasificaciones de la información estaban plasmadas en un decreto reglamentario del Poder Ejecutivo nacional, la bondad que entendemos es muy importante y se plasma en este proyecto que la presidenta de la Nación somete al Congreso es que toda restricción al acceso a la información debe estar plasmada por ley y no por un decreto reglamentario del Poder Ejecutivo nacional, teniendo en cuenta que el principio rector es el del acceso a la información y que la información debe ser pública, cualquier restricción a ese principio, por más que sea proveniente de los organismos o de las actividades de inteligencia, debe estar plasmado en un instrumento normativo con rango de ley y no de decreto reglamentario. En ese sentido, las categorías que estaban en el decreto fueron plasmadas en este proyecto de ley. Creemos que es un avance en la consagración legal de las restricciones que va a provocar, sin duda, un replanteamiento sobre las restricciones a la información. De esta manera, evitaremos un abuso respecto de la clasificación, la reserva o la confidencialidad de la información, para que ésta sea aplicada estrictamente a los criterios que la norma indica que deben ser protegidos por vulnerar los intereses de la Nación y sus habitantes. Asimismo, teniendo en cuenta que el principio debe ser el conocimiento y la publicidad, establecimos en el proyecto de ley un tope para la clasificación de la información, fijado en 25 años, que es lo que indica la legislación más moderna en términos comparados para destruir el principio, muchas veces rector en la materia, de que la clasificación se torna indefinida. Fijamos un plazo mínimo de clasificación a partir del cual, automáticamente, la información pasa a ser pública y, además, se faculta específicamente al Poder Ejecutivo nacional para que, en cualquier momento, incluso antes de los 25 años consagrados en la norma, justamente para proteger los intereses de la Nación y sus habitantes, la titular del Poder Ejecutivo nacional pueda desclasificar información antes del plazo que está inserto en la norma. Esta elevación del rango normativo de las normas de clasificación de la documentación y las actividades de inteligencia constituye un reclamo histórico de organizaciones civiles y especializadas en la protección de derechos fundamentales. Además, se enmarca en una política de acceso a la información ya encarada por este gobierno y este Poder Ejecutivo nacional con anterioridad, recordando el decreto 2.103 del 31 de octubre de 2012, dictado por la presidenta de la Nación, mediante el cual ordenó desclasificar todos los decretos del Poder Ejecutivo nacional secretos hasta esa fecha, salvo, por supuesto, opinión de las áreas competentes, respecto de la posible Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 13 afectación a la defensa nacional, la seguridad interior, algunos específicos vinculados a la cuestión Malvinas y a la política exterior. Desde el dictado del decreto 2.103 hasta la fecha, ya se han desclasificado y publicado en el Boletín Oficial de la Nación Argentina más de 7400 decretos, que desde 1953 hasta el año 2012 se mantenían con clasificación de seguridad y estaban apartados del conocimiento público. Esta incorporación en la nueva ley, que crea la Agencia Federal de Inteligencia, de aquellos principios o indicaciones respecto de la protección o la clasificación de la información, se enmarca en esta política de conocimiento de toda la documentación por parte de los habitantes, salvo que específica y fundadamente pueda estar comprometida la seguridad nacional, tanto del Estado como de los habitantes. Insistimos, esta política de desclasificación o de modos de clasificación de los archivos y la información sigue las tendencias mundiales más modernas respecto de las actividades propias de los servicios de inteligencia o las agencias federales de inteligencia. Lo han emprendido otros países; en el año 2009 lo ha hecho, mediante una orden del Poder Ejecutivo, incluso, el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, respecto de todos los archivos y la información contenida por los servicios de inteligencia de aquel país. Las legislaciones más modernas del mundo apuntan a establecer, muy claramente y con un carácter muy restrictivo, toda aquella información que deba ser ocultada al conocimiento público. En ese marco, el proyecto de ley que sometemos a consideración del Honorable Congreso da un paso más respecto de la protección de derechos y la protección de los datos y la información; y consagra específicamente en el artículo 16 quáter, tal como lo explicó el señor secretario hace unos minutos, que los organismos y las actividades de inteligencia se enmarcarán inexcusablemente en la Ley de Protección de los Datos Personales. La ley 25.326, de protección de los datos personales, especifica – fundamentado el artículo 43 constitucional– aquellas normas para garantizar la autodeterminación informativa, con el objeto de que las personas puedan controlar su propia información personal. La propia Ley de Protección de los Datos Personales, en su artículo 23, hace referencia especialmente a la información y a las actividades de los servicios de inteligencia y de las fuerzas de seguridad, exceptuando esa información y esos datos de alguna de las normas que la propia Ley de Protección de los Datos Personales regula. En ese sentido, la ley, luego de especificar qué son los datos personales, qué categoría constituyen los datos sensibles, etcétera, regula especialmente los datos con fines de inteligencia y especifica que los servicios de inteligencia pueden recabar los datos personales sin necesidad de consentimiento de sus titulares, lo cual violentaría en algún punto el espíritu de la norma de Protección de los Datos Personales. En el proyecto de ley que estamos sometiendo a consideración, incorporamos normas es las cuales restringimos más aún la utilización de los datos personales por parte de la nueva Agencia Federal de Inteligencia y los servicios de inteligencia o las dependencias y organismos que componen el Sistema de Inteligencia Nacional. Específicamente, más allá de hacer una clara referencia en el artículo 16 quáter respecto del sometimiento de los datos a la Ley de Protección de los Datos Personales, se incorpora una previsión que indica que la revelación o divulgación de información respecto de habitantes o personas jurídicas, públicas o privadas, adquirida por los organismos de inteligencia con motivo del ejercicio de sus funciones, requerirá sin excepción de una orden o dispensa judicial. Esto es: las excepciones al deber de Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 14 confidencialidad que tienen la información de inteligencia solo puede ser exceptuada por orden o dispensa judicial. Establecemos, una vez más, que cuando la información de inteligencia recaba datos personales respecto de los habitantes de nuestro país, solo pueden ser dados a conocer, publicados o alterado el deber de confidencialidad por orden o dispensa judicial, situación que no estaba prevista en la normativa actual que regula la materia. Por otro lado, establecemos mayores resguardos respecto de qué tipo de datos se pueden almacenar en los archivos de inteligencia y, una vez más, somos más restrictivos que la propia ley de datos personales a la hora de prohibir cualquier tipo de consigna en las bases de datos de los organismos de inteligencia respecto de cuestiones vinculadas a actividades políticas, raza, religión, preferencias y cuestiones personales que constituyen aquellos datos sensibles que la ley intenta proteger. Por otra parte, mediante el artículo 16 quinquies del proyecto, se crea una especie de banco de protección de datos y archivo de inteligencia centralizado de todos los organismos que componen el sistema nacional de inteligencia y se establecen procedimientos muy específicos para garantizar la recolección, el almacenamiento, la producción y la difusión de la información obtenida mediante tareas de inteligencia. Esta ley avanza con otra innovación, que es muy común en el sector privado; también es una innovación que hemos formulado en otras áreas de intervención del Poder Ejecutivo cuando se hicieron las reformas para la adecuada lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, que es la creación de la figura del oficial de cumplimiento. Se trata de la designación de un funcionario responsable de la preservación, protección y almacenamiento de bases de datos. Creamos, para los organismos de inteligencia, la figura del oficial de cumplimiento para proteger e individualizar físicamente en un funcionario público de la Agencia Federal de Inteligencia, la responsabilidad para la protección y la garantía respecto de la base de datos con información de inteligencia que compongan el sistema nacional de inteligencia. Creo que esos son los aspectos más importantes respecto del manejo de información y de datos de inteligencia que esta ley innova. Eleva la jerarquía normativa para proteger esa información e identifica funcionarios responsables puntualmente del cumplimiento de estas normas y de estas garantías que prevé el proyecto que sometemos a consideración. Y, como referí anteriormente, estas materias han sido un reclamo histórico por parte de organizaciones civiles especializadas en la protección de derechos y garantías. También sigue la más moderna jurisprudencia e informes del Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos. Hay muchas de estas previsiones que surgen del caso Mirna Mack Chang contra Guatemala del año 2003, en el cual la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha brindado criterios respecto del tratamiento de información asegurando que el principio debe ser el carácter público de la información, pero cuando la información no sea pública por afectar los intereses o la seguridad de las naciones esa información debe ser resguardada en bases de datos con ciertas garantías y ciertos reaseguros para que no haya una utilización indebida, una filtración indebida o una violación al deber de confidencialidad que tienen los organismos de inteligencia. Por otro lado, para finalizar respecto de los temas que instruyó el secretario para esta exposición, quiero referirme muy brevemente a las modificaciones respecto de los tipos penales que prevé la ley 25.520, de inteligencia. Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 15 Como bien refirió el secretario, se producen dos reformas que tienen que ver con el incremento de penas. Por un lado para la interceptación ilegal de comunicaciones la pena de un mes a dos años, que es la pena vigente de prisión, se eleva a de 3 a 10 años de prisión, más la inhabilitación especial por el doble de tiempo para los funcionarios que puedan intervenir en esa interceptación ilegal. Por otro lado, también se elevan las penas previstas para la omisión de destruir, que es otro tipo penal que prevé la actual ley de inteligencia, que es cuando media orden judicial de destruir determinada documentación, interceptaciones, grabaciones, etcétera, producidas en una actividad de inteligencia, aquel funcionario que omita la orden de destruir en la ley vigente tiene una pena prevista de 3 meses a un año y medio de prisión, y en el proyecto que sometemos a su consideración elevamos el mínimo y el máximo de la pena de forma tal que quedaría de dos años a seis años de prisión para la omisión de destruir grabaciones, interceptaciones o documentación de inteligencia. Y, por último, se crean dos nuevos tipos penales en función de algunas modificaciones e innovaciones que propone este proyecto de ley, que son el de las actividades de inteligencia no autorizadas para aquel personal o miembro de los organismos de inteligencia que desarrollen actividades de inteligencia sin contar con la debida autorización de las autoridades políticas que conducen los organismos de inteligencia; se prevé un tipo penal específico con una pena de prisión de seis meses a tres años e inhabilitación especial por el doble de tiempo para todas aquellas personas que incumplan con la prohibición que fija el artículo 15 bis del presente proyecto de ley. Y, por último, también se crea un nuevo tipo penal, que es el que castiga las actividades de inteligencia prohibidas, para lo cual se fija una pena de tres a diez años de prisión, y también inhabilitación especial por el doble de tiempo, para todo funcionario o empleado público que realice acciones de inteligencia expresamente prohibidas por las leyes 23.554 -que es la Ley de Defensa Nacional- y la 24.059 -que es la Ley de Seguridad Interior-. En este sentido lo que propone este proyecto es dar un claro mensaje respecto de las actividades de inteligencia ilegales o prohibidas incorporando un sustancial incremento de las penas para su correcta sanción por parte del Poder Judicial en todo caso que detectemos la realización de actividades de inteligencia no autorizadas o prohibidas por las leyes. Muchísimas gracias. Sr. Presidente (Fuentes).- Muchas gracias, señor secretario. Tiene la palabra el doctor Zannini. Sr. Zannini.- Muchas gracias, señor presidente, y gracias a la comisión por la invitación y la paciencia y la atención que veo que nos están prestando. Poco queda por decir en función de la amplitud de las intervenciones anteriores. En primer lugar voy a hacer un breve repaso cuantitativo del tema y después haré referencia a algo de lo que comprende este proyecto que pensamos que se debe tratar en el Senado y en la Cámara de Diputados, y por último diré algunas palabras finales. Hace 14 años esta ley 25.520 mereció 20 días de trabajo parlamentario público. Se habrá trabajado más tiempo en la confección de la ley, pero el debate comenzó el 7 de noviembre de 2001 y terminó en la Cámara de Diputados el 27 de noviembre de 2001. En 31 años de democracia esta ley rigió prácticamente la mitad de ese período. Nosotros no venimos a derogar ni a criticar la ley de inteligencia, venimos a tratar de mejorarla. De modo tal que, más allá de la estructura que hemos presentado como proyecto de ley, en la práctica, de los 53 artículos que constituyen la original ley de Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 16 inteligencia -que, dicho sea de paso, desde la oposición el peronismo ayudó para que el gobierno de la Alianza pudiera tenerla como ley vigente- estamos modificando 11: los artículos 1°, 2°, 7°, 8°, 9°, 10, 17, 21, 32, 42 y 43. Estamos incorporando 10 artículos nuevos. Estamos modificando formalmente unos pocos artículos: el 6°, 13, 16, 19, 24, 27 y 33, porque ahí donde dice “Secretaría” va a decir “Agencia Federal de Inteligencia”. Sin cambios quedan 34 artículos. En la parte complementaria hay tres artículos nuevos, y además uno que se incorpora a otra ley. Y, por último, hay una incorporación a la 25.188. Es decir que del ciento por ciento de los 53 artículos estamos entre el 40 y el 45 por ciento de normas que enriquecen o que modifican la ley de inteligencia. ¿Qué significa esto? Que no estamos destruyendo todo para construir algo nuevo sino avanzando sobre lo ya construido aprovechando la experiencia que se ha acumulado en estos últimos años de la democracia argentina. Como ustedes saben, fundamentalmente la ley comprende tres artículos: el primero es el de la creación de la Agencia Federal de Inteligencia, el segundo es el de las normas complementarias y el tercero es el de las normas transitorias. La creación de la Agencia Federal de Inteligencia tiene seis capítulos: uno sobre las definiciones generales de la inteligencia nacional, otro sobre la Agencia Federal propiamente dicha, otro de la información, los archivos de inteligencia y la desclasificación, el Capítulo IV sobre la transferencia de las observaciones judiciales, el V del incremento en el control de los fondos y el VI del incremento de las penas. En las disposiciones complementarias está la disolución de la Secretaría de Inteligencia y el Capítulo II es del personal y su tratamiento. En cuanto a las disposiciones transitorias algunas son de forma: una incorpora a otra ley y otras son de forma, que establece el día que comienza a regir la norma. Con este proyecto de ley nos proponemos mejorar, sin modificar sustancialmente, el sistema nacional de inteligencia de la República Argentina. ¿En qué consiste esa mejora? En achicar y especializar el órgano rector de la inteligencia nacional. Dejamos de tener Secretaría de Inteligencia para conformar una Agencia Federal de Inteligencia, que va a ser la que la va a sustituir, la cual ya no va a contar este es otro punto importante- con la tarea de colaboración con los jueces en sus manos. La tarea de colaboración con la Justicia la OJ la va a realizar desde el Ministerio Público Fiscal. Nosotros pensamos que hacer una referencia al Ministerio Público es muy importante. Sé que hay otros proyectos que con buena voluntad han intentado decir que debe ser la Corte, pero yo me veo en la obligación de hacer un reconocimiento al mérito de nuestro gobierno, porque si alguien ha contribuido para que mejore el prestigio de la Corte Suprema de Justicia nacional en la Argentina han sido el presidente Kirchner, los cambios que él impulsó desde el 2003, y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con las propuestas que se han hecho referidas a la justicia nacional. Que alguien esté reclamando que esta organización dependa directamente de la Corte Suprema de Justicia está hablando bien de lo que hizo este Gobierno pero creo que jurídicamente se equivoca porque pondría en cabeza de la Corte Suprema de Justicia la producción de prueba ordenada por los jueces. Y en algún punto no quedaría suficientemente claro su imparcialidad para cuando las causas, que se diriman en función de la prueba colectada, tengan que ser decididas también por la Corte Suprema de Justicia. Con el nuevo Código Procesal Penal y con la figura de la Sección Cuarta de la Constitución de la Nación Argentina el lugar indicado para que se produzca esa prueba Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 17 es para quienes tienen la tarea de producir la prueba en los juicios, que son los fiscales. De modo que ubicarla allí me parece que es el único lugar en donde puede comenzar a funcionar con mayor control judicial y con mayor control de la producción de la prueba y respeto por los derechos de los ciudadanos. Además, saca a la Agencia Federal de Inteligencia de una tarea corporativa que inevitablemente lo lleva a participar de la inteligencia interna. Y se trata de poner límites a esto. Yo diría que si miramos este proyecto de ley, en esa tarea de mejoras, queremos mejorar el instrumento, que es la Agencia Federal; fortalecer los derechos individuales; fortalecer los derechos de la ciudadanía, para conocimiento de lo que hacen sus organismos de inteligencia; y fortalecer los controles de los fondos que utilizan e incrementar las penas de los malos funcionarios o de aquellos que, después de haber estado en la función, quieran aprovechar esto para lo futuro. Nuestro trabajo ha sido honesto, transparente y creo que el debate del Senado tiene que ser enriquecedor de esto, porque tampoco creemos que hayamos construido una norma perfecta o que no admita cambios, esta es una norma perfectible como cualquier norma. Porque la vida va cambiando, el acontecer y la vida va influyendo también sobre la normativa, y la norma tiene que estar viva sino se transformar en una cosa cristalizada, anquilosada, que no le sirve a nadie. Es decir, simplemente quiero poner de resalto esto: no queremos tirar por la borda la experiencia de 14 años de los últimos 31 años de la democracia. Queremos aprovechar y ver dónde están los defectos, y esta norma aporta para que se discutan los temas sustanciales. Pero esta discusión primero hay que hacerla, para que sea rica, desde todos los sectores y en ese sentido es lamentable la ausencia opositora en este recinto hoy. Ellos hablan por ahí de que “no quieren convalidar” porque quieren deslegitimar. Gracias a Dios, la Constitución de la Nación Argentina y el reglamento del Honorable Senado de la Nación hablan de la completa validez con la presencia de ustedes, mayoría suficiente, para que esta Comisión produzca su dictamen y pueda continuar adelante. Porque casualmente, tanto la norma constitucional como el Reglamento, están pensados para que se pueda trabajar a pesar de que pueda haber oposiciones obstructivas. Entonces, es lamentable pero podría ser posible que en el recinto participaran e intentaran enriquecer la norma desde su punto de vista. Creo que la diferencia de puntos de vista respecto de la norma es enriquecedora y es bueno porque siempre termina dando una visión que a lo mejor, quien construyó la norma, no tuvo en su momento por sus propias limitaciones. Creo que la diferencia es enriquecedora y no debiera ser un motivo para trabar la acción del Cuerpo. Gracias a Dios existe una mayoría suficiente que permito que esto se pueda hacer. Dios salve a una Patria que tenga paralizado su Congreso. El Congreso, como recinto de la democracia, tiene que ser casualmente el que lleve a cargo la tarea más importante, que es la de legislar, y para eso se necesita trabajar. En definitiva, la única frustración que nos llevamos hoy es que no hemos tenido las preguntas, aunque chicaneras por ahí, que muchas veces nos prodigan los opositores al Gobierno. Simplemente, quiero saludar que haya organismos como el CELS o grupos de la política que quieren enriquecer este texto. Nos han hecho llegar algunas colaboraciones y creo que mañana van a lucirlas ante ustedes. Y es bueno sopesar esos puntos de vista porque están hechos al fragor de la lucha por la democracia y la vigencia de los derechos humanos. Porque una diferencia hay entre aquel 2000 y hoy, no sólo la económica, no sólo las cosas que se han hecho en estos años, no sólo el progreso que ha Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 18 tenido la Argentina y la mejora, también está la reafirmada plena vigencia de los derechos humanos en la que nuestra patria marcha al frente de los países del mundo, reconocido por todo el mundo en la comisión de la ONU que recepta la lucha por la defensa de los derechos humanos. Este contexto de derechos humanos no estaba presente en los años 2000 y 2001, cuando esta ley se discutió estábamos inmerso en una lucha por la supervivencia como país. Esta es la época en donde se hablaba de poner regentes de los organismos multilaterales de crédito para que gobernaran la Argentina. Esta Argentina hoy se puede dar el lujo de proteger a sus ciudadanos, de hacer que las organizaciones recepten estos principios de derechos humanos hacia su interior para que no ocurra, como ha ocurrido, el triste espectáculo de que algunos, por permanencia o por exceso de poder, puedan sentirse por encima o por fuera de la democracia, por encima o por fuera de la ley. Este es un gesto de valentía de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, que pone a consideración este tema al que muchos participantes de la vida política nacional le han tenido y le tienen temor porque nos han construido una leyenda de “carpetas” y “carpetazos”. En realidad, todo el sistema democrático está temiendo a esto. Queremos develar todos esos secretos, queremos poner todo eso sobre la tabla de la ley y decirle a todo el pueblo argentino: tienen un sistema de inteligencia mejorado, tienen un sistema de producción de inteligencia que respeta derechos y tienen ciudadanos con más derechos. Porque este debate tiene que culminar con un fortalecimiento de los derechos individuales y un fortalecimiento de la democracia. Es claro que siempre existe, entre la tarea de inteligencia y la privacidad, una tensión; y entre la privacidad y los derechos políticos, una tensión. Este proyecto es una honesta propuesta para tratar de que cada vez los ciudadanos tengamos más derechos y cada vez la Patria este mejor defendida. Muchísimas gracias. Sr. Presidente (Fuentes).- Muchas gracias, señor Secretario. Queda abierta la lista de oradores para las preguntas que los senadores quieran hacer. Tiene la palabra el señor senador Urtubey. Sr. Urbutey.- Yo quería hacer un comentario respecto de un tema que quizás se debata mañana. Me parece muy positivo el inciso 6) del artículo 2º porque las grandes definiciones “seguridad interior” y “seguridad exterior”, como se enumeran de forma genérica, quizás indirectamente o implícitamente también dan lugar a abusos cuando no hay una definición. Por eso, haber llenado el concepto de la forma en que lo hace el inciso 6) y después la “misión de inteligencia”, con una casuística que se refiere a actividades delictivas, me parece que también es una forma buena de acotar el desborde y de acotar el abuso de poder que a veces en estas actividades, que se dan en secreto, pueden producirse. El otro tema que también me parece importante, además de la casuística, para definir cuál es la “misión de inteligencia interior”, es el tema de que haya responsables concretos, con nombre, apellido y cara, a los cuales adjudicarles responsabilidades en caso de estos fallos. Fíjense qué importante puede ser esto, donde la responsabilidad puede situarse en una persona que además será elegida con el concurso de este Congreso. También lo que decía el doctor Mena, sanciones concretas que acompañen también la responsabilidad política que debe asumir el funcionario que pone la cara. Y finalmente ponerle coto a esta promiscuidad. Porque siempre se habla de la relación de los agentes y los funcionarios. También hay que hablar de la relación de los agentes con los efectores de justicia. Entonces, poner fin a esta promiscuidad entre agentes que mientras realizan las Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 19 tareas de inteligencia tienen interacción con aquellos que deben aplicar la ley, me parece fundamental. Por eso celebro este tema, ya que si nos ponemos a investigar un poco, esta es la madre de todos los males: esta promiscuidad no controlada, no fiscalizada por nadie, entre aquellos que tienen que investigar y quienes tienen que dictar sentencias o elaborar dictámenes. Ojalá tengamos la posibilidad de hacerlo adelante de aquellos que por razones ideológicas o políticas no estén de acuerdo con esto pero se presten al debate. Sr. Presidente (Fuentes).- Tiene la palabra la senadora Kunath. Sra. Kunath.- Señor presidente: en primer lugar quiero agradecer especialmente la presencia de los funcionarios de nuestro Poder Ejecutivo que han concurrido a este plenario de comisiones, como es de práctica en este Congreso y se viene repitiendo a lo largo de este último año con una iniciativa permanente por parte de nuestro Poder Ejecutivo. Coincido especialmente con la parte final de la alocución del doctor Zannini en cuanto a destacar que este es un debate que se debía nuestra sociedad y que es nuestra presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, quien, tomando este tema con absoluta valentía, lo trae a este Congreso. Y también tiene muchísimo que ver con el objetivo principal, que es lo que está mencionado en los fundamentos de este proyecto remitido a nuestra consideración. Una pregunta muy simple que tiene que ver con cuestiones temporales. En el artículo 5° se crea la Agencia y se establece, en el 8°, un plazo de 90 días para la constitución de la misma. ¿Cómo se articula este plazo con lo que establece el artículo 17, que es la transferencia de la Dirección de Observaciones Judiciales? ¿Es dentro de este plazo, o a partir de la sanción misma de la ley? Sr. Parrilli.- La presidenta nos ha dado directivas para que, en el plazo de 90 días, no solamente constituyamos la Agencia Federal de Inteligencia, sino también realicemos el traspaso de la Dirección de Observaciones Judiciales, en este caso, al Ministerio Público. Es un desafío importante porque es un plazo acotado, pero entendemos que lo vamos a cumplir. Sr. Presidente (Fuentes).- Tiene la palabra el señor senador Mayans. Sr. Mayans.- Señor presidente: obviamente, la lucha contra el terrorismo, contra el narcotráfico, contra el delito organizado contra el secuestro extorsivo en nuestro país reclama tener un servicio de inteligencia que realmente trabaje protegiendo las libertades fundamentales de los ciudadanos y, por supuesto, las instituciones de la República. Trabajar contra el terrorismo internacional y contra el narcotráfico reclama, obviamente, un servicio de inteligencia que tenga toda la fuerza para poder brindar a los ciudadanos argentinos la garantía de que realmente el Estado está en cumplimiento de esta obligación de protección de las garantías constitucionales de los ciudadanos y, fundamentalmente, de las instituciones de la República. Acá tenemos una ley que está vigente, la 25.520, sobre la que existían reclamos de distintos sectores políticos de que no funciona como corresponde y que merece un nuevo estudio. Y es precisamente acá, en el Parlamento, donde se hace eso. Si se reclama por afuera o a través de medios de comunicación y no se asiste al debate, no se puede trabajar ni cambiar la legislación. Por eso creo que es importante el hecho de que los funcionarios del Poder Ejecutivo, por decisión de la presidenta, se hagan presentes aquí, en el Parlamento, para debatir una ley fundamental como es la de inteligencia de del Estado, trayendo aportes Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 20 importantes, como el caso de la Dirección de Observaciones Judiciales, que en este momento está en la órbita del Servicio de Inteligencia y obviamente, con buen tino, el proyecto de ley, para garantizar precisamente el trabajo de los fiscales, lleva a la del Ministerio Público. No solamente eso, sino también la designación del director y del vicedirector de Inteligencia, que hace una propuesta el Poder Ejecutivo al Senado de la Nación, a la Comisión de Acuerdos, donde –obviamente- los distintos partidos políticos, inclusive, tienen la posibilidad de observar el nombramiento de esta persona si no se está de acuerdo. Porque existe una reglamentación en la Comisión de Acuerdos para que, obviamente, se dé la participación corresponde al Parlamento, en este caso el Senado que representa al Estado federal y que es una de las partes fundamentales de la ley. También, el aumento de las penas en cuanto a la violación de hechos fundamentales como la confidencialidad de los datos. La gente tiene la impresión que el Servicio de Inteligencia actúa para observar a las personas y esto está expresamente prohibido por la ley. Cualquier hecho de inteligencia que se haga sobre personas, o sobre instituciones, o sindicatos está absolutamente fuera de la ley y es un delito. Las escuchas que se hacen son únicamente por orden judicial. Y esto también está claramente en la ley, como así también que cuando se cumplen los plazos, que son de 60 días, si no se observa delito en materia de narcotráfico, o de terrorismo, o de lavado de dinero, o delito organizado, inmediatamente debe procederse a la destrucción de todos estos elementos que hacen a la vida y a la privacidad de las personas. A veces esta falta de conocimiento de la aplicación de la ley hace que se tenga la imagen de lo que fue el Servicio de Inteligencia en el tiempo de la dictadura, que servía, justamente, para invadir la privacidad de las personas, perseguirlas y hacerlas desaparecer. Todo lo contrario, el Servicio de Inteligencia debe servir para garantizar las libertades fundamentales de los ciudadanos y, como dije al principio, cuidar las instituciones del Estado. Obviamente, en el tiempo que estamos viviendo -todos sabemos lo que ha pasado a partir del derribo de las Torres Gemelas y del concepto de la guerra preventiva-, en el mundo hoy el manejo de la información, sobre todo con respecto al terrorismo internacional y el narcotráfico, es fundamental para que los Estados puedan defenderse de este tipo de atropellos. Nosotros, en la Argentina, hemos tenido en el ataque criminal y cobarde que se ha hecho a la Embajada de Israel y a la DAIA. No existe un argentino bien nacido que no quiera el esclarecimiento y no condene este hecho cobarde que hemos tenido en la República Argentina. Para eso es fundamental tener un Servicio de Inteligencia que verdaderamente brinde esta seguridad a los ciudadanos argentinos de que está trabajando en la lucha contra el delito y que está asistiendo, como corresponde, al Poder Judicial de la Nación. Por eso, que la presidenta haya mandado este proyecto de ley me parece absolutamente positivo. Y lamento profundamente que la oposición no se haga presente y que lleve la discusión solamente en los medios y no lo haga en el lugar de trabajo que corresponde, que es este Senado. Sr. Presidente (Fuentes).- Tiene la palabra el senador Abal Medina. Sr. Abal Medina.- Buenas tardes. Quería, en primer lugar, sumarme a las palabras de mis colegas con relación a esta iniciativa que, sin ninguna duda, considero que constituye un paso sustantivo en nuestra institucionalidad democrática; una vieja deuda Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 21 que teníamos todos, y después de la exposición sólida que han hecho los expositores quedan muy en claro las ventajas incuestionables que tiene esta nueva normativa. Sólo quería hacer una breve pregunta y quizás una reflexión con relación a lo que ambos secretarios mencionaron del proceso de sanción de la ley de inteligencia 25.520. Si lo recuerdo con precisión, ustedes hablaban de que la votación y la sanción fue en noviembre de un año tan complejo para la Argentina como el año 2001; un año muy complejo, como decíamos antes, pero en el cual todos los sectores políticos, todos los partidos políticos lograron consensuar y construir una ley sólida, en ese sentido, cumpliendo su obligación con la democracia, lo que creo yo que es una tarea obvia en cuestiones como esta ley, como en la defensa nacional y como en la que hoy estamos tratando. Por eso mi inquietud era si en ese momento esta iniciativa surgió de la oposición -del peronismo en ese entonces- o fue un proyecto del Poder Ejecutivo al que en ese momento el peronismo prestó conformidad, puso la discusión y logró construirlo pensando en lo que beneficiaba al conjunto de los argentinos y no simplemente a cuestiones puntuales. Lo digo porque esta es mi primera participación como senador en un ámbito como éste, y no deja de llamarme la atención la ausencia de senadores de otros partidos que podrían estar aquí, aprovechando la presencia de ustedes para discutir y para debatir. Como miembro del Ejecutivo, muchas veces me tocó venir a este ámbito a discutir la reforma política, a discutir un conjunto de cuestiones, y siempre había senadores opositores preguntando, discutiendo, debatiendo y después votando de acuerdo a su real saber y entender, pero aportando al debate. Por eso me parece muy interesante saber, en el momento en que se votó esa ley, cuál fue la actitud y si fue un proyecto del Ejecutivo o fue una cuestión de la oposición que se le impuso al gobierno. Sr. Zannini.- La ley de defensa, la ley de seguridad interior y la ley de inteligencia tienen un patrón común. Fueron producto de acuerdos entre los partidos mayoritarios y fueron hechos con bastante diferencia de tiempo entre sí. En el caso particular de la ley de inteligencia, luego de haberse dictado la de defensa, de haberse dictado la de seguridad interior, el trabajo de la comisión parlamentaria se centró en la confección de un nuevo texto de ley de inteligencia, para suprimir, para cambiar lo que eran las normas de la dictadura, que tenían una característica central: la militarización del proceso de conformación de la inteligencia y el contraespionaje. El gran paradigma que se trata de instalar es: inteligencia estratégica militar a cargo de los militares, inteligencia criminal a cargo de los organismos de seguridad de las provincias y de la Nación, y el organismo rector, la Secretaría de Inteligencia. La propia Secretaría de Inteligencia participó en aquel tiempo en la confección del proyecto. Se trabajó mucho en la bicameral de ese entonces, se envió el proyecto desde la bicameral al Ejecutivo, y de la Rúa lo hizo, aclaró en el propio mensaje este origen de la norma y lo envió como proyecto de ley del Ejecutivo. Recuerden que en el Senado la mayoría parlamentaria era del peronismo, y el peronismo también había obtenido la mayoría parlamentaria en aquellas elecciones de octubre, previo al desastre que todos conocemos, en 2001. Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 22 De modo que, sí, hubo trabajo de muchos partidos, y desde el peronismo se podía rescatar que la actitud de dicho partido no fue obstruir sino que fue ayudar a que la ley se votara. Después, en la historia pasan otras cosas, otras novedades, pero lo cierto es que existiendo una mayoría parlamentaria del peronismo asistió al gobierno de la Alianza para tratar de mejorar una legislación. Sr. Presidente (Fuentes).- Tiene la palabra el senador Pichetto. Sr. Pichetto.- Hay dos puntos que me parece fundamental incorporar como modificación y ampliación del contenido de la ley. Uno es el artículo 17, que establece la transferencia de la Dirección de Observaciones Judiciales, que va al Ministerio Público. Me parece que sería importante consignar que se transfiere con las asignaciones presupuestarias fijadas en el presupuesto del año 2015 para la ex SIDE o SIDE. El monto correspondiente a la partida presupuestaria para el funcionamiento del O.J. -las escuchas telefónicas autorizadas por vía judicial- se debería transferir al Ministerio Público. El otro tema es en el artículo 23, donde se establece la disolución de la Secretaría de Inteligencia, se transfiere la totalidad del personal, bienes, activos, patrimonio a la Agencia Federal, con excepción de los bienes afectados a la Dirección de Observaciones Judiciales. También aquí hay que consignar que se transfieren las partidas asignadas a la SIDE para el año 2015 en el presupuesto nacional. Me parece que estas dos cosas dejan a salvo la ley de entidades financieras, que considera o establece que todo organismo estatal tiene que tener una asignación de presupuesto. Si hay conformidad en esto, me parece importante que quede claro que la reforma tiene que ser incorporada ya en el dictamen. Sr. Presidente (Fuentes).- Gracias, senador. Están de acuerdo… Tiene la palabra el senador González. Sr. González.- Gracias, presidente. Una reflexión y un aporte. La verdad que, teniendo en cuenta que la oposición no se encuentra acá, que está en un focus group en el salón de al lado, cuando reiteradamente se solicita la presencia de funcionarios nacionales, con las cosas que están pasando en la Argentina, tienen nada más ni nada menos que a la primera línea del gobierno y no han venido a preguntarle y a dar el debate que tienen que dar, aunque por lo menos vinieron y están en el salón de al lado, y no como en diciembre, cuando tratamos la ley de parlamentarios del Mercosur, que vinieron cuatro; el resto estaba de vacaciones. Teniendo en cuenta eso, le voy a pedir, presidente, que incorpore como antecedentes los proyectos de ley presentados justamente por algunos representantes de la oposición. Seguramente usted va a encontrar algunos más. Yo encontré el S.-341/12, el 4267/14 y el 1768/14, estos dos últimos firmados por los senadores Solanas, Giustiniani, Juez, Linares y Odarda. Hubo un par de senadores que se ve que no les avisaron de la oposición y estuvieron sentados acá y después se fueron; una era esta senadora. Después, le decía, el 4267/14, firmado por los mismos senadores, y el 341/12, que es muy parecido al 17, del capítulo IV, que modifica el artículo 21 de la ley y dice: Créase en el ámbito de la Procuración General de la Nación la Dirección de Observaciones Judiciales que será el único órgano del Estado encargado de ejecutar las Dirección General de Taquígrafos “2015 - Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 3.2.2015 Reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Pág. 23 interceptaciones de cualquier tipo, autorizadas u ordenadas por la autoridad judicial competente. Firmado: senador Luis Juez. Así que voy a solicitar eso, presidente. Sr. Presidente (Fuentes).- Señalo la inconsistencia de la oposición en su planteo, simplemente en el tema de la Oficina de Observaciones Judiciales. Expediente S.-2120, proyecto de ley: créase en el ámbito de la Procuración General de la Nación la Dirección de Observaciones Judiciales, que será el único órgano del Estado encargado de ejecutar las interceptaciones de cualquier tipo, autorizadas u ordenadas por la autoridad judicial competente. Comuníquese. Firmado: Luis Juez, Norma Morandini. Proyecto S.-341, exactamente igual, el mismo texto, creándose en el ámbito de la Procuración General la Dirección de Observaciones Judiciales. Firmado: Luis Juez. Y tenemos luego los proyectos firmados por Solanas, Giustiniani, Linares y María Odarda. Senadora Higonet, usted se había anotado. Tiene la palabra. Sra. Higonet.-Les agradezco a los presentes por acercarse aquí a explicar y ampliar todo lo que se pueda sobre este proyecto de ley. Adhiero a todo lo ya expresado, y reafirmo la preocupación por aquellos que viven hablando del debilitamiento de las instituciones democráticas. Justamente, creo que lo peor que pueden hacer es la no presencia hoy aquí. Pero bueno, es lo que nos está pasando. Tengo una observación y una pregunta. En el inciso 6), cuando se define la inteligencia interior, se agrega como actividad de inteligencia a la investigación en materia de delitos federales complejos, la inteligencia criminal compleja y los atentados contra el orden constitucional. Pero esta capacidad de realizar investigaciones no está contenida cuando se define el concepto de inteligencia nacional. Entonces, se puede interpretar como una ampliación de la acción de la AFI. Esa es la observación. En cuanto a la pregunta, dado que se redefinen el rol de la Agencia y las actividades, lógicamente, se habla del pase de planta. Por ende, habrá que hacer revista y capacitar a los agentes para adecuarlos a las nuevas funciones. Entonces, ¿no sería conveniente ponerle un plazo perentorio a ese pase? Sr. Presidente (Fuentes).- Se establece un plazo de 90 días. Sra. Higonet.- O sea que se considera el mismo en cuanto a la capacitación del personal. Sr. Presidente (Fuentes).- Agradeciendo la presencia de los señores funcionarios nacionales, pasamos a cuarto intermedio hasta mañana a las 11. – Son las 15 y 51. Dirección General de Taquígrafos