Historia de la psicología Prof. M. Sc Priscilla Echeverría Natalia Romero Agüero Capítulo 8: La mente activa: la tradición alemana. James F. Brennan nos habla en este capitulo de la tradición alemana inspirada más que todo en las ideas de Spinoza, haciendo de la ideología alemana una basada en la actividad mental opuesta a la pasividad de otras tradiciones europeas. Esta tradición es diversa en ideas pero unida por la creencia de que la mente tiene control en las influencias del medio. Alemania disfrutó de avances científicos similares a los de Gran Bretaña y Francia y además dominó el sistema universitario con centros de excelencia especialmente en campos científicos. En la filosofía los pensadores se concentraban en el tema de la actividad mental y tuvieron su mayor inspiración en Spinoza. Leibniz pensaba que la mente era una compleja entidad que transformaba las sensaciones y que el pensar era una actividad incesante que incluye aspectos conscientes e inconscientes. Elaboró el concepto de monadología para brindar explicación a la actividad dinámica mental y dijo que la mente está estructurada para actuar sobre el entorno. Afirmaba también la independencia de los procesos fisiológicos y mentales. Wolff destacaba la independencia de las actividades mentales y orgánicas, sostenía dos planteamientos psicológicos; el primero se centraba en las sensaciones y el segundo en la función activa de la mente en la formación de ideas (psicología racional). Esta última planteaba que las capacidades de la mente eran el objeto del estudio del entendimiento humano. Immanuel Kant, importante filósofo dividía al mundo en sensible y en inteligible, creía que la mente era un ente activo regido por leyes que convierte las sensaciones en ideas. Definía a la razón pura como conocimientos que no requerían pruebas empíricas (a priori). Dividía todo conocimiento en empírico y trascendental e impuso categorías mentales. Aseguraba que la conciencia moral estaba determinada por la estructura de la mente, vinculó la voluntad con la conciencia moral a priori. Kant comprendió el racionalismo y concluyó que todo conocimiento existe en la forma de ideas. Friedrich Herbart pensaba que la psicología estaba basada en la observación, se debía servir de las matemáticas ya que las unidades básicas de la mente son las ideas. Eliminó las consideraciones fisiológicas y el método experimental de la psicología, separó el pensamiento alemán del racionalismo y quería independizar la psicología de la filosofía y la fisiología. Beneke reconoció los componentes fisiológicos de la experiencia en los procesos mentales. Lotze trató de unir las concepciones mecánicas e idealistas en una síntesis de ciencia y metafísica. Dijo que para describir los procesos mentales se daba un proceso llamado “intuición empírica del espacio”. Lotze se oponía al materialismo y a las explicaciones mecánicas, el alma era el agente central del alma y se encargaba de todos los procesos mentales. Schopenhauer explicaba la voluntad como el deseo irracional de vivir y era ajena a lo racional y a la conciencia. Hartmann definió el inconsciente como un instinto con una finalidad pero sin el conocimiento del resultado. Propuso tres niveles inconscientes: fisiológico, psíquico y absoluto. Brennan en la conclusión del capitulo expresa que la idea de la actividad mental de la tradición alemana brindó muchos antecedentes de la psicología y que produjeron muchos modelos psicológicos. Capítulo 9: Modelos psicológicos rivales Brennan en este capítulo expone como los diferentes pensadores de las tradiciones alemana, francesa y británica reflejan sutiles importantes gracias a las dimensiones descriptivas de Watson y los factores de Coan. Watson en 1967 elaboró un método de comparación en el cual se puede evaluar un pensador con otro, para esto redactó 18 dimensiones que mostraban la evolución de la psicología como disciplina y ayudan a ordenar la diversidad de los distintos modelos psicológicos. Coan en 1968 logró obtener seis factores que ofrece una manera efectiva de clasificar a las figuras y movimientos de la psicología. En este capítulo se utilizan diversas formas de comparar los pensadores de los capítulos 6-7-8, la primera forma fue la diferencia entre el concepto de mente; en un lado se pusieron los pensadores que veían la mente como activa, en el medio los que la veían pasiva y al otro extremo los que la veían del todo innecesaria. Acá se demostró que las escuelas inglesa y alemana encontraron puntos en común sobre la actividad mental, ya que se inclinaban más a la idea de la actividad mental activa. La segunda dimensión en la que fueron comparados fueron en las fuentes de conocimiento: empíricas o racionales, en el medio se ubicarían los que pensaban que el conocimiento se deriva. En este esquema se demuestra que el pensamiento alemán se aleja mucho del empirismo británico y el sensualismo francés ya que los alemanes se planteaban en el racionalismo. Sin embargo la influencia escocesa en el empirismo británico hace que se acerque un poco al racionalismo alemán. Otra dimensión fue la oposición entre el materialismo monista y los procesos dualistas, en este esquema se demostró que el sensualismo francés se ubica en el extremo materialista donde el empirismo británico y el racionalismo alemán se ubican en el otro extremo ya que ellos creían más en el constructo de la mente. Otra dimensión fue el modo de adquirir el conocimiento: asociaciones basadas en los sentidos contra los procesos mentales básicos. En el primer extremo se observaba el empirismo británico y el sensualismo francés ya que ambos destacaban la asociaciones en la formación de ideas. Estos esquemas logran demostrar el flujo de ideas que se dieron antes de la aparición de la psicología, también demuestran la estática del materialismo francés ya que dejó a la psicología muy dependiente de la fisiología al acentuarse mucho en los elementos sensoriales. Las técnicas británicas y alemanas tuvieron muchas dimensiones en común, pero no hay que confundir estas áreas de coincidencia como puntos de igualdad. Brennan como conclusión de este capítulo dice que estás técnicas y esquemas logran organizar diversas posturas y reflejan los puntos de coincidencia de ciertas ideologías distintas. Así se logra comprender a los precursores de la psicología y también el surgimiento de la misma como disciplina científica independiente.