¿Qué funciones tienen los Centros de Recuperación de Fauna Silvestre? Los Centros de Recuperación de Fauna Silvestre funcionan como auténticos hospitales para la fauna autóctona en los que se busca la recuperación completa del animal y su posterior devolución a la naturaleza, además de la supervivencia a largo plazo y reproducción en medio natural. En ellos se lleva un registro de entradas y salidas con todas las características de los animales admitidos y de su situación. De este modo, se pueden elaborar estadísticas completas de las causas de admisión, porcentajes de recuperación y liberación etc… con el fin de identificar y corregir los problemas principales que en medio natural afectan negativamente a la fauna. Los centros de recuperación de fauna silvestre (CRFS), además de realizar la rehabilitación habitual de la fauna silvestre pueden funcionar cómo: • Fuentes de información epidemiológica. • Centros de vigilancia de salud pública. • Fuentes de información en investigación. • Centros de asistencia en grandes catástrofes. • Centros de educación ambiental. • Centros de conservación de especies amenazadas. • Fuentes de información epidemiológica La información emanada de los CRFS puede ser de gran relevancia en el conocimiento de los factores naturales y no naturales que amenazan la fauna silvestre. A partir de los datos de los animales admitidos por diversas causas tales como electrocución, intoxicación o disparos a especies no cinegéticas, se pueden localizar los puntos del origen del problema o los causantes de los mismos y poner los medios para corregirlo o evitarlo. La información recogida en los CRFS tiene grande importancia para la vigilancia y alerta epidemiológica de enfermedades que afectan a la fauna salvaje. Por los datos recogidos en estos se puede conocer el estado sanitario de la fauna silvestre, evaluar el incidente de enfermedades ya conocidas y detectar la presencia o incremento de nuevas enfermedades o enfermedades emergentes. Los CRFS pueden llegar a funcionar cómo pequeñas estaciones de seguimiento epidemiológico dónde con la colaboración de expertos se monitoricen muchos datos sobre la situación actual de la biodiversidad. • Centros de vigilancia de salud pública La información recogida en los CRFS puede servir de ayuda para la vigilancia y alerta epidemiológica de enfermedades que afectan a los humanos, e incluso a los animales domésticos. Los datos de presencia de enfermedades tales como la gripe aviar son esenciales para la protección de la población local. Así mismo, desde los CRFS se puede detectar la presencia de otros patógenos portados por la fauna y que afectan a la salud pública, tales como la tuberculosis, salmonella, toxoplasma, giardia, coccidios, criptosporidios, quiste hidatídico, etc… • Fuentes de información en investigación Los CRFS pueden servir como donantes de muestras de animales vivos y cadáveres para la investigación y el estudio de las especies silvestres realizados por diversos grupos de investigación. Desde los CRFS se puede recoger un gran número de muestras de heces, sangre, plumas de animales vivos, así como también muestras de distintos órganos procedentes de cadáveres que son frecuentemente cedidas a los investigadores acreditados que lo solicitan. Entre estas se encuentran muestras de animales de las que apenas se tiene información por ser de muy difícil acceso, tales cómo aves pelágicas (como por ejemplo, las muestras de contenidos gástricos en aves petroleadas muertas tales como álcidos, alcatraces, etc, son básicas para los estudios de alimentación de estas aves en alta mar). Asimismo, la entrada de animales silvestres en los CRFS también pode proporcionar una sustancial información sobre los niveles de contaminantes orgánicos e inorgánicos en los ecosistemas. Por medio de la utilización de cierto tipo de tejidos (plumas, pelo, órganos internos...) se pueden obtener datos sobre la concentración de compuestos o elementos químicos contaminantes que se bioacumulan en el cuerpo de un animal a través de la dieta o bien por vía atmosférica. Para eso, los centros de investigación realizan estudios de carácter retrospectivo, tras un muestreo sistemático en los CRFS al largo del tiempo. Para estos estudios, son fundamentales los bancos de especimenes ambientales, que son lugares en los que se realiza el almacenamiento de estas muestras al largo del tiempo. De este modo, al disponer de datos previos con los que comparar una determinada perturbación, se puede valorar más justo el grado de impacto ambiental de la misma. • Centros de asistencia en grandes catástrofes La labor de los CRFS es muy importante en cuanto a recogida, tratamiento y rehabilitación de los animales afectados por catástrofes ambientales tales cómo vertidos de petróleo. Asimismo, también son esenciales en el tratamiento de animales afectados por procesos toxicológicos tales como la intoxicación por cebos envenenados o por plomo en el caso de las aves acuáticas, así como por procesos infecciosos masivos, tales cómo brotes de botulismo en este mismo tipo de aves. • Centros de educación ambiental El contacto de los CRFS con el público permite una importante labor de divulgación ambiental. En este sentido, el compromiso del voluntariado con las tareas de rehabilitación es un elemento esencial para la concienciación de la población local. • Función de conservación de especies amenazadas Dependiendo del grado de amenaza de las especies de la fauna local admitidas en cada CRFS, el resultado de su trabajo tendrá mayor o menor relevancia en la conservación de la fauna autóctona. Además, existen situaciones, tales cómo grandes catástrofes (vertidos de petróleo), que afectan a individuos claves (hembras adultas en edad reproductiva) de colonias de cría, donde la actuación de los CRFS y los resultados obtenidos por estos pueden tener gran repercusión en el futuro de una determinada población animal.