IP/06/1293 Bruselas, 2 de octubre de 2006 El crecimiento en la zona euro se asienta sobre bases sólidas De acuerdo con el «Informe trimestral sobre la zona euro», publicado en el día de hoy, la recuperación de la economía de la zona euro parece asentarse sobre bases sólidas, con un ritmo de crecimiento del PIB en el primer semestre que no se recordaba desde hace seis años. La demanda interna se ha recuperado por fin y ha pasado a ser el motor principal del crecimiento. En un contexto de mejora del mercado laboral y descenso de los precios del petróleo, las perspectivas económicas a corto plazo podrían resultar mejores de lo previsto. A más largo plazo, sin embargo, se irán haciendo más patentes los riesgos de un deterioro. Concretamente, las turbulencias que se registraron a finales de la pasada primavera en los mercados accionariales denotan una intensificación de los riesgos que para el crecimiento se derivan del entorno macrofinanciero. La sección más detallada del informe estudia la evolución del mercado laboral en la zona euro y llega a la conclusión de que las reformas estructurales y la persistencia de la moderación salarial han favorecido la capacidad de creación de empleo de la economía. Con todo, hay aún margen para seguir perfeccionando el funcionamiento de los mercados laborales. La constatación de que las medidas adoptadas hasta ahora están dando fruto debe servir de acicate para continuar avanzando en la dirección adecuada. El crecimiento del PIB en la zona euro alcanzó una tasa anualizada del 3,4% en el primer semestre del año, lo que representa el mayor ritmo de crecimiento de los últimos seis años. Sustentada en un fuerte repunte de la inversión privada, la demanda interna pasó a convertirse en el motor principal del crecimiento. Con el reciente descenso de los precios del petróleo y la consolidación gradual del mercado laboral, mejoran también las perspectivas del consumo privado, punto, éste, particularmente débil en la zona euro en los últimos años. Pese al debilitamiento de los indicadores empresariales y a un entorno mundial menos favorable, aunque alentador, el crecimiento en la zona euro se mantendrá, previsiblemente, próximo a su potencial en el segundo semestre del año, pudiendo incluso llegar a superarlo. Esta circunstancia se ve corroborada por las previsiones intermedias de la Comisión del mes de septiembre, de acuerdo con las cuales el crecimiento del PIB en la zona euro será del 2,5% en 2006, esto es, 0,4 puntos porcentuales por encima de lo apuntado en las previsiones de primavera. Si bien en los meses transcurridos de 2006 los resultados de los mercados financieros de la zona euro han sido globalmente positivos, las turbulencias registradas en los mercados bursátiles en los meses de mayo y junio ponen de relieve la intensificación, tanto a nivel internacional como nacional, de los riesgos de deterioro como consecuencia del entorno macrofinanciero. En el frente internacional, los riesgos se derivan de la posibilidad de que se registre una desaceleración del crecimiento de la economía mundial más acusada de lo previsto en un contexto de importantes desequilibrios entre las economías, persistencia de las tensiones geopolíticas y tensiones en los precios de los activos en numerosos mercados. A nivel interno, el aumento del endeudamiento de los hogares y las empresas constituye un factor suplementario de vulnerabilidad. Los datos recientes apuntan a una vulnerabilidad de la zona euro a las subidas del precio del petróleo mucho menor que en la época de las crisis petrolíferas de las décadas de los setenta y ochenta. Esta mayor capacidad de reacción obedece a varios factores. Uno de ellos, que se analiza en el informe, guarda relación con la reconducción de las rentas del petróleo de los países exportadores hacia los países consumidores. Las ganancias extraordinarias procedentes de la venta del petróleo se reconducen hacia la zona euro por dos cauces, a saber: un incremento de la demanda de exportaciones de la zona euro y un aumento de las inversiones en activos financieros de dicha zona, y existen indicios de que, en ambos casos, los efectos son ahora más beneficiosos para la economía de la zona que en el pasado. Mercados laborales de la zona euro: pese a los buenos resultados, hay aún retos que superar La sección más detallada del informe estudia la evolución reciente del mercado laboral en la zona euro y observa que su funcionamiento ha mejorado sustancialmente. Durante los últimos cinco años, se han creado en la zona más de cinco millones de puestos de trabajo, resultado que cabe considerar bastante excepcional desde una perspectiva histórica. La solidez de la demanda laboral contribuyó a contener el aumento del desempleo en la fase de contracción más reciente y ha situado la tasa de desempleo en una senda de descenso sostenido desde la primavera de 2005, pese a la creciente oferta de mano de obra. Estos resultados se deben fundamentalmente al efecto beneficioso de las reformas estructurales y a la persistencia de la moderación salarial. El empleo se ha visto asimismo favorecido, si bien en menor medida, por los cambios en la estructura sectorial de la economía, con el aumento del peso de los servicios. No obstante, estos resultados positivos no deben ocultar la necesidad de continuar aportando mejoras. El desempleo estructural se mantiene en cotas elevadas, los desempleados de larga duración siguen representando una proporción significativa del número total de personas sin empleo, y la creación de puestos de trabajo sigue caracterizándose por el predominio de los contratos temporales, circunstancias, todas ellas, que requieren de los Estados miembros un empeño más resuelto. Puede consultarse el texto íntegro del documento en la siguiente página de Internet: http://europa.eu.int/comm/economy_finance/publications/quarterly_report_on_the_euro_area_en.htm 2