EL ECONOMISTA MIÉRCOLES, 9 DE OCTUBRE DE 2013 31 Normas & Tributos Economía POR REQUERIMIENTO JUDICIAL O POLICIAL Red.es podrá cerrar dominios que infrinjan el Código Penal La modificación de la Ley de Telecomunicaciones faculta la suspensión cautelar y la cancelación de páginas bajo “.es” Los intereses de mora los paga la aseguradora por ‘dejadez’ en el pago Ante el rechazo de la indemnización, la compañía debe consignar el dinero Lucía Sicre MADRID. Red.es, entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Industria que, entre otras cosas, es la autoridad nacional encargada del registro de dominios .es, podrá suspenderá cautelarmente o cancelar, ya sea mediante requerimiento judicial previo o mediante requerimiento de suspensión cautelar, los nombres de dominio mediante los cuales “se esté cometiendo un delito o falta tipificado en el Código Penal”. Se trata de una potestad que le otorga a este organismo la propuesta de reforma de la Ley General de Telecomunicaciones, publicada el pasado 27 de septiembre en el Boletín Oficial de las Cortes Generales (BOCG). Xavier Gil Pecharromán MADRID. Sólo procede el pago de intereses por mora, cuando se evidencia una dejación de la aseguradora en el pago de la indemnización, y no cuando el impago obedece a discrepancias o retrasos derivados de otras circunstancias, según establece una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, de 23 de septiembre de 2013. Considera el ponente, el magistrado De Urbano Castrillo, que es aplicable en estos casos, la denominada teoría de la dejadez, que se da en la actuación de una aseguradora que consigna judicialmente un año después de producidos los hechos “sin que los argumentos impugnando el recurso -a pesar que hizo reiterados ofrecimientos extrajudiciales- sirvan para justificar tales razones”. El magistrado basa su argumento en dos razones: de una parte, que si no se aceptó lo ofrecido por Requerimiento policial En concreto, este texto, aún en tramitación, introduce un apartado Cinco bis en la Disposición Adicional Sexta de la Ley, en la que se fija que “la autoridad de asignación suspenderá cautelarmente o cancelará, de acuerdo con el correspondiente requerimiento judicial previo, los nombres de dominio mediante los cuales se esté cometiendo un delito o falta tipificado en el Código Penal”. El mismo texto también faculta a que “del mismo modo” proceda la autoridad de asignación “cuando por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se le dirija requerimiento de suspensión cautelar dictado como diligencia de prevención dentro de las 24 horas siguientes al conocimiento de los hechos”. En cuanto a este último punto, la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) otorga a la Policía Judicial la obligación de averiguar los delitos públicos que se cometieren en su territorio o demarcación, practicando, “según sus atribuciones, las diligencias necesarias para comprobarlos”. Además, el Título destinado a legislar la actividad de este cuerpo en la LECrim fija que “la ausencia de denuncia no impedirá la práctica de las primeras diligencias de prevención y aseguramiento de los delitos relativos a la propiedad intelectual e industrial”, por lo que, en estos casos, es posible la suspensión del dominio sin que el titular de los derechos supuestamente vulnerados lo solicite. Esta última previsión se incluyó en la LECrim a raíz de la Ley 38/2002, de 24 de octubre, de re- los beneficiarios, debió consignar judicialmente en el plazo previsto en artículo 20.3 de la Ley de Contrato del Seguro; y en segundo lugar, porque la realidad del siniestro (calificado en este litigio como homicidio imprudente) y sus circunstancias eran inequívocas desde que se produjeron los hechos por lo que no considera que no cabía una discusión sobre este particular. Para establecer el tipo de mora aplicable a la aseguradora, el ponente se acoge al criterio de los dos tramos, instaurado por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en sentencia de 1 de marzo de 2007, en la que se afirma que: “Durante los dos primeros años desde la producción del siniestro, la indemnización por mora consistirá en el pago de un interés anual igual al del interés legal del dinero al tipo vigente cada día, que será el correspondiente a esa anualidad incrementado en un 50 por ciento. Desde esa fecha, el interés se devenga de la misma forma, siempre que supere el 20 por ciento, con este tipo como mínimo si no lo supera, y sin modificar los ya devengados diariamente hasta dicho momento”. Registros exige detallar qué participaciones se suman al capital social GETTY La entidad tendrá que ceder datos del titular del dominio si lo solicita una autoridad pública forma parcial de la Ley, sobre procedimiento para el enjuiciamiento rápido e inmediato de determinados delitos y faltas, y de modificación del procedimiento abreviado. La nueva vía de control a los dominios de Internet se suma a la polémica ya generada por la Ley Sinde-Wert y su Comisión de Propiedad Intelectual, a la que se habilitaba para proceder al cierre de páginas web en relación con delitos contra la propiedad intelectual por vía administrativa, en lugar de a través de la vía penal. De hecho, el Código Penal aún no contempla -aunque lo hará con la reforma en curso- que ciertas actividades perseguidas por la Sección Segunda de la Comisión, como enlazar a contenidos ilícitos, constituyan delito. Obligación de informar Además, la reforma prevé que las entidades de registro de nombres de dominio establecidas en España estén obligadas a facilitar los datos relativos a los titulares de los nombres de dominio que soliciten las autoridades públicas “para el ejercicio de sus competencias de inspección, control y sanción”, cuando las infracciones administrativas que se persigan tengan relación directa con la actividad de una página de Internet identificada con los nombres de dominio que asignen”. Tales datos se facilitarán, además, “cuando sean necesarios para la investigación y mitigación de incidentes de ciberseguridad” si involucran equipos relacionados con un nombre de dominio “de los encomendados a su gestión”. L. S. MADRID. No es posible inscribir la escritura de aumento del capital social de una sociedad de responsabilidad limitada con aportaciones dinerarias y no dinerarias en la que no se especifique la numeración de las participaciones sociales atribuidas, una exigencia que se apoya en el régimen de responsabilidad por la realidad y valoración de los bienes aportados que establece el artículo 73 de la Ley de Sociedades de Capital. Lo recoge una resolución de la Dirección general de los Registros y del Notariado (DGRN), de 19 de julio de 2013 (BOE de 24 de septiembre), en la que, sin embargo, sí se da por buena la manera en que se describe la aportación de acciones de sociedades cotizadas. En concreto, en la escritura se expresa que se aportan “132 acciones de Nissan Motor Ibérica, valoradas en 132 euros y 144 accio- nes de Sniace valoradas en 116,64 euros”. Así, la aportación consiste “precisamente en acciones de sociedades cotizadas y dada su completa fungibilidad, a estos efectos, se puede considerar que existe una descripción suficiente, ya que la inclusión de referencias técnicas individualizadoras de este tipo de acciones no añadiría ninguna garantía más ni a socios ni a terceros”. En cuanto a la numeración, la resolución recuerda que la responsabilidad por la realidad y valoración de los bienes aportados se establece no sólo respecto de los fundadores, sino también a cargo del círculo de personas más directamente relacionadas con el acuerdo y negocio de aportación, entre las que incluye a quienes adquieran alguna participación desembolsada mediante aportación no dineraria. Ello “permite identificar en el futuro a uno de los sujetos legalmente responsables”.