Valoración de logros en enfermería Óscar William Aguinaga B. Profesor Asistente Facultad de Enfermería Universidad Nacional de Colombia os resultados de diferentes conversaciones con colegas en fermeras, en momentos y espacios distintos, me han permitido concluir que el reconocimiento a un trabajo bien hecho es el mejor incentivo para un buen desempeño. Aunque el dinero es importante, lo que realmente tiende a motivar el buen desempeño y a mejorarlo es aquel reconocimiento de tipo personal que expresa verdadero aprecio por un trabajo bien hecho. La motivación, es el motor impulsor hacia la acción, se hace cada vez más fuerte cuando la forma de reconocimiento da lugar a una historia que se pueda contar a sus familiares y amigos por mucho tiempo. Bob Nelson, afirma que "toda persona desea ser apreciada; por eso, en el ambiente empresarial de hoy día, las recompensas y los reconocimientos han llegado a ser más importantes que nunca". Afirmación válida para gerentes, directores, líderes, jefes, maestros, alumnos, enfermeras, pacientes, jardineras, padres e hijos, soldados y policías, oficiales y suboficiales y para todas aquellas personas comprometidas con la vida. Lo confirma Bob Nelson (1997): "Nunca dejamos de experimentar esta necesidad e incluso cuando parecemos ser independientes y autosuficientes, lo cierto es que necesitamos que los demás nos ayuden a sentirnos valorados". Recibir elogios y expresiones de reconocimiento y recompensas, les proporciona a las personas inspiración, ideas y recursos valiosos que les permitirá al cuidador hacer del elogio, el reconocimiento y las recompensas, una parte permanente de su repertorio diario de cuidado en beneficio de los niños y por efecto directo, del propio, y con ello logrará un alto nivel de desempeño y un alto nivel de autoconfianza en lo que hace. Por esta razón, es prioritario seguir las pautas para recompensar y reconocer eficazmente la labor de las personas y la propia labor. L ~~ 238 Valoración de logros en enfermería Como cuidador del niño enfermo, he experimentado que en muchas ocasiones la recompensa no se adecua a la persona. Algo que debería comenzar por la individualidad y producir verdadera satisfacción, se esfuma o se transfiere, lo que riñe con la valoración de logros y que a la larga produce malestar o un "sin sentido". Por otra parte, "casi nunca" se recibe el reconoci miento eficaz por los logros obtenidos y, por el contrario, se experimenta una "eliminación de actitudes", en donde se le priva de lo que le gusta, le apasiona o le brinda comodidad. En otras palabras, más se demora en saberse que " a alguien en ese servicio le va muy bien", que a éste ser cambiado de servicio, cambiarle de funciones y "ponerlo a que haga algo totalmente diferente", pasar lo a un turno diferente o degradarlo en el peor de los casos. Aún me pregunto después de veinte años, ¿por qué existen personas, mal llamados jefes, que actúan así con sus colegas? Finalmente, las recompensas, los reconocimientos y los elogios que deberían ser otorgados tan pronto como sea posible después del logro para que sean eficaces, en nuestro medio se demoran semanas, meses, años o se diluyen en el olvido; por tanto, lo que debería servir de motivación, se convierte en olvido o en "algo desapercibido", restándole oportunidad y especificidad a lo valioso de la profesión. Narra el doctor Bob Nelson, en su libro 1.00 I formas de recompensar a los empleados, que en un estudio reciente sobre más de 1.500 empleados en diferentes ambientes de trabajo, el doctor Gerald H. Graham, profesor de administración de empresas en la Universidad estatal de Wichita, encontró que "el incentivo más poderoso que reciben los empleados es el reconocimiento personalizado e inmediato" . Seguramente, la persona que presta servicios en el cuidado de niños, llámese enfermera, maestro, doctor o jardinero, no quiere ser mediocre y sí magnífico y esto es fácil de lograr si en cada momento acudimos a las pautas sencillas y eficaces: el reconocimiento, el elogio y la recompensa. , El licenciado Miguel Anjel Cornejo en su libro Uderazgo de excelencia (1995), escribe que " uno de los grandes motivadores del ser es precisamente el reconocimiento, viene a representar el alimento psicológico, ya que a través de él podemos constatar los logros que realizamos" . El reconocimiento, para que produzca los resultados deseados y se convierta en motor esencial para la automotivación y motivar a los demás, es necesario que reúna las características expuestas por el mismo doctor Cornejo: Auténtico. Que corresponda a acciones reales. Transparente. Que no contenga elementos positivos y negativos entremezclados. Abundante. Que se entregue en forma generosa y cuantas veces se justifique. Nos enseña el profesor Cornejo que el reconocimiento no solamente puede ser positivo, sino también negativo; pero en este caso deberá contar con las mismas características: ser real y no imaginario; enérgico, pero teniendo cuidado de no abusar de él. Es importante que cuando se sorprenda o sorprenda a alguien haciendo algo equivocado, repréndase o repréndalo; aprenda y haga aprender del error y después olvídelo y no se esté o se lo esté refregando eternamente; esto mina en forma mortal toda relación consigo mismo o con los demás. 239 Cuidado y práctica de enfermería Bibliografía ALBERDI, ROSAMARíA. Estrategias de poder y liderazgo para desarrollar el compromiso social de las enfermeras. Revista Rol de Enfermería, Vol. XXI Nos. 239-240, pp. 27-30, 1998. CORNEJO, MIGUEL ÁNJEL. Liderazgo de excelencia. Colegio de graduados en alta dirección. Octava edición. Editorial Grad SA México. 1995. NELSON, BOB. 1001 formas de recompensar a los empleados. El dinero no lo es todo. Tercera edición. Editorial Norma. Barcelona, España. 1997. ~~ 240