MINUTA SOBRE PROYECTO DE LEY DELEGATORIA La solicitud de delegación de facultades planteada al Poder Legislativo por la Sra. Presidenta de la República doña Michelle Bachelet Jeria, contenida en el Mensaje N° 330362, de fecha 30 de julio de 2014, debe ser acogida por las razones que a continuación se indican: 1. Por mandato constitucional, el establecimiento del Estatuto Orgánico para una universidad estatal, requiere de la tramitación de una ley de iniciativa exclusiva de la Presidencia de la República. 2. El mismo ordenamiento constitucional autoriza a la Presidencia de la República para que requiera una delegación de facultades del Congreso Nacional, con el objeto de dictar normas propias de una ley, a través de los denominados decretos con fuerza de ley, con arreglo a las disposiciones del artículo 64° de la Constitución. 3. Un decreto con fuerza de ley es un medio eficaz para facilitar la tramitación de un cuerpo legal como el que interesa, pues le permite a la Presidencia de la República fijar el contenido de esa norma jurídica, en una materia de suyo compleja y especializada como es el Estatuto Orgánico de una universidad estatal. 4. Este decreto con fuerza de ley, en todo caso, está sujeto a la toma de razón por parte de la Contraloría General de la República y, eventualmente, puede ser sometido al conocimiento del Tribunal Constitucional. 5. La autorización en orden a dictar un decreto con fuerza de ley para la aprobación de estatutos orgánicos, constituye una verdadera tradición histórica en el ámbito universitario. Prueba de ello son los estatutos orgánicos dictados en la década del 70 para la Universidad de Chile y para la Universidad Técnica del Estado. 6. Esta Universidad se rige, desde hace más de 30 años, por el DFL N° 149/81 de Educación, aprobatorio del Estatuto Orgánico impuesto por la dictadura, con valores e instituciones propias de un gobierno autoritario, con órganos no representativos de nuestra realidad universitaria y sin ninguna forma de participación académica, motivos estos que tornan ineludible que se autorice el proyecto de ley delegatoria, para el reconocimiento de un nuevo estatuto orgánico, acorde con principios y valores republicanos y democráticos, propios del Siglo XXI. 7. A partir de los años 90, y pese a la vigencia del citado DFL N°149/81 de Educación, en la Universidad de Santiago de Chile se han ido aplicando, por voluntad de su comunidad, mecanismos internos de participación, todos los cuales se han legitimado institucionalmente. 8. El fundamento de una ley delegatoria, que autoriza a dictar decretos con fuerza de ley, no es otro que contar con un instrumento legislativo más ágil para la aprobación de un nuevo Estatuto Orgánico universitario, considerando que la USACH construyó una nueva ¡nstitucionalidad, la cual fue presentada para su tramitación constitucional en el Ministerio de Educación en el mes de diciembre del año 2009, sin alcanzar hasta ahora un resultado positivo. 9. Lo anterior pese a que se formularon diversos requerimientos a los distintos Ministros de Educación. Asimismo, se recurrió ante la H. Cámara de Diputados y ante la Contraloría General de la República, a fin de que ejercieran sus facultades fiscalizadoras por la pasividad del referido Ministerio. 10. Sólo en julio del presente año se constata una voluntad legislativa para materializar un nuevo Estatuto Orgánico en la Universidad de Santiago de Chile, con motivo del Mensaje enviado por S.E. la Presidenta de la República que, de aprobarse a través del mecanismo más ágil de la ley delegatoria, permitiría disponer, en un breve lapso, de un Estatuto que refleje el sentir de esta comunidad universitaria y los valores y principios que la inspiran, insertos en un régimen constitucional y democrático de gobierno. 11. Sin perjuicio de los argumentos esgrimidos precedentemente con el propósito de apoyar la solicitud de S.E. la señora Presidenta de la República para que se le deleguen facultades que le permitan dictar normas propias de una ley, se estima oportuno destacar ciertos elementos esenciales que dicen relación con el proyecto de Estatuto. En tal sentido, corresponde hacer presente que, desde 1990 en adelante ha existido una constante preocupación e iniciativas en orden a dotar de un nuevo Estatuto a la Universidad de Santiago de Chile, las que sólo alcanzaron concreción en el plebiscito del año 2008, mediante el cual la comunidad universitaria se pronunció en forma triestamental sobre un modelo de Estatuto, el cual fue remitido al Ministerio de Educación, como ya se expresara. Cabe resaltar que, para llegar a dicha instancia aprobatoria, fue necesario que la Rectoría propusiera al Consejo Académico iniciar la tarea de elaborar un nuevo Estatuto, lo que dio lugar al Acuerdo N° 30/2006, de ese Consejo. Se constituyó el Comité de Estatuto Orgánico, integrado triestamental mente por representantes de los académicos, estudiantes y funcionarios, elegidos por sus respectivos estamentos. El mencionado Comité, tras dos años de trabajo y a partir de propuestas formuladas por integrantes de la comunidad universitaria, elaboró dos proyectos de estatutos completos y dos alternativas de votos sobre participación. En el referida plebiscito esta comunidad participó masivamente, en los términos que se indican: a. Proyectos de Estatutos: 588 académicos, 317 profesores por horas de clases, 1.092 administrativos, 7.674 alumnos regulares y 104 memoristas, totalizando 9.775 votantes. b. Proyecto sobre voto de participación: 588 académicos, 303 profesores por horas de clases, 1.089 administrativos, 7.657 alumnos regulares y 102 memoristas, totalizando 9.757 votantes, Dicho resultado consta en el acta definitiva suscrita por todos los integrantes del Trice! del plebiscito, integrado de manera triestamental. 12. A partir de la fecha de publicación de la ley delegatoria en el Diario Oficial, la Universidad tendrá un plazo de 90 días para presentar un proyecto de Estatuto, lo que constituirá un reconocimiento de su autonomía, como también lo será la aprobación del proyecto de Estatuto Orgánico por la Presidencia de la República. Dicho proyecto es fruto de un acto democrático, participativo e informado como fue el aludido plebiscito. En conclusión, es importante aclarar que el proyecto de ley que actualmente se encuentra en el parlamento, específicamente en la comisión de Educación de la Cámara de diputados y que dice relación con la Universidad de Santiago de Chile, no aprueba un determinado Proyecto de estatuto, ni tampoco, está en discusión dicho proyecto de estatuto cualquiera que este sea, lo que hace es otorgarle a S.E. la Presidenta de la República la facultad de dictar un decreto con fuerza de Ley (DFL) para que una vez promulgada dicha ley y otorgada la Facultad delegatoria, por este intermedio, S.E. la Presidenta solicite a la Universidad de Santiago de Chile, un proyecto de estatuto en un plazo máximo de 90 días. El que posteriormente debe ser enviado a la Contraloría General de la República y en caso de ser necesario al Tribunal Constitucional De forma contraria, de no aprobarse dicha facultad delegatoria, solicitada en este proyecto, el actual Proyecto de Estatuto o cualquier otro, deberá esperar a que nuevamente S.E. el Presidente de la República formule un nuevo proyecto de ley delegatorio de facultades para dictar un DFL que contemple un nuevo estatuto para la Universidad de Santiago de Chile. 11 de noviembre de 2014