EXTENSION Página 13 El origen de la vida A. I. O parin m urió én-abril de 1980 en la Unión Soviética. T ra n sm itir a lg unas de sus ideas sobre el origen de la vida es tra n s m itir su preocupación por desc ifrar este enigm a y e n esa m edida se rinde ho m enaje a uno de los pilares de la biología m oderna. Al m e z c la rs e diferentes su stancias a p a re c e n nuevas propiedades que estab a n ausenes en las p a r te s com ponentes de la m ezcla. Oparin fue el prim ero en proponer una serie de pasos hipotéticos por los cuales la vida pudo h a b e r surgido. Una de las fron te ras de la biologia ha sido el problem a del origen de la vida, fenómeno no sólo abo rd ado por esta ciencia, sino que las im ­ plicaciones filosóficas que lo d e te rm in a han hecho que sea motiyp de apropiación por p a r te de d iv ersas disciplinas e ideologías. A partándonos de las doctrinas fijistas, en­ co n tra m o s desde h ac e m ucho tiempo la idea de que el mundo vivo su rg e de lo inanim ado. El idealismo ha in te rp re ta d o esta idea como un proceso por el cual las su stan cias inorgánicas Son ira s lo c a d a s por inspiración divina p a r a c r e a r o rganism os vivos. De esta m a n e r a , la vida se podria orig in ar continuam ente, p rue ba de ello es la diversid ad de organism os que se producen d u ra n te procesos tales com o la descomposición. E sta generación espontánea lue d u ra n te m ucho tiem po la explicación que se acoplaba como solución al p roblem a del origen de la vida. Sin em b arg o , los d escubrim ientos del mundo m icroscópico y la continuidad ge­ nética, asi com o la consolidación que ha ido a d ­ quiriendo la teo ria de la evolución de las especies, h an m o strad o la necesidad de c a m ­ biar ('I enfoque sobre el origen de la vida: la nueva tendencia va hacia un punto dentro de la evolución de la m a te r ia en que se a d v ie rte un cam bio cualitativo en la organización de ésla, a p a r tir del cual podem os d ecir que a p a re c e la vida. Bnji. (-I enfoque del m a teria lism o dialéctico el problem a del origen de la vida se ha puesto en térm ino s congruen tes con la ca p a c id a d de s er analizado científicam ente. P o r su m is m a naturaleza, una teoría de cómo ap a reció la vida debe s e r a lta m e n te especulativa. Ante la ausencia de b ase s factibles sólidas, la ac ep ­ tabilidad de una teoria tal puede s e r juzgad a si conform a o no, y h a s ta qué punto, el criterio de consistencia razo nab le con el conocimiento establecido en varios cam pos del q u eh a cer científico. En 1936 ap a rec ió un libro titulado The Origin of I.ife (El Origen de la Viña), escrito por el bioquímico soviético A lexander I. Oparin. E sta obra determ inó en g ra n p a r te el curso que seguiría el entendim iento de este fenómeno. El profundo im pacto del pensam ieno dialéctico perm itió a Oparin m o s t r a r una serie gra d u al de procesos m edian te los cuales lo inanim ado pudo h a b e r dado origen a lo .vi­ viente. E s t a e n o rm e ta re a re q u e ría del con­ curso del conocim iento biológico en m u cho s de sus aspecto s así como del auxilio de la q uím ica y de la as tro n o m ía disciplina que j u g a ría n un papel s u m a m e n t e im p o rtan te en el posterior desarrollo de la teoría de Oparin. Oparin supone que d u ra n te el p re c á m b ric o abiòtico n uestro planeta s op ortaba u n a a t ­ m ósfera re d u cto ra, en la cual el carbó n existía en form a de hid ro ca rb u ro s como el m etan o y el cianògeno y el nitrógeno, en form a de a m o ­ níaco. E s im p o rta n te re c o rd a r que estos dos elem entos, junto con el oxígeno y el hidrógeno, son los constituyentes principales de la q u ím ica de los s e r e s vivos. Como resultado de procesos ¡ales como condensación, polinerización y reaccion es de óxido-reducción, estos c o m ­ puestos sencillos com ponentes de la atm ó sfera dieron origen a m oléculas m á s com plejas como am inoácidos y com puestos de tipo proteínico que se fueron acum ulan do en los m a r e s p ri­ m igenios de nuestro planeta. E s t a form ación A LEX A N D ER IV A N O V IC H OPARIN de m oléculas m á s com plejas a p a r tir de o tras m á s sencillas es co ng ruente con la versatilidad de la q u ím ica del carbono, que r e p re s e n ta las bases m olecu lares del funcionam iento de los s e re s vivos. Sin em b a rg o , la polimerización, es decir la concatenación de m oléculas sim ilares, por sí sola no da la ap arició n de los procesos vivientes ni tam poco las m ezclas de dichos com puestos, entendidas é stas como la sum a de sus pro ­ piedades. Sino, como explica Oparin, “ al m e z ­ c larse diferentes su b stan cias a p a re c e n nuevas propiedades que es ta b a n ausentes en las p a rte s com ponentes de la m e z c la ” . Y esto nos hace co n sid erar que la evolución de las sustancias orgánicas no ra d ic a en aquellas alteraciones a las cuales está sujeto tal o cual com puesto aislado, sino a los cam bios cualitativos que debe s u frir el s iste m a en su conjunto. La ag reg ac ió n de com puestos en entidades polim oleculares daba como resultado la for­ m ación de s iste m a s abiertos que Oparin llamó coacervados y que debido a su e s tru c tu r a y composición tend erían a p re s e n ta r una se ­ paración de las fases líquida y coloidal. E sta separació n supone propiedades tales como el crecim iento producido por la absorción de v aria s substan cias. Un aspecto p a r tic u la rm e n ­ te im po rtan te en el tra b a jo de Oparin es que niega la apa rición de una sola su bstancia pro m otora de los procesos vivientes, idea que c a ra c te riz a b a a los conceptos previos sobre el origen de la vida. E n lugar de esto, él propone, como proceso inevitable, una mezcla de m o­ léculas tales como p ro teín as p rim a ria s , lípidos. ca rb o h id rato s y coloides hidrofílicos. F a r a iniciar la vida e ra necesario que estos coacervad os a d q u irie ran propiedades de un or­ den todavía m a y o r, es decir, propiedades su jetas a leyes biológicas. De acuerdo con Oparin, las leyes biológicas de selec­ ción n atu ra l a p a re c ie ro n como resultado de las diferentes reacciones q uím icas que se llevaban a cabo dentro de los c o a c e rv a ­ dos: algunos se volvían inestables y de­ sa p a re c ía n , p ero otros adquirían procesos enzim áticos catalítico s; que los volvían m á s eficientes en su interc am bio de m a te r ia y e n e r­ gía con el medio, y de esta m a n e r a ten d ría n una ven taja selectiva. El nuevo factor de selección natu ra l llevó a estos s iste m as coloidales a un estado evolutivo m á s avanzado. A dem ás de los com puestos, com binaciones y estructuras ya existentes, apa rec ie ro n nuevos sistem as de coordinación de los procesos químicos, m e ­ canism os que, según señala Oparin, hicieron posible las transform aciones de m ateria y energía. De esta m a n e r a aparecieron sistem as de orden su perior, los organismos prim arios m á s sencillos. Aunque no fue el p rim er escritor que visualizó el inicio de la vida como un proceso g rad ual, Oparin fue el prim ero en proponer una serie de pasos hipotéticos por los cuales la vida pudo h a b e r surgido. El que fuera posible d uplicar estos pasos en el laboratorio, signi­ ficaba que el prob lem a del origen de la vida es legítimo y científicam ente fructífero. En lugar de b u sca r un arre g lo fortuito de moléculas para producir una entidad viva indefinible e irre ­ conocible, los bioquímicos podrían ahora in­ vestig ar cada uno de los pasos que proponía Oparin. De hecho, este enfoque m aterialista fue seguido por un m ovimiento sim ilar en Europa y N o rte a m é ric a ; los científicos de esos países se in tere sa ro n en las interacciones biológicas y el medio a m b ie n te en el cual supuestam ente se d aban éstas. A ctualm ente la teoría propuesta por Oparin ha sido re v alo rad a a la luz de los nuevos descu brim ien tos que han llegado a d em o strar e x p e rim e n ta lm e n te la formación de com ­ puestos como am inoácidos, a p artir de con­ diciones tales como la atm ósfera reductora que propone Oparin. Tam bién la química y la astrono m ía han confirmado la existencia y for­ mación de com puestos orgánicos precursores en medios abióticos. Oparin continuó sus in­ vestigaciones p a rtic u la rm e n te sobre la for­ m ación ex pe rim en tal de coacervados y sus procesos enzim áticos inducidos. No se puede decir que el problema del origen dé la vida esté resuelto; tal vez nunca lo esté. A m edida que el conocimiento avariza se tom an en cu e n ta nuevos factores; en p a rti­ cular, el m a y o r entendimiento que se tiene sobre las bases m oleculares de la replicación, c a ra c te rís tic a determ in a n te de los seres vi­ vos. nos indica que el proceso puede aun s e r m á s com plicado. Sin embargo, el avance Jog ra a o en ei p roo iem a aet origen de la vida ha perm itido al hom bre una de sus m ás profundas inquietudes con h e rram ien tas m ás poderosas. Ru>!. Guillermo Castilleja - INIREB).