UN MUNDO SIN CIENCIA Es difícil de imaginar cómo sería nuestro planeta si no existiera la ciencia, básicamente porque el ser humano siempre se ha preguntado por qué suceden las cosas y ha intentado buscarle una solución. Nuestro cerebro ha ido evolucionando desde los primeros homínidos hasta hoy en día, y en este periodo de tiempo se han producido los más importantes avances científicos que nos han hecho mejorar nuestra calidad de vida. En esta historia voy a contar cómo sería la vida si no hubiera ciencia, a través de una niña que tenía como objetivo dar respuesta a los grandes interrogantes que rondaban en su cabeza. Habría que remontarse a un tipo de vida similar a la Prehistoria. Era invierno, María como cada día se hallaba en su casa al lado del mar esperando a que su padre trajera algo para comer. Vivía en una población analfabeta y con una esperanza de vida que apenas llegaba a los 40 años. María era una niña muy observadora e inteligente, al contrario que sus padres y su hermano que solo vivían para comer y sobrevivir. Ella se preguntaba qué hacía allí y miraba a los animales, cómo era el comportamiento de estos, siempre se había dado cuenta que eran radicalmente distintos al ser humano. Entonces, un día aburrida de su vida salió a descubrir su entorno, ya que sus padres no tenían interés por ella, la veían como un estorbo. Se fue al bosque, allí estuvo varios días alimentándose de frutas de los árboles. Iba caminando, pero estaba ya anocheciendo, entonces se puso al pie de un manzano y se puso a meditar. En esto, se le cayó una manzana en la cabeza y entonces, tuvo una visión de nuestro planeta 3000 años después, se quedó anonadada con los avances culminantes que habían sucedido. Corriendo, fue a contárselo a su familia, que, por supuesto, no se habían dado cuenta de que había estado fuera de casa durante 3 días, le dijeron que estaba loca y se rieron de ella. Pero ella sabía perfectamente que el mundo futuro cambiaría, que evolucionaríamos.