Generado por Newtenberg 1 Adolescencia: ¿Cuándo preocuparse? Algunas señales de alerta En éstas como en otras situaciones a lo largo del desarrollo y crecimiento de los hijos, los padres no pueden renunciar a su rol y a sus responsabilidades, las que incluyen enseñar, guiar, poner límites, dar oportunidades, traspasar responsabilidades. Esta tarea no es renunciable y es importante recordar que la amistad entre padres e hijos debe darse en ese contexto y no en uno que desperfile los roles de cada uno intentando asimilarla a una relación entre pares. # Desde la perspectiva biológica del desarrollo no se observan trastornos frecuentes en el desarrollo de los jóvenes en esta edad, que se caracteriza por la baja tasa de enfermedades. Los principales riesgos de salud que enfrentan los adolescentes surgen de hábitos que se pueden iniciar en esta etapa de la vida, como el cigarrillo, la droga y el inicio temprano de una vida sexual activa. # Existen, sin embargo, algunos hechos del desarrollo biológico que pueden preocupar a los padres, entre ellos una maduración sexual precoz o tardía, en términos de crecimiento y/o de la aparición de los caracteres sexuales secundarios y de la menarquia. El rango de normalidad para estos hechos es de gran amplitud. Para esta última, por ejemplo, se señala como normal que se presente entre los 10 y 16,5 años. # Recuerde que el desarrollo presenta importantes diferencias individuales. En el caso del crecimiento corporal, por ejemplo, se espera que los niños den lo que se conoce como "estirón" entre los 10,5 y 16 años, y las niñas entre los 9,5 y 14,5 años. Sin embargo, si usted o su hijo están preocupado por lo precoz o tardío de estos u otros cambios, será conveniente que consulte a su médico, quien será el más adecuado para orientarlos. A los jóvenes, un adelanto o atraso del desarrollo comparado con lo que ocurre con sus pares, puede afectarlos social y emocionalmente. Sentir que usted toma en serio y respeta su preocupación lo hará sentirse apoyado y más cercano a sus padres. # En ocasiones durante la adolescencia, los jóvenes seleccionan alguna figura que para ellos encarna los valores a que aspira, constituyéndola en su modelo, con lo que adquiere gran influencia en sus modos de pensar y actuar. Es recomendable que los padres se mantengan alerta a tales figuras, que con frecuencia escapan de la actitud crítica que estos mismos adolescentes aplican a los demás, asegurándose de que tal influencia no ejerza un efecto negativo, especialmente considerando la disposición de los jóvenes a asumir compromisos ideológicos o valóricos. # Los cambios notorios de comportamiento deben ser siempre una alerta para los padres. La introversión repentina, el mal humor permanente, las oscilaciones bruscas de un estado de ánimo alegre y entusiasta a otro depresivo o desinteresado, pueden ser una señal de alerta de problemas emocionales, de dificultades escolares, de influencias negativas e incluso del consumo de sustancias peligrosas. En cualquier caso, la atención de los padres a estos síntomas debe ser inmediata, ya que frecuentemente son también un pedido de ayuda. # Si bien es recomendable que los jóvenes estén abiertos a hacer nuevos amigos, los cambios masivos de amigos pueden constituir un llamado de alerta a los padres, por lo que en ausencia de motivos como cambio de colegio u otros, deben ser observados atentamente, especialmente si los nuevos amigos tienen intereses y hábitos que contradicen los valores familiares. Generado por Newtenberg 2 # Cambios en las amistades pueden darse como resultado de la adquisición de nuevos comportamientos que alejan al joven de su grupo, o el cambio de amistades puede dar lugar a la adquisición de nuevos hábitos no siempre deseables. En ambos casos, los padres tienen un rol que cumplir, y su reacción oportuna y el enfrentamiento temprano con cualquier problema dará mejores posibilidades de prevención o corrección a una situación de riesgo. # Un riesgo presente en esta etapa es el inicio del consumo de algún tipo de drogas. Si bien la curiosidad y el grupo de amistades pueden ser factores que contribuyan a la decisión de "probar", hay estudios que indican que en la mayoría de los casos en que el hábito se establece, es un recurso para distanciarse de situaciones de tensión familiar, de un autoconcepto negativo, de una visión desesperanzada de su vida y futuro. # Con frecuencia los adolescentes parecen atraídos por situaciones peligrosas, que los llevan a realizar actos al límite de su seguridad personal, amparados en un aparente sentido de omnipotencia. De hecho, las estadísticas muestran que el mayor número de muertes en esta etapa de la vida se debe a accidentes y no a enfermedades. Esta exposición al peligro puede comprender situaciones muy diferentes como el acercamiento a las drogas, las carreras a alta velocidad en lugares inadecuados, la exposición a enfermedades venéreas, la participación en deportes de alto riesgo sin tomar todas las precauciones del caso, etc.