Que reforma los artículos 28 y 43 de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, a cargo del diputado Alfonso Primitivo Ríos Vázquez, del Grupo Parlamentario del PT El suscrito, diputado Alfonso Primitivo Ríos Vázquez, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo en la LXI Legislatura del honorable Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como por los artículos 6 numeral 1, fracción I, 77 numeral 1 y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados, somete a la consideración de esta soberanía, la presente iniciativa con proyecto de decreto que reforma el artículo 28 y adiciona el artículo 43, corriéndose los demás en su orden, de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, al tenor de la siguiente Exposición de Motivos El derecho a la alimentación fue consagrado en 1948 en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que en el artículo 25 afirma: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado, que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios, tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudedad u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”. En el mismo sentido, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), firmado en 1966, considera este derecho donde se proclama el “derecho a estar protegido contra el hambre”. Desde el punto de vista jurídico, forma parte de los derechos de segunda generación (educación, vivienda, salud y trabajo), que se refieren a la utilización de los recursos de los estados en proveer una serie de garantías a sus ciudadanos. Los seres humanos, como cualquier ser vivo, requieren de nutrimentos para realizar sus funciones vitales. De esta forma es imprescindible que las personas tengan acceso pleno a la alimentación. En el caso del Derecho a la Alimentación en México, son preocupantes las consecuencias de su no ejercicio, pues la ausencia de efectividad lleva consigo efectos visibles y cuantificables como es el hambre y la pobreza alimentaria, que implica que no hay capacidad de adquirir una canasta básica de alimentos aunque se utilizara para ello todo el ingreso disponible. En ese sentido, de 2006 a 2008 la pobreza alimentaria pasó de 13.8 a 18.2 por ciento de la población; es decir, alrededor de 5 millones de personas más en el país –en este lapso– presentaron problemas para hacerse de los alimentos esenciales, llegando a un total de 19 millones 459 mil ciudadanos que tienen vulnerado el derecho social a la alimentación. El reto para erradicar la desnutrición en la población infantil es grande. Estimaciones de diversos especialistas señalan que aunque en los últimos años se presentó una disminución 1 de 28 por ciento; sin embargo, para eliminarla por completo sería necesario seguir con el mismo esfuerzo hasta el año 2030. En este escenario, estaríamos condenando al hambre a más de dos millones de niños, lo que traería daños irreversibles en el desarrollo de los infantes que dependen, de manera directa, de las condiciones nutricionales durante la gestación y periodo postnatal. Los infantes que padecen desnutrición presentan una serie de consecuencias que limitan el desarrollo pleno de sus capacidades ya que experimentan retraso del desarrollo motor, trastornos de la coordinación muscular y del lenguaje, disminución en la capacidad cognoscitiva y bajo rendimiento escolar, tiene un lento aumento del peso corporal sobre todo en los periodos tempranos del desarrollo. En México se tiene reconocido que la prevalencia de niños con desnutrición o que alguna vez la padecieron es de 46.4 por ciento; distribuidos en 36.1 por ciento en primer grado, 9.0 por ciento en segundo y 1.3 por ciento en tercer grado. Los niveles más altos de desnutrición se registran en Guerrero, Yucatán, Campeche, Oaxaca, Puebla, Chiapas y Durango, en tanto que la menor prevalencia se registra en estados del norte y centro entre ellos Sonora, Baja California, Baja California Sur y Jalisco. En el Partido del Trabajo estamos conscientes que el Estado mexicano tiene una gran deuda con miles de niños que debido a las condiciones, sociales, geográficas, económicas y étnicas no gozan del derecho alimentación. Si bien es cierto que existen varios programas sociales que tratan de combatir el hambre infantil, poco o nada han logrado hacer para detener el avance de la desnutrición infantil. Por lo anteriormente expuesto, sometemos a su consideración la siguiente iniciativa con proyecto de Decreto Que reforma el artículo 28 y adiciona el artículo 43, corriéndose los demás en su orden de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, para quedar como sigue Primero. Se reforman el numeral D. y se adiciona los numerales K y L al artículo 28 de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, para quedar como sigue Artículo 28. ... A. a C. ... D. Combatir la desnutrición mediante la promoción de una alimentación adecuada, vigilar que las dietas que se ofrezcan en escuelas, casas-hogar públicas y privadas, y demás instancias infantiles tanto públicas y privadas contengan los nutrientes recomendados por la Organización Mundial de la Salud, dependiendo de la edad. 2 E. a J. ... K. La Secretaria de Salud en coordinación con la Secretaría de Educación Pública y el DIF realizarán monitoreos constantes en escuelas, casas-hogar públicas y privadas, y demás instancias infantiles tanto públicas y privadas, para detectar síntomas de desnutrición, en caso de encontrar señales de desnutrición en un infante o en una comunidad elaborará programas para combatirla. L. Elaborar junto con las autoridades sanitarias programas para prevenir y erradicar la desnutrición infantil. Segundo. Se adiciona el artículo 43, recorriéndose los demás en su orden, de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, para quedar como sigue Artículo 43. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la alimentación. Las autoridades federales, del Distrito Federal, estatales y municipales en el ámbito de sus respectivas competencias, se mantendrán coordinados a fin de: A. Garantizar que niñas, niños y adolescentes reciban en las escuelas, casas hogar públicas y privadas, y demás instancias infantiles tanto públicas y privadas una alimentación balanceada. B. Vigilar que los programas sociales referentes a esta materia cumplan con los objetivos en menos de 2 años, en caso de no ser así se realizarán nuevos programas que contemplen la situación socioeconómica de la región. C. En caso de que un infante no cuente con padres o tutores será el estado quien proporcione el derecho a la alimentación. Transitorios Primero. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Palacio Legislativo de San Lázaro, a 29 de abril de 2011. Diputado Alfonso Primitivo Ríos Vázquez (rúbrica) 3