ACTITUDES HACIA LA TOLERANCIA Y LA COOPERACIÓN... 6.1. 6. LAS ACTITUDES COMO CONTENIDO EDUCATIVO 119 Las actitudes en los currículos oficiales Como queda demostrado en los apartados anteriores, las actitudes no se han descubierto con la publicación de los documentos —oficiales o no— relacionados con la Reforma de nuestro Sistema Educativo, por más que en algunos de ellos se haya enfatizado tanto sobre los contenidos actitudinales que se pueda haber dado la impresión en determinados momentos de que sólo a partir de la promulgación de la LOGSE y de los documentos que la han venido desarrollando nos hemos preocupado en nuestro país por educar en actitudes. En realidad lo que ha venido ocurriendo es que siempre se ha educado —o, al menos, se ha pretendido educar— en actitudes y en valores. Más bien, la indiscutible aportación de las propuestas ligadas a la Reforma ha consistido en identificar a las actitudes como contenidos del currículo, explicitándolas dentro de cada uno de los bloques y de las áreas curriculares correspondientes a las diferentes etapas. Esta consideración explícita de las actitudes como contenido curricular implica obvia y directamente que tienen que enseñarse, para lo que, en consecuencia, tiene que hacerse la correspondiente selección, así como establecerse y realizarse su evaluación. La enseñanza de las actitudes —como ocurre con cualquier tipo de contenido— debe plantearse teniendo en cuenta el conocimiento por parte de los profesores de lo que ya han adquirido sus alumnos respecto a las actitudes que se hayan seleccionado como adecuadas para educarlos. Concretamente en este tipo de contenido, la enseñanza debe estar encaminada a la formación de actitudes acordes con valores educativos positivos y a la modificación de aquellas que vayan en contra de estos valores o que favorezcan contravalores negativos. Por tanto, resulta necesario dotar al profesorado de instrumentos y técnicas que les ayuden a conocer estas actitudes de sus alumnos, tanto en los momentos iniciales del desarrollo curricular, como su evolución a lo largo de todo el proceso educativo. Vamos a analizar a continuación cómo se reflejan las actitudes relacionadas con la tolerancia y la cooperación dentro de los currículos oficiales del territorio M.E.C. —ámbito desde el que hemos propuesto y realizado esta investigación—, como primer paso para realizar su correspondiente selección como contenidos. Además de las referencias reflejadas en los objetivos para cada etapa y cada área, dentro de las propuestas de los currículos oficiales aparece 120 SEBASTIÁN SÁNCHEZ y Mª CARMEN MESA una serie de actitudes como contenidos educativos, que en algunos casos afectan también a contenidos de los ámbitos conceptuales y procedimentales. Veamos en el Anexo III.A algunos ejemplos de actitudes, en especial las relacionadas con la tolerancia y la cooperación, reflejadas como contenidos en los currículos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria, deteniéndonos más en esta última por ser la etapa en la que se encuadra nuestra investigación. Como puede observarse, las referencias explícitas a las actitudes relacionadas con la tolerancia y la cooperación dentro de los currículos oficiales son muy numerosas y están presentes en todas las áreas de contenidos de las dos etapas que componen la escolaridad obligatoria de la nuestro sistema educativo, al igual que ocurre con la Educación Infantil, que alcanza unos altos porcentajes de escolarización en nuestro país, especialmente en su segundo ciclo (3-6). Por tanto, es fácil deducir la importancia que el tratamiento educativo de estas actitudes tiene para el desarrollo curricular en la práctica. En este caso, coinciden, afortunadamente, la preocupación de la comunidad científica por la temática de las actitudes, su formación y su modificación, con la incorporación de las mismas como contenido curricular en los programas oficiales. Probablemente falte poner en contacto ambas perspectivas y, sobre todo, acercarlas a la práctica educativa, a lo que, con toda modestia, pretendemos colaborar desde esta investigación. Además de esta presencia de las actitudes hacia la tolerancia y la cooperación dentro de las áreas curriculares, nos encontramos también con una evidente incorporación de estas actitudes en los denominados ejes o temas transversales. 6.2. La presencia de las actitudes en los ejes transversales La sociedad actual reclama una serie de exigencias y cambios que no han de excluirse de la prácticas educativas, sino que por el contrario, éstas deben hacer notar en su trabajo diario la influencia de las inquietudes sociales. El sistema educativo LODE reflejaba en las aulas estas preocupaciones sociales de una forma aislada y circunstancial, sin existir en la mayoría de los centros un planteamiento global, ni un tratamiento didáctico 117. GÓMEZ y CANTO (1995), op. cit. 118. MORALES (1994), op. cit. ACTITUDES HACIA LA TOLERANCIA Y LA COOPERACIÓN... 121 continuado o suficientemente integrado en la actividad escolar131. Desde la implantación del nuevo sistema educativo LOGSE, se exige abordar en los contenidos educativos temas de fuerte demanda social que desarrollen tanto los aspectos intelectuales como los morales de los alumnos y alumnas de nuestras aulas. En definitiva, apostar por una formación integral desde los Proyectos Educativos y en la que deben intervenir todos los miembros de la comunidad educativa. Esta idea viene reflejada en la Ley Orgánica del Derecho a la Educación (Ley Orgánica 8/1985 de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación), en el artículo segundo del Título Preliminar y la LOGSE (Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre), en sus artículos 1 y 2. Para conseguir el objetivo de formar a los alumnos en el conjunto de los ámbitos de desarrollo de la persona, en su educación integral, 132 la LOGSE establece unas enseñanzas que deben estar presentes en todas las áreas educativas, impregnando el currículum de forma coherente e integradora. Como refiere Yus,133 “Tales enseñanzas se han venido denominando de diversas maneras, resaltando unas veces su condición de contenido educativo (temas, materias, áreas, enseñanzas, contenidos) y otras, su potencial papel en la estructuración del currículum (ejes, líneas), apellidándose genéricamente como “transversal”, aludiendo a su posición en el conjunto del currículum. De este modo, se viene afirmando la denominación de Temas Transversales.” Según la LOGSE, clasificamos los Temas Transversales en los siguientes: Educación Moral y Cívica, Educación para la Paz, Educación para la Salud, Educación para la Igualdad de Oportunidades de Ambos Sexos; Educación Ambiental, Educación Sexual, Educación para el Consumidor y Educación Vial. Es necesario destacar que la Educación Moral y Cívica es el tema sobre el que deben girar todos los demás, puesto que la totalidad de los Temas Transversales presenta abundantes contenidos de tipo moral, de tal forma que, según Moreno,134 la Educación Moral y Cívica aparece como el Tema Transversal Nuclear y, según el MEC, 135 “La 119. FISHBEIN y AJZEN (1975), op. cit. 120. MORALES y otros (1994), op. cit. 121. AJZEN (1989), op. cit. 122. AJZEN, I. y MADDEN, T.J. (1986) Predicting goal-directed behavior: attitudes, intentions and perceived behavioral control, Journal of Experimental Social Psychology, 23, 453-47; AJZEN, I. (1987) Attitudes, traits and Actions: dispositional predictions of behavior in Personality and Social Psychology, en BERKOWITZ (ed.) Advances in Experimental Social Psychology, Nueva York, Academic, Vol. 20, SEBASTIÁN SÁNCHEZ y Mª CARMEN MESA 122 dimensión moral promueve el juicio o postura ética, conscientemente asumida y acorde con unos valores democráticos y participativos y la cívica incide sobre estos mismos valores en el ámbito de la vida ciudadana”. Siguiendo a Yus,136 los Temas Transversales estarían organizados en tres grandes bloques: los temas relacionados con la salud, los relacionados con el medio ambiente y los relacionados con la sociedad. El tema central del primer bloque es la Educación para la Salud, cuyo objetivo engloba la mejora de la comprensión y prevención de los problemas de salud humana. El núcleo del segundo bloque es la Educación Ambiental, que pretende alcanzar un mejor conocimiento de los problemas que afectan a nuestro entorno natural y social. Los temas relacionados con la sociedad, abarcan un conjunto de temáticas, con la Educación para la Igualdad, Coeducación, Educación Cívica, Educación para la Convivencia, Educación de los Derechos Humanos, Educación Intercultural, cuyo objetivo común es promover actitudes positivas para convivir en sociedades pluralistas, sin distinción de raza, sexo o cultura. Continuando con Yus,137 el esquema de los Temas Transversales agrupados por su contenido central, sería el siguiente: TEMAS RELACIONADOS CON LA SALUD TEMAS RELACIONADOS CON EL MEDIO TEMAS RELACIONADOS CON LA SOCIEDAD * Educación para la Salud. * Educación Ambiental. * Educación Sexual. * Educación Sexual. * Educación del consumidor/a. * Educación del Consumidor. * Educación para la Paz. * Educación para la Paz. * Educación Vial. * Educación para la Igualdad. ACTITUDES HACIA LA TOLERANCIA Y LA COOPERACIÓN... 123 YUS (1996): Clasificación de los Temas Transversales. La concreción de las “Señas de Identidad” de un centro educativo, es el proceso mediante el cual cada comunidad educativa analiza su contexto social y sus características propias, determinando sus necesidades y prioridades, para planificar su actividad docente. Es el momento en el que se hacen explícitas las intenciones de la comunidad, reflejándose en el Proyecto Educativo de Centro. Es en este proceso donde los Temas Transversales pueden jugar un importante papel. Un centro puede priorizar los contenidos transversales que más se ajustan a sus necesidades, determinando qué tipo de actitudes quiere promover en todos los miembros de su comunidad educativa. Como ejemplo, por las características multiculturales que presenta Melilla, las señas de identidad de nuestras escuelas e institutos deben implicarse en la atención preferente a todos los contenidos relacionados con la Educación para la Paz, tales como la Educación Multicultural, Educación para la Igualdad o Educación para los Derechos Humanos. Para que estos objetivos se lleven a cabo ha de existir una implicación de toda la comunidad educativa y la modificación de diversas estructuras organizativas del centro. En este sentido, Reyzábal y Sanz,138 proponen la creación de órganos que se encarguen de impulsar, coordinar y evaluar las acciones que se lleven a cabo en el tema de la transversalidad: — Creación de un órgano específico —comisiones especiales—, encargadas del desarrollo de un determinado eje transversal. — Asunción específica del seguimiento y la coordinación por parte de un órgano ya existente, como por ejemplo, la jefatura de estudios o la Comisión de Coordinación Pedagógica. Una vez que se han establecido las prioridades y finalidades en el PEC, cada centro decidirá en el Proyecto Curricular de Centro cómo va a organizar los aprendizajes y las estrategias de intervención didáctica. El siguiente paso será la realización de las programaciones de aula, en las que los docentes deben incluir los contenidos transversales, ya que * Educación Vial. * Educación Ambiental. 1-63; AJZEN,I. (1988) Attitudes, Personality and Behavior, Milton Keynes, Open University Press. 124 SEBASTIÁN SÁNCHEZ y Mª CARMEN MESA en la LOGSE aparecen como contenidos reglados y explícitos que impregnan el resto de las materias curriculares. En este sentido, Dolz y Pérez 139 indican que de poco sirve sermonear sobre ciertos valores, si éstos no son objetos de aprendizaje, si no se planifican unidades didácticas en las que se trabajen expresa y sistemáticamente los contenidos concretos de los Temas Transversales. Como el resto de las materias curriculares, estos temas están organizados en contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, siendo estos últimos los que más presencia tienen, ya que, como propone la LOGSE, el objetivo de los temas transversales es formar sujetos íntegros, críticos, capaces de analizar, decidir y transformar su propia realidad. Siguiendo esta idea, el MEC140 indica que entre los contenidos curriculares relevantes para las enseñanzas transversales hay, desde luego, conocimientos conceptuales y procedimentales, pero hay, sobre todo, actitudes y valores inequívocamente ligados a una dimensión ética que debe propiciar la autonomía moral de los alumnos y alumnas. Según Reyzábal y Sanz,141 “Los valores, normas y actitudes que se plantean en los distintos ámbitos de la transversalidad tienen entre sí una relación profunda, ya que todos apelan a principios universales y fundamentales, como son la igualdad, la solidaridad, la justicia, la libertad o la salud”. Con esta fundamentación teórica se ha pretendido justificar la presencia de la transversalidad en el proyecto en el que trabajamos y ratificar la presencia en estos temas, de los contenidos actitudinales. En el apartado siguiente se realizará una selección de dichos contenidos actitudinales, especialmente los relacionados con la cooperación y la tolerancia, base de nuestra investigación. Para ayudar a los docentes en el desarrollo de los Temas Transversales, el MEC ha realizado un material de apoyo sobre cada una de estas enseñanzas, denominado “Cajas Rojas”142. En base a estas guías hemos realizado la selección que se ofrece en el Anexo III.B, centrándonos en la etapa de Secundaria Obligatoria por ser sobre la que hemos realizado nuestro trabajo. Como la mayoría de los contenidos 123. AJZEN (1987), op. cit.; AJZEN (1988), op. cit. 124. ANDERSON (1970), op. cit.; ANDERSON (1974), op. cit. 125. ANDERSON, N.H. (1971) Integration theory and attitude change, Psy- ACTITUDES HACIA LA TOLERANCIA Y LA COOPERACIÓN... 125 reflejados en cada uno de los temas tienen relación con las actitudes, la elección se refiere exclusivamente a los contenidos actitudinales sobre Cooperación y Tolerancia, excluyendo los conceptuales y procedimentales.