1 Prodavinci 10 claves sobre #SaludEnCrisis: ¿cuán grave es el déficit de medicinas? ; por Julio Castro Méndez Julio Castro Méndez · Thursday, September 4th, 2014 Durante los últimos meses han sido notorias y relevantes las declaraciones de diversos voceros sobre la escasez de medicamentos a nivel nacional. Incluso, algunas autoridades del gobierno han reconocido la escasez pero le han dado un carácter de déficit puntual, jerarquizando de manera distinta una crisis que otros voceros manifiestan como extrema. Por eso, para comprender el contexto, creo conveniente que repasemos algunos aspectos clave para entender la crisis de medicamentos y el déficit actual de medicinas en Venezuela: 1. El problema es complejo: Hay una diversidad de principios farmacéuticos, presentaciones, dosis, nombres y casas comerciales diferentes. Por ejemplo: un principio activo como el acetaminofén tiene aproximadamente seis presentaciones (gotas, jarabe, tabletas, supositorios). Y también viene en varias dosificaciones: 500 mg, 250 mg, 600 mg. En oportunidades está mezclado con otros medicamentos y además hay varias casas comerciales que lo producen o distribuyen, cada uno con su nombre comercial propio. Eso es sólo un caso. Pues bien: en Venezuela hay alrededor de 2.500 principios activos y aproximadamente 4.000 tipos de medicamentos diferentes. Por esta razón, es complejo establecer Prodavinci -1/4- 05.09.2015 2 un número único de escasez . 2. Hay dos grandes mercados.Existe un mercado público para los medicamentos, donde el gobierno central es el gran comprador. Existe un mercado privado donde se dispensan el resto de los medicamentos que no son entregados en los hospitales o ambulatorios. En Venezuela, según los datos de la Organización Mundial de la Salud, el 85% del gasto en medicamentos de los venezolanos proviene de la compra en el sector privado. Es decir: se adquieren en farmacias comerciales. Si bien es relativamente fácil tratar de identificar el déficit de cada medicamento a través de los distribuidores farmacéuticos, no siempre los datos están disponibles para terceros que quieran investigar. Eso sucede porque si en el sector privado la información sobre consumo y disponibilidad de medicamentos es de difícil acceso para terceros, en el sector público se ha convertido sencillamente en inaccesible. 3. Los requerimientos de divisas son altos. Entre el 70% y el 85% de los medicamentos que se comercializan en Venezuela requieren (total o parcialmente) divisas para adquirir alguno de los componentes. Esto ha generado una deuda del sector salud que data de 2012. La deuda acumulada para febrero de 2014 rondaba varios miles de millones de dólares. Se ha cancelado en promedio entre 12% y 15% en los últimos meses, pero aun persiste gran parte de esa deuda. Un dato más: la industria farmacéutica requiere divisas para aquellos medicamentos o insumos que deben llegar en los próximos meses y la tasa de adjudicación no llega al 20% de las divisas que se requieren para cubrir la demanda de las necesidades del sector. 4. Hay varios medicamentos para la misma enfermedad. Un fenómeno que hace más difícil establecer un valor exacto sobre la escasez es la intercambiabilidad. Por ejemplo: si tengo una infección y no consigo la Ampicilina que me indicó el médico, es muy probable que la Amoxacilina pueda resolver el problema con la misma efectividad (eso debe indicarlo el médico), pero hay circunstancias en las que no hay ninguna posibilidad de intercambio o sustitución. Otro ejemplo: si usted es diagnosticado con cáncer de tiroides y no hay Yodo radioactivo, ese elemento no tienen ningún sustituto. Si usted es un paciente epiléptico cuya indicación específica es Carbamezepina, la sustitución es bastante compleja y la alternativa puede no ser efectiva. Por lo tanto, a pesar de que para algunos pacientes la sustitución del medicamento indicado no supone una desmejora en su calidad de atención, para otros la implicación es vital. Y en esos casos la escasez del medicamento es un fenómeno de todo o nada. 5. Control de precios. Un número importante de medicamentos tienen precios controlados hace 7 años Es decir: desde hace 7 años se paga el mismo precio por ellos. Algo que hace muy difícil su producción y comercialización, generando varias distorsiones. Una de ellas es la presión para la extracción de medicamentos. Cuando un medicamento en Venezuela cuesta 8 Bs.F y en Colombia cuesta 14 dólares, las consecuencias son obvias. 6. No sólo es un problema de medicinas. Este fenómeno que hemos descrito con los medicamentos sucede en igual medida con otros insumos del sector salud: Prodavinci -2/4- 05.09.2015 3 materiales médico-quirúrgicos (agujas, catéteres, material descartable), material odontológico, equipos de diagnóstico y tratamiento (rayos X, tomografías, ecosonogramas). Imagínese usted que su familiar necesite una prótesis de cadera. Si bien no hay déficit absoluto de prótesis, es posible que no exista una de su talla en el momento en que la necesite. Imagínese el resto de su vida usando una prótesis de cadera que no es de su talla. Eso está pasando. 7. El déficit afecta a más que un porcentaje de venezolanos. Es cierto: no toda la población se ve afectada por la falta de medicamentos. Sólo entre 15% y 20% de la población menor de 40 años usa medicamentos de forma frecuente. Y sólo entre 35% y 40% de los pacientes mayores de 50 años usan medicamentos a diario. Pero para aquellos pacientes más vulnerables, quienes padecen enfermedades crónicas (cáncer, VIH, inmunosuprimidos, diabetes, hipertensos, etcétera), recibir un medicamento especifico diariamente es la única garantía para tener una calidad y cantidad de vida similar a los ciudadanos sanos. Hoy en día este grupo debe recorrer varios establecimientos de salud para obtener su medicación diaria. En algunos casos la sustitución se realiza a expensas de mayor costo, mayor riesgo o mayor compromiso de la calidad. Un número más: para estas personas que no consiguen ese medicamento su porcentaje de desabastecimiento es de 100%. 8. Algunos dependen directamente del Estado. Hay un grupo de pacientes cuyos medicamentos sólo se obtienen a través del sector oficial: IVSS farmacia de alto costo. Es el caso de los medicamentos oncológicos, cuyos déficits han venido in crescendo desde el año pasado de forma notoria. Este grupo de pacientes tiene como alternativa la farmacia de BADAN (Banco de Drogas Antineoplásicas), el cual tiene precios de los medicamentos con un margen mínimo de ganancia. Pero en algunos casos también ha sufrido la escasez de medicamentos. Los pacientes oncológicos en su mayoría requieren recibir un “esquema” de quimioterapia, que supone la combinación de varios medicamentos. Si alguno de los medicamentos de la combinación está en falla, el esquema no puede aplicarse. Los pacientes con VIH deben retirar (mensualmente) en las farmacias del MPPS sus medicamentos por el resto de sus vidas. Detener uno solo de los medicamentos de la combinación puede ser la causa para la aparición de un virus con mutaciones para resistencia, lo cual requiere un cambio de esquema. Esto puede ocurrir en la vida de muchas personas con sólo detener el tratamiento por unos días. 9. La causas son bastante claras. El flujo de divisas para medicamentos ha sufrido una merma muy importante. Y eso se ha traducido en grandes dificultades para los pacientes con un impacto tangible sobre el control de la enfermedad. Para algunos de ellos es un diálogo diario entre la vida y la muerte. La compleja cadena de requisitos necesarios para que los medicamentos estén en los anaqueles se ha visto severamente afectada afectada: en unos casos por falta de divisas para materia prima, en otros por una dificultad importante para conseguir cartón para las cajas, aluminio para los blisters, plástico para los envases, goma para las tapas… 10. La situación no mejora. Las quejas han sido persistentes y no parece haber mucha duda que el porcentaje de déficit va en aumento. No importa la forma de Prodavinci -3/4- 05.09.2015 4 cálculo utilizado o el vocero implicado: médicos, farmacéuticos, familiares, pacientes. No se visualizan soluciones estructurales que garanticen una distribución y dispensación de insumos del sector salud, al menos en el mediano plazo. El paciente o ciudadano termina siendo el más afectado en toda esta cadena de dificultades. This entry was posted on Thursday, September 4th, 2014 at 4:00 pm and is filed under You can follow any responses to this entry through the Comments (RSS) feed. You can leave a response, or trackback from your own site. Prodavinci -4/4- 05.09.2015