IV FREY D. NICOLAs DE OVANDO, natural de Brozas. Hijo de ilustre familia cacerefia, aunque nacido por accidente en Brozas, obtuvo desde bien joven, con el habito de la orden militar de Alcantara, la encomienda de Lares y despues la mayor de la orden. . Frecuentando la corte, en donde su padre tenia mucha y legltima influencia, fue conocido y tratado por los monarcas , que 10 nombraron individuo de la servidumbre del principe D. Juan; y de tal modo se port6 en el desempefio de su cargo, que los reyes 10 distinguieron mas y mas cada dla, Ilegando a formar elevado concepto de su sagacidad y prudencia, Para remediar la desastrosa administraci6n.de Francisco de Bobadilla en la isla Espanola, capital entonces de todas las posesiones ultramariuas de - !6- Occidente , pusieron los monarcas sus ojos en Ovando, al que confirieron el gobierno y capitania general de lu isla. Embarcose el agraciado en 13 de febrero de 15°2, Y comandando la mas lucida escuadra que habia zarpado hasta entonces de los puertos espanoles para America, partie para su insula, en compania de buen nurnero de hidalgos y hombres de arrnas de las comarcas extrernenas. A poco de posesionarse de su gobrerno , tuvo noticias de que en la provincia de [aragua se trarnaba por los indigenas una conspiracion contra los espafioles. Encaminose a ella y convoco a los caciques a una tiesta. Ellos confiados en demasia a inocentes de la maldad que se les imputaba, acudieron a la invitacion, Ya reunidos, Ovando hizo una sefial convenicia previarnenre con los suyos, y acornetidos de improviso los inermes convidados, fueron unos pasados a cuchrllo, y otros churruscados vivos en una inmensa hoguera. Solo se libra por el pronto de la muerte la reina Anacaona, mujer de excepcionales prendas tanto fisicas como inte1ectua1es. Pero de retorno en Santo Domingo, se la sometio a un proceso su marisirno , mas pro formula que para desentrafiar la delincuencia de la haitiana , y se la condeno a ser ahorcada. IY el tutelar pen ate Iloro en el rincon mas apartado del hogar eI infamante suplicio de su egregia protegida! Sospechasc que razones de Estado, tan contrarias a veces a todo sentimiento humanitario, obI igaron a D. Nicolas a inrnolar a aquella mujer, tipo de generosidad y aun de caridad para los mismos - '7 - espanoles , a pesar de deber a uno de ellos la deshonra de su preciosa hija Higuarnota. Mas 1a musa popular, interprete Iiberrirno de la conciencia de los pueblos. se encarg6 de vindicarla de tal afrenta, y en el drama, en la leyenda, en el romance, ha cantado enternecida por muchas generaciones, no su delito sino su rnartirio. Tras la provincia de Jaragua, someti6 la de Higuey, cuyo cacique Cotabanama fue tarnbien ahorcado. Pacificada as! la isla, encauz6 su administracion con tal integridad, que para volver a Espana, al cabo de siete alios de gobiemo, tuvo necesidad de pedir quinientcis pesos prestados. Fund6 las ciudades y villas de Verapaz, Buenaventura, San Juan de la Maguana, Puerto de Plata, Puerto Real y otras varias, hasta el nurnero de once. Por ultimo es de anotar que patrocin6 y de su gobierno partieron a la conquista de islas y tierra firrne, los celebres capitanes Juan de Esquivel, Diego Mesia, Juan de Grijalva, Diego Velazquez, Vasco Nunez de Balboa, Diego de Nicuesa, Juan Ponce de Le6n, Alonso de Ojeda. Francisco de Garay, y el nunca bien ponderado Hernan Cortes, su deudo y protegido ••• FRANCISCO PIZARRO,de Trujillo. De todas las biografias comprendidas en la preserite coleccion, la de este caudillo tiene que ser la mas concisa e incompleta. Escribiria con la suma de detallcs conocidos de la generalidad , equivaldria a historiar la conquista, no solo del Peru. sino de gran parte del Nuevo Continente. %