Caso GPS Mientras conducía su coche junto al lago Alseter en el centro de Hamburgo, Rudolf Lauermann se lamentaba en parte, por haber abandonado su anterior puesto de trabajo como responsable de un laboratorio de Investigación estatal, para pasar a ser el Director de la compañía electrónica ADVANCED-ELEKTRO GmbH sita en Hamburgo. Se decidió al cambio en primer lugar, como consecuencia del deseo de su mujer de trasladar su residencia desde Colonia a Hamburgo; en segundo, porque el incremento de sueldo era sustancial; y en tercer lugar porque empezaba a dudar si deseaba permanecer el resto de su vida profesional trabajando en la investigación militar. Sin embargo, los recursos disponibles en ADVANCED eran considerablemente inferiores a los que estaba acostumbrado a tener. Así, en lugar de contar con una plantilla de 150 personas, ahora tenía que arreglarse con 40; en lugar de trabajar en unos laboratorios ultramodernos, ahora tenía locales e instalaciones adecuadas y bien equipadas, pero que habían sido “provisionales” desde había más de ocho años. En lugar de disponer de un generoso presupuesto casi sin límite, ahora tenía que vigilar todos los gastos y por último, en lugar de trabajar para un solo jefe, el Ministerio de Defensa, ahora parecía como si tuviese que mantener una constante batalla para establecer prioridades que resultaran aceptables, en dura competencia con un amplio abanico de otras demandas de recursos. El Sr. Lauermann aparcó su Mercedes y se dirigió directamente a la sala de reuniones donde le esperaban Herman Schultz, Consejero Delegado y Franz Fiessler, Director de Marketing. El Sr. Schultz le dio los buenos días, preguntándole si había pasado un buen y descansado fin de semana y Lauermann gruñó. Dejó caer la carpeta llena de papeles que traía, haciendo algo más del ruido del necesario, y dijo: - Es como querer hacer pasar un camello por el ojo de una aguja. Nuestros recursos para I+D están ya exprimidos al máximo, y ahora nos piden que produzcamos, como sacándolo de un sombrero mágico, un mapa electrónico automático para automóviles. - Puedo ver que no ha tenido un fin de semana relajante, dijo el Sr. Schultz, aplacante, mientras le ofrecía un café. Sin embargo, continuó Fiessler, ¿es ello posible desde el punto de vista técnico? Lauermann admitió que sí, que casi todo era posible si se cuenta con los recursos y el tiempo necesarios. Si se quiere, es casi una aplicación a la carretera de los mapas que se usan en los aviones de combate, que me son relativamente conocidos, pero hay más problemas de los que pueden imaginar, añadió mientras les daba una hoja mecanografiada. - - No se trata de un nuevo producto cualquiera, es una obra de arte y no estoy convencido, dijo mirando al Sr. Fiessler, que hayas profundizado lo suficiente en tus tareas de marketing. Fiessler respondió: ¿por ejemplo? Cuestiones de marketing. - - Para empezar, ¿quieren realmente los automovilistas otro “gadget” en sus coches?, ¿apoyarán las autoridades de Tráfico la idea de un mapa que puede distraer al conductor?, ¿están los fabricantes de automóviles preparados para algo como esto? “En coches de lujo sí, dijo Fiessler, y ese es el mercado que nos interesa”. El Sr. Schultz siguió escuchando durante 15 minutos la discusión de sus dos ejecutivos y finalmente dijo. “Señores, no nos acaloremos en un lunes por la mañana, especialmente hoy que hace una preciosa mañana del mes de mayo. Ya tenemos introducidos nuestros instrumentos digitales en dos marcas de coches, y estoy de acuerdo en que algunos conductores no están satisfechos con ellos. Ha habido críticas en el sentido de considerar que no son tan fáciles de leer como los instrumentos convencionales. Estamos trabajando en ello, pero personalmente estoy convencido de que el gran paso adelante vendrá cuando ofrezcamos algo como un mapa automático. Esto es algo absolutamente nuevo. Tener un coche con tal instrumento, equivaldría a poseer una televisión en color cuando la mayoría de la gente sólo tenía una en blanco y negro. - - - - - - - - Exacto dijo Fiessler, y sugeriría que si ponemos todos los medios podríamos disponer de un prototipo para presentarlo durante el próximo Salón del Automóvil de Otoño. ¡Eso sería un milagro!, increpó Lauermann. A no ser que tengas un fabricante de automóviles que esté dispuesto a trabajar con nosotros, invirtiendo dinero y personal para casar el proyecto adelante, Lamentablemente no, dijo Fiessler. Pero Lenze (dijo mencionando la competencia) tiene un convenio con Audi según creo. Por ello es más urgente. El tiempo es vital. Tenemos que trabajar en este instrumento e instalarlo en uno de nuestros propios coches, de forma que tengamos algo que ofrecer, si Audi y Lenze presentan su equipo den el Salón. Lauermann protestó diciendo que se disponía de un plazo ridículamente corto, y añadió: no estamos hablando de añadir un botón a un aparato de radio, sino de algo absolutamente nuevo, que no sólo no ha sido probado ni ensayado, sino ni siquiera totalmente desarrollado. Este es un proyecto al que cualquier gran empresa dedicaría una enorme cantidad de recursos. Recuerda sin embargo que ya no estás en el sector público, advirtió el Sr. Fiessler, y no somos militares. Como bien sabes, los plazos de desarrollo de nuevos productos, se redicen cada día más. Este es el juego. Todo el mundo está desarrollando nuevos productos, incluso antes de que la anterior generación alcance su zénit en el mercado. Estoy sugiriendo simplemente que tenemos que desarrollar nuestros proyectos más rápidamente. Schultz intervino: teniendo en cuenta su inventiva y su conocimiento específico sobre mapas digitales, ¿sería posible producir un prototipo para antes del Salón?. Lauermann frunció sus labios y dijo: ¿Qué presupuesto extraordinario pueden concederme? ¿No podría arreglárselas con el presupuesto actual? Lauermann clavó su mirada en el Sr. Schultz y añadió: sólo sería posible si están dispuestos a aceptar que suspendamos el desarrollo de casi todos los demás proyectos, y no creo que esté de acuerdo en esto. Conoce bien mis principios: sin prisa pero sin pausa es mi lema. Diversificación. Huir de dilemas tipo todo-nada. El Sr. Schultz añadió: ¿Tiene realmente que ser para el Salón del Automóvil del Otoño?, preguntando al Director de Marketing. Fiessler repondió: por las razones que he dado, sí. Schultz concluyó, déjelo en mis manos, Pensaré en ello. Tomó un ligero almuerzo consistente en un yogur y una manzana, ya que estaba a régimen. La Compañía no podía permitirse el lujo de invertir mucho más dinero en I+D. Por otra parte, Fiessler había insistido en que el nuevo producto debía estar disponible, al menos para pruebas, en el Otoño. En todo caso se trataba de una importante apuesta, especialmente considerando que su propio Director Técnico abrigaba serias reservas. Por tanto, ¿qué decidir? PREGUNTAS DE DISCUSIÓN. 1. Enumerar y justificar los puntos fuertes y débiles que presenta la empresa ante el desafío que supone lanzar el mapa. 2. Una vez enumerado las principales ventajas y desventajas de ser pionero en el lanzamiento comercial de un nuevo producto, ¿piensa que conviene ser pionero o seguidor a la hora de introducir en el mapa electrónico? 3. ¿Qué preguntas debe hacerse todo empresario antes de iniciar un proyecto de innovación? 4. En su opinión, ¿qué decisión debería tomar el Sr. Schultz después de tomar su ligero almuerzo? 2