Jesús Gallego Montero DEPARTAMENTO DE LENGUA Y LITERATURA Literatura. 2º de Bachillerato VALORACIÓN CRÍTICA DE LAS LEYENDAS DE BÉCQUER 1) Breve identificación Gustavo Adolfo Bécquer es un autor difícil de clasificar en la historia literaria. Se trata de un escritor fronterizo. Por un lado supone la culminación del Romanticismo, el más influenciado por Schelling. Por otro lado, se trata de un autor que aportó aspectos nuevos en la literatura de su tiempo que ya no eran románticos; es por ello por lo que gran parte de la crítica literaria lo considera como autor que introduce el Simbolismo, muy cercano a autores como Poe y Baudelaire, que presentan el mismo carácter fronterizo de Bécquer, en una época en la que dominaba el Realismo. Este aspecto fronterizo se observa en su poesía, un conjunto de 79 poemas breves titulado Rimas, en donde el autor elimina el énfasis del primer Romanticismo y en las que domina el intimismo poético. Pero también se observa en su obra en prosa, las Leyendas, conjunto de 18 relatos en prosa. Se puede decir que sin Bécquer no podríamos entender la mejor poesía contemporánea española. Las Leyendas se pueden situar, dentro de la vida de Bécquer, entre los años 1858 y 1864, fechas en las que el autor se incorpora al mundo del periodismo, aspecto importante que influye en su creación. En cuanto al género de las Leyendas, hay que decir que Bécquer parte de las leyendas en verso románticas, como las de Espronceda (El estudiante de Salamanca), o los romances históricos del Duque de Rivas, e incluso de las leyendas de Zorrilla. Pero Bécquer innova y trata de adaptar el género a los gustos y hábitos de los lectores. Frente a los anteriores textos, en Bécquer influye su nueva profesión, el periodismo (muchas de sus Leyendas se difundieron en periódicos). Es por eso por lo que Bécquer utiliza en ellas la prosa en lugar del verso y, en cuanto al contenido, el autor trata de hacer verosímiles sus relatos y presentar los temas fantásticos de manera más realista. Estamos, pues, ante el género del relato fantástico. 2) Temas 2.1. Temas literarios románticos de las Leyendas En las Leyendas de Bécquer está presente la concepción romántica del mundo que podemos sintetizar en seis puntos: - El sentimiento de no plenitud. El hombre romántico percibe la existencia humana como un todo incompleto. Así pues, considera que los rasgos principales de la vida son la fugacidad y la inconsistencia. Así se justifica la presencia constante del tema de las ruinas, símbolo de la fugacidad y la obsesión por la muerte, presente en la angustia vital de los personajes de las Leyendas. pág. 1 Jesús Gallego Montero - - - El descontento con el presente. El idealismo del hombre romántico impide que éste viva en su presente, en la realidad cotidiana. Por esta razón, el romántico decide escaparse de la realidad inmediata y se evade, huye, anhela el absoluto, el ideal. Por ello, una forma de evasión sería el retorno al pasado mediante la evocación de la Edad Media (la mayoría de las leyendas están ambientadas en esta época). Otra forma de evadirse es hacia mundos exóticos orientales, como en la leyenda titulada El caudillo de las manos rojas. La exaltación del yo. El hombre romántico afirma su individualidad frente a lo que le rodea. Se siente a veces superior y exalta su sensibilidad, sus emociones, su desgracia e infelicidad. Se aprecia en el personaje don Fernando en la leyenda Los ojos verdes o en El rayo de luna. La libertad. Consecuencia del individualismo romántico y del Romanticismo liberal. La Naturaleza. La mayoría de las leyendas se ambientan en una naturaleza gótica, con ambientes nocturnos, en lugares en ruinas, con una naturaleza boscosa, etc. Pero lo importante es que Bécquer proyecta en las descripciones de la naturaleza su propia sensibilidad romántica. 2.2. Agrupación de las Leyendas por temas Leyendas que tratan el amor como un ideal inalcanzable: La corza blanca, Los ojos verdes, El rayo de luna y El monte de las ánimas. Leyendas religiosas: El miserere y La rosa de pasión. Leyendas de moros y cristianos: La cueva de la mora. Leyendas que se centran en la fascinación por el arte: El miserere, Maese Pérez el organista y El beso 3. Estructura Desde el punto de vista de la construcción de las Leyendas, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos: A excepción de la leyenda El caudillo de las manos rojas, bastante extensa y casi considerada una novela corta, el resto mantienen una dimensión similar en su brevedad. Por otra parte, el autor suele dividir sus leyendas en capítulos sin título, tan sólo perceptibles por separaciones indicadas por números romanos. Hay que tener en cuenta también que Bécquer realizó la mayoría de sus Leyendas para publicaciones en periódicos, y esto supone una adaptación a los gustos de los lectores de periódicos del momento. Por esta razón muchas leyendas comienzan con una breve intervención de Bécquer explicando algunos datos al lector sobre la leyenda con la intención de generar verosimilitud sobre lo que va a relatar, plenamente fantástico. En otros casos. Bécquer comienza la leyenda sin prólogo y se desarrolla de manera lineal Por otra parte, Bécquer tiende a concentrar los medios en sus relatos, a hacerlos fáciles de leer. Es lo más opuesto a una estructura barroca, difícil y complicada, y esto se debe a que se debe a sus lectores de periódicos. Nada de dificultad estructural. pág. 2 Jesús Gallego Montero Como hemos visto, los temas de las Leyendas son plenamente románticos. Sin embargo, es en la estructura donde se percibe la renovación formal, pues Bécquer no se aleja de las estructuras clásicas. Pensemos, por ejemplo, en la estructura de El monte de las ánimas, en donde se aprecia una estructura muy clasicista, no tan romántica, con prólogo, exposición, nudo, desenlace y epílogo. Por tanto, la temática es romántica y, sin embargo, las estructuras no son románticas, sino que son muy trabajadas y elaboradas al modo clásico. Por eso decimos que es un autor difícil de clasificar. 4. Los personajes Los personajes de Bécquer se describen con pocos rasgos concretos, pero de gran intensidad psicológica. La mujer de las leyendas posee una belleza extraordinaria con la que cautiva al amante, pero es caprichos, coqueta y malvada. Aparece y desaparece sin dejar rastro. No duda en arrastrar hacia la muerte o a la locura a su pretendiente. Las protagonistas de Las rosa de pasión y La cueva de la mora son una excepción, puesto que se presentan como seres angelicales, inocentes y dispuestas a sacrificar su vida por amor. Los personajes masculinos son jóvenes o adultos que no controlan sus sentimientos y que se arriesgan inútilmente en la consecución de un amor del que sólo obtendrán la muerte. Papel especial tienen en las Leyendas los objetos, como la “banda azul” en El monte de las ánimas o los cuadernos de música en El miserere. 5. Tiempo y espacio La mayoría de las leyendas están ambientadas en la Edad Media, fruto de ese deseo romántico de alejarse del presente. Pero son destacables las constantes elipsis temporales que se producen entre capítulo y capítulo, por ejemplo en Los ojos verdes, en donde observamos cómo pasan a veces varios días de la acción que no se narran entre capítulo y capítulo. Los espacios son descritos de manera admirable por Bécquer, ya sea en lugares con ruinas, bosques salvajes, ambientes nocturnos, todos ellos típicamente románticos, en los que se percibe la carga emocional exaltada del personaje. 6. Lenguaje y estilo Destacan los siguientes rasgos: El estilo de Bécquer se caracteriza por su extraordinaria capacidad descriptiva, evocadora y sugeridora. Con una prosa natural y precisa, maneja en las Leyendas diferentes estilos procedentes de géneros distintos: el lírico, el narrativo y el dramático. Procedimientos retóricos: a) La doble y triple adjetivación, que dota de ritmo a la prosa. b) Las repeticiones, los paralelismos de oración y párrafo, comparaciones, metáforas y sinestesias. c) Adapta muy bien el registro lingüístico al tipo del personaje y el léxico referido a otras épocas. pág. 3 Jesús Gallego Montero Resulta admirable su capacidad para describir un paisaje, retener un instante fugaz o expresar sentimientos. Bécquer utiliza a veces la ironía. Prueba de ello es el prólogo de la leyenda El monte de las ánimas, en donde Bécquer asegura que la leyenda “a las doce la mañana, después de almorzar bien, y con un cigarro en la boca, no le hará mucho efecto a los lectores de El Contemporáneo”. Se percibe un ataque al modo de vida burgués. Por último, en el estilo de Bécquer se observan influencias inglesas, germánicas, andaluzas y orientales. 7. Conclusión La repercusión de Bécquer en la prosa posterior es incuestionable y son muchos los autores que lo han reconocido, entre ellos Rubén Darío y Antonio Machado. En conclusión, el mérito de Bécquer es indiscutible y consistió en incorporar el fondo de las leyendas existentes a la prosa fantásticas, adelantándose al siglo XX con su apasionado individualismo. pág. 4