EL RECONOCIMIENTO DE PERSONALIDAD JURÍDICA A ASOCIACIONES CIVILES SIN FINES DE LUCRO, FUNDACIONES Y OTROS, EN EL MARCO DEL RÉGIMEN COMPETENCIAL Federico Escóbar Klose Asesor Legal En la Asamblea Legislativa Plurinacional se encuentra siendo tratado el Proyecto de Ley Nº 70312012-2013 "Ley de Otorgación de Personalidades Jurídicas"; a la fecha, dicho Proyecto de Ley ha sido devuelto por la Cámara de Senadores a la Cámara de Diputados, con algunas observaciones. Conforme a la última versión, el objeto de la ley es regular: I. La otorgación y el registro de la personalidad jurídica a organizaciones sociales, organizaciones no gubernamentales, fundaciones y entidades civiles sin fines de lucro que desarrollen actividades en más de un Departamento y cuyas actividades sean no financieras. II. La otorgación y registro de la personalidad jurídica a las iglesias y las agrupaciones religiosas y de creencias espirituales, cuya finalidad no percibe lucro. En ese sentido, veamos el marco legal sobre el cual se genera dicho Proyecto de Ley, en particular el régimen competencial previsto en la Constitución Política del Estado. Los numerales 14 y 15 del parágrafo II del artículo 298 de la Ley Fundamental establecen como competencias exclusivas del nivel central del Estado: “14. Otorgación de personalidad jurídica a organizaciones sociales que desarrollen Actividades en más de un Departamento. 15. Otorgación y registro de personalidad jurídica a Organizaciones No Gubernamentales, Fundaciones y entidades civiles sin fines de lucro que desarrollen actividades en más de un Departamento”. En el caso de la otorgación personalidad jurídica a entes sociales y civiles sin fines de lucro con actividad en más de un Departamento, se trata de una competencia exclusiva del nivel central; consecuentemente, existía la posibilidad legal de que las facultades reglamentaria y ejecutiva sobre la materia puedan ser transferidas y delegadas a otros niveles gubernamentales (léase entidades territoriales autónomas), conforme la previsión del artículo 297, parágrafo I, de la Constitución. Aquello no ocurrirá puesto que, en el artículo 5 del Proyecto de Ley se dispone: “Las organizaciones sociales, organizaciones no gubernamentales, fundaciones y entidades civiles sin fines de lucro, cuyo ámbito de acción y operación sea mayor al de un Departamento, deben tramitar su reconocimiento de personalidad jurídica ante la entidad competente del nivel central del Estado”. Dicha entidad competente será el Ministerio de Autonomías, conforme lo establecido en el artículo 8 del Proyecto de Ley. Cabe recordar que, esa atribución fue otorgada al Ministerio de Autonomías por el artículo 2, incisos m) y n) del parágrafo IV, del Decreto Supremo Nº 802 de 23 de febrero de 2011, que modifica el Decreto Supremo Nº 29894. Por otra parte, según el artículo 300, parágrafo I, numerales 12 y 13, de la Constitución, los gobiernos departamentales tienen competencia exclusiva para “12. Otorgar personalidad jurídica a organizaciones sociales que desarrollen actividades en el departamento. 13. Otorgar personalidad jurídica a Organizaciones No Gubernamentales, fundaciones y entidades civiles sin fines de lucro que desarrollen actividades en el departamento”. Los gobiernos departamentales ejecutarán dicha competencia, con posibilidad de transferir y delegar su reglamentación y ejecución a nivel municipal; pero queda el interrogante si no hubiera sido más práctico transferir y delegar a los gobiernos departamentales o porque no a los gobiernos municipales, la ejecución de la competencia de otorgar personalidad jurídica a los entes sociales y civiles con actividad en más de un Departamento que tengan su domicilio legal en la jurisdicción. Claro que aquello no ocurrirá por cómo está el Proyecto de Ley, y así seguiremos centralizando los trámites en la sede de gobierno.