VUELTA POR LA FALDA DE PEDRAFORCA Y EL VALLE DE GRESOLET Saldes tiene dos atractivos de primer orden: el Pedraforca y Gresolet. Esta ruta permite ver diversas perspectivas de ambos. Aunque tiene largos tramos de pista forestal, quedan compensados de sobras por las impresionantes vistas. La vuelta se hace por el camino de la Costa, el antiguo camino que unía Gresolet y Saldes, que es de una gran belleza. Descripción Salimos de la plaza en dirección del barrio Cardina siguiendo las marcas de color blanco y amarillo del PR-C 124. Después de dejar la última casa del pueblo, la ruta sube por una roca y un campo a menudo transitado por las vacas y entra en el bosque. Por el camino veremos un montón de muros de piedra. Son antiguos campos, testimonios mudos del esfuerzo y del duro trabajo para sacar rendimiento de estas tierras. Seguimos el camino con las marcas del PR-C 124 y pasamos por la Font del Pere Miquel y un poco más arriba la Font de la Solella de la Costa. Después de un último esfuerzo, finalmente sale el camino a la carretera. A lado mismo de esta veremos una balsa. Seguimos la carretera a la derecha y en unos pocos minutos llegaremos al mirador de Gresolet. Las vistas son realmente impresionantes. Vale la pena que disfrutéis aquí un rato y que intentéis identificar todos los puntos con la ayuda de un mapa. Si queréis, podéis subir al refugio Lluís Estasen guardado permanentemente: tardaréis unos 15 minutos. A lado del refugio también hay una fuente. Para volver a la pista, hay diversos caminos que salen desde detrás del refugio. Os proponemos que sigáis un camino marcado con puntos de color naranja (circuito de la ruta Cavalls del Vent) que marcha bajando a la izquierda. Una vez en la pista, hay que seguirla a la izquierda. Esta pista nos llevará hasta el Collell. Esta pista forma parte de un clásico circuito 4x4 que suele estar bastante transitado en verano. No obstante eso, las vistas compensan las molestias que nos pueden ocasionar los coches. A medio camino entre el refugio y el Collell veremos una abundante fuente a lado de un torrente. De vez en cuando, veremos grupos de arboles caducifolios entre los pinos y los abetos. Estamos a 1.700 metros y no es muy habitual encontrarlos a esta altura. La explicación hay que buscarla en la insolación y la protección del viento. Una vez que llegamos al Collell, hay que estar atento ya que se debe dejar el PR-C 124 y seguir las marcas de color blanco y verde (ruta 13) que nos guiaran hasta Gresolet. En el momento de coger este camino vuelva la tranquilidad. El camino baja a lado del torrente de les Mulleres. Antes el camino era el doble de largo que ahora pero se perdió cuando se alargó la antigua pista forestal para arriba. La destrucción de caminos forestales en pro de las pistas de desembosque por la explotación forestal es un hecho que se repite en muchos lugares. Este camino nos llevará hasta el santuario de Gresolet, uno de los lugares más emblemáticos de la comarca. Elevado respecto del valle, tiene delante el gran bosque de Gresolet donde hay el abeto más grande del Berguedà. En su límite superior, hay la corona calcárea que forma la vertiente norte del Pedraforca. El lugar es documentado desde el siglo XIII. De la estructura románica original de la iglesia no queda nada, fruto de las reformas que cíclicamente se han hecho. Hay que volver atrás por la pista hasta enlazar con la ruta 3 que nos volverá a Saldes por el camino de la Costa. Desde la pista, se remontan los riscales calcáreos que formen más abajo la garganta de la Moronta. Ganando altura, el camino se vuelve más llano y voltea las atractivos torrentes de las Arquedes y la Gerdera que surcan el vertiente norte del Pedraforca, pasa por debajo del mirador y se va acercando a la barrancal calcárea que cierra la gran valle que hemos atravesado. Los panoramas que ofrecen los pequeños miradores que se encuentren al cruzar las carenes son impresionantes. El camino pasa por debajo de la cueva del Forat del Llop (agujero del lobo) y cambia la vertiente de la montaña: estáis a la Feixatella. A partir de aquí, la orientación de los valles es hacia el este. Comienzan a aparecer altos y largos muros de piedra seca que adaptaban a los grandes pendientes de la montaña para hacerlos aptos para el cultivo. De bajada, pasaremos por la casa de la Costa, una típica casa de payes de montaña con sus anexos alrededor. La casa tiene tres plantas: las cuadras en la planta baja; la cocina, el horno, la sala y las habitaciones en la primera planta; y el granero en las golfas. A lado de la casa está el pajar con la era delante. A lado de estos elementos, en una rinconada, hay una pequeña fuente recientemente arreglada. Esta casa presenta la tipología básica que se popularizó a partir del siglo XVI en la montaña. Pasaremos por un camino que transcurre más elevado respecto a la pista de acceso de la casa. Cruzaremos la gran pineda de pino rojo de la Grevoleda y llegaremos a Coll d’Euga. Antes de llegar a la collada hay que tener en cuenta de no coger la pista forestal ya que nos desviaría de la ruta. Una vez en la collada, entraremos en una robleda y cruzaremos un laberinto de bancales de cultivo entre paredes de piedra seca. Hay que remarcar los bancales que limitan los campos: toneladas de rocas que durante generaciones fueron apartadas para limpiar la tierra de cultivo. En este tramo debemos estar atentos para no perder las marcas. Finalmente, llegaremos al castillo de Saldes, donde recientemente se han llevado a cabo trabajos de consolidación y estudio de las partes mejor conservadas. El elemento más espectacular es la base de una torre, con unas grandes aspilleras y una sala con bóveda de piedra apuntada. Hay que situarla entre los siglos XI y XII, con reformas en XIV o XV. La iglesia del castillo, dedicada a Santa Maria, es un pequeño edificio de una sola nave rectangular con un ábside en la parte este; no hay que observarla con mucha atención para darse cuenta que ha sufrido mucho en su larga historia: el ábside deformado y la espadaña descentrada son testimonios de reformas que tienen su origen en los cataclismos de la historia. Seguimos las marcas de color blanco y verde hacia Saldes y en unos 15 minutos estamos un otra vez en la Plaça Pedraforca. Distancia 17 Km. Punto de inicio Plaça Pedraforca, Saldes. Zona Pedraforca Tiempo aproximado 6 h. Señalización marcas de color blanco y amarillo hasta el Collell (PRC-124); marcas de color blanco y verde hasta Gresolet (SL 11) y hasta Saldes (SL 3) Aparcamiento Zonas de aparcamiento de Saldes. Punto final Plaça Pedraforca, Saldes. Cartografía El Berguedà 1:50.000. Institut Cartogràfic de Catalunya. Serra del Cadí-Pedraforca 1:25.000. Editorial Alpina Refugio Lluís Estasen, Refugio del Santuari de Gresolet y refugio-casa del Gresolet, en Gresolet. Para los servicios de Saldes podéis consultar el apartado servicios turísticos. Servicios incluidos Fuente Observaciones Consorcio de Turismo de l’Alt Berguedà. Como convergen distintas rutas, hay que tener presente en todo momento cual seguís y estar atentos al número de las señales. En el camino que baja del Collell hay algunos puntos de fuerte pendiente. Hay que ir con cuidado. Ni el Consorcio de Turisme del Alt Berguedà ni el Ayuntamiento de Saldes no se responsabilizan de los accidentes o daños que puedan sufrir los usuarios durante la realización de esta ruta así como tampoco de las deficiencias de señalización que, ocasionalmente, puedan haber. No obstante, en cuanto a posibles deficiencias, agradeceríamos que nos notificarais las que podáis encontrar. Respetad las propiedades privadas y las vallas de ganado. Avisad, por favor, de cualquier incidencia que encontréis.. Ajuntament de Saldes – Oficina d’Informació i Turisme. Plaça Pedraforca s/n 08697 Saldes. Tel.: 938258046 / tur.saldes@diba.cat