Dictamen Asesoria Legal y Recursos Seguridad Social 6/2005 DIALIR 6/2005. IVA. Operaciones de consignación de venta de ganado bovino en pie. Articulo 20 de la ley del gravamen. Alícuota aplicable ... Dirección de Asesoría Legal Impositiva y de los Recursos de la Seguridad Social Dirección de Asesoría Legal “A” Dictamen 6/2005 (DI ALIR) Impuesto al Valor Agregado operaciones de consignación de venta de ganado bovino en pie. Articulo 20 de la ley del gravamen. Alícuota aplicable Fecha: 29/11/2005 Sumario: A los efectos de las alícuotas aplicables en el marco de liquidación especial prevista por el artículo 20 de la Ley de Impuesto al Valor Agregado, debe considerarse que: a) El flete como los restantes servicios prestados por terceros al consignatario deben facturarse con la alícuota a la que cada hecho imponible estuviese sujeta. b) Dichos servicios, en tanto costo de la operación integrará el precio final de la misma facturado por el intermediario al adquirente; monto sobre el cual deberá aplicarse la alícuota a la que está sujeta la operación de venta de granos o de ganado bovino en su caso, esto es, al diez con cincuenta por ciento (10,50%), a los efectos de determinar su débito fiscal. c) Al efectuarse la liquidación al comitente, estos gastos incurridos por el intermediario, serán deducidos juntamente con la comisión, del monto facturado al adquirente, no considerando a los efectos de dicho cómputo el impuesto al valor agregado (cf. segundo párrafo del artículo 20 de la ley del gravamen). d) En cuanto a la liquidación del impuesto por parte del comisionista o consignatario, el crédito fiscal que como adquirente le corresponda surgirá de aplicar la pertinente alícuota sobre el valor neto liquidado y sin perjuicio del cómputo del impuesto que le fuera facturado por terceros respecto de los servicios prestados por éstos. e) En aquellos supuestos de gastos incurridos por el consignatario respecto de los cuales no se discrimine el gravamen en cuestión –vg. operación exenta o no alcanzada o facturada por un monotributista- en la factura o documento equivalente, no habrá derecho a cómputo de crédito fiscal por parte de éste, sin perjuicio que, al igual que los restantes gastos efectuados por el consignatario por la operación de venta, integren el costo de la misma y sean incluidos en el precio final, facturada al comprador a la alícuota reducida. I.- Las presentes actuaciones se originan en la Dirección de Análisis ..., en el marco del estudio sectorial relativo a los consignatarios de hacienda que se está desarrollando en dicha área, a los fines de establecer la alícuota que en el Impuesto al Valor Agregado corresponde aplicar a determinados conceptos liquidados por el consignatario al productor (vendedor de la hacienda) o al adquirente de la misma, que le son facturados a los consignatarios: a) Por el Mercado de Liniers y por el Centro de Consignatarios, a la alícuota general del veintiuno por ciento (21%) y que a su vez el consignatario los traslada en la liquidación que efectúa a los productores a la alícuota reducida del diez y medio por ciento (10,5%) (vgr. derecho de ingreso de hacienda al mercado, servicio de seguro de hacienda, derechos de registro, cobertura de gastos de arreada y control, etc.). b) facturados por terceros, sobre los cuales los consignatarios computan un crédito fiscal a la alícuota general (21%) y los traslada a los productores a la alícuota reducida (10,50%) (vgr. recupero de gastos de flete, alimento, veterinarios, publicidad; gastos bancarios y alquiler de ferias para el remate). c) trasladados por el consignatario, discriminándolos en la liquidación al productor comitente, discriminándolos en la liquidación al productor comitente sin conformar la base gravada para el impuesto al valor agregado. En este se consulta respecto del tratamiento a acordar a aquellos conceptos que integran el “recupero de gastos”, que le fueron facturados sin impuesto al valor agregado, como por ejemplo: gastos de almuerzo en un remate feria, o servicios prestados por un monotributista. II.- Sobre los puntos consultados, el área remitente entiende que los conceptos gravados por el impuesto al valor agregado deben ser alcanzados por la alícuota general en la liquidación efectuada por el consignatario de hacienda al productor comitente, debido a que representan simples traslados de gastos erogados por el consignatario, el efecto de su reintegro por parte de los vendedores de hacienda. Funda su opinión en el pronunciamiento de esa Dirección asesora en la Actuación N°..., en tanto se indicó que en el caso del flete, si el mismo no hubiera sido prestado por el productor-vendedor o por el consignatario sino por un tercero, entonces la alícuota aplicable a la operación de transporte sería el veintiuno por ciento (21%) y no del diez y medio por ciento (10,50%). III.- Respecto del tema planteado, este servicio jurídico ya se expidió en la Actuación N° ..., conformada por Nota N° ..., en donde se especificó, en el caso del flete facturado por un tercero al consignatario -luego de reiterar que dicha operación se encuentra alcanzada por la alícuota general- que “...en tanto costo de la operación integrará el precio final de la misma facturado por el intermediario al adquirente; monto sobre el cual deberá aplicarse la alícuota a la que está sujeta la operación de venta de granos, esto es, al diez con cincuenta por ciento (10,50%), a los efectos de determinar su débito fiscal”. Asimismo, se señaló que, “Al efectuarse la liquidación al comitente, este gasto como los demás incurridos por el intermediario, prestados por el mismo o por un tercero – vg. seguros-, serán deducidos juntamente con la comisión, del monto facturado al adquirente, no considerando a los efectos de dicho cómputo el impuesto al valor agregado (cf. segundo párrafo del artículo 20 de la ley del gravamen). “En cuanto a la liquidación del impuesto por parte del comisionista o consignatario, el crédito fiscal que como adquirentes les corresponda surgirá de aplicar la pertinente alícuota sobre el valor neto liquidado y sin perjuicio del cómputo del impuesto que le fuera facturado por terceros respecto de los servicios prestados por éstos, toda vez que son aplicables las demás disposiciones referidas al cómputo del crédito fiscal que no se opusieran a lo previsto en el artículo 20 de la Ley de Impuesto al Valor Agregado (cfr. último párrafo del citado artículo)”. Sobre la base de las mismas consideraciones, corresponde precisar que, en aquellos supuestos de gastos incurridos por el consignatario respecto de los cuales no se discrimine el gravamen en cuestión –vg. operación exenta o no alcanzada- en la factura o documento equivalente, no habrá derecho a cómputo de crédito fiscal por parte de éste, sin perjuicio que, al igual que los restantes gastos efectuados por el consignatario por la operación de venta, integren el costo de la misma y sean incluidos en el precio final, facturada al comprador a la alícuota reducida. A juicio de este servicio jurídico, la mecánica liquidatoria indicada es la que surge de la ley y que se compadece con la ficción creada por la misma, en virtud de la cual se “...asimila la liquidación (rendición de cuentas) que el intermediario realiza a su comitente, como si fuera la operación de compra de los bienes” y constituye una excepción a que el crédito fiscal debe surgir de la documentación emanada de otro sujeto (Cf. “ IMPUESTO AL VALOR AGREGADO. ANALISIS INTEGRAL”, Rubén A. Marchevsky, Ediciones Macchi, Ed. 1996, pág. 412). La norma en comentario tuvo por objeto solucionar el inconveniente que se presentaba al no ser el intermediario el comprador de los bienes que enajena, no pudiendo obtener su crédito fiscal por el producto entregado por el vendedor-productor. Como es dable observar, el valor neto liquidado al comitente –deducidos del precio facturado al comprador la comisión y los gastos, sin considerar el impuesto al valor agregado- queda alcanzado por la alícuota del diez con cincuenta por ciento (10,50%), monto que constituirá crédito fiscal para el intermediario por el producto entregado por el comitente y sin perjuicio –como ya se expresara- del computo del crédito fiscal que le hubiesen facturado a su nombre por los restantes gastos incurridos, según la alícuota a la que cada operación estuviese sujeta.