OOS EDIblOWfc» BUIinjlS PCR MILITAR ÜtQe&PfiÍtBWÍiP£ 9C LA TARDE íMADKlD JUi:V!:S I Dh MARZO DK A Ñ O X X 11 . - | N U M> 7.38». PRECIUS OE SUBmVOPtaOM *^**rté, un tama 1 ^Peí-ínQta», unipíniMlrrb «.SO A8fi«ct«« d« la caaijiiaña^siibmarima APARTABO BE COHltfiOS NÚMERO 9S pásate t Direct«rt 00MtHi}o ñíyar^z í^f. N6ni«ro «orrient*» S oéntimoav iri«iii atrasado, 10 (dam. AflHMales.—Véasa tarifa. pasaban siemi^re de rail, y ea igual prapercióa hs demás nacieaesf 3.1 italianos, uno japaaéi, iS aorteamericanos, 175 noruegos, S2 portugueses, das rasos, 70 sucoes, cinco brasileños y siete uruguayos. i De éstos, eran les esp. ñoles is de guerra, . 729 de vapor y 687 de ve'a, y los extranjeros, 11 de guerra, i. 12$ de vapor y 3a de vela. El total de tonelaje de todos las buques ascendía a4.214.1S1 toneladas, corr<spoiadiendo a lo< buques extranjeros 3.431.530 y a los es- j pañoles 775.(21. | El total de los 3^ei buques coaducía tripu- ' lentes lao.oaa y 55 <>aa pasajeros. De haber sido nornnalcs las comunicacioaes ' marítimas, el mevimicata del puerta hubiera sido ea 1916 cuatro veces mayar, y el taaeiaje de las baques habría sumada 13 milla- ! ncs, a la que acaeábase el tñ» ca que ea- ' mcnzó el caaflicto que' ha producida tan os- ' paatasa raiaa. dos. Antes bien, puede hallarse en ellas una que los británicos les van a estropear la cambicoiifirraaciáB d- los «lismas. nación, «comiéndose» esa pieza del tablero, es P.-rsesas Je reconocido buen criterie ;iue decir, destruyendo lo.ssubmaiinos, que, según BrC6afr«a« aortoaaiorlcaao. salieron de Nueva Yark el día 10 ea el trasat- lo que por ahí se dice, desaparecerán por la Ca;.i conjuntamente se ha teaido noticia por Farí-i, 27.—Ante uaa co«c«rrcncia tan nulántico «Monserrat» aseguran de an medo acción inglesa eo cuestión de des o tres sema!•« periódicas de la catástrofe ecMrrlda a la naerosa cona la del 3 de Febrero, el presidíatercaíiuinte que los Estados Unidos no desean nas. fl«ti caaiercial holandesa, y fa llegada a l»rPasando por alte incidencias y probabilidate Wilsan ha leído su s<ígundo Measaje A\ la guerra, y que será muy difícil que ésta se deaa del vanar aaiericaiio «Oriaans». La pri des de la campaña territorial, de momento las Coagrsso pidiendo poJeres luficicntcs para Boera de esas noticias ka sida csasecBCHei? a produz:a. piezas principales del tablero marítimo catán dispe^ter de medios adecuados de proteccién caatetiaciéB a la rtsolucién británica de estrc .Memin;a, per su pa.-te, AO ba de extremar en situación difícil, y según jueguen les blaachar el bloquea e« el mar del Nartt ea ptrjui- ea caso de que fucscti necesarios y ^ísegurarsc su intransigencia, pues nada va ganando con eos, esto es, los británicos, o jueguen los necia de las aliaítcciaiicntas fírmáaicos, cada contra las graves riesgus de la gasrra. ella. gros, es decir, los germanos, la sorpresa para Mr. Wilson, después de advertir que lus deTcz aiás liaitadas; la segunda es resultada d« De un modo o de otro, lo cierto es que el un final desastroso puede estar más o menos las teriainaatet di p ::;!cianes del GaMtrna más Potencias neutralas no han querido unir«Nueva Orleáas» ha llegado a Burdeos sia ser próxima. nartea«ericana de aa talerar «lás tarpedea- se a los EstdUos Uniiios, declaré: torpedeada y qae no hay neticias de que el El juego británico es difícil de dominar por «Hasta ahora, las dificultides conercialcs •ieatat cantra las aúbdites de su país. «Rochctter» ni cl «Saa Luis» hayaa sufrida la sorpresa, pues la acción de ios submarinos La canpaffa submarina ya resultanda eláiti- de nuestro país han sido causadas por rece'o en que reside, al parecer, toda la esperanza niFgúa contratiempo. ca; ae e«c«gc kacta lo íaTar^síoall en ff.vor de más bien que por hechos realas. Ei teaior roactual de la jugada germánica, está prevenida Puede admitirse que un barco burle ia vigilas pueblas fuertei, para evitar las caasecBen- tiene en el puertos gran námera de barcos, por un gambito magistral, de que ya han he lancia de loi su&m^rinos al atravesar la zona ciaa de las deufueroi; te estira mis de lo ra- aunque en realidad el núanero >-ie agresiones cho alguna indicación los radiogramas al refe«aaable cubada se trata dt nacianalidades d¿- centra nuestro pabellón haya sido muy liini prohibida; pero que tres le censigiin ya es poco rirse a las insinuaciones hechas por lord Lyt • tado. bilea. caá las caales na hay el aicnar tcaaar a vcr«iímil. ton en la Cámara de los Lores en nombre del Sélo dos casos recientes se han sfñalado: el ana ruptura. Es ua procediasieata que par sí Si los otros dos logran arribar al puerto Bl carkóa y los vaporea pea^uoros. Almirantazgo; porque eso ile asegurar de una del «Houstanic» y ei del «Liman M. Law». • • • *l "••'*<». 7 qae desiie luega fcua» francés, ya ne ofrecerá dudas que los sumergiP«ca ea«£aai« en los prapios r.curios de qaiea El primero recuerda el incidente del «Fry>; Ferrol, 27.—A ccnatcuencia de la escasez bles'hín recibido orden de resptlírlos, y las manen tan solemne que Inglaterra ha puesto en práctica medios de acción exclusivamente pera la destruecién del «LlMan M. Law» re- de carbón y del aumente de precio, se avecila emplea. casas tomarán un aspecto distinie. conocidos por dicho Almirantazgo, merced a ytla un aaétodo bárbara qut merece la atas \ na un serio conflicto, sebre \.*Á-> para ia flota • E« Halaada ha produ.ida iadigaacián el Esperemos, por le taato, un poco más, aun- los cuales quedan protegidos los mares y lisevera candeaaciéa. Sia eaibarga, el ataque | pesquera. arpedeamlanta de su lata «ercaate; pera esa que sie.üpre en la idea de que ne hay nada so- bres las rutas marítimas para el comercie muaLos vapores i^uc s.ilcn a la nsar a las iutna iadignación aace, n:, laato d* U rudsza con contra este buque no bi teni ile coasecucaeias i brenatural en le que vieue sucediendo. i dial «y sin peligro alguno todos los Océanos», que ha sido determirado el siniestro, sina «e taa graves como so pudo temer, dadas bs cir ' de la pesca consuman, aproximadamente, 3i £1 mensaje de Wilson ao repreceuta otra í ^ quiere decir que el bloqueo submarino esta1* decepcién cau«ida ea la epi.iéa púl»lic ; cunstancias de la actual guerra subaiarina.» toncbdas de carbón diariamente. De no bus- '• Continuando su discurso, el preaideate atir- ' car^e una solución al conflicto, los perjuicios \ cóse que afirmar una postara, tras la cual hay j b''<=''^*' po"" Alemania es un simple trompetaqat teaia alguaa caniaaia en que el ataque submarlaa a esos barcos mercaatcs no teadría naé enérgicaasente que en modo alguaa catra- serán enormes, p«e¡ cada pareja de barcos trae i mucbos planes, aparte del vitalísimo que se zo, sin mayor transcendencia que la de producir ruido de alarma, o no significa nada. lagar ca niagáa caso, haliida consideracióa ba ca sus inteaciaaes adoptar ninguna medida : pescado par valar de i.oaa pesetas diarias, del : discate coa las Poteacias ccatrales. Algo parece que ha impresionado en los diquelas Países Bijos aa kabúa ejecutado que pudiera caaducir a la guerra. Por el coa- 1 que se envía la m<yor parte a Madrid. ¡ Es esta uaa ocasión oportuna para que los centros germánicos esa manifestaclóo, subra alngúa acta que justificase $cm«¡a«te agresión, traría, partidaria sincero de la pi«z, hará cuanDe la pesca y sus productos viven muchas i Estados Unidos se disponga a crear una fuerza yada intensamente por el almirante Jellicoe, P«ra explicar la cual sus ai.tores han dada to esté ea su mana per conservar la paz a Amé familias, sin contir con las de ¡es tripulantes Í terrestre sobre bases idénticas a las empleadas el jefe de ia escuadra británica en el combate Mcuiat taa extraías, que «ás parecea ei'pre rica. Lo que pido al Coagresa as autorizaciéa de les barcos pesqueros. | por los pacblos europeos, y a seguir aumende Jutlandía y actual del Almirantazgo, con i •iéa Müsfactaria del daña valantarianaente para anear las buques raercaatcs y concesiéa tando su iota, que ha de ser el guardián de ia su declaración rotunda de que «muchos sub«aaiada. La aavogacUa extranjora. | de las créditas necesarios. riquezi .adquirida explotando la inseasatM de marinos alemanes no volverán jamás a su «Cl régimen de neutralidad atmada—dijo Tacaatt a Ta éillx naregacléa del rapar iarcelona, 2S.—Los pescadores y barcos de \ les deuás. puerto de amarre». *mericana «Orleaat», es consecuencia Ugica Mr. WilsoB—se iaapone. El pueblo americacabotaje que llegan al pueito leiatan quesea | Medidas de esa espec¡e, que tanto contrarían El match de ajedrez entablado en el campo no, en su irritación, comprenderá mis desig^e la actitud firme de los Estadas Ualdos. en graa aámero los barcos mercantes ingleses al carácter da los ciudadanos de ia Unión, sólo marítimo no es desde luego adverso a la aiaa, y los pueblos bel<£4ranus se ditráa caenAgouda la ganaa de las anaaaazas, las dey franceses que navegan dentro de las aguas Gran Bretaña; la jugada alemana de los subteaudores de la aavegación libre, teMÍeada ta de que la actitud de nuestro país, desde jurisdiccionales, seguraE»ente para evitar el pueden imponerse ea ecasiones selemacs, evomarinos no resulta, y esto por sí ÍO\O ya es ua hace tres añas, ha sido eatrictawcntc pacífica. cardo ei prc exto de la digaidad nacional. tuadadaaaoHte ol caaipliaiiMta de las preyeaencuentre con submarinos alemanes o ausSeguimos considerando muy pr«bab!e que vehemente indicio de que los germanos no ciaaes aarteaMericaau, haa eafuadado sus Es ésta la mejor prueba de nue.*tro Jcseo do tríacos. pueden dar ti mate. conservar la pai toda cl tiempo que sea posiprapéaitai de echar a pique al meacionada no se rompan las hostilidades entre les que También se neta U presencia de buques de Quizás aspirt-n a que el match quede en ta•uque. tan proata cania ae aveaturase en la ble. Sería incurrir ca verdadera lacura negar ahora discuten sobre un principie de justicia g.ierra de gran andar y pequeio calado que blas; pero la destreza de los jugadores, su créwaa de peligra per ellos trazada de antemano, que la. situación otrece graves eventualida^les y indubití.da; pero al calor de esas discusiones ' dito mundial, su fama de expertos, no puede recorren las rutKS. ptniaado que U naciéa aarteaaiericana se serias peligros. Para todo hombre sensato es pcdráH 'es goliernantet americanos proveerse consentir que se a fraude la ilusión de los esproataría a kactrles el jaega de o íerrtr iot evideate que la necesidad de uaa acción enér«•e las medios que necesitan para entrar en el pectadores; y la partida terminará por el venTrlpalacioncs qae 5* alocan a ombarcar. *<"•««; pera ca cuaata haa visto que les Esta- gica pueda surgir en cualquier asonento, si cencicrto mundial con vez y voto. cimiento de uno de dios. •!•» Uaidas, na séla rcchazabaa csaa alharacas, dcjeamei que la defensa de nuettTos más eleTarrasona, 28.—Las tripulaciones de las Poco ha ora de vivir quien no vea ese final. T ya sabemos que ese derecho a emitir opi»'»• M« 1« Mtilizabaa ceaa aedida para aprc- aaentales derechas na sea sóie una palabra, barcos «Terusa Fábregas», «Maauel Espeliu» Ahora es cuando la sangre fría, el estoicismo, niones sólo se reconoce al que tiene fuerza pa^ kaau déade llega la audacia de las agrc- siaa una realidad.» y «Colea», se kan negado a salir para Cette, se cotiza mejor y permite esperar mejores reKl procideate reiteró su desea de paz, y porque el sueiie que se ofrece es sólo cl 50 ra rechmoirle y sostenerle. l^[^* ** ^«a doaoatoadida j ai siquiera haa '\ sultados; pero también por este lado los teuto aiadió: por loe mayor del qua antes disfruUbaa. I • • iialestar caá lu prueada al «OrI nes están en peer situación, porque mientras «Ninguna dctcraaiaación emaaada de nal Bxigea, para haceric a la mar, el 100 por '1 el adversario está serene, y lo demuestra no autoridad persoaal nss llevará a la guerra. u a div«rii4ad de procodlaaicuta tratáadasc ICO del sueldo actual, el segare uc vida y < 1 ' saliéndose un punto de la más estricta correcEsta calacaidad sola podría venir impuesta per •«rcaí aiercaatcs de uaa 7 otra de los citadel equipaje que llevan -i borde. \ cióa en la estera del derecho marítimo y de actos premeditados de otros.» ' M'ses, es ua arguaioata aaás en contra del Adcmát pidea ser equiparados a los tripu^ gentes, los alemanes se diiía que están inquiePar última, Mr. Wiisaa expuse las racoacs , laatcs de la Compañía Trasatláatica, qac go?**'* ^ «quca tubaariaa, araaa que séla so Rosolucioaes de poraeaal. ; tos, nerviosos, no son dueños de sí mismos, y qac Je haa abligado a pedir el apoyo de la ; zaa de tales veatajas per iguales servicies. ta a*" '^^'•^* •• *'••• •' P^*'* «•••«•ciíaiea' si la frase no lesuitase de mal gusto, hasta ca Situaciones.—Se dispoae la en que han de ; Les tres vapores «iudes debían cargar viaes tat * *" '•^••W»d, y ea Taaa se esfuerza» aprabacióa del Caagreso. pasar ios buques do la Armada la revista admi ' bría decir que no hacen s>no tonterías. «Teaga—aiadió—pader para abrar y aa para Cette. Hrtldari»» g, justifcar su eaaplca, que nistrativa del mes de Marzo próximo. I Esta partida de aiedrez mieroaclonal cuancoadeaada sia apolaciéa aatc la caaciea- necesita auev«s garaatías legales; pera en las Ascensos.—Se promueve a sus inmediatos do termine habrá resuelto muchos puntos que circunatancias presentes na me caaferaao coa <='• "•iTcrsai empleos a los escribientes de segunda clase antes estaban en interpretación caprichosa, y DI la autoridad general que me confiera la Cansdel Cuerpo de Auxiliares D. Carlos Eernáa- para lo sucesivo no valdrán argucias ni dis*• Uia de Halaada se preata a relexiaacs titucióa. dez Arcumoadia y D. Abelardo Rodríguez plantes Las reglas de juego habrá que respe''*^. ^••*«s. Si ose país hubiese tratada de No hablamos de ningin derecha que en- ', Jalón. «"«Tizar el rigor del bloqueo iaglés coatra las tarlas escrupulosamente, y el que se aventure •kaatecinaienios garnuinicas, segurataente su vuelva egoísaaos materiales, sino de derechos ! Uestiaas.—Se dispoae pase a ceatiauar sus por caminos tortuosos ya sabe que las trampas flou •ntrcaate aa habría cxperiaieatada el aac que rciviaaiqucn nuestra corazón, y cayo futí- j servicies al Apostadero de Cartagena el es- no han de prevalecer, y en definitiva el que ••r caatratieaipa y hubiese padida cloctuar su daaieata es el legítima desea de justicia sabré . cribiente de segunda ciase D. Pedro Linares pretenda volar ha de proveerse previamente **>idt y traslada dentro o fuera de los plazos cl cual debea descaasar todas la leyes referen- i Je alas, a menos que aspire sencillamente a Ei prcsldeato de la gran República ha dirl- : Fuster. Mareadas par el scñalaaiieBto del bloqueo sub- tu a la familia, al Istada a a la Humanidad, Í Se destina al crucero «Reina Regente» al volar por el campo o la atmósfera de la fantagide ua Hcasaje a Us Cámaras selicitaade •triaa; pero Molaada nada podía hacer para camo sabré las últimas bases de nuestra exis- 1 ídem de primeía clase D. José Gómez Benet. sía, que después de todo es un entretenimieapoderea extraordinario» para defender les de- , teacta y de nueatra libertad.» «•CTiur esos rigores, y ha sido TÍctiaaa iaa to inocente que solamente puede perjudicar al cesto do olios por parte de aquellos que habíaa Ua cródito do 20 milloao*. \ reches de su país. En este documente es justo que lo adopte con ciertas pretensiones de seDE LA aUBRRA decir que se armonizan de una manera hábil de expcriaoatarlas. Inmttdi-tamcate después del discurso ccl j «ediid. í Tocaate al resultado satisf«:torio de la* prc- prssideate y de uaa canferencia con los jefes la energía y la prudencia. vcaciaaes aarteaiaericanas, biea se advierte republicanos y demócratas, Mr. Flood prés .;• j Dice que su pueblo disfruta los beaeficles ; par el fdií éxito en la aavegación que acaba tó un proyecto de ley autorizando al pres'dcate : de la paz, y qu« él se propone mantenerla, de realizar el vapor tOrleáns» que el bloqueo a armar los buques marcantes y de emplear ; salvo al caso de uHa agresión premeditada. •ubaaariao ao se eapiea contra les poderosos, tadaa las medidas que íacsea necesarias para ! Afirma que de su actitud •« puede derivarVA mundo entero está pendiente del match »*"a coaira los hunildcs; asf es que todo cuan d. " ajedrez que están jugando en ios mares ei Ike la casa editorial Alberto Martín, de Iarprotegerlos tn alta mar, y para la emis'én de ^ se la guerra, y rccla«a coafiaaza en sus deci»• •• ha dicho y escrito de que se establecía ea valores capociales hasu la cantidad de 20 mi- \ gigantesco Imperio alemán y la Gran Bretaña. celona, heme» recibido les CHaderaes6i y é% siones, que debca abaf'ar todos les casos posiP«ri«iola de la Graa BretaÜa, y para rcspoadcr lieaos de libras esterlinají. j bles en el estado de confusión que se hallan ¿Quién ganará la partida? Eso dependerá tal de lapepalar/sima obra Epismdi*» át la Gmtrra Europta, debida a la biea corlada pluma vez del método. las relacieaes iBteraK'*aales. •<:««•, toda vci que de antemano sahfaa sus Ambos contendientes ponen toda su aten- de O. Juliáa Pérez Carrasca, redactor jefe de Aaaqae sean sus proposites iaaediales la «•ipUaudarcí que aa padíaa herir coa él a ción y energía para lograr el triunfo, cuyas vi- 1 une de les rotativos naás importante* de Espreteecióa del comerd» y ei libre tráfico por cisitudes se han mostrado unas veces propicias ; paña. I«flaterra. los Mares, ne son t^* las únicas miras de eo un sentido y otras en otro, según el respec- ' Hay qu« rcadirsa a la evidcacia y caaipraaComponen el cuaderno 61 veiaticuatro páMr. Wilson. Tambií" tendrá presente la netivo método se practica. 1 ginas de texto prefusamcntc ilustrado y cl 61 " f que el bloqueo submarino ao es siaa ua Al principio, tolas las probabilidades esta- diez y seis y ana hermosísima lámina represenpraced miento álstcBíátlco para destruir la M»- Bl paorto do La> Palmaa. - La entrada y calida • cesidad de proteger * '•$ no cenabatientes y dolNU-coa. ' ' • • •ercantc de loa pueblos débiles, destruc tando el Zar de Rusia bendiciendo a las trenas de que no se atente * '• vida de les débiles, ban del lado teutón; ahora parece casi inevita ble que sean tos ingleses los que den el mate. que se dirigen al frente de batalla En amboc *• S"« redunda en beaeficio del futuro desLas Palmas, 28.—El putrto de refugia <ie como son las mujeres T les niños. ¿Por qué razón? ' cuadernos se dan notic'as de las operaciones *»»»lTÍailenta aarítiaa caaierdal de quienes Las Palmas, siendo el primero de Espaaa ea Mo resisto a crecr-'^armina el jefe del EstaEs ei del ajedrez un juego eo que se ponen a por las colonias alemanas en el Japón y de la ««Kadala hay ca«plcU«ioate dcsargaaiaado cuanto a entrada de buques y tonelaje, signe do americano—que l>'7« hombres que, parti: contribución todas las aptitudes reflexivas de sublevación de los boers. ^ '• 8"«rra aspira» a recoastruirla sobre las sufriendo los terribles efectos 4e la guerra, cipando de esos prie<^'P'*a, vacilen en defenlus jugadores, cuyos métodos son fruto de ma Recom:ndamos dicha obra, tanto per lo ^ *'' t^aelaja ochado a pique; ea decir, pues durante cl aie anterior, i9ié, la entrada derlos. I duro cálculo; pero éste no es suficiente para médico de su precie (2$ céntimos cuaderno) dlad 1"^' *'•'*" •' •"• ^* «añaaa aieaor c«aii- de vapores y tonelaje ha sido inferior, de aa • ganar la p.;rtida si la suertü no se inclina de come per ser nna de las publicaciones más ex, y j • ^"«f etldares ca la aavegaciéa conmr- modo alarmante, ai año 191). Las frases extract»^"», y que sea las esenI uno de los dos bandos, que es el victorioso, ' celcntes, serias c imparciales que se publican £>te iltiaie aie sólo haa entrada 3.606 buaUlMiir ^**'* »«<»«"•. »• •» analaaraado cialecdel mensaje pf<^'<^eacial, ne contradicen ') naturalmente. ' dedicadas a la conflagración europea. •^"caaacate la Mariaa «ercaate aeutral qu<^s de vapor y de vela, sieade uae tiemán, nuestros juicios aceC^ de que hay grandes Hallas: dn venta t» las librerías, centros de , Si diera resultado la campaña submarina tan j ^ P r w e x t . de U guerra y ol valu«oa de las das argcatiaes, i j belgas, 49 deaesta, 1439 Mrte» por n,,j ¿^ , „ »»cloacB incautas y e>P>oeles, 49 fraaccses, i>. griegos, 137 ho- \ probabilidades de qn' • * se llegue al cheque '. intensificada por los alemanes, la partida pu- inscripciones y en casa del editor O. Alberto Mapraroai^a, laadesat, 4(9 iagleset. que inus de la guerra arnaade entre Norte Aniérica y les dea Impe- « diera ser ganada per éstos; mas tado hace creer Martín, Consejo de Ciento, 140, Barcelona. ílfi Ifiisijijfjr. Mm iNFOMiVkACieN DC MARINA NORTE AMÉRICA Y ALEMANIA wiLseN nimi mm% i Actitud reflexiva Goosecaencias del bloqueo BIBLIOGRAFÍA