Museos de Terque Apología Radical de las Cosas Viejas Oleum Scorpionum Las preparaciones farmacéuticas hasta mediados del XIX, incluían materias del reino animal que hoy nos sorprenden: ranas, asta de ciervo, castor, esperma de ballena, víbora, insectos como la cantárida o arácnidos como el alacrán. Nos encontramos con extravagantes recetas que los avances en la medicina y la terapéutica fueron dejando en meros vestigios de la antigua botica galénico-arábiga. Parte de esa farmacia, llego hasta la segunda mitad del XIX, como la recoge la Farmacopea Española publicada en 1865. Código oficial usado por las profesiones médicas, para la elaboración de las preparaciones farmacéuticas y uso en la asistencia de las enfermedades. Una de estas preparaciones que recogía era el Aceite de Alacranes (Oleum Scorpionum). “Alacranes vivos, ocho onzas. Aceite de olivas, tres libras. Ahóguense los alacranes en aceite; añádase un poco de agua; caliéntese a fuego suave hasta evaporar toda la humedad; pásese por un lienzo, y fíltrese por papel. Se usa en fricción en el hipogastrio, para promover la escreción de la orina.” La Farmacopea Matritense de 1823, recomendaba en su preparación tanto el aceite común como el de almendras amargas. Francisco Díaz Alcalá (1527-1590) en el primer tratado de urología que se conoce, lo recomendaba para combatir el cólico nefrítico “ es utilísimo remedio anodino una tortilla de huevos hecha de aceite de alacranes.” Andrés Laguna (1510-1559) afirmaba que “El aceite de alacranes fortifica y asegura contra la pestilencia y contra cualquier veneno. Aplicado a los riñones deshace las piedras.” Su indicación más repetida, era la de facilitar la salida de la orina y la de los cálculos renales, por medio de fricciones en los riñones y pubis, en aquellos “que no orinaban corriente y claro.” La Farmacopea Universal de 1829, también lo recomendaba en las uretritis crónicas, en forma de inyección (mercurio dulce, un drac, aceite de alacranes una onza y bálsamo tranquilo dos onzas.) Aunque todavía fue incluido en la Farmacopea Oficial de 1865, las críticas a su uso comenzaron a hacerse generalizadas en publicaciones científicas de aquellos años “¿Qué acción terapéutica distinta de la que le sea propia al aceite de oliva puede tener el rimbombante Aceite de Alacranes, aun comprendidas en la Farmacopea Oficial? Absolutamente ninguna… resolvamos abandonarlo a las viejas hechiceras…” La Gaceta de la Sanidad Militar. 1884. En 1898, se decía “ hoy el uso medicinal del aceite de alacranes ha decaído notablemente.” Aun así, en 1902, se seguían preparando en las farmacias, y su uso seguía siendo un remedio popular y utilizado. La prestigiosa revista femenina La Moda Elegante, en una relación de remedios domésticos lo recomendaba “ se prepara en las farmacias sin receta médica y se usa para calmar dolores del bajo vientre y para favorecer la expulsión de la orina. Este aceite se vende desde diez céntimos los 15 gramos.” El frasco que presentamos y que contenía el Aceite de Alacranes, se puede datar en último tercio del siglo XIX y pertenece a la farmacia de Francisco Sánchez Sánchez, que abrió su primera farmacia en Terque en 1875, trasladándola a Alhabia unos años después. Mide 25 x 10 cm. esta fabricado en vidrio trasparente con capsula y tapón esmerilado. El tapón se usaba para evitar la entrada de aire y proteger el contenido del frasco. Presenta una etiqueta de fabrica esmaltada a mano. Aun conserva restos del aceite. Es una de las joyas que muestra la Botica del Museo Etnográfico de Terque. Año X nº 116 Octubre 2015 2 El que baila su mal espanta. La Tarantela E “ n este año se presentó Miguel Ortega, ciego y tocador de vihuela, solicitando se le satisfaga su penoso trabajo, de dos noches y dos días y medio que ha estado tocando la tarantela, a un enfermo a quien le pico este animal… se cree fuera de peligro y se acordó que le administrador le satisfaga 60 reales.” Actas de la Junta de Caridad. Hospital Santa María Magdalena. Almería 25 Febrero 1815. Archivo Diputación Almería. Entre los animales venosos que poblaban los campos de Almería, destacaban, los alacranes, las víboras y la tarántulas. Las realmente peligrosas no era la tarántulas, sino una pequeña araña venosa la Latrodectus, con la que se confundía, y cuya mordedura atacaba al sistema nervioso central, mientras que la primera, solo producía síntomas locales. Las informaciones de su presencia se multiplican en España a partir del XVIII, especialmente en La Mancha en los meses de verano. Se denominaba tarantulados, a los picados por ellas, y su curioso tratamiento como vemos en la cita de inicio, no lo aplicaban los médicos si no los músicos: guitarristas, tocadores de vihuela o violín. Entre los síntomas que se describen de los tarantulados estaban “postración, debilidad, ansiedad, palpitación del corazón, opresión del pecho.” Los músicos hacían sonar en sus instrumentos la Tarantela, danza procedente de Tarento, en Apulia, Italia, región donde abunda este arácnido. Esta es una danza rápida y movimiento muy vivo, cuya música sacaba del adormecimiento en el que caían los enfermos y los excitaba a bailar y “sacudir los músculos” y por medio de los sudores disipar el veneno. El rápido movimiento debía provocar una sudoración profusa, que ayudaría a eliminar el veneno, evitando a su vez que los músculos de agarrotaran. “El que se veía en la agonía con voz lánguida y desmayada, si acaso la tiene, cubierto de sudor, y falto de fuerzas, suspira con ayes tristes como que se desahoga, empieza a mover los pies, dedos y manos sintiendo al mismo tiempo alegría y alivio en los síntomas, y después los demás miembros. Continuada la música, crece el movimiento hasta ponerse en pies, y empieza a bailar con tal fuerza, velocidad y arreglo, que es la admiración de los concurrentes. Auméntese la admiración viendo bailar con tanta ligereza al que en el momento anterior estaba postrado en tierra, exánime y desmayado, y con tal arreglo al compás como si fuera el más diestro maestro de danza… suda , se pone en la cama, y toma un caldo u otro alimento ligero. Sigue el sudor. Desvanecido éste vuelve al baile del mismo modo por la música, y se ejecuta lo mismo otra y otra vez, hasta que ya esta no le mueve, creyéndose entonces curado.” Así nos lo cuenta Francisco Xavier Cid, en su obra sobre el Tárantismo, publicada en 1787. Y dice también “me dixeron los guitarristas que de dos en dos horas descansaba y volvía al bayle. A la mañana siguiente le hallé dormido, pero advertí en él, como estaba, algunos remisos movimientos como trémulos, pero sin embargo de que dormía no dexaban de tocar, que como eran dos, descansaba uno y tocaba otro.“ El enfermo se solía curar en cuatro días aunque describe casos de veinte, incluso. “Pero si se ocurrió tarde con la música, acaso no se curará, o sui se curase, no será radicalmente. No se podrá exterminar enteramente el veneno, por haberse violado alguna entrañá, en cuyo caso tienen los envenenados todos los años su recidiva. Se hacen tristes, melancólicos, huyen de las concurrencias, aman la soledad.” Esta forma de tratamiento, pervivió en Andalucía hasta entrado el siglo XX, como informaba la Crónica Meridional de Almería, el 26 de julio de 1902 “En Osuna y otros pueblos inmediatos de la provincia de Sevilla, se ha presentado este año una verdadera plaga da tarántulas, no solo en el campo, Sino en las casas de la ciudad. Como la picadura es venenosa y origina una perturbación nerviosa que, por tradición, se cura al son de la guitarra, hay en Osuna una porción de tocadores que se dedican á la curación de picaduras de tarántula. Se han formado considerable número de Sociedades, en las cuales, mediante una pequeña cuota, que asciende este año á 35 céntimos, un tocador de fama rasguea en la guitarra «La Tarántula» y acompaña a los parientes y amigos del enfermo, que, rodeando la cama de este, cantan: «Salga, salga, salga la pica / y ese bicho que ha picado que no vuelva a picar mas.» El enfermo baila furiosamente en la cama, suda copiosamente y el virus venenoso desaparece, siquiera lo deja maltrecho y maduro para unos cuantos días. Como ni los médicos, ni las autoridades, ni otras personas que por su cultura pudieran conseguirlo, hacen nada por combatir esa preocupación, los tocadores de media Andalucía se han concentrado este verano en Osuna, El Rubio, Lentejuela y otros pueblos, donde hacen su agosto, mientras bailan que se las pelan Ios que «tienen er bicho». Carlos Almendros en su libro “Mojácar rincón de embrujo”, publicado en 1969, hace referencia al baile de la araña “Desaparecida tan extraña práctica, de ella quedó el baile «de la araña», que se acompañaba con canciones alusivas a su origen; como puede verse por esta letra: ¡Qué araña maldita. Qué fea y qué graja! Yo al verla corría. Que no me alcanzara. Pero la maldita Me picó en la pata, Y con el veneno Y el dolor bailaba. Sin tregua ni punto. Que no sosegaba. ¡Y dale, que dale, Y baila, que baila!.” Dirección y textos: Alejandro Buendía Muñoz. Diseño José Luis Segura García. Colaboradores: Lourdes López Romero, Manuel Ruiz. C/ Real, 17 CP 04569 Terque (Almería) Tlfno./ Fax: 950 64 33 00. Colabora: Ayuntamiento de Terque. Edita: Asociación de Amigos de los Museos de Terque. Depósito Legal: AL-38-2006. ISSN: 1885 - 9801. Periodicidad mensual. © Asociación de Amigos de los Museos de Terque. Derechos reservados. Las noticias y artículos que figuran en la presente publicación pueden reproducirse con fines educativos, citando la procedencia. Ninguna parte puede reproducirse con fines comerciales sin el consentimiento expreso del Museo de Terque. www.museodeterque.com 3 La tarántula e un bicho mu malo, no se mata con piedra ni palo que juye y se mete por tós los rincones y son mu malinas sus picazones. ¡Ay mare! no sé que tengo, que ayé pasé po la era y ha prencipiaíto a entrame er mal de la temblaera. Que me hizo mi pare más guapo que er Gallo, pero a ese bichito lo parta un rayo. ¡Ay, mare! Yo estoy malito, me está entrando unos suores que m'han dejaito seco y comio de picores. ¿Será que a mí ma picao la tarántula dañina, y por eso me he quedao más dergao que una sardina? ¿Será que a mí me ha picao la tarántula dañina, y estoy toitico enfermao por su sangre tan endina? ¡Te coman los mengues, mardita la araña que tié en la barriga pintá una guitarra! Bailando se cura tan jondo doló... Ay ay ay ¡Malhaya la araña que a mí me picó! ¡Te coman los mengues, mardita la araña que tié en la barriga pintá una guitarra! Bailando se cura tan jondo doló... Ay ay ay ¡Malhaya la araña que a mí me picó! No le temo a los rayos ni bala, ni le temo a otra cosa más mala. (Youtuve: Diana Navarro canta la Guajira de la tarántula.) Zarzuela La Tempranica de J. Romea y Gimenez. Estrenada en 1900 Museo de la Escritura Popular Sin admitir relaciones, 1936 “ Santa Cruz 26– 3-36 Distinguido amigo: Recibi tu carta y no he contestado antes por haber estado en cama, ya que estoy mejor lo hago para manifestarte que quedo muy agradecida por lo que me propones pero no puedo aceptar puesto que ahora no pienso en admitir relaciones de nadie, pero esto no es obstáculo para seguir tratándonos con afecto y como sinceros amigos como hasta ahora lo hemos sido.” Carta de M. V. desde Santa Cruz de Marchena a un pretendiente. Cartas devueltas, 1943 “Almería 17-5-43 Pepe te mando tus cartas y fotos, espero que a vuelta de correo me mandes las mias , y fotos que te dí y la que te llevastes de mi casa, no tengo gusto que las tengas. Doy gracias a Dios por que me ilumino para que te despidiese, y por conocerte a tiempo, por que un hombre como tu, no se merece una mujer que tenga dignidad como yo.” Carta de L.S. desde Almería a un pretendiente. Gilda, 1948 “ Granada 25-1-48 ...No se si te contaría que las niñas de al lado me enemistaron casi con un pretendiente que yo tenía. Pues ahora que el otra vez quería arreglarse conmigo se han metido en medio y están todos los días juntos. ¿Qué te parece las amigas? A la izquierda grabado en el libro de F. Herrera y M. Weber, "DANZAS en la música del Laúd, Guitarra y Vihuela . Arriba imagen de músicos tocando la tarantela a una enferma. Archivo bridgpuliausa.it Las Palabras Moribundas Zorro: tiras de orillo o piel que unidas y puestas en un mango sirven para sacudir el polvo de muebles y paredes. Su uso prolongado hacia que acabaran sucios, con las tiras rotas, de ahí viene la expresión “estar hecho unos zorros” cuando el aspecto de algo es desaliñado o deplorable. Vendo: sinónimo de zorro. Con este nombre se denomina en Andalucía al mismo objeto de limpieza. De aquí la expresión “estar hecho un vendo.” Cuando uno esta exhausto, agotado. El día del bautizo estaba él en la puerta esperándola y ni siquiera lo saludé, y a las 8 nos fuimos Rojo y yo al Royal , que todos los jueves y sábados dan baile, y nos encontramos con ellos. El puso una cara que no quiero contar y tuvo la caradura de sacarme a bailar pero Rojo dijo que no. Tu figúrate el humor mío que tendré, lo que doy gracias a Dios porque ellos se van dentro de unos días a Cádiz donde han destinado al padre, y en cuanto a él ya Dios le dará su merecido por sinvergüenza, aunque en realidad el no tiene la culpa de que las otras sean unas frescas ¿no te parece.? Estuvimos en el cine Paco, mi hermano y yo viendo nada menos que “Gilda”... No se que más contarte porque puedes suponerte mi estado de animo y la poca gana con que voy incluso por el paseo... ” Carta de M. S desde Granada a su amiga A. S. en Alhabia Museo Etnográfico - Museo Provincial de la Uva del Barco - Cueva de San José – La Modernista. Tienda Tejidos- Museo de la Escritura Popular Viaje al Tiempo detenido La imagen nos lleva a Agosto de 1934, a la Puerta de Purchena,—en aquellos días plaza de Ramón y Cajal– . La fotografía pertenece a un recorte de prensa, de 12 x 12 cm. firmada por el fotógrafo Domingo Fernández Mateos. El pie dice “ Por primera vez ha habido en esta capital con motivo de las fiestas tradicionales, quema de fallas. Aludía a la entrada de la uva Almeriense en América.“ La incorporación de este espectáculo a las feria levanto un gran interés. Como vemos el monumento fallero lo coronaba un torreón de la Alcazaba. En la escena, bajo el fondo de la Estatua de la Libertad se representaba a “… un yanqui provisto de una lupa y examinando un racimo de uva.” Haciendo referencia a las dificultades para la exportación de nuestras uvas al mercado de norteamericana por la infección de la mosca mediterránea. En otros de sus lados, se representaba una escena de faena uvera con dos mujeres y un hombre embarrilando. En la falla no faltaron elementos satíricos o de crítica “Hay en la fila algunos personajes que si no por el rostro, por lo menos por la traza y adimentos se reconocen perfectamente y que fueron objetos de graciosos diálogos.” Entre ellos estaba José Guirado Román, presidente de la Diputación, “le han colocado en una mano un gran rosario y en la otra una hoz y un martillo, símbolos del Partido Comunista.” Libro de Visitas Diario de Avisos “ Con mi reconocimiento y admiración a Alejandro y los suyos por esta inmensa labor irrepetible.” Andrés García Ibáñez. Pintor. 13 de septiembre 2015 “ Señorita joven y no mal parecida con siete mil pesetas de renta desea contraer matrimonio con caballero joven de buenas referencias. Acompañen fotografía dirigiéndose a la lista de correos.” El Radical. Almería. 30 Marzo. 1913 “Caballero en buena posición, culto y de intachable conducta desea contraer matrimonio con señora o señorita que reúna iguales condiciones. Escribir a apartado de correos.” Diario de Almería. 22 Septiembre 1931