M A D R I D , 30 D E AÑO XXVI. B E L L A S M ARZO DE 1882. N U M . X II. A R T E S. « M A T E R D O L O R O S A ». CUADRO DEL IN S IG N E BARTOLOM É ESTEBAN M U R I L L O .— (.M U S E O DEL PRADO, NÚM. 8 9 6 .) 1 LA I L U S T R A C I O N E S P A Ñ O L A lí)4 S U M A R IO . Tr.XTo -Crimini gcm.-i.'it, por I) J n s ¿ Kurnandr/ Ucmnn. Nni'»troRRnilmilns. por I) Ku^cbin Murtine)', de Velasen. l.a Somana San!» en Rumi : I.as Kslaciones(iSjq-lSHs), ]>or el Sr. Conde de Coello Kl último ileso, poesia, por I) JoséJackson N'eyiin. 1.a Iglesia humana. soneto, por don Salvador Rueda. Kl Cielo y sus habitantes: l.a Astronomiaprehistórica y la Astronomia nueva, por.M I.ni.- Allumami Bibliografía: « A l b e r t D f i r, r rt t e s d e s s / n * . p n: Carlos Kplirus'i », porD Manuel Ilosch. I,a Quin­ cenaparisiense, por I) Pedro de l’rat. Congreso Nacional pedagógico Solucionesal problema deaiedre/ mini labros presentados á esta Hedilución por autoresó editores, por V. Anuncios, S u p l e m e n t o ; Kl Pnbreeito. Historia vulgar, poi I). Joséde Castro y Serrano ( 1« Míanos Helias Artes: » M o l e r D o t a r o s , i » .cuadrodel insigne llartolomé l.stcban Murillo iMuseodel IVado. mim. 8qb). Segundo centenario del fallecimiento ile Vintili« • f í o r í a l o i n I E s ! , ' h a n M i i r i l l a . copia del retrato hecho por Alonso Miguel de Tobar, existente en el Museo riel Prado. TrubiafOeiedoi : Vista panorámicade la Fábrica nacional ile fundición decánones. I Dibujo de Cuevas, según fotografia ile (iossei i I,aSemana Santaen Roma . Ceremoniade la purificacióndel granaitai papal de la ba­ silicade San Pedro, el diade. Jué'vs Santo. (Dibuio del natural, por don JuanCorulla. i Bella. Arte- : AVi'rr. ".-/.vv</.•/G e n e r a l i / , - . d e G r a n a d a . (Di. hüjí) original, por (lomar.) Retratodel Ksenio. Sr. D Domingode Santa Maria, aelual presidente déla Kepfddieu de (Utile, l.a. peregrinaciones mahometanas: Campamentode peregrino- musulmane» en Mmoa, ce» i de la Meca Retratodi D Marcial Adalid, maestro eompnsittu ■-¡-en I.óngora.cn tSSi. Problemade aieilre/,núm. 5. S u p l e m e n t o ; Bella. Artes: E l C u a d r e d e T e d a s fox S a n t a s . célebre retablode Alberto D urerò, existente enel Muscodel Belvedere, de Vicini Monumentosarquitectónicosde Kspafla: l.a Catedral do Burgos. (Dibujode Martine/ Hebcrt. según liitograliade l.aitrent.) Bellas Artes: C u E s t u d i o , de Alberto Durerò. (De laCo­ lección Albertina, ih- Vietili.) C R O N IC A G EN E R A L. TJTi/ T Si. juego! Era un incidente del discurso del pJQ* Sr. Romero Robledo, y , - sin embargo, la «aIA? atención general sr- lijó en él con preferen­ cia. j Porqué? Por qué es un asunto peligro­ so y dramático, que tiene la tentación de lo misterioso y lo prohibido. El Código le con\Í> t'cn:i- ,a autoridad le persigue ó tolera á interA 'U f ' valos. v las costumbres le autorizan á medias; T j f es decir, miran con horror al que se arruina, y saludan respetuosamente á los que ganan, l.a acalorada > discusión tpie suscitó en el Congreso no nos ha reve­ lado nada nuevo; pero fué interesante, como sucede siem­ pre que se dice en voz alta lo que todos nos contamos en voz baja. Descarten) >s loque más sensación produjo, ó sea los ata­ ques personales, las réplicas y el tumulto. Xo trataremos ile averiguar qué gobiernos han sido más ó ménos toleran­ tes con el juego, ni por qué se persigue en unas provincias v en otras se consiente. X o entraremos en la cuestión ar­ dua del por qué se pueden jugar grandes cantidades en ciertos salones y se impide aventurar sumas pequeñas en habitaciones más humildes. Hoy se ha entrado en el fondo del asunto, y estando condenado el juego por las leves, surge de nuevo el problema eterno de si es por si un ver­ dadero delito, y s i, siéndolo, cae dentro de la acción de la justicia, ó por su naturaleza especial se evade de ella y es inútil condenarle. Que no es en si verdadero delito, lo demuestra, sin entrar en más honduras, la misma legislación que condena los juegos de envite y azar, no condenando otra clase de juegos, en que la destreza y las reglas no quitan que la esencia y los resultados del acto sean los mismos, esto es, exponer dinero a un resultado incierto y que no entra en la previ­ sión humana, sin utilidad general, siendo una especulación infructífera. Que los juegos de azar no son delito para el Estado, lo demuestra la Lotería Xadonai. La ley de Dios no hace mención expresa de ese vicio, que, si puede incluir­ se rigorosamente en el décimo mandamiento, también en­ trarán en él muchas acciones que nos parecen excelentes. Pero es indudable que los juegos de azar son un foco de desgracias, ruinas é inmoralidades, y en este concepto, el Estado los persigue, aunque con tan mala suerte, que la prohibición resulta tan nociva, ó más acaso, que el juego; pues si éste ocasiona males evidentes al individuo, aquélla produce tolerancias ilegales y punibles en ciertas ocasiones, ó convicción de la impotencia de la autoridad, toda vez que el juego, ocultándose con facilidad y fraccionándose hasta el infinito, elude siempre victoriosamente la ley, de lo cual resulta el desprestigio de ésta : mal mucho más grave. Por otra parte, ¿no hay en la naturaleza humana una inclinación lucia lo prohibido, que aconseja no prohibir sino aquello que pueda hacerse con buen éxito? ¿Xo puede suceder que la prohibición, sin evitar el mal, le aliente con su incentivo misterioso ? Y no se crea que el juego nos seduce, ni que le busque­ mos disculpas repugnantes. Le condenamos por instinto y por una convicción que no se razona fácilmente. Pero nos parece un mal inevitable, como la filoxera, al cual no se ha encontrado remedio, ni se encontrará probablemente. Fi­ gurémonos que el código prohibiese á aquel insecto multi­ plicarse y destruir la riqueza vitícola: la intención seria excelente, pero la prohibición ridicula ó impracticable: eso sucede con el juego. Donde quiera que se reúnen dos indi­ viduos que gustan de jugar, pueden burlarse del Código im­ punemente, y nadie negará lo que padece una ley cuyos artículos se quebrantan con tal facilidad. El asunto es difícil y complejo, y conviene estudiarlo muy á fondo: se lia hecho de actualidad, y nos parece un terna interesante para las discusiones de ciertas academias. A ellas acudimos para que nos ¡lustren; á ellas pregunta­ mos : ¿Qué se debe hacer? ¿Cuál es el deber del Estado respecto de esta plaga económica y social? o°o Si es interesante, la cuestión del juego , que brotó del dis­ curso del Sr. Romero Robledo en el Congreso, es impor­ tantísima y trascendental la de los limites que tiene la facultad dé critica y examen de los parlamentos ante la in­ dependencia de la institución ó poder judicial. El voto de censura que las minorías del Congreso pidieron contra el Sr. Alonso Martínez, ministro de Gracia y Justicia, por defender los fueros de los tribunales de justicia con perjui­ cio de los de las canutas, es asunto político, que pasamos por alto : lo interesante y principal es la cuestión doctrinal que brotó del discurso del Sr. D. Francisco Silvela. Y AMERICANA. X o entraremos en cuestión tan elevada : para los que miramos las cosas desde ahajo, no hay duda ninguna sin embargo : las facultades que actualmente disfruta el orden judicial emanan de las Cortes con el Rey, en quienes resi­ de la soberanía. El llamado poder judicial es de formación posterior y de orden subalterno. Las Cortes con el Rey pueden aumentar ó disminuir sus facultades, y hasta su­ primirse, reformando la Constitución legalmente. Para lle­ nar estas funciones con libertad V conocimiento de causa, necesitan las Cortes ejercer ampliamente el derecho de deliberar, en vista de los actos de aquél , si conviene au­ mentar sus atribuciones ó mermarlas. La prueba de ello es bien sencilla : está en tela de juicio el establecimiento del Jurado , que en aquello á que se aplica convierte al llamado poder en un cuerpo casi mecánico : por arriba recibe órde­ nes en forma de leves; por abajo, en forma de veredictos. Pero no es de nuestra incumbencia y conocimientos, ni de este lugar, la discusión sino como hecho reciente y que preocupa a todos. De los debates parece resultar la creen­ cia de que ese poder puede, en ocasiones, no sabemos si las actuales, hacer, más que la causa de la justicia, la de un gobierno determinado; es decir, abdicar de su independen­ cia relativa, ó sea la impuesta por la ley. Y si á esto se aña­ diese que por medio de sus agentes subalternos volviese á los abusos que recordó el Sr. Silvela cometía en siglos an­ teriores, ¿quién negará la necesidad que existe hoy y siem­ pre de vigilar a la justicia, cuyas extralimitaciones pueden poner en peligro lo que á todos nos afecta más directamen­ te. es decir, el honor, la vida, la seguridad y la hacienda? I.as Cortes, representación de la parte de soberanía que nos corresponde á todos, no pueden abdicarla, y es parte de esa soberanía velar por que el orden judicial, á quien se encomiendan funciones que tanto nos afectan . no crea que nos juzga por derecho propio, sino por una delegación de todos, que podemos modificar ó suprimir siempre que con­ venga al uso legitimo, racional é independiente de los de­ rechos públicos. Los actos de Injusticia causarán estado; no serán reformables caso á caso. Pero el uso que haga esa institución de las facultades que se le dan debe ser, no sólo examinado, sino vigilado atentamente por las Cortes. Pre­ cisamente tiene el poder judicial grandes medios de perma­ necer independiente: le basta mantenerse dentro de la ley y de representar estrictamente In justicia. Si hemos dado una opinión.... es porque lo exigen las circunstancias : en estos dias no se habla de otra cosa, y hacemos lo que hace todo el mundo. o°o I.a Exposición del Circulo de Bebas Artes debe ser con­ siderada de dos maneras : como notable muestra de la ac­ tividad de nuestros artistas, v , abundando en la opinión de Fernán flor, como certánien de utilidad para los pintores. Allí están expuestos los cuadros al óleo y las acuarelas, para que las personas ilustradas sepan que el arte no se duerme, digámoslo a s i, sobre sus laureles, y para que las personas ricas entren en deseo de adquirir el lienzo que ha de dar luz, gracia y carácter de buen gusto á sus salones. Esta ¡dea, que es vieja, se va haciendo camino á través de las prácticas utilitarias de la época, porque si el amor al arte es, en el público, señal indudable de cultura, en las personas ricas ha de manifestarse ese amor y , por ende, esa cultura, con la protección que otorguen á los artistas, ya que les sobran medios materiales para otorgársela : de­ bía haber en Madrid muchos nmaicurs como D. Lorenzo García Vela, en cuya naciente galería hemos visto hermo­ sos lienzos de Pradilla, Villegas, y otros. y á quien ya per­ tenecen , que sepamos, tres cuadros de la actual Exposición: Cercanías </• N iza, de Martin Rico; De par leña, de Alfredo Perca, y t ’na Carbalteira, de Beruete. V ahora tributemos un aplauso á las expositoras del Circulo, y en primer lugar, por haberse comprendido que hay inmensa distancia entre la interpretación al piano de una serenata de Schubert, por ejemplo, que resuena fugaz­ mente en el oido, y la invención y ejecución de un bello cuadro, que impresiona con huella más duradera la retina. El primer puesto corresponde á S. A. R. la Infanta doña Paz : entre dos abanicos lindamente pintados, resalta la acuarela Antes de /os toros, una hermosa muchacha envuelta en gasas y blondas, terciada sobre el hombro izquierdo la española mantilla y apoyando en la mano derecha su rubia cabeza. Esta acuarela es digna compañera de M i único mo­ delo, que ya conocen los lectores de L a í m 'stracion*. Fijémonos después en la obra de una artista, una verda­ dera artista: la Srta. I).' Adela Crooke y Guztnan, discipula de Alfredo I’erea. Su pequeña acuarela, titulada Un Es­ tudio, es una agrupación bien sentida y mejor ejecutada de artísticos objetos: un jarrón árabe, un casco de guerrero del siglo xv, un tapiz de terciopelo con heráldicos blasones, una preciosa rodela morisca.... Dibujo, color, luz, armonía: todo esto reúne la acuarela de la Srta. Crooke. Un lindo plato imitando la fabricación Manises, lia sido expuesto por la señorita D / Fernanda Francés: la hija de Lengo, señorita D.* Clara, tiene allí dos estudios al óleo, Un plato pintado y Una cabeza, retrato : ambos pertenecen al género pictórico que cultiva el padre de la joven artista, y nos gusta su titulo, aunque es sencillo, porque está es­ crito en castellano. Los dos de Horacio I.cngo se llaman asi: A pros la guerre y Une charmcuse, como si estuviesen expuestos en el hotel Drouot, de París; por último, la seflorita D.* Luisa de la Riva presenta un cuadro al óleo, Floresy frutas, tan bien pintadas, que parecen hijas del pin­ cel de Gcssa. Cumplido esto grato deber de galantería con las damas hacemos punto final: en una crónica, y á la ligera, no es posible examinar las obras de Madrazo, de Rico, de ( asa­ do, de Plasencia, de Ferrant, de Perez del Camino, etcé­ tera, etc. Al salir de la Exposición olmos que un literato muy co­ nocido decía á un pintor de los que en ella tienen cuadros : ¡ Tongo el sentimiento de no ser capitalista ! 0% Los italianos se preparan á celebrar ostentosamente el N.» *u impolítico y desagradable recuerdo de las V¡s ñas, es decir, una matanza de franceses ve , seiscientos años, y de la cual no obtuvieron ot '" 3 los habitantes de Sicilia que dejar de pertenecer3,^*ntíP de Anjou para entregarse á otro extranjero, Ped & fifi Aragón. Conmemorar un hecho tan sangriento v ra que sólo se lija la atención de los curiosos por 1 rojiza que dejó en las páginas de la Edad Media ** Itf'nck culpable únicamente si aquella efeniéride corre»» la declaración de la independencia ó á otro hecho '¡í ■ ' de cualquier orden de ideas á que hoy se rinde'cult ^ como de la hecatombe de franceses sólo resultó E,..";'!*5 cilianos cambiasen de señor, la celebración délas' v* S no tiene ya más significación que un deseo de morí Francia,"regocijándose con la memoria de una tnatsa horrible siempre, pero repugnante hoy á la suav¡r*-^“ costumbres. Francia, que tanto ha contribuido á la unidad dftjffll no debe estar muy satisfecha de su obra, v aprend ■ ■ este ejemplo lo peligroso de contribuir á formar nu&S extrañas, pues no se sabe nunca si ¡''fluirán, andan*? tiempo, en pro ó en contra de los intereses del puehl ' las forma. Los franceses residentes en Sicilia no estarán mu? B quilos el dia del centenario, y se abstendrán dereonniSl las muchachas. o°o El héroe del dia es el coronel inglés Mr. Brusneifo ha atravesado el canal de la Mancha en un globo hA * diendo en Xormandia. Este hecho seria más intei3 1 si no estuviera tan reciente el recuerdo de Mr. P desapareció por los aires. Se sabe, pues, positivamef que cuando se quiere atravesar en globo el estrecho^™ luis, unas veces se consigue, )- otras, las más, se globo en el espacio. listo, en vez de quitar méritoá la * pedición del bizarro militar, se lo aumenta consideBm mente, pues es un acto innegable de valor, aunque« haya resuelto problema científico ninguno. Es unacaW rada aérea. o o o Un buque inglés acaba de recoger á dos com suyos, que se habían salvado de un naufragio, treinta hace, en una isla desierta. Cada cual hizo su casa enfrente de la del otro, dcon« tencia. Mister Jhonson fué el primero que tuvo hucrtajuntoi su choza : Mr. Williams hizo una huerta con jardín; ~ Su rival plantó un jardín, construyendo algunas jaula en que encerró varios animales, y escribió este letreros uno de los árboles : «Jardín zoológico.» Poco tiempo después tenia jardín zoológico su vccin.j un acuario. En la puerta de su finca puso este letrero:i¿ trada pública.» Al dia siguiente, en la puerta de enfrente se leía id inscripción : «Mr. Jhonson, médico de Londres, ejtra gratuitamente.» Mister Williams no podía carecer de profesión, y col» en su casa un rótulo que decia : «Agencia funeraria.» j ) Los años pasaban; ambos ponían, por medios indirecta cuanto poseían á disposición de su vecino, pero no sea!» daban. Cuando el buque inglés llegó á la isla, los bailó costosando. ¿ Qué había sucedido ? Una cosa singular : Mr. Jhfflii tenia un mono, que hizo amistad con el vecino:apnií chando aquel vinculo, el dueño del orangután leinstrafl perfectamente en todo el ceremonial de la cortesía ingles y pocos dias antes habían sido presentados mimicame® por el mono. Ambos amigos se contaban sus impresiones en lata! su esperanza de que algún suceso extraordinario los hu » ra puesto en relaciones. — Y o esperaba— decia Mr. Jhonson— que hubiese listo caído enfermo para tener el gusto de asistirle. Yo sólo esperaba— repuso Mr. Williams—que W cíese Y. para tener el sentimiento de enterrarle. ■ unr— Le hubiera curado á Y. seguramente: era ». cliw^ caso en que podia acreditarme como médico. — Yo temía que V. falleciese : hubiera tenido qu®mi agencia fúnebre. También se manifestaron sus motivos de discordia, a — Un dia— dijo Mr. Williams— estuve á punto deJB rarle á Y. la guerra para conquistarle y hacerle mi ^ 3 3 — Tenia previsto esc caso— contestó Mr. siempre me pareció V. persona sospechosa: por eso duje á mi mono en su casa: era mi espia. Ademas njlfg tacion era más alta que la de V . . l i a r a dominarla con — Confieso que le he explotado á usted— reP!lS¿ S ter W illiam s;— construí mi casa de manera que1» 9 ted me diera sombra. .. ^ — ¡Oh, amigo mió! también me he utilizadodeJH desierto : como es V. un hombre muy ordenado e sus actos, hace treinta y dos años que me está ' •SI,TB^ de reloj. o o o E11 uno de esos grupos de amigos, casi nunca co v, narios en política, que se forman en Madrid, d«1'1^ p llamar la atención los más exagerados, hablaba el que aspira al restablecimiento de la Inquisición : ^ Bueno le de-ian pero ¿110 querrá ^ • llue ■ tan los autos de fe ? — ¿Cómo no, si eso es lo que deseo? — Pero sin hogueras, ¿no es cierto? Le digo á V. que sin variación alguna. . — Sr. P ..... haga V. alguna concesión á los t,c e 0p<jBf Bueno— respondió; — pero una sola : no m “ á que las llamas sean de espíritu de vino. ¿ntCQ Todos callamos; parecía lógico que los hereje entrar en el infierno, pasaran por el infiernillo' Jo sé F kknandez Ñ -c 195 L A IL U S T R A C IO N E SP A Ñ O L A Y AMERICANA. xn n u e s t r o s c e n t e n a r io _g r a b a d o s . d e i. T A L I .E t ' I M I E N T O D E M U R J L L O . h a V ir g e n 'l e lo s D o lo r e s , por M unito. ¡ ¡ t r a t e d e B a r ic io r n i E s t i b a n M u r i l l o , por ToDar. \ h r i l p r ó x i m o s e c u m p le e l s e g u n d o c e n t e n a r io d e l E ' ^ a- . * d e M u r i l l o : n a c ió e l i l u s t r e c o r if e o d e la e s c u e la fa lle ciin ie n to ^ , p r i n r ip io s d e K E n er r o d e 1 6 1 8 , y m u r i ó , e n s u p ir tó n » .sen n í lla l S e v i l l a , a lo s ss e s e n ta y c u a t r o a ñ o s y tr e s misma u “ “ - . n , 'de d e A bt i nr i il da e .in0o8 .:2 .. de eu;m i n ¿ 0 ¡i ]a? p o c a s s e m a n a s d e h a b e r s i i l o p r o c l a V ió 1# » c u l a d a C o n c e p c ió n , p o r fa m o s a p r a g m á t i c a d e l r e y -o d a la ‘ " ^ in t r o n a d e la s E s n a f ia s ; y « l a I n m a c u l a d a ( d i c e n E e lip e ’ i m i g o D . P e d r o d e M a d r a z o , e n s u Catàlogo de! nuestro 5 ° ^ ° Ve') b a io c u y o p a t r o c i n i o h a b í a v e n i d o a l m u n d o , IftíA 1&*[ , d e r e p r e s e n t a r s u in e f a b le m i s t e r io c u a l n u n c a le inspir ^ .c *¡j 0 r e p r e s e n ta d o . » in tes ! » b,a * . e s c r ib ir , n i d e lin e a r s iq u ie r a á g r a n d e s r a s g o s , ^ ' i S S ^ d e M u r i l l o , q u e s e g u r a m e n t e s a b r á n d e m e m o r ia i» b¡°gr * , a l ect or es ; m a s d e te n g á m o n o s u n in s ta n te A c o n e l Pintor nnucs'rk üVf,|la US_ c o lo s a l nf iga uu tr aa ddel / mu r de la Inmaculada, el Pintor de teD ipbr '• e l Pintor de! cielo. ¡ai Cc*l!P<u), | s it u a c ió n e s p e c ia l d e E s p a ñ a , b a jo e l p u n t o d e • S ^ l o s a s u n t o s r e lig io s o s . e n la p r i m e r a m i t a d d e l s i g l o X V I I , vista<k iosi f o m o q Ue M u r i l l o t r a i a a l m u n d o la m i s i ó n p r o p H * 6 : e.nf r e p re s e n ta r e n la e s fe ra d e l a r l e l a id e a c r i s t i a n a , la s v *? m á s c o n s o la d o ra s d e l c r i s t ia n is m o : e n a q u e lla a g it a d a a d ic io n e * ^ j o c t0 S d e b a t í a n p u b l ic a m e n t e e n la s a c a d e m ia s épofá. cuann b re la p ia d o s a c r e e n c ia . le la C o n c e p c ió n I n m a c u l a * ri> ! d p u c b lo c a n ta b a e n la s c a lle s la s fa m o s a s c o p la s m a ñ a n a s j J ' A t e l p o e ta que al cor o (te la s M u sa s po n e e s p a n to . . . n » .» tra s la d a n d o a l lie n z o lo q u e s e n t í a e n s u a lm a ( d i c e M u rillo , « t r n - i j [ o r s e y i l l a n o ) i y la n z á n d o s e a l id e a l, l i b r e d e É ^ e d e v o la r h a s ta d o n d e l e 'l l e v a s u c r e e n c ia r e l i g i o s a s , ' á i i r e en fo rm a s h u m a n a s lo s é x t a s is in e f a b le s , e l d u lc í s i m o y rJ m le n to de e s p í r i t u , « l a c o m p o s t u r a y la in o c e n c ia d e u n a ™e£ n o c ó n t a m in a Pd a p o r e l p e c a d o ( a ñ a d e e l S r . M a d r a z o ) , e x Z™ de to d a c u lp a . d e t o d a m e n g u a , d e t o d a m a n c i l l a . » t u c in c e l a d m ir a b le , q u e t e n í a « l a v e r d a d d e \ e la z q u e z , lo s e fe c to s d e R ib e r a , la a r m o n io s a t r a s p a r e n c ia d e i iz ia n o , E t c de V a n D y c k , la b r i l l a n t e z d e R u b e n s » , p a r e c e c o m o nuc e s ta d ir ig id o p o r c e le s tia le s v i s i o n e s : s u r g e e n e l c e n t r o d e f e s c u a d r o - la fig u r a p r i n c ip a l c o n e s a e x p r e s ió n v e rd a d e ra m e n te i n e f a b l e q u e h a b la a l a lm a e l le n g u a je d e l s e n t i m i e n t o ; f l o t a n a l K f a j o r nacaradas n u b e s ó e l a m b ie n t e p u r í s i m o d e u n c ie l o a z u l v d iá fa n o ; p u e b la n e l e s p a c io s o n r ie n t e s q u e r u b e s d e a n g e lic a l itm blan te y en a c t it u d p u d o r o s a y ll e n a d e g r a c i a , c u a l s i c n t o losen him n o s d e a m o r y d e m í s t ic a a la b a n z a e n h o n r a y g l o r i a d e U V irg en In m a c u la d a . , Casi todos lo s M u s e o s d e E u r o p a g u a r d a n o b r a s a r t í s t i c a s d e l rr¡n p in to r s e v illa n o : la A 'aliona/ Gallery, d e L o n d r e s ; e l p a la c io PiU¡ d c F lo r e n c ia ; la c o le c c ió n C o r s i n i , d e R o m a ; e l B e lv e d e ­ re d é V ic n a ; la P in a c o te c a , d e M u n i c h ; e l I m p e r i a l , d e S a n P e tcrsbiirgo; e l L o u v r e , d e P a r í s ......¡ e l L o u v r e o s t e n t a , e n s u m a g ­ nifica ro to n d a , la g r a n d io s a Concepción, q u e s e l l a m a , p o r s u d e ­ plorable h is to ria , d e l m a r is c a l S o u í t ! F.I Real M u s e o d e l P r a d o c o n t ie n e c u a r e n t a y c in c o c u a d r o s d e M urillo (n ú m e ro s 8 5 4 á 8 9 9 d e l Catálogo), y a h o r a , q u e c o n e x c e ­ lente »cuerdo ha d e s e r c o n m e m o r a d o e l s e g u n d o c e n t e n a r io d e la mucric de l in s ig n e s e v i lla n o , e s o p o r t u n o p u b l i c a r e n la p la n a primera d e l p re s e n te n ú m e r o la r e p r o d u c c ió n d e La Virgen de ht Dolores (a e fo to g r a fía d e l . a u r e n t ) , q u e n o h a s id o g r a b a d a hasta a h o ra : b u s to d e t a m a ñ o n a t u r a l ; t o c a b la n c a r o d e a d a A la o le r a ; m a n to n e g ro a z u la d o , d e s c u b r ie n d o p a r t e d e la t ú n ic a , color de c a rm ín ; p ro c e d e d e la c o le c c ió n d e I X * I s a b e l d e F a r n e »0,1» ilu s tre espo sa d e l r e y D . F e l i p e Y . El Retrato de Bartolomé Esteban Mar rilo, q u e r e p r o d u c i m o s e n bp ág . 196 ( d ib u jo d e A lf r e d o P e r c a ) , e s c o p ia d e l m u y c o n o c id o "ladro (o u e ta m b ié n se o s te n ta e n e l M u s e o d e l P r a d o ) d e d o n Alonso M ig u e l d e T o b a r , p i n t o r d e l a e s c u e la s e v i lla n a , q u e n a ­ dó en la v illa d e la H i g u e r a , j u n t o á A r a c e n a , e n 1 6 7 8 , y f a l l e ­ ció en M a d rid , á lo s o c h e n ta a ñ o s d e e d a d , e n 1 7 5 8 . i G loria á M u r i l l o ! * « * T R U B IA (O V IE D O ). Vina panorámica de la F á b ric a n a cio n a l de fu n d ic ió n de cánones. E l grabado q u e p u b lic a m o s e n l a p á g . 1 9 7 e s u n a v is t a p a n o Wnica (d ib u jo d e C u e v a s , s e g ú n f o t o g r a f í a d e G o s s e t ) d e la g r a n •M ica n a cio n a l d e f u n d ic ió n d e c a ñ o n e s , d e T r u b i a : v e n s e e n é l, ,g n « U i< lo in m e n sa a g r u p a c ió n , q u e o c u p a v a s t o p e r í m e t r o , lo s r d i ■ jg ffip n c ip a le s y lo s a n e x o s , a s i c o m o lo s a n c h o s p a t io s y a l m a ­ l í “ “ ^ <iu ? c o n tie n e n lo s a lto s lu ir n o s , lo s t a lle r e s d e f u n d i c i ó n , t ic aas-to d " ° " “ e- m í f l u ín a * . d e b a r r e n a r , d e t o r n o s , d e i i . c n » y l i ­ to A aaas> e n f i " . la s d e p e n d e n c ia s n e c e s a r ia s á u n e s ta b le e i n i i e i i ge n e ro ) ' d e s u im p o r t a n c i a , q u e h o n r a á n u e s t r o p a ís y c ? n *HS p r im e r o s d e s u c la s e e n e l e x t r a n je r o . BeeuaW y :l . n o s d a d o , e n o t r o s n ú m e r o s , v is t a s p a r c ia le s d e £ s¡a'= ? ‘ m ie n t0 c c n t n | l d e la i n d u s t r i a m i l i t a r f a c u l t a t i v a e n *«01 re.c!le r d ° q u e h o y le d e d ic a m o s t ie n e c a r á c t e i d e p e r 'W ia d a p l n id a d : ° lc e s e ’ .c n c | e e io , y l a p r e n s a p o l í t i c a li a c o n c‘ t1r"'xim ^rU m ,,r' fl " c l,', G ie n d o s id o r e d u c id a la c o n s ig n a c ió n e n brúude i v ' r r « 1" Pí l r a g a s to s d e p e r s o n a ! y m a t e r i a l d e la fá 5'l. no , l " ,la ’ h a s u r g id o e l p r o v e c t o d e r e f u n d i r é s ta , p o r d e c i r lo « ■ fe im ie n * 05 e n C uá l o t r a , a b a n d o n a n d o , p o r l o t a n t o , a q u e l e s 1 ° 'd e s d i- ín '<*UC t u e n l ; l V a c e r f a d e c ie n a ñ o s d e e x is t e n c i a , y W nlaudahl» e t r e , n la . y o c h o , h a s ta e l p r e s e n t e , lia s id o d o t a d o , ■cjoras qué f0 .n s !a n r *a ) ' g r a n d e s d i s p e n d io s , d e lo s a d e la n t o s y ftl d d'ifí ,i’ .f.l¡ ' ej ' v a m c n lc *1:l i n t r o d u c i d o e l p r o g r e s o c ie n t í f i c o J B S f h f e ^ . W b t i c a m o d e rn a . ñstndo el m .,í|S' • , b n c ? n a c io n a l d e T r u b i a , a u n q u e s e n a p r o v e ^ ( s e g u i i n n n ;l e n c u a lq u ie r a o t r a d e s u c la s e , e q u i v a l s in c e r a o p i n i ó n ) A d e j a r i n ú t i l e s e n o r m e s s a picado , P ? t 0 m e n o s , la g r a n s u m a d e la b o r i o s id a d q u e í ^ r e r t o r e ; f-,r .t a n . la r g ° e s p a c io d e t i e m p o s u s d i g n í s i m o s je fe s r ip í ñ a v á | lU y 0 s l, a r a q u e e l e s t a b le c im ie n t o h o n r a s e á .C r« m o s " 1‘n ? U s ln a " " l i t a r e s p a ñ o la . c r it U i' lí f ,U ?-' H u e t- l G o b ie r n o d e S . A E , ju z g a n d o r o n E s J i ” ? e d 's t in g u e , |.e s a r .i e n la b a la n z a d e la i m ' R u b ia , s’¡ ' c . n.t *,Í as ) ' h*s d e s v e n ta ja s d e a l i a n d o i i a r la F á b r ic a c ie r to , c o m o se d i c e , q u e e x is t e s e m e ja n t e p r u * * 1 ^ ¡ jEv * Kx K°-'U : C eremonia de i.a rrui¿ ,0-«ldiadé I , A,TAK PApAI. DE IA liASIEICA DE SAN l * ° ‘ la p 4 g ^ 1 9 8 ) (V é a s e e l a ilic u lo » ^Re * n «» dia s cu erd o s S i!3 conespon- * d e i. V g M e n. iir e .rK ar ti l.. ilrk e Infantas . D . a I s a b e l v 1 > ." Paz. o u l t im a e t a p a d e s u v ia j e a lar- p a n d a lu z a s , la o r i e n t a l G r a n a d a : e l in c o m p a r a b le a lc á z a r d e lo s A l - A h m a r e s ; e l p a la c io y lo s ja r d in e s d e l G e n e r a l if e , l a casa de recreación d e l v o lu p t u o s o p r í n c i p e O r n a r ; e l c e r r o d e S a n t a 1 . le ­ n a ; e l A l j i b e d e la L l u v i a , q u e r e c u e r d a u n b i z a r r o e p is o d io d e la h i s t o r i a d e D . J u a n d e A u s t r i a ; lo s r e s to s d e l p a la c io d e la N o v i a V d e l p a la c io d e A l f x a r e s , c u y a m a g n if i c e n c i a c a n t a r o n e n s u s r o ­ m a n c e s lo s a n t ig u o s p o e t a s g r a n a d in o s . F in la p á g . 2 0 4 d a m o s u n g r a b a d o q u e r e p r o d u c e p in t o r e s c o s d e t a lle s «le la s a n t ig u a s c o n s t r u c c io n e s d e l G e n e r a l it e : e s u n a h o ja d e l á l b u m a r t í s t i c o d e G o m a r , e l d i s t i n g u i d o a u t o r d e Ter­ minalia , 1.a Casa de Jala te, E l Carril de San Cecilio, y » t r o s l i n ­ d í s im o s p a is a je s . D e s d e la P u e r t a J u d i c i a r i a d e la A lh a m b r a h a s t a la c é le b r e T o r r e d e lo s S ie t e S u e lo s h a y u n a la r g a c a lle d e f r o n d o s o s á l a ­ m o s , c u y a s c o p a s se e n t r e la z a n y f o r m a n e s p e s a b ó v e d a d e f o lla je , V c u y o s e s p a c io s e s tá n a d o r n a d o s d e c ip r e s c s y a d e l f a s , d e r o s a ­ le s y a c a c ia s ; m á s a l l á , d e n t r o y a d e l p o é t i c o r e c i n t o d e l G e n e r a ­ l i f e , y d e ja n d o a t r a s e l p ia d o s o m o n u m e n t o e r i g i d o p o r e l M a r ­ q u é s d e ¡ Y lo n d é ja r , c o m ie n z a u n a s e n d a t o r t u o s a , f la n q u e a d a , e n c o n t r a s t e m a g n í f ic o , d e h u e r t o s d e llo r e s y a b r u p t a s q u e b r a d u r a s , d e lí m p i d a s c a s c a d a s y p r o f u n d a s s im a s , y d e s d e l. t c u a l s e v e n , d e s t a c á n d o s e e n e l a z u l e s p a c io , la s t o r r e s c u a d r a d a s d e la A l h a m ­ b r a ; a l f i n a l se h a l l a u n p a t i o c i r c u l a r , s o m b r e a d o p o r v e r d e p a r ­ r a , v e n s u f o n d o s e a lz a la p u e r t a a f e s t o n a d a d e in g r e s o á la a n g o s i a e s c a le r a q u e g u i a h a s t a lo s d e le it o s o s ja r d i n e s , y e n c u y o f r e n t e s e o s t e n t a a ú n e l fa m o s o m o t e r e l ig i o s o q u e e s m a lt a lo s f r is o s d e la A l h a m b r a : ¡Dios solo es’venceaor! ¡Ensalzado sea! S ig u ie n d o a d e la n t e ( y c o n c r e t a n d o e s ta b r e v e d e s c r ip c ió n á lo s a p u n t e s a r t í s t i c o s d e l S r . G o m a r ) , s e d e s c u b r e n o t r a s a n t ig u a s c o n s t r u c c io n e s á r a b e s , a u n q u e p r o f a n a d a s b á r b a r a m e n t e c o n p o s ­ t e r io r e s c o n s t r u c c io n e s s in c a r á c t e r a r q u i t e c t ó n i c o : p r e c io s a s v e n la n a s y a jim e c e s , a r c o s d e c a la d o s f e s t o n e s , la b r a d a s c o lu m n it a s , a l e r o s d e h e r m o s o a r t e s o n a d o , f r is o s d e a z u le jo s ; l u é g o e s tá e l p a t i o d e lo s C ip r e s e s y d e l E s t a n q u e , la a c e q u ia R e a l , lo s e n c a n ­ ta d o s v e r je le s ; d o m i n a n d o , p o r ú l t i m o , a q u e llo s d e lic io s o s lu g a ­ r e s , s e e le v a e l C ip r é s d e la S u l t a n a , a q u e l h i s t ó r ic o c ip r é s , á c u y a s o m b r a , s e g ú n la c a lu m n io s a a c u s a c ió n d e lo s r e n c o r o s o s z e g r í e s , s e e n t r e g a b a á l i v i a n o s a m o r e s la e s p o s a d e R o a b d i l c o n e l v a li e n t e A b e n - H a m e t , e l c a u d i l l o d e lo s a n e n c c r r a ie s . * * * D O N D O M IN G O S A N T A M A R ÍA , n u e v o p r e s íd e m e ile ln R e p ú b l i c a d e C h i l e . E .n la s e s ió n q u e c e le b r ó e l C o n g r e s o c h il e n o e n j o d e A g o s t o ú l t i m o s e e f e c t u ó e l e s c r u t in io g e n e r a l d e lo s v o t o s e m it i d o s e n la e le c c ió n d e P r e s id e n t e d e la R e p ú b l ic a p a r a e l q u i n q u e n io d e 18 8 1 á 1 8 8 6 : e r a n c a n d id a t o s a l s i l l ó n p r e s i d e n c i a l lo s S r e s . d o n D o m i n g o S a n t a M a r t a , e x - m i n i s t r o d e E s ta d o y d e l I n t e r i o r , y e l g e n e r a l D . M a n u e l B a q u e d n n o . v e n c e d o r e n la ú l t i m a g u e r r a c o n l a ; r e p ú b lic a s d e l P e r ú y B o l i v i a , y v e r if ic a d o e n p ú b l i c o a q u e l a c t o , r e s u l t ó e l e g id o e l S r . S a n t a M a r í a , p o r u n a n i m i d a d d e v o ­ t o s e n la n a c i ó n , t r i u n f a n d o , p o r lo t a n t o , e l c a n d id a t o c i v i l s o b r e e l c a n d id a t o m i l i t a r . . D o n D o m in g o S a n t a M a r í a ( c u y o r e t r a t o f i g u r a e n l a p á g . 2 0 5 ) n a c i ó e n S a n t ia g o d e C h i l e , e l . l i a 4 d e A g o s t o d e 1 8 2 5 . s ie n d o s u s p a d r e s D . L u i s y D . * J o s e fa G o n z á le z M o r a n d i , d e a n t i g u a é i l u s t r e e s t ir p e c a s t e lla n a y d e r e s p e t a b le p o s i c i ó n s o c i a l ; h iz o s u s e s t u d io s e n e l I n s t i t u t o N a c i o n a l , h a s t a r e c i b i r , e n 1 S 4 7 , e l t í t u l o d e li c e n c ia d o e n le y e s y c ie n c ia s m o r a le s y p o l í t i c a s ; a b r i ó s u b u f e t e d e a b o g a d o , y á lo s p o c o s m e s e s o b t u v o e l c a r g o d e i n ­ t e n d e n t e d e la p r o v i n c i a d e C o lc h a g u a ; a f ilió s e d e s d e lu é g o a l p a r t i d o l i b e r a l , y fu é u n o d e lo s p r o m o v e d o r e s d e la r e v o l u c ió n d e 1 8 5 0 , c a b ié n d o le la s u e r t e , r o m o A s u s c o m p a ñ e r o s , d e e m i ­ g r a r á la R e p ú b l ic a p e r u a n a , f i ja n d o s u r e s id e n c ia e n L i m a p o r e s p a c io d e d o s a ñ o s . E n 1 8 5 3 r e g r e s ó á s u p a t r i a , c o n s a g r ó s e á la c a r r e r a d e l f o r o , y f u é e l e g id o m i e m b r o d e l C o n g r e s o N a c i o n a l , y d e s d e c n t ú n c e s , p o r s u s p r o f u n d o s c o n o c im ie n t o s y p o r s u p a la b r a c la r a y b r i l l a n ­ t e . e s c o n s id e r a d o c o m o l u m b r e r a d e la c ie n c ia d e l D e r e c h o y d e la t r i b u n a p a r la m e n t a r i a . T o m o p a r t e a c t iv a e n la r e v o l u c i ó n d e 1 8 5 8 , p e r s i g u i e n d o in c e ­ s a n t e m e n t e s u id e a l p o l í t i c o , y s u f r i ó o t r o d e s e n g a ñ o y o t r a p r o s ­ c r i p c i ó n ; v i s i t ó lo s p a ís e s m e r id io n a le s d e E u r o p a , in c l u s o E s p a ñ a , y d e f e n d i ó e lo c u e n t e m e n t e , a n t e lo s t r ib u n a le s d e I n g l a t e r r a , u n a r u i d o s a c a u s a d e h e r e n c ia s , e n l a q u e a p a r e c í a n in t e r e s a d o s a l g u ­ n o s c o m p a t r io t a s s u y o s ; v o l v i ó , p o r ú l t i m o , á C h i l e e n i S f i i . y e l p r e s id e n t e I ’ e re z le c o n f i r i ó la c a r t e r a d e H a c ie n d a e n e l G a b in e t e q u e p r e s id ia e l i l u s t r e e s t a d is t a I ) . M a n u e l A n t o n i o T o c o r n a l , s u ­ c e s o r d e I ) . M a n u e l M o n t t , y m á s t a r d e f u á ll a m a d o á d e s e m p a ­ ñ a r e l a l t o c a r g o d e P r e s id e n t e d e la C ó r t e d e A p e la c io n e s d e S a n t ia g o . E n A b r i l d e 1 8 7 9 , a l d e c la r a r s e l a g u e r r a c o n P e r ú y B o l i v i a , f o r m ó s e u n m i n i s t e r i o , q u e p r e s i d ia e l S r . V a r a s , y á é l p e r t e n e c ió t a m b i é n e l S r . S a n t a M a r í a , c o m o m i n i s t r o d e R e la c io n e s E x t e ­ r io r e s ; y c u a n d o a q u e l p r i m e r m i n i s t r o h iz o r e n u n c ia d e s u c a r g o , e l S r . S a n t a M a r í a p a s ó á s e r je f e d e l G a b in e t e , e n A g o s t o d e l m is m o a ñ o , e n c a r g á n d o s e d e la c a r t e r a d e l I n t e r i o r . D u r a n t e la é p o c a d e s u g o b i e r n o h a n o c u r r i d o lo s h e c h o s d e a r m a s m á s im p o r t a n t e s d e l a c a m p a ñ a c o n t r a e l P e r ú y B o l i v i a , q u e o p o r t u n a m e n t e h a c o n s ig n a d o e n s u s p á g in a s I . A I l u s t r a ­ c ió n . S u r g i ó d e s p u é s d e s a c u e r d o e n e l G o b ie r n o a c e r c a d e la c o n ­ v e n ie n c ia d e c o n t i n u a r la g u e r r a h a s t a la t o m a d e L i m a y e l C a ll a o , y e l S r . S a n t a M a r í a , q u e d e s e a b a u n p e r í o d o d e d e s c a n s o d e s p u é s d e ta n ta s a b ru m a d o ra s fa tig a s , p r e s e n tó la d im is ió n a l j e f e d e l E s ta d o , e n J u n i o d e 1 8 8 0 . D o n D o m in g o S a n t a M a r í a , a d e m a s d e e m in e n t e e s t a d is t a , es t a m b i é n l i t e r a t o m u y n o t a b le : e n 1 8 5 3 p u b l i c ó u n a e x c e le n t e Biografía d e l g r a n t r i b u n o c h i l e n o J o s é M i g u e l I n f a n t e ; e n 1 8 5 8 , u n a Memoria histórica, q u e e s e lo g ia d a p o r lo s c r í t ic o s ; p o s t e r io r ­ m e n t e , o t r o s e r u d it o s t r a b a jo s . T a le s s o n lo s a n te c e d e n te s y t í t u l o s d e l p r o b o c iu d a d a n o q u e e s tá a l f r e n t e d e lo s d e s t in o s d e C h i l e d e s d e e l 18 d e S e t ie m b r e ú l ­ t i m o , y á q u ie n d e s e a m o s u n p e r io d o p r e s i d e n c i a l f e c u n d o e n ji r o s p e r id u d e s p a r a e l p a ís q u e a d m i n is t r a . * * P E R E G R IN A C IO N D E M A H O M E T A N O S A L A M E C A . E l c a m p a m e n to d e M a n o ». T.a M e c a , la Om-el-Kora, ó c iu d a d s a n t a d e lo s á r a b e s , h a d e s e r v is i t a d a p o r t o d o f i e l m u s u lm á n u n a v e z e n la v i d a : a l l í n a c ió e l p r o f e t a M a h o m a ; a l l í s e le v a n t a la Beit-Alíh-el-JLaram, ó C a s a d e D io s i n v i o l a b l e , la g r a n m e z q u it a d e la s d ie z y n u e v e p u e r t a s y s ie t e m in a r e t e s , q u e e n c ie r r a e n s u mirab la m is t e r io s a K a a b a , a q u e lla b la n c a jr i e d r a q u e , s e g ú n la t r a d i c i ó n , e l á n g e l G a b r i e l p r e s e n t o a l p r o f e t a A b r a l i a i n p a r a q u e s ir v i e r a d e f u n d a m e n t o a l t e m p l o d e l S e ñ o r , y q u e , a n d a n d o lo s s i g l o s , s e t o r n ó p a r d a y lu é g o n e g r a « c o m o l a n o c h e d e l d e s ie r t o » , c o n la s l á g r im a s d e lo s h i j o s d e la A r a b ia . T o d o s lo s a ñ o s s e v e r i f i c a la p e r e g r in a c ió n d e n u m e r o s a s c a r a ­ v a n a s : p r o c e d e n u n a s d e l i n t e r i o r d e la I n d i a , t e n ie n d o ]> o r l u g a r d e r e u n ió n la c iu d a d d e B o m b a y ; p a r t e n o t r a s d e l i n t e r i o r d e A f r i c a , y b ie n c r u z a n e l is t m o d e S u e z , p o r e l C a ir o , ó a t r a v ie s a n e l m a r F o j o p a r a d e s e m b a r c a r e n D je b d a h , c iu d a d q u e p u e d e s e r c o n s id e r a d a c o m o e l p u e r t o d e la M e c a : d e to d a s m a n e r a s , r a r o e s e l a ñ o e n q u e e s a s c a r a v a n a s , c o m p u e s ta s d e m u c h o s m i le s d e p e ­ r e g r in o s , n o a r r a s t r e n c o n s ig o , c u a l s i c a m in a s e n e n v u e lt a s e n a t ­ m ó s f e r a d e le t é r e a , lo s p ú t r i d o s m ia s m a s d e l c ó le r a m o r b o a s iá t ic o , q u e c a u s a e n t r e a q u é llo s n u m e r o s a s v í c t i m a s , y q u e e s u n p e l i g r o c o n s t a n t e y g r a v í s im o p a r a la s a lu d p ú b l ic a d e E u r o jia . M a s e n e l a ñ o p r ó x im o p a s a d o , y á f in d e c o n tra re p ta r ese p e li­ g r o , e l m é d ic o f r a n c é s D r . A r d o u i n , in s p e c t o r d e l s e r v i c i o s a n i t a r i o m a r í t i m o e n E g i p t o , i n s t a l ó y o r g a n iz ó v a r io s la z a r e t o s e n e l l i t o ­ r a l d e l m a r R o jo , y o b l i g ó á lo s j i e r e g r in o s q u e r e g r e s a b a n d e la M e c a á s u f r i r r ig u r o s a c u a r e n t e n a ; y a u n q u e á m e d ia d o s d e A g o s ­ t o s e d e c l a r ó e l c ó le r a e n B o m b a y , y s e p r o p a g ó r á p id a m e n t e á A d e n , D je d d a h , M e d i n a , Y a m b o y o t r a s c iu d a d e s á r a b e s , c a u s a n ­ d o m u c h a s v i c t i m a s e n la M e c a y e n e l c a m p a m e n t o d e M a n o n , ú l t i m a e s t a c ió n d e p e r e g r in o s á n ie s d e la c iu d a d s a n t a , y á 3 k i l ó ­ m e t r o s d e é s t a , n o f r a n q u e ó la v a lla e u a r e n t e n a r i a q u e h a b í a e s ­ t a b le c i d o e l d o c t o m é d ic o á lo la r g o d e la c o s ta o r i e n t a l d e l m a r R o jo . E s te é x i t o s e ñ a la u n ji r o g r e s o e n la s h a s t a a h o r a d e s c u id a d a s p r e s c r ip c io n e s s a n i t a r i a s d e E g i p t o , y e s a r g u m e n t o d e g r a n f u e r ­ z a , q u e s e p u e d e o p o n e r á lo s q u e t o d a v í a c la m a n c o n t r a e l r é g i ­ m e n c u a r e n t e n a r io . E n e l s e g u n d o g r a b a d o d e la p á g . 2 0 5 d a m o s u n a v is t a d e l c i t a ­ d o c a m p a m e n t o d e M a n o n , q u e t i e n e d o s p a r t ic u l a r id a d e s m u y d i g n a s d e m e n c i ó n : e s c o p ia e x a c t a d e u n d i b u j o d e l n a t u r a l , h e ­ c h o p o r S a d ik B e y , c o r o n e l d e E s t a d o M a y o r d e l e j é r c it o e g ip c io , j i r e m i a d o c o n m e d a lla d e o r o e n e l ú l t i m o C o n g r e s o d e G e o g r a f í a d e Y i e n a , y e s a c a s o e l p r i m e r d i b u j o d e lo s lu g a r e s s a n t o s d e la A r a b i a q u e h a p o d i d o t o m a r u n c r e y e n t e m u s u lm á n s in s e r m o ­ le s t a d o p o r s u s f a n á t ic o s c o r r e l ig i o n a r io s . * PO N « * M A R C IA L A D A L I D, m aestro c o m p o s ito r. E l d i a 1 6 d e O c t u b r e p r ó x i m o p a s a d o f a lle c i ó , e n s u r e t i r o d e L o n g o r a , u n v e r d a d e r o a r t i s t a , m o d e s t o , p o c o c o n o c id o f u e r a d e s u j i a l s n a t a l , p e r o a q u ie n d e b e n p r o f u n d o a g r a d e c im i e n t o lo s h i j o s d e G a l i c i a , p o r q u e h a s a b id o r e c o g e r y e n g r a n d e c e r lo s c a n ­ t a r e s p o p u la r e s d e s u p a t r i a , la m ú s ic a s e n c il la y m e lo d io s a d e a q u e lla p o é t ic a r e g ió n e s p a ñ o la , d e s d o la a le g r e alborada b a s t a e l c a m p e s in o alalá: e s te a r t i s t a e r a D . M a r c i a l A d a l i d . N a c i ó e l S r . A d a l i d ( c u y o r e t r a t o d a m o s e n la p á g . 20S ) e n la C o r u ñ a , h á c ia e l a ñ o 1 8 2 7 .3 - m u y jó v e n t o d a v í a p a s ó A L o n d r e s p a r a c o m e n z a r s u s e s t u d io s m u s ic a le s b a jo la d i r e c c ió n d e l m a e s ­ t r o M o s c h e le s ; m a s p o c o t i e m p o d e s p u c s , a u n q u e e l i n t e l i g e n t e p r o f e s o r h a b ía s e ñ a la d o la r a r a a p t i t u d a r t í s t i c a d e s u d i s c í p u lo , a n u n c ia n d o q u e é s te l l e g a r í a á s e r u n a g l o r i a d e l a r t e m u s i c a l si s e le d e ja b a e n t r e g a r s e á s u l i b r e a s p i r a c ió n , e l jo v e n A d a l i d , p o r c ir c u n s t a n c ia s p a r t ic u l a r e s d e f a m i l i a , s e v i o p r e c is a d o á a b a n d o ­ n a r la c a r r e r a d e l a r t e , s u f r ie n d o g r a n c o n t r a r ie d a d e n s u s a s p i r a ­ c io n e s , q u e m o d i f ic ó j i o r c o m p le t o s u c a r á c t e r . R e g re s ó á s u p a ís n a t a l, y v iv ie n d o c a s i c o n s ta n te m e n te en a p a r t a d o r e t i r o , d u r a n t e lo s m e jo r e s a ñ o s d e s u v i d a , c o m p u s o n u m e r o s a s p ie z a s d e s a ló n , m u y a p r e c ia d a s d e lo s a f ic i o n a d o s , e n la s q u e r e v e l ó s u g e n i o a r t í s t i c o y la r iq u e z a d e s u fa n t a s í a ; m á s a d e l a n t e d i o á la lu z p ú b l i c a la s d o s p r i m e r a s s e r ie s d e lo s Canta­ res nuevos y viejos de Galicia, in s p ir a d o s e n la m ú s ic a p o p u l a r d e s u p a ís é im p r e g n a d o s d e d u lc e m e l a n c o l í a ; l u é g o , j i o r ú l t i m o , p r e p a r á n d o s e ¡1 l a lu c h a , y d e s e o s o d e c o n q u is t a r e l p u e s to q u e s u t a l e n t o le p r o m e t í a , c o m p u s o u n a ó p e r a e s p a ñ o la , o r i g i n a l , a t r e ­ v i d a , d e p e n s a m ie n t o y e s t il o ji r o p i o s y c o m p le t a m e n t e n u e v o s . E l S r . A d a l i d n o t u v o , s in e m b a r g o , b u e n a s u e r t e : e n e s ta c o r ­ l e , d o n d e p r e s e n t ó s u c r e a c ió n a r t í s t i c a á m i n u c io s o e x a m e n , h a ­ l l ó d is g u s t o s y s in s a b o r e s , m á s q u e o b s t á c u lo s , q u e h i r i e r o n p r o ­ f u n d a m e n t e s u a m o r p r o p io y c o n t r a r i a r o n s u j u i c i o r e c t o y s e v e r o ; e n P a r í s , a d o n d e l l e v ó s u ó p e r a , e n la s e g u r id a d d e q u e s e c a n ­ t a r í a e n e l T e a t r o I t a l i a n o , s ó lo j ' u d o e n c o n t r a r la c o m j ia ñ ia l í r i ­ c a y a d i s u c l t a y p r e s e n c ia r p o c o d e s p u é s l a d e m o lic ió n d e l a fa ­ m o s a s a la V e n t a a o u r . E s ta ú l t i m a c o n t r a r ie d a d a r r u i n ó s u s e s p e r a n z a s : r e g r e s ó A d a ­ l i d á s u r e t i r o d e L ó n g o r a , y a l l í h a p e r m a n e c id o , c a s i o l v i d a d o d e l m u n d o , c o m p o n ie n d o la t e r c e r a s e r ie d e s u s Cantares, c o le c ­ c io n a n d o lo s p o é t ic o s r i t m o s p o p u la r e s d e la s m o n t a ñ a s y lo s v a ­ ll e s d e G a li c i a . E l n o m b r e d e A d a l i d s e rá u n r e c u e r d o im p e r e c e d e r o e n lo s a n a ­ le s a r t í s t i c o s d e l a r e g i ó n d e E s p a ñ a q u e le v i d n a c e r . * * * B e l l a s A r t e s : « L a F i e s t a d e T o d o s i . o s S a n t o s ». r e t a b lo d e A lb e r t o D u r e r o ; U n E s t u d io d e A L B E R T O D u r e r o . ( D e l a c o le c c ió n A l b e r t i n a , d e Y i e n a . ) — ( V é a s e e l a r t í c u l o c o r ­ r e s p o n d ie n t e e n la p á g . 2 0 3 .) » * * L A C A T E D R A L D E BÚRGOS. ¿ Q u i é n p u e d e d e s c r ib ir la ? ¿ Q u i é n h a d e a t r e v e r s e á u n a e m ­ p r e s a a n t e l a c u a l s e p a r a r o n , c o m o s i f u e r a i m p o s i b l e , la s d o c t í ­ s im a s p l u m a s d e t a n t o s i l u s t r e s v a r o n e s , d e s d e e l o b is p o A lo n s o d e C a r t a g e n a , e l fa m o s o Burgense, e l c o m p e t i d o r d e B r u n o d e A r e z z o e n e l c o n c i l i o d e B a s il e a , e l f iló s o f o , e l t e ó l o g o , e l h i s t o ­ r i a d o r , e l Juez árbitro en la s lid e s p o é t ic a s d e l a c ó r t e d e d o n J u a n 11 d e C a s t i l l a ? S e p u e d e e s c r i b i r la h i s t o r i a d e l a c a t e d r a l d e B ú r g o s , d e s d e e l m is m o d i a 2 0 d e J u l i o d e 1 2 2 1 , e n q u e lo s r e y e s D . F e r n a n d o 111 y s u m u j e r D . a B e a t r iz , y e l o b is p o D . M a u r i c i o , p u s ie r o n la p r i ­ m e r a p i e d r a d e l t e m p l o (Primus /apisponitur— d i c e u n a a n o t a c ió n e n e l p r i m i t i v o Calendario d e l a I g le s ia — in fundamento novi ofieris ec/esier burgensis . Y . Y die mensis Ju/ii, era millessima ducenté­ sima i/uiniyuagesima nona, die Sanetir Margarita• ) h a s t a e l m e s d e D i c i e m b r e d e 1 8 6 4 , e n q u e f u e r o n c o n c lu id a s la s ú l t i m a s o b r a s , h e c h a s p o r i n i c i a t i v a d e l a r z o b is p o S r . D e l a P u e n t e , la e s c a lin a ­ t a d e la p u e r t a d e l S a r m e n t a ! y la r e n o v a c ió n d e l p a v i m e n t o c o n b a ld o s a s b la n c a s y a z u le s d e m á r m o l d e C a r ia r a : a s í la e s c r i b ió c o n c ie n z u d a m e n t e , p o c o s a ñ o s h á , e l s a b io D r . D . M a n u e l M a r t í ­ n e z y S a n z , d i g n i d a d d e C h a n t r e d e l a m is m a ig le s ia m e t r o p o l it a n a , r e c t if ic a n d o e r r o r e s d e b u l t o q u e h a b í a n c o m e t id o e n s u s r e s p e c t i­ v a s h i s t o r ia s e l P . Y é p e s , e l o b is p o S a n d o v a l, e l P . M . B c r g a n z a , e l c a n ó n ig o C a n t ó n S a l a z a r , e l P . M . F l o r e z , C e a n B c r m u d e z , L la g u n o y A m ir ó la , B o s s a rte , y o tr o s . I.a c a t e d r a l d e B ú r g o s n o s e d e s c r ib e : « e s u n le g a d o d e c u a t r o s ig lo s ( h a d i c h o r e c ie n t e m e n t e u n e s c r i t o r f r a n c é s , P a u l A l a r y . e n s u Voyage artista/ue ). a l c u a l h a a ñ a d id o c a d a g e n e r a c ió n u n c o n t in g e n t e d e m a r a v i l l a s ; e s u n e n c a je d e p i e d r a , u n g i g a n t e d e f i l i g r a n a , y e l a l m a s e s ie n t e p e n e t r a d a d e e n t u s ia s m o ■n a n d ú se a d m ir a ese tr a b a jo m á s q u e h u m a n o . » P a r é m o n o s á c o n t e m p la r e l g r a n d io s o e d if i c i o , d e c u y o e x t e r i o r o f r e c e id e a c -x a c ta e l g r a b a d o d e la s jiá g s . 2 1 2 y 2 1 3 ( d i b u j o d e M a r t í n e z l l e b e r t , s e g ú n f o t o g r a f í a d e l . a u r e n t ) , s it u á n d o n o s e n la c a lle a l t a d e F e r n a n - G o n z a le z , f r e n t e á l a fa c h a d a d e S a n ta M a r í a ó d e la P u e r t a R e a l : c a u s a v e r d a d e r o a s o m b r o a q u e lla i n ­ m e n s a m o le d e p i e d r a , e m b e lle c i d a c o n a ir o s a s c o l u m n i t a s , a r c o s a p u n t a d o s , e s t a t u a s , in s c r ip c io n e s 3’ m e n u d a c r e s t e r í a , y f l a n ­ q u e a d a p o r la s d o s agujas, d o s fle c h a s a é r e a s , q u e s e e le v a n a l r i e l o c o m o s u b l im e p le g a r ia d e l g e n i o c r i s t i a n o , y q u e « c u a n d o , a l p o n e rs e e l s o l ( d ic e e l D r . M a r tín e z y S a n z ), su s ra y o s a tr a v ie ­ s a n lo s c a la d o s , p a r e c e d e s d e c ie r t a d i s t a n c ia q u e la s p i r á m id e f l o t a n s u e lt a s e n e l e s p a c i o » ; m á s a llá s e d i s t i n g u e la m a r a v ill o s a c o r o n a d e l c r u c e r o , e s a s o c h o t o r r e s d e c in c e la d o e n c a je , s o b r e L A I L U S T R A C I O N E S T A Ñ O L A Y A ME R I C A N A . SEGUNDO C E N T E N A R IO B A R N A C I Ó EN S E V I L L A , E L D I A I.° D E T O L O E N E R O D E L F A L L E C IM IE N T O M E D E E S T E B A N I 6 I 8 ; t E N M L A U R D E M U R IL L O . I L I . O. M I S M A C I U D A D , E L ( C o p i a d e l r e t r a t o h e c h o p o r A lo n s o M i g u e l d e T o b a r , e s is t e n t e e n e l M u s e o d e l P r a d o . ) 3 D E A B R I L D K I 6 8 2 . T R U B IA ( O V I E D O ) . — V I S T A P A N O R Á M I C A D E L A F Á B R I C A N A C I O N A L ( D i b u j o d e C u e v a s , s e g ú n f o t o g r a f í a U e G o s s e t.) D E F U N D I C I O N D E C A N O N E S . 198 LA I L U S T R A C I O N E S P A Ñ O L A Y AMERICANA. arrogante cúpula, en el centro de la iglesia, y el cual «debia es­ tar en caja y cubierto con funda, como joyel precioso», según dijo el emperador Carlos V, admirado de tanta grandiosidad y hermosura; más allá todavía se levantan las torrecillas de la puerta de la Coronería ó Alta, las de la Pellejería y las de la ca­ pilla del Condestable, primoroso trabajo de los dos Colonias, Si­ mún y Francisco, y c|ue «bastan (exclama, lleno de admiración, el arqueólogo Bossartc ) para que Burgos se envanezca y gloríe de que en su suelo se restauraron las artes tres años no más des­ pués de la muerte de Rafael», el pintor de Urbino. A los nueve años de haberse comenzado las obras, en 1230 (era millessima ducenlessima sexagessima octava, dice otra anotación en el mencionado Calendario), ya se celebraban en el nuevo templo los Divinos Oficios; ciento después, en 4 de Junio de 133b, una carta Real de D. Alfonso XI da testimonio de que «los maestros labran en la dicha obra de la eglesia» ; un Libro redondo (volu­ men 57), que se guarda en el archivo metropolitano, señala que el «Martes 18 dias de Setiembre anuo Domini 1442 fué puesta la primera piedra en las torres que agora nuevamente se facen en la eglesia de Santa María de Burgos», y otro Libro redondo (x olúmen 73) indica que el dia 4 de Setiembre «se acabaron de facer las torres que están sobre la Puerta Real, año del Señor de 145S», y ambas fueron dirigidas por el insigne escultor é imagi­ nario Juan de Colonia, y costeadas por los obispos D. Alonso de Cartagena y su inmediato sucesor 1>. Luis de Acuña. El primer cuerpo de la fachada principal, (¡ue da ocasión, con justo motivo, á la censura de los inteligentes, no es el primitivo : de éste, del que se construyó en el siglo XIII, sólo queda el recuer­ do y un mal grabado en el tomo XXVI de la España Sagrada, del Padre M. Flores; dlcese ciue amenazaba ruina, y en 1790 hubo 1111 arzobispo, Rodríguez de A rellano, y un arquitecto, González de Luía, (pie no vacilaron en destruir la obra de Fernando 111 y el obispo D. Mauricio, reemplazándola con la que es fea mancha, desde entonces, en la lúbrica exterior del grandioso templo. También se advirtió, en 1749, «que las agujas padecían quie­ bra» (según dice un informe de la época ), debiendo tenerse pre­ sente que la de la izquierda del espectador no yace en cimiento de piedra y está fundada sobre tierra firme; pero los arquitectos don Manuel Gueto y D. Domingo Ondategui dispusieron y llevaron á cabo felizmente un plan de reparación, que sólo costó 25.300 rea­ les, sin variar la fábrica de Juan de Colonia. La obra del admirable crucero fué más laboriosa)' desgraciada: íué construido á fines del siglo XV, á expensas del obispo Acuña, y era affabré constructum, dijo un testigo ocular, y «de las más fermosas cosas del mundo», según el obispo Ampudia, y en la madrugada del mártes 4 de Marzo de 1539 se arruinó completa­ mente, cuando apénas contaba cincuenta años de existencia; po­ cas horas después de esta desgracia, el cabildo metropolitano re­ solvió, por voto unánime, reedificar el crucero «confiando en la piadosa generosidad de los vecinos de Burgos», y habiéndose re­ unido en breves dias la suma de cuatro cuentos y medio de marave­ dises, dióse principo en Octubre del mismo año al que hoy existe, bajo la dirección sucesiva de los maestros Francisco de Colonia y Juan de Vallejo, acabándose I;i obra en Diciembre de 15Ó“ , des­ pués de veintinueve años de trabajo ; el 16 de Agosto de 1642, á las siete y media de la tarde, un furioso huracán destruyó las ocho torrecillas que formaban la corona exterior de la cúpula, y otra vez acudieron con sus donativos los vecinos de Búrgos, el cabildo, el prelado, »y basta de las Indias enviaron dinero algunos burgaleses y áun forasteros», siendo reconstruido el crucero bajo la dirección del maestro Juan de Rivas, y acabándose las obras en 19 de Julio de 1644; por último, la noche de ese mismo dia, mejor dicho, á las dos de la mañana del siguiente, 20 de Julio, el clamoreo de las campanas llevó la alarma y el terror á los burgaleses : el crucero ardia y «era en su parte interior (dijo un testigo ocular), llama de volcan, que arrojaba ascuas, tablas y tejas», habiéndose incendiado los andatnios y llegándose á temer la destrucción de toda la obra V quizá de gran parte del monumental edificio; mas fue tal la di­ ligencia y acierto de los operarios, «y tan visible (exclama el doc­ tor Martínez y Sauz) la protección ilel Señor», que se dominó el fuego en poco tiempo, sin que causara grave daño. ¿Quiénes fueron los arquitectos del soberbio templo ? El prime­ ro que se menciona en los documentos del archivo metropolitano es el maestjo Enrique (sin más apellido), que dirigía también las obras de la'fcatedr.il de León: murióen 10 de Julio de 1277; el se­ gundo fué don (sic) Juan Perez, que falleció en 1296, y está sepul­ tado en el claustro bajo de la caLedral, suponiéndose que era nijo ó hermano del célebre maestro Pedro Perez, imaginario de la ca­ tedral de Toledo, que había fallecido seis años antes, en 1290; el tercero fué Pedro Sánchez, que dirigía las obras en 1384; después, sucesivamente, Juan Sánchez de la Molina, Martin Fernandez, los tres Colonias, Juan de Vallejo, Diego de Siloe, Nicolás de Vergara (el Viejo), Matienzo, Pieredonda, Gil, Regines, y otros, siendo de notar que en las obras trabajaron muchos moros, duran­ te los siglos xiv y XV,como Mahomad, Yunce,el«maestre»Hali. el maestre Mahomet de Aranda, el maestre Yunza de Garrion, el maestre carpintero Brahen, etc.; como escultores figuran Juan Sánchez de Fromesta, los maestres Gil y Copin, el famoso Felipe de Vigardi (el Borgoñon), Juan de Lanere, Antón de Soto, Juan de Viílareal, Pedro de Colindres y otros muchos. Concluiréinos estos ligeros apuntes copiando un breve período de la España Sagrada: « Ll obispo Don Mauricio (dice el P. M. Florez) mostró la grandeza de su ánimo en idear templo más augusto (que el que ya existia), empezando desde la primera piedra en el mismo sitio que hoy está ; pero con una planta y traza de particular mag­ nificencia, tan superior á lo antiguo....que es única en la hermo­ sura de su vista exterior y grandeza del crucero.» tividades religiosas durante el largo pontificado de Pío IX. Y cosa singular, que constituye un lazo entre ambas Se­ manas Santas, la primera termina cuando principia la gran guerra entre Austria, Francia é Italia, entonces represen­ tada por el Piamonte, que ha de cambiar, no sólo la faz de la península itálica, sino la de Europa, mientras pocos me­ ses después de la Semana Santa de 1870, y por consecuen­ cia de Sedan, que es tal vez el efecto fatal y necesario de Solferino, las tropas italianas entran en la Ciudad Eterna, y ante ellas cae el principado temporal de los pontífices, como dos lustros antes caían los tronos de las Dos SiciFas, de Toscana, de Purina y Módena, cuyos soberanos destro­ nados asistían á la última Pasión del Señor cantada en San Pedro ante el solio augusto de Pió IX. ¿Quién lo habría dicho á los que en esa misma semana de Pascua de 1859, v con motivo del aniversario del nacimiento de Xapoleon III, acudían á la misa solemne, pontificada por el cardenal Honaparte en San Juan de Letran, de cuya basílica era pro­ tector el Emperador de los franceses, árbitro entonces de ios destinos de Italia, y en cuyas manos parecía estarla suerte de Europa? Seria insensatez en mi decir que tuve la intuición de su­ cesos que en 1859 nadie podia prever en el mundo; pero una circunstancia fortuita hizo que el principio de la revo­ lución itálica causara en mí una impresión, que cerca de cinco lustros trascurridos desde entonces no han consegui­ do borrar. Antes de abandonar mi residencia oficial en T u­ rin, por el deber de presentar mis curtas-credenciales al gran Duque de Toscana, y por mi deseo de responder á la cordial invitación de mi inolvidable amigo R íos Rosas, ha­ bía querido saber dei Conde de Cavour si podría ausentar­ me algunos breves dias, y sin perjuicio del servicio público, de mi puesto como representante de España en la córte de Cerdeña. El gran hombre de Estado, que, seguro de la alian­ za del Imperio napoleónico, y consagrado con toda su alma á los preparativos de una lucha que debia ser gigantesca, no creía que el Austria cometiese la locura de romper las negociaciones entabladas para un congreso europeo sobre los asuntos de Italia, y tomara la iniciativa d éla guerra, me afirmó que podia irme tranquilo un mes á Florencia y Roma. Xo quise hacerlo sino durante una sola semana; y, como si tuviese el presentimiento de la gran tempestad que se formaba en la atmósfera, y que empezaría por inuti­ lizar los hilos telegráficos para cuantos no fuesen gobierno, establecí con mi querido amigo, el actual Marqués de Guadalcázar, que tan poderosamente secundó mis esfuerzos durante mi primera misión en Italia, un sistema de comu­ nicación rapidísima entre Turin y Roma, que debia esca­ par á toda intervención y vigilancia. Fruto de esto fué, que antes que nuestro digno Embajador cerca de la Santa Sede y del cardenal Antonelli , á la sazón secretario de Estado, recibiese en la misma tribuna del Cuerpo diplomático, erigida sobre la gran columnata de la plaza de San Pedro para presenciar el domingo de Pascua la bendición papal urbietarbi, la noticiado ttn rompimien­ to que, algunas horas después, el 26 de Abril, el Conde Colioredo y el Duque de Grammont comunicaban oficial­ mente, á nombre del Austria y de la Francia imperial, al Gobierno de la Santa Sede. ¡Momento sublime é inolvida­ ble para mí aquél! Todo el ejército francés de ocupación en Roma está tendido, en unión de las vistosas tropas ponti­ ficias, con cañones y caballería, en la vasta plaza de San Pedro. En ella, un pueblo inmenso. Sobre el atrio de la Ba­ sílica, cuantos extranjeros distinguidos — y eran innumera­ bles- han podido obtener un puesto privilegiado. En los balcones, colgados de ricos tapices, de las raras casas que se extienden después de la columnata del Vaticano ó frente de San Pedro, infinidad de princesas romanas ó extranjeras. En las tribunas improvisadas sobre los pórticos del Bra­ mante, un verdadero parterre de soberanos, de principes reales, de embajadoras y de embajadores, éstos revistiendo lujosos uniformes. Y en la gran logia, encima de la puerta de enmedio, de las cinco que dan entrada á San Pedro, Pío IX , que ha pontificado en el templo, conducido en la silla gestatoria, rodeado del Sacro Colegio, del Principe asistente al solio Pontificio, y de la córte á la sazón más espléndida de Europa, dando, después de las oraciones de rito , con la voz más bella y sonora que he oido á ningún orador del mundo, la bendición urbi el orbi á aquel con­ curso inmenso, arrodillado mientras, respondiendo á la cam­ pana mayor de San Pedro, le hacían coro las de los tres­ cientos templos de Roma y el cañón del vecino fuerte de Santo Angelo , el antiguo mausoleo de Adriano. Asi concluia la majestuosa Semana Santa de R om a. tal como era antes de 1871, seguida, la misma noche del Do­ mingo de Pascua, de la sorprendente iluminación de la fa­ chada y cúpula de San Pedro y de la llamada girándola, ó F .u s e b x o M a r t í n e z d e V e l a s c o . fuegos artificiales, la velada siguiente, y que aquel año re­ presentó en el Pincio, antiguos jardines de Salustio, la nueva Jerusalen, tal como la contempló en su visión del L A SE M A N A S A N T A E N R O M A. Apocalipsis el apóstol San Juan. Describiremos á grandes rasgos esta Semana Santa de los antiguos tiempos pontifi­ L A S E S T A C I O N E S . cios, de la cual quedan hoy en pié todas las verdaderas ce­ remonias de la Pasión y los ritos de la Iglesia católica, pero 1 8 5 9 -1 8 8 2 . sin la pompa y esplendor que les daba la presencia del ) O R r i a Abril de 1859, é invitado Por *d ilustre Papa, que hoy sólo asiste á los Oficios divinos en su capilla orador R íos Rosas, á la sazón embajador de privada. España cerca de la Santa Sede, vine desde II. Turin á presenciar una Semana Santa en Roma, que tenía gran curiosidad de ver, no El Domingo de Ramos abre la gran semana de la Pasión. sólo por los atractivos de la Ciudad Eterna, A las nueve, vistiendo Su Santidad en la sala deiparamen'j sino para comparar las ceremonias de la gran t i el traje pontificio, adoraba el Santísimo Sacramento, ex­ Pasiondel Señor con las que muy joven habia puesto en la Capilla Sixtina, y conducido en la silla gesta­ contempladtien Sevilla, dejando una impresión en toria, entraba en San Pedro. Las ceremonias comenzaban mi alma, que ni las pompas de Roma han podido bor­ por el acto de obediencia de los cardenales, miéntras la rar. Tal vez la Semana Santa de 1859, que pasó en Capilla Sixtina ejecutaba el hermoso canto Gregoriano. Ben­ Roma el Principe de Gales, adolescente entonces, y la decidas las palmas— que el pueblo de San Remo tiene to­ de 1870, que presenciaron en parte nuestro actual Rey, davía el privilegio de dar á la primera basílica del mundo, al tomar su primera comunión de Pió IX , y la infanta Isa­ en recompensa de la célebre leyenda de uno de sus hijos, bel, á la sazón Condesa de G irgenti, han sido, por la nu­ que, faltando á la rigorosa consigna del silencio, bajo pena merosa concurrencia de principes la primera, y por lude de muerte, miéntras se erigía el grandioso obelisco de la innumerables prelados asistentes al Concilio la segunda, plaza del Vaticano, gritó agua á las cuerdas, impidiendo las dos épocas de más esplendor de estas incomparables fes­ con su ruptura una inmensa catástrofe el Santo Padre las N.» J distribuía á los principes asistentes á la misa qim caba casi siempre en su presencia un cardenal de*! pC’nt¡5de obispos, á los miembros del Sacro Colegio, ¿ jadores, a los generales de las ordenes y al S e n a d o * ,» * ^ mu, titulo que llevaba el Presidente cíe la Muñir- ^ del Capitolio. Organizábase inmediatamente ía bel] sion de las palmas en la nave y pórtico de la basil; do el Pontifico en su silla, bajo pálio encarnado resuenan los ecos de la música célica de Pales'tr "en^ rante la misa eran muy admirados los magníficos ^ la Pasión , compuestos, en 1 585 . por el español A y!^ ^ Desde este dia comenzaban las numerosas pcreoTL nes á San Pedro, á San .luán de Letran y á las den» licas de Roma, en las primeras de las cuales el f , 1 ‘ Penitenciario, según los dias.oia las confesiones v ia á lo s p e n it e n t e s , d á n d o le s e n la fr e n te c o n la lar'(, y s ím b o lo d e l p e s c a d o r . E s ta s p e r e g r in a c io n e s , que h o s p e d a je , e x t r a n je r o ó r o m a n o , e n S a n tia g o y M o n j i l e n S a n A n t o n i o d e lo s P o r t u g u e s e s , e n S a n L u i g d e p s ! c i a . e n la ig le s ia a u s tr ía c a d e l A n i m a , ó e n la Tr¡ng p.j/egrini, n o v e s tía n , c o m o la s r o m e r ía s (¡u e v ie n e n h R o m a , n u e s tr o tr a je v u lg a r v u n t ¡p o é t ic o , s in o aqu i ^ ' c io s o ta la r , c o n c o n c lu ís , s o m b r e r o c h a m b e r g o v c u b ie r t o d e llo r e s , q u e m u c h o s d e m is le c to re s báh -á-S c a n z a d o , n iñ o s t o d a v ía , e n las p e r e g r in a c io n e s á t e la , y c o n e l c u a l v e m o s p in t a d o a lg u n a v e z aTa! S a n t ia g o . E s ta s v is to s a s p r o c e s io n e s e l J u e v e s v el v L S a n to s o lia n lle v a r , c o m o la s m is io n e s , c r u c ifijo s , estuná te s v fa r o le s e n c e n d id o s al a t r a v e s a r la p la z a d e San p¿¡ T o d o e l l o h a d e s a p a r e c id o e n e l d ia , y a u n q u e el S a in jH d r e e n v ía s ie m p r e las p a lm a s q u e b e n d ic e e n su c a r d e n a le s y e m b a ja d o r e s , y la p r o c e s ió n s e realiza v e n t r a n d o p o r la s g r a n d io s a s p u e r ta s d e S a n Pedro y¡' la p r e s id e su A r c i p r e s t e , q u e e s e n la a ctu a lid a d el ¿ 2 tu o s o ca rd en a l H o w a rd . E l lim e s v m á r te s 110 h a b ia , n i h a y , g ra n d e s fundón«* p e r o y a la t a r d e d e l m ié r c o le s s e c a n ta e n la capilla de |g¡ c a n ó n ig o s d e S a n P e d r o u n a p r e c io s a la m e n ta ció n depj. I c s t r in a , y e l Miserere d e B a i y B a in i. L o s salm os y m e n ta c ió n d e J e r e m ía s , q u e in t e r p r e t a la v o z de un canto» m á s s u a v e y d u lc e q u e la d e l m e jo r s o p r a n o d e la Proal e s p a r c id a e n a q u e lla s in m e n s a s n a v e s d e San Pedro, pn> d u c e u n e f e c t o in d e s c r ip t ib le . L á s t im a g r a n d e q u e e l c a n ta r s e e l Miserere en una capi­ lla q u e , a u n q u e p u d ie r a s e r u n t e m p lo e n M a d rid , csn¿. t iv a m e n t e p e q u e ñ a e n e s ta s in m e n s a s basílicas, doné* a c u d e n e n ta le s d ia s c ie n m il r o m a n o s v e x tra n jero s, ¿ p q u e S a n P e d r o s e c o n v ie r t a e n u n v e r d a d e r o paseo, c « d a ñ o d e la d e v o c ió n . B i e n e s v e r d a d q u e , b ajo este punte d e v is t a , la s im p r e s io n e s q u e r e c ib í e n R o m a el Juévetj V ié r n e s S a n to d e 1859 m e c a u s a r o n , c o m o esp añ ol,pa* d is im a e s t r a ñ e z a . C o n c e n t r a d a to d a la v id a religio sa enSa P e d r o , d o n d e g r a n d ís im o n ú m e r o d e e x tra n je ro s , cismt t ic o s , p r o t e s t a n t e s ó in d ife r e n t e s , q u e s o n lo s verd ad » m e n t e t e m ib le s , a c u d ía n s ó lo á v e r un esp ectá cu lo tumi e n lo s e s p le n d o r e s d e la c ó r t e p o n t ific ia , encontré la d e m a s t e m p lo s s o lo s , n in g ú n m o n u m e n t o n o ta b le en clkt lo s c a r r u a je s , á t o d o c o r r e r , c ir c u la n d o p o r R om a éntra­ las tie n d a s a b ie r ta s ; t o d o s lo s o fic io s m e c á n ic o s trabajan^ y e l p u e b lo , sin e s e r e c o g im i e n t o , q u e h a c e tan solemnth S e m a n a S a n ta e n S e v illa y e n M a d r id . U n a particulf l B 111c c h o c ó y lla m a la a te n c ió n t o d a v ía : las tien d a s de can: c e r o s y d e lo s q u e v e n d e n lo q u e s e lla m a e n nuestrop# g é n e r o s u lt r a m a r in o s , a p a r e c e n e n R o m a e l Jueves y ¡i V i e r n e s S a n to v is t o s a m e n t e e n g a la n a d a s , y con iluminada b r illa n t ís im a d u r a n t e la n o c h e . M á s ló g ic o s q u e los que rtle b r a n e l E n t i e r r o d e la S a r d in a e n n u e s tr o Miércoles 4 C a r n a v a l, e s to s g r e m io s in d u s tr ia le s d e R o m a festejan'a c o n c lu s ió n d e la la r g a C u a r e s m a , c u y a v ig ilia era muyrr g o r o s a e n la C iu d a d Eterna. L a fa lta d e l P o n tífic e « I * fu n c io n e s d e S a n P e d r o h a d e v u e lt o a lg u n a vida i b| d e m a s b a s ílic a s y o t r o s t e m p lo s fa v o r e c id o s p o r los r® * n o s . L o s m o n u m e n t o s e m p ie z a n á s e r b e llo s en el Je® e n S a n J u a n d e L e t r a n , e n S a n ta M a r ía la M ayor y * S a n ta M a r ía E g ip c ia c a , a l la d o d e l a n tig u o tem plo“ V e s t a , d o n d e u n n u m e r o s o p ú b lic o r e lig io s o se ;ip>ñJ® d e r r e d o r d e l q u e r e c u e r d a , p o r su fo r m a , e l S a n t o S e fM d e J e r u s a le n . T a m b ié n la ta b la d e la m e s a q u e s ir v ió ]» la ú lt im a c e n a d e l S e ñ o r , y la s c a b e z a s d e San Pedro P a b lo , a tr a e n n u m e r o s o s fie le s á S a n J u a n d e Letran, c u a le s e n to d o s lo s d ia s d e e s ta g r a n S e m a n a suben cala Santa y v a n á S a n ta C r u z d e J e r u s a le n , d e a _ “ ja n a , á a d o r a r la s e s p in a s , lo s c la v o s d e la P a s ió n , fr a g m e n t o d e la c r u z d e n u e s t r o S e ñ o r , v e l letrero P»B j á su c a b e z a , p o s t r á n d o s e s o b r e la t ie r r a m is m a d el C U H q u e S a n ta E le n a , m a d r e d e C o n s t a n t in o , tra jo 06 1 s a le n . E l J u e v e s S a n t o , c o n e l D o m in g o d e P ascu a, e rw p r in c ip a le s m a g n ific a s fie s ta s d e l V a t ic a n o . J ,B A la s n u e v e y m e d ia , e n p r e s e n c ia d e S u S a n tid a ^ B c o m o e l D o m in g o d e R a m o s , d e s c e n d ia á San P ® * » to d a p o m p a , e l C a r d e n a l d e c a n o d e l S a c r o C o le g io la m is a p o n t ific a l e n e l a lt a r d e la C á te d r a . L a tnv^ F a z z in i , d e M u s ta fá y d e P a le s t r in a , in t e r p r e t a d o r a C a p illa S ix tin a , e n c a n ta b a al in m e n s o c o n c u r s o d e p fja p r e la d o s , e m b a ja d o r e s y fie le s (¡u e lle n a b a e l tein P ~ jáM p u e s d e la m is a , e l P o n t í f ic e c o n d u c ía e l Sacrani S a n t o S e p u lc r o , e n e s a c a p illa d e lo s C a n ó n ig o s dot ^ d ia , e n a u s e n c ia d e l P a p a , s e c e le b r a n lo s o fic io s « y V ié r n e s S a n to . I n m e d i a t a m e n t e d e s p u é s , v d e s d i . ^ c o n d e S a n P e d r o , d a b a la b e n d ic ió n , n o urbi ct ^ a l p u e b lo d e R o m a . A p é n a s t o m a d o s a lg u n o s in ‘ '¡¡¿J d e s c a n s o , e l P a d r e S a n to d e s c e n d ía o tr a v e z á la ]ugarh e n c im a d e su p ó r t i c o , d o n d e h a c e tr e s m e se s ^en' L 0s,ot* c e r e m o n ia d e la s a n tific a c ió n d e c u a t r o n u e v o s ^ ¿V h e d e s c r it o e n la s c o lu m n a s d e L a I lu s tr a c ió n » 3 p ie s , a s is t id o d e v a r io s m ie m b r o s d e l S a c r o C o legio * • , u n a e s p lé n d id a c o m id a , c o m o s e h a c e e n e l P a'aC\.jj t r o s R e y e s , n o c o n m e n o r p o m p a , á trece saC®rL p r e s e n ta n , Propaganda/¡de, lo s e m b a ja d o r e s d e c a tó lic a s y e l p r e la d o d e lo s a r m e n io s . E s te *e l trece e n v e z d e lo s d o c e p o b r e s q u e e n e l a caZy ¡ en3,i tr o s M o n a r c a s , c o r n o e n e l p a la c io Im p e r ia l d e LA U .° ILUSTRACION ESPAÑOLA Y AMERICANA. 199 x 11 testimonio evangélico de la caridad cristiana, rcben este cn Roma ¡i la docena de Apóstoles, y, según unos, prese#“ ®. ¿ al ¿ueño de la casa donde el Señor celebró ¿San sacerdotes visten túnica talar blanca, como lacena• pnjs¡ma iana; gran estola de seda blanca jos hebreo ^ jjonete rC(]ondo, bordado de lana igualmente, también. } e tan v¡stosa del Jueves Santo ha desapareT°da nn el principado temporal. ciclo co" pedr0> después de los Oficios en la capilla Q Canónigos, donde asiste aún en tribuna especial el de l°s jjiojndtico, la intensante ceremonia del lavatorio Ciierpo 1. (iej gr-m altar papal, colocado en medio del ypurinc jecutada por el Cardenal-Arcipreste y Capitulo tempm, pjn g r a I 1 concurso de prelados y sacerdotes, de *ai ndo en procesión al través del apiñado pueblo, romarcnm ^ ^ ^ Arcipreste y seis canónigos derraman otros deán el. ‘oaes ^ p]ata_ Henos de vino generoso, sobre el tantea J* ^ otros sacerdotes secan con una especie de 3ra sanL.'bellisima madera blanca, formando finísimo tejido, his?P° |¡,rero como la pluma ( i) . Extranjeros distinguidos, C>SI talmente ingleses y rusos, hacen grandísimos esluer*sPeC obtener estos objetos benditos, como las palmas laz0Sl'^del Domingo de Ramos. La escena, que a'umbran bradas ^ antorchas en medio de* la inmensa iglesia, cuya i han veludo los trasparentes, impresiona y parece iniciar, no la rasgadura del velo cn nuestras góticas catedrales, Sduelo de la Pasión. 6 p r la tarde, el gran miserere de Palestnna llama un ncurso inmenso á San Pedro, á San Pablo, templo in00 «arable, v á San Juan de Letran. Este año Roma echaC‘) d e menos la voz potente, incomparable, bija de la XatuSeaa v sin estudio, del difunto carmelita el P. Giovanni. 5L S inspirado que el gran orador P. Jacinto, supo re­ sistir las ofertas brillantes de los primeros teatros del mun­ do p a r a no abandonar su querido convento y su religión. En las tres últimas Semanas Santas se ha visto á la reina Margarita de Italia presentarse sin pompa alguna, pero rodeada de un pueblo inmenso y del respeto general. d adorar el Santo Sepulcro en la primera Basílica de la cris­ tiandad. La exposición y adoración de las preciosas reliauias: la lanza que hirió al Señor; el madero de la Cruz v la Santa Faz, que un prelado presenta desde los grandiosos balcones de la cúpula del templo, sigue al miserere y d las tristes v sublimes lamentaciones de Jeremías. El Viérnes Santo había en San Pedro, con asistencia del Papa, capilla casi tan solemne como el dia anterior. El Pon­ tífice conducía procesional y solemnemente la hostia con­ sagrada, desde el monumento al altar, donde la consumía el Cardenal penitenciario oficiante. La adoración de la Cruz, que empezaba por el Vicario de Jesucristo en la tierra, al queséguian principes de la Iglesia, embajadores y princi­ pes de la tierra, era conmovente y grandiosa. Las lamenta­ ciones de Allegri, de Rami ó de Palestrina, interpretadas por divinas voces, anadian, durante los oficios y el miserere de la tarde, grandísimo efecto á las ceremonias más tristes de la Pasión. Las Siete Palabras llamaban á San Pedro un concurso inmenso, y la Santa Cruz, encerrada en un relica­ rio de cristal de roca, obra de Benvenuto Cellini, era ado­ rada por las procesiones de peregrinos que acudían á la Ba­ sílica. Ahora, como lodo esto se halla muy disminuido, la ma­ yoría de les fieles prefieren ir á Santa Cecilia de Jerusalen, donde el Viérnes Santo se exponen las Santas Reliquias: á Jesús, San Ignacio, Santa María in Trastevere, Santa Ma­ ría la Mayor y San Juan de Letran, donde los Oficios, y áun las Siete Palabras y lamentaciones, son más solemnes y conmovedoras que en la capilla del Capitulo de Canóni­ gos de San Pedro. Lo propio acontece á los extranjeros el Sábado Santo. San Juan de Letran, aunque la mitad del templo está en reparación, conserva el privilegio, como iglesia madre de la cristiandad, de llamar este dia un gran concurso de fie­ les. El cardenal vicario, <’> su arcipreste, que es el cardenal principe Chiggi, bendice, á las siete, el fuego nuevo, las fuentes bautismales , el incienso; preside la ordenación de Jos jóvenes sacerdotes ante las cabezas expuestas de San Pedro y San Pablo, ven el Baptisterio, inmediato á la basí­ lica, procede ni bautizo de algún israelita. Siendo numerow ¡a raza hebrea en Roma, nunca faltaban en tal dia varios neófitos, que van escaseando en estos tiempos, en que los B - Iae!ltas dominan casi, por sus riquezas y estrecha unión, no solo en la capital de Italia, sino en fas principales de 111. Tal era la Semana Santa v tal es hoy, dada la diferencia tiempos, en la ciudad que no lia perdido su dictado de _erna. la describimos al principio de esta reseña loque p el.Domingo de Pascua en el tiempo de los pontífices, nes- - ^Ue 11' 'os cambios de gobierno, ni de institucio_ ) •tiempos, puede arrebatar á Roma es la grandeza v el g p inmortal de las estaciones. Llamáronse asi en los pri11?*™ siglos cristianos las que éstos, revestidos de su túhac¡;( a-nCa’ -v cas' siempre en el secreto de las catacumbas, ó In« 1 a<l uePos sitios, en que tenían sus primeros altares Ro!¡CStOS morta*cs <le sos principales mártires, el añom’ j Ue cuenta tantos ó más templos que dias tiene ¿e ¡ele« .m tCller una estación diaria, variando siempre de los !!a - en.cor>trando en todas ellas una reliquia preciosa ron el |S‘,nt0s."'numerablesque en la Ciudad Eterna sufrieda Doót','rlln?' una tradición cristiana y bella, ó una leyenen 1-1,1.. '? a ,nanera que el viajero v el anticuario hallan cada sitio, una de la antigüedad. E n í e piedra.en Piedra’ £n cad....... . ruina .............. :....... . á las estaciones reviste mavor S e n ln^ l 'a .r e!jma, e s n i a - . la 1a visita v perteneci)1''^Vn,|)i-Zan por el templo, que un dia no lejano tino,con /.J ppafia, de Santa Sabina, en el monte Aventima'del 1 llst0l*a tan poética de esta santa romana, viccónio est.tÍmporaiior. Adr¡an<,1 y en cuyo m<masterio se ve a hace siglos la celda en que nuestros santos ■fi'.1 n a tu rf,] a ¡‘Un) ° d t' n u e K ,ro g r n b u c to d e I n . p ñ (ts . : o o y 201 , M ? K »n d i^ Juan C o m b a ’ ^ N o m a , e l n ft o p a s u d o , p o r n u t'a t r o a r t is t a H e ñ o r tan populares, Santo Domingo y San Francisco de A sís, se abrazaron , encontrándose por vez primera en su peregrina­ ción cristiana. Otro dia iremos á Santa Cecilia, y la leyen­ da nos referirá en esta iglesia, levantada en el año 230, cómo esta virgen, tan popular en Roma y patrona del arte más divino, que cultivó en su juventud, salió sana y salva del sofocante smiatoi ium, v vivió aún tres dias después que el verdugo había, al parecer, cortado su cabeza. San Pablo de las Tres Fuentes, en la pintoresca campiña romana, indi­ cará con sus manantial s los tres saltes que dio la cabeza ensangrentada del Apóstol. En nuestro San Pedro in Montorio, que el que traza estas lineas tuvo la fortuna de de­ volver á la nación de los Reyes Católicos, besamos la tierra donde se clavó la cruz para el martirio del Apóstol. Des­ cendiendo el Janieulo, nos detendréinos en el antiguo mon­ te Vaticano, en el mismo sitio donde Nerón se dio el es­ pectáculo de quemaren iluminación espléndida los cuerpos de muchísimos cristianos, revestidos de resina; escena que en nuestros dias ha representado en un lienzo magnifico un gran pintor polaco. Alli se nos indicará el sitio en que el segundo papa Anacleto colocó en modestísimo oratorio el cadáver de San Pedro. 1.a basílica de Constantino, de las cien columnas , en aquel lugar existente, desaparece ante los Bárbaros; pero Cario Magno inicia el nuevo templo, y algunos siglos después se levanta grandiosa la primera iglesia de la Cristiandad, en­ frente del obelisco alzado por Sixto Y, y que corona un trozo de la verdadera Cruz. V siguiendo la historia toda del Principe de los Apóstoles, que desde la casa del Liberto pasará á la del cónsul Pudens, hoy iglesia de Santa Práxe­ des, bajo la invocación de su santa hija, pisarémos el sitio en que tuvo lugar en Roma la primera entrevista de San Pedro v San Pablo, evocaremos el recuerdo de la designa­ ción hecha por el Apóstol de los primeros santos, Lino y C íe te , que debían sucederle en el Pontificado, mientras el Viérnes Santo nos arrodillaremos ante la columna que, con otras reliquias preciosas de la Pasión, guarda el tem­ ido de Santa Práxedes, y en la cual lúe azotado el Salva­ dor. Desde el Esquilmo seguiremos á San Pietro in Vincoli, la segunda iglesia cristiana de Roma, donde, salvadas mi­ lagrosamente, se encuentran , hace diez y ocho siglos, ex­ puestas en esta época santa á la veneración de los fieles, las cadenas que San Pedro llevó en la prisión Mamertina. V no lejos del incomparable Moisés, de Miguel Angel, veremos la tumba de los Siete Macabeos. Continuando nuestras estaciones, nos abrirá sus doradas puertas de bronce San Juan de Letran . consagrada á San Juan Bautista, y á San Juan Evangelista también, v pri­ mitivamente edificada por Constantino en su propio pa­ lacio, del cual, para dar testimonio ardiente de su fe. quiso hacer la basílica llamada de Oro, por las riquezas inmensas en ella acumuladas, y que destruyó la invasión de los Bár­ baros, que al propio tiempo destrozaban el incomparable Coliseo y el inmediato palacio de los Césares. Andando los tiempos, un pontífice, San Silvestre, la consagra iglesia parroquial del Obispo de Roma; v como primera silla epis­ copal del mundo, la basílica Luterana se convierte en la iglesia madre del catolicismo. En otro extremo de la ciudad, sobre las cumbres del Esquilmo, verémos alzarse la otra basílica de Santa Maria la Mayor, que sólo cede en antigüedad á Santa Maria in Trastivcrc, alzada en el primer siglo cristiano, como modesto oratorio, donde, inmediata al altar de la Virgen, se ve la fuente que manó aceite, con tal abundancia, que llegó hasta el cercano Ttber. Como Nuestra Señora del Pilar y la Santa Casa de Loreto, Santa Maria la Mayor, que guarda el pesebre en que nació el Señor, tiene una leyenda que ex­ plica el nombre que lleva también de Santa Maria de las Nieves. El senador Patriciusv su esposa, riquísimos roma­ nos, cristianos y sin hijos, habían resuelto consagrar todas sus riquezas á Dios, que se las había dado. Les ocupaba la realización de su provecto, cuando creen ver en sueños á la Virgen, que les dice deseaba se la levantase Un templo en el sit¡o que señalaría un hecho extraordinario. L o fué, en efecto, que, en aquellos dias del caloroso Agosto, la cum­ bre del Esquilmo, en un espacio restringido, apareciese cu­ bierta de nieve. Algunos años después se levantaba allí mismo la tercera de las magnificas basílicas romanas. l ’na tradición más triste hace sagrada también para los cristianos la otra antigua basílica de San Lorenzo, que Pió IX lia escogido para su sepulcro, til Santo, á quien Fe­ lipe II consagró el Escorial, había sido encargado por San Sixto II de la custodia de los vasos sagrados v de las limos­ nas á los cristianos menesterosos. Pero el avaro prefecto de Roma, creyendo que los primeros cristianos ocultaban grandes riquezas en sus oratorios de las Catacumbas, llamó á Lorenzo, mandándole le presentase sus tesoros El Santo pide para ello algunos carros, y conduciendo en éstos mil quinientos pobres que socorría, le dijo: «li é aquí las ri­ quezas de la Iglesia cristiana, que no conoce otras.» Su horrible martirio en las parrillas fué la venganza del tirano, mientras que San Lorenzo, oponiendo á sus sufrimientos una constancia inquebrantable, sube radiante á los cielos. San Ciríaco oculta su cadáver en el Campo Verano, y más tarde se alza allí una basílica, á la que en el centro de Ro­ ma sigue Sur Lorenzo in Cucina, guardando la una el már­ mol sobre el cual se fijó el instrumento de muerte; la otra, las parrillas, v en ánforas de oro, la sangre del mártir. Este articulo seria tan largo como las estaciones roma­ nas, si quisiéramos seguir toda la historia de los templos incomparables de Roma. En la preciosa basílica de los San­ tos Apóstoles oraríamos ante la tumba de San Felipe y Santiago el Menor, junto á los cuerpos de Santa Eugenia y de su madre Claudia y del gran monumento de Can ova á Clemente XIV'. En el templo oriental de San Clemente ha­ llaríamos numerosos vestigios de las Catacumbas de los primeros cristianos. San Cosme y San Damian, gemelos, como Rómulo v Rem o, nos señalarán con su templo el si­ tio en que nacieron los fundadores de Roma; como la igle­ sia de San Jorge recordará la casa de Scipion el Africano, y la popular iglesia de Aracceli, el templo de Júpiter sobre el Capitolio. El de Santa Susana, hija de San (rabino y so­ brina del papa Gaierius, hijo adoptivo de Dioolcciano, evocará la leyenda de otra mártir romana , que prefiere la muerte á la mano que le ofrece el Emperador pagano. Por último, en Santa Cruz de Jerusalen, donde ya lie­ mos adorado, durante la Semana Santa, las preciosas reli­ quias de la Pasión y la tierra del Calvario, bañada con la sangré del Salvador, evocarémos la memoria de las virtu­ des de Santa Elena y la más reciente de la linda ceremonia en que los pontífices romanos, trasladándose á aquella ba­ silica, bendecían la rosa de oro destinada á soberanos ó so­ beranas del mundo católico. Estas estaciones, que nuestras lectoras habrán seguido con el pensamiento, las siguieron en los primitivos tiem­ pos cristianos los primeros soberanos del inundo. A la ca­ beza de estos peregrinos va Constantino el Grande; des­ pués. Teodosio, revistiendo el cilicio antes de partir para la guerra. Más laide, Eudoxia, que trae las cadenas de San Pedro, colocadas por Heródes al Apóstol en Palestina. El popular Belisario, vencedor de los Bárbaros, y el feroz T o­ lda, le siguen, inclinándose ante el sepulcro de les Apósto­ les. Un rey de los sajones y otro de los mercianos cambian de púrpura règia, como Carlos Y , por la celda de un mo­ nasterio inmediato á San Pedro. Cario Magno y su madre, el emperador Paleólogo, los reves de Escocia y los empera­ dores de Alemania continúan esta peregrinación al través de los siglos. Cuando este otoño vengan á Roma á reunirse en con­ greso los lihre-pensadoies, ó mejor dicho, los que hacen gala de su ateismo en las asaml leas de Paris, para destruir con el pensamiento el Pontificado romano, como en 1883 v 1884 irán á Londres y á Jerusalen para acabar con toda religión cristiana y negar á Dios ante el Calvario mismo de la Pasión, mucho" tendrán que hacer para sumergir en el polvo de la nada tan gloriosos recuerdos. Tal vez ante ellos inclinen sus frentes, como él dolor y las grandes desventu­ ras hacen volver los ojos hacia esa religión, fuente de todo consuelo y de divina esperanza. C E L Ú L T IM O o n d e d e C o e i . i .o B E SO . ¡Jesús espiró y a !.... La luz del dia Se apagó con desmayo, Y , sin embargo, entre la sombra impla, De la divina frente brota un rayo.... ¡ E s el último beso de Maria ! El último y más santo Que dió una madre en su dolor profundo; Por eso brilla tanto. ¡ Su sola luz alumbrarla un mundo! Con delirante exceso, E11 llanto amargo de pesar prolijo. Todo su amor lo condensó en un beso V lo estampó en la frente de su Hijo. ¡A lli lo dejó todo!.... La ventura Que alzó en su pecho su marchita palma; Su consuelo, su afán, su triste calma: ¡Oue una madre, en su angélica ternura, En el último beso vierte el alma! De la ruda tormenta Calló la ronca voz : negro es el velo Oue el cielo cubre y el pavor aumenta; Mas ya no tiembla el suelo Que la alta cruz sustenta ; Detuvo el huracán su raudo vuelo; Trocóse el orbe en pavorosa tumba; Pero, aunque cede la borrasca impía, Otra tormenta se revuelve y zumba En el sagrado pecho de Maria. Tormenta de dolor, que negra avanza V en herirla se encona : Tormenta sin un rayo de venganza ; Tormenta de un dolor sin esperanza.... ¡ De un dolor tan sublime, que perdona! Porque mejor á su amargura cuadre, No hay en el ancho cielo ni una estrella. La negra soledad está con ella.... ¡Qué triste soledad la de una madre! Nadie sorprende su misterio santo : Nadie templa su mal ni sus enojos : Uno tiene piedad de su quebranto; Uno entibia su fuego.... ¡el triste llanto Que abre paso á la pena por los ojos! Lágrimas del amor su vista empañan : ¡Quién pudiera á su lado recogerlas! ¡ Én ellas van las penas que la dañan, V los piés de Jesús dolientes bañan Preciosos hilos de abundantes perlas! ¡ Su sollozo en el aire se perdía, Sin encontrar, para esconderse, un hueco ! ¡ Sólo la dura cruz se estremecía!.... ¡ Aun muerto, hallaban eco En Jesús los suspiros de Maria! ¡ Yo escucho su lamento !.... A través de los siglos que pasaron Me lo repite el viento : ¡ Sus cariñosas alas lo guardaron Para todo cristiano sentimiento ! La nota de dolor, que gira inquieta, Clara y robusta vibra: Ella mueve la fibra Del corazón dormido del poeta: Ella le da al profeta Su inspiración sublim e: ¡ En la sagrada nota de Maria Alientan religión y poesía, V el arte entero su valor redime ! «¿Q ué crimen es el tuyo, Hijo bendito, que formó mi encanto?.... Perdona si te arguyo ; Mas si decías que me amabas tanto, ¿Cómo hoy rehuyes mi cariño sanio. . LA B A S Í L I C A D E S A N P E D K O . - C E K E M O N I A SE M A N A D E L A P U K J ( DI Hl , J 0 ßjj KOMA g H Ran a .) A L T A R P A P A L , E L D I A D E J U E V E S S A N T O . LA I L U S T R A C I O N 202 J o sé J a c k s o x V e y a n . d e M a rzo d e :8 S j L A IG L E S IA H U M A N A . SO NETO . Templo es el hombre, por su Dios creado. En el pecho, que esconde la ternura, Como en altar de rica vestidura, Oficia el corazón enamorado. En el recinto al alma consagrado. Donde laten el bien y la ventura, La fe predica ejemplos de dulzura, Que escucha el sentimiento arrodillado. Amor ó afecto que :¡ nacer alcanza E n la pila que eleva la creencia, Del bautismo recíbela alianza. Y son , labradas por divina ciencia, Lámpara de aquel templo, la esperanza, Y columna en que estriba, la conciencia. S alvad o r E Cum prorepsei unt prlnils animalia tertis. Rebaño disforme y mudo, disputábanse á arañazos y pu­ ñadas los frutos silvestres, que les servían de alimento, y las podridas hierbas, cié que hadan sus cantas: de pronto, lié aquí que inventan la palabra. ¡ Era una cosa tan sencilla ! Construyen ciudades, rodeándolas de fortificaciones, v hacen leyes, por las cuales crean el derecho. Imaginan la distinción entre el bien y el mal; separan lo justo de lo in­ justo. ¿Qué cosa más fácil? Las siguientes lineas de Horacio no hubieran hecho mal papel entre los considerandos del Decreto que en Marzo de 1SS0 proscribió las congregaciones religiosas de Francia : i ed a L O S C IE L O S Y S U S H A B IT A N T E S Y AMERICANA. nado á su vez, aplicado á los hechos observados, ha llega­ do á ser á un tiempo mismo la comprobación de aquéllos, y un medio de predecir la repetición de hechos análogos. He aquí una idea abreviadísima de lo que la ciencia debe á la religión. Pudiera aquí aplicarse la frase de Siéyes: *<Quc seria la ciencia sin la religión? Nada. ¿Qué debe á la religión la ciencia? Todo.» Todo, sí; v por encima de todo, su principio, su base, la observación de los hechos y la idea madre de no afirmar jamas sino lo que está contenido en los hechos observados. ¿Se han acordado siempre de esto los astrónomos-nove­ listas? Preguntadlo d los Figuier, á los Flaimnarion v á to­ dos los que les han precedido ó continuado en esa vía, don­ de, á falta de una gloria sólida, se puede conquistar dinero ó una popularidad malsana, á costa d é la verdad y de la conciencia. Las estrellas se han iaidsado. Antiguamente ellas «cantaban la gloria de Dios» : ah ra se han vuelto mmlas, ó charlan como papagayos, cuando no blasfeman. Esa ciencia, quédete al cristianismo todas sus franquicias y todos sus progresos, y que tiende á perderse de nuevo en las fantasías paganas, ¿ ha sido creada de súbito, y sacada en cierto modo de la nada de la razón, para llegar en el curso de los siglos al estado en que la vemos? Desde su cuna, colocada sobre las vastas llanuras del Oriente, hasta su nuevo desarrollo bajo la influencia del aliento cristiano, ¿agotaban asi los sabios sus esfuerzos en el descubrimiento de mundos que jamas habían sido visitados, ó bien volvían á encontrar, sin saberlo, la traza de las regiones de más an­ tiguo conocidas, y que habían sido perdidas de vista al in­ flujo de circunstancias desfavorables? En otros términos, ¿ha nacido la astronomía de sus es­ fuerzos como una ciencia absolutamente nueva, ó quizá el género humano había poseído desde su primera edad cono­ cimientos más amplios relativamente á los astros? Los partidarios de la barbarie primitiva del hombre en­ cuentran naturalmente absurda esta pregunta. Pero, á Dios gracias, el buen sentido más elemental clasifica entre los cuentos ridiculos ese cuadro que ciertos poetas nos ofrecen de los primeros hombres germinando en los detritus de las selvas, como un producto espontáneo de la fermenta­ ción (2) : Cuando ni aun muerto tu calor rehuyo?.... ¿Cómo muerte afrentosa Te da el hombre sin nombre, Cuando exhalas tu vida generosa Por redimir la esclavitud del hombre? ¿ Su crtiel osadía Xo comprende tu inmenso sacrificio?.... » ¡ Así llora María !.... ¡ La paloma sin hiel no comprendía Toda la horrible fealdad del vicio ! A lli, al pié de la cruz, muda y de hinojos, Solloza con espanto, Y yerta de terror abre los ojos.... ¡ Si los cerrase, la ahogaría el llanto ! ¡ Está sola!... ¡ Venid !... ¡ Venid conmigo! ¡ Corramos á la altura Del Gólgota c ru e l!.... Pero ¿qué digo? ¿ Cómo á la Virgen pura Ha de llegar humana criatura? A lli, á los pies del Hijo que se inmola Por misterioso anhelo, María ha de estar sola.... ¡ Sola reina también allá en el cielo! Desde el humilde suelo, Blanca estrella de amores, T e ofrezco de mi fe la hermosa palma Y de mi gratitud las puras flores: ¡ Virgen de los Dolores, Para mi eterna calma, Permíteme llorar cuando tú llores, Y no apartes tus ojos de mi alm a! jo ESPAÑOLA Mutum et turpe paos, ¡-tándem et eubilia propter Vnguibus et pugnis, dein fustibus, atque i la porra Pugnaban! arinis, <¡ti<r poní fabricaverat asm : Doñee verba , quitan i-cees, sensusque notaren!, Xom1naque invenere; de/iim absistere bello, Oppida cerperunt muñiré. et pónete ¡eg.es... Pura inventa metn injustipateare netesse est... Xee natura potestjusto secemeie iniquum , Dividit ni bona diversis, fugienda petendis. . w. L a A s t r o n o m í a p r e h is t ó r ic a .— I . a A s t r o n o m í a n u e v a . primeros exploradores conocidos de los mundos celestes, lo mismo que sus suceso* res>cn c' *Mto Egipto, en las llanuras de la r¿ Caldea, en la India, en Grecia, y más tarde A en la Europa entera, tuvieron que soportar, gA durante largos siglos, el peso de un trabajo íN ingrato y estéril. Si de buena fe se hiciese el cálculo de las deudas que en ese progreso lento v penoso ha contraído 'Gr'- la ciencia para con la religií n, y de lo que ésta debe á Ja ciencia, aquel primer platillo de la balanza, des­ medidamente cargado, se precipitaría, arrastrando al segun­ do. Semejante cálculo ofrecería amplios horizontes á un apologista serio. Digamos aquí solamente, con el escritor de La Chilla, que el espíritu del cristianismo fué para la astronomía como un aliento de vida v de resurrección. La imaginación pagana poblaba el mundo entero de causas ocultas, complaciéndose en personificarlas y divinizarlas: nada tan propio para extraviar la cien ¡a, separándola de sus senderos, y para esterilizar los esfuerzos de los sal ios. Cuando el cristianismo salió de la era de las persecuciones y hubo atravesado el periodo desús luchas con las grandes herejías de Oriente, le fueron todavía necesarios muchos siglos para limpiar de malezas el terreno verdadero de las ciencias naturales y asegurarles limites precisos, dentro de los cuales pudieran evolucionar con éxito. Lo mismo que había merecido bien de la sociedad civil por Ja nueva dis­ tinción que establecía entre la Iglesia y el Estado, hizo im­ posible para la filosofía natural las invasiones en los domi­ nios de la teología. El interes del Estado es el de recono­ cer, mantener y proteger la independencia de la Iglesia; sólo en ese concepto podrán las naciones modernas intro­ ducir en sus leyes y en sus costumbres esos fecundos prin­ cipios de libertad y de orden público, única garantía posible de una paz duradera y de una prosperidad creciente. El Ín­ teres de las ciencias físicas es el de respetar, adorar y re­ conocer el dogma, sobre el cual ni el cálculo ni los instru­ mentos pueden ejercer acción alguna: sólo en ese concepto han podido comprender los sabios que la observación v el perfeccionamiento de los medios ó de los instrumentos que emplean, deben ser la base única de sus investigaciones. Los hechos, encadenados por una prudente inducción, han podido desde entonces conducirles al descubrimiento de las verdaderas leyes de la Naturaleza; el cálculo, perfeccio­ OS & ( 1) E s tr a d o publicado por /«» C r o i x , de Parí* (8. rue Francote I " J . del es­ tudio que viene dundo úluz 1 .a C i v i l i , I ( a t t o / i e a , de Florencia. (.Y d e la K > El mono es más aseado, sin ser más absurdo. Para nosotros, la historia humana no está hecha de sue­ ños indecorosos y contradictorios; se los abandonamos al rebaño de Epicuro. La humanidad posee documentos más serios, que nos suministran trazas suficientes de un anti­ quísimo sistema de conocimientos astronómicos, que todo induce á considerar como perdidos, y penosamente reco­ brados por un trabajo secular de observaciones y de pa­ ciente análisis, Y á la verdad, ignoramos qué caudal de conocimientos científicos sacó del Edén nuestro primer padre, cuando se vio arrojado de él por su soberbia; pero es de presumir que la privación de las ventajas de que gozaba,y que le fué im­ puesta en castigo de su rebeldía, 110 se extendió á los cono­ cimientos que le convenían como á una criatura perfecta, nacida inmediatamente de Dios (3), poseyendo todavía la energía del estado nádenle, y llamada á hacer la educación de la especie humana : debió retener, al menos, los princi­ pios fundamentales de las ciencias naturales, v confiarlas con celoso cuidado á sus descendientes, como un pobre resto de tantos otros tesoros perdidos. ¿Cuántas veces, ya próximo á cumplirlos nueve siglos de su atormentada vida, el monarca destronado, al descansar de las fatigas del dia en hermosa noche estival, rodeado de su descendencia, se baria repetir por los individuos de ésta lo quede él habían aprendido concerniente á la naturaleza y al movimiento de los astros? ó pasando la mano sobre la pensativa frente, buscaría en su memoria si le quedaban algunas verdades que trasmitir á sus herederos, como un último recuerdo. Tal fué, sin duda, el origen de la astronomía prehistórica. Entre los hombres antediluvianos, aquellos que por las aptitudes naturales de su espíritu estaban mejor dispuestos al estudio de estos problemas, r.o debieron dejar improduc­ tivo el capital científico que habían heredado, favorecidos, como estaban, por una longevidad de muchos siglos, que les permitía observaciones y comparaciones sin número, hechas imposibles durante la corta existencia terrenal de las generaciones subsiguientes. Los trabajos de Piazzy Smith sobre la Gran Pirámide han revelado en este monumento, anterior á la civilización pagana de Egipto, trazas evidentes de conocimientos astro­ nómicos muy extensos y asombrosamente exactos. La relación de la circunferencia con el diámetro; la dis­ tancia de la tierra al sol; las dimensiones de nuestro glo­ bo; todo un sistema de medidas, basado sobre la longitud del radio terrestre : el voltimen, el peso especifico de nues­ tro planeta; la revolución de su eje al rededor del eje de su órbita, y otros resultados importantes, que se nos presentan (i) H o h a c io , l i b r o r . x ú t. i n . A d a m , q u i / r i i l D e i. L u c .. HI, *8. X li como conquistas de la Astronomia moderna, fueron or»kft dos alli, por el arquitecto, en caracteres de una signúi ' don innegable, por medio de la relación que guardanent si las principales lineas del gigantesco edificio. La piránP r misma marca el paralelo de 30 grados, que divide en ty, iguales la superficie del hemisferio que habitamos, v se t cuentni orientada, mejor todavía de lo que lo estaban e° la época de Luis XIV, los observatorios europeos. ’ Cn El sabio abate Moigno se ha pronunciado sin reserva tJL las conclusiones del ilustre astrónomo inglés: el P, d j ’?r apreciaba sus coincidencias como muy ingeniosas* desprovistas de cierto valor. La mayoría de losastrónoi n° contemporáneos las ha despreciado, temerosa de de¡convencer de que, en las primeras edades del m undial ciencia de los asiros sehabia anticipado, bajo diversos c ' ccptos, á les descubrimientos más recientes. Fea lo que quiera de cada una de las aserciones de Pía» s Smith, lucra cerrar I* s ojos á la evidencia negar que, en»! conjunto, la arquitectura de la Gran Pirámide atcstieu»5 conocimientos muy superiores á los de la antigüedad mM cercana á nuestro tiempo. Empero estos conocimientos no tardaren en desapañé cer. El limitado número de los que sobrevivieron al Dilmóy no Ind ia sin duda c< nservado más que las conclusión* principales de la tradición relativamente á la ciencia pii tuitiva (4). Como, por otra parte, esta ciencia era so' todo de intuición, y toda ella dogmática en sus procc miemos, no poseían ni las demostraciones ni el sistema entero. La confusión de las lenguas, y la dispersión de Ira pueblos, que fué su consecuencia, separando unos de otr á los sabios, como á los espíritus menos cultivados, concluí yeron por colocará la ciencia en las condiciones ménos favo* rabies á su conservación. Cada pueblo se ocupó princr mente, á través ¿le aventuras sin número, en asegu­ róla parte de la tierra habitable : el género de vida de estas familias nómadas, ocupadas exclusivamente en el estabp* miento material de sus nuevas moradas, dejaba poco est». | cioá la enseñanza de lo que había escapado al naufragio de la ciencia. La razón humana, en fin, naufragó en cierto modo toda entera, y cuando los espíritus extraviados per­ dieron la ciencia del Creador, hasta el punto de luiudiiseen las absurdas supersticiones de la idolatría, estaban va des­ poseídos del conocimiento de la verdad. Apenas si la tradi­ ción conservó unos pocos axiomas científicos,cemolesres* tos de un navio que las corrientes de Ies mares han aneja­ do á lejanas latitudes. Fué preciso, por consiguiente, em­ prender de nuevo la exploración del cielo. Durante siglos y siglos les astrónomos no ccnsjguicrsino observar las posiciones de los cuerpos celestes y hacer coincidir sus movimientos con reglas artificiales, sin establecer claramente la distinción entre los movimient reales y los movimientos aparentes. Tero desde Copérnico á Kepler, de Kepler á Newton, de Newton á los astrónomos contemporáneos Heixchel!, Leverrier, Janssen, Secchi, etc., los progresos se acent' con rapidez; los medios de observación se multiplican mismo tiempo que el análisis se perfecciona; la potencia la precisión de los instrumentos concurren con métod superiores de cálculo á dar á la ciencia astronómica más se­ guridad y mayor extensión. Copérnico pone en plena evidencia el verdadero sistema planetario, sospechado va por la escuela pitagórica, y se esfuerza en darle bases sólidas. Kepler demuestra más ri­ gorosamente el sistema de Copérnico, y descubre las leves de los movimientos de los planetas sobre sus órbitas res­ pectivas. Newton reconoce que estas leyes emanan de uní ley general y sencilla: es la ley de la gravitación universal, que se extiende á todo lo que es materia cn el universo. Después de numerosos é importantes descubrimientos, nuestros astrónomos contemporáneos llegan hasta revelar la composición física de los astros y las condiciones meteo lógicas de los más cercanos á la tierra. Copérnico era un canónigo de Polonia. Kepler, nacido protestante, era profundamente religT hacia oración ántes de ponerse á trabajar, y cuando al cabo de diez y siete años de esfuerzos perseverantes pudo esta­ blecer las tres leyes que lian inmortalizado su nombre, cayó de rodillas y quiso que el himno de su reconocimiento ha­ cia Dios llegase hasta todos los que las estudiaran. I-os; suitas hubieron de protegerle contra Ja ignorancia de sus correligionarios. Newton, que también había nacido en la herejia.nopro­ nunciaba jamas el nombre de Dios sin inclinarse. El siste­ ma de la emisión de la luz, que había adoptado, y que ob­ servaciones más recientes han movido á rechazar, aparecía en contradicción con los versículos m y xiv del primer ca­ pitulo del G é n e s i s . Jamas, sin embargo, se le ocurrió grande hombre que el autor sagrado hubiese podido incur­ rir en un error. O se equivocaba él mismo— y lo demostraría el desCL brimiento de nuevos hechos— ó su sistema resultaría con( 4 ) P e q u e ñ o n ú m e r o , e n v e n t a d , p u e s t o q u e , s e g ú n e l r e la t o m o sa ic o , s e l í a l a i l e la f a m i l i a d e S a i . E s o p o r t u n o a ñ a d i r . á e s t e p io p ú s it o . flP * p r o g r e s o s d e l a e t n o g r a f ía y t ic la a r q u e o lo g ía p r e h is t ó r ic a a r r o ja n d e 'd t * d i a c l a r í s i m a lu z s o b r e l a s c u e s t io n e s r e la c io n a d a s c o n e l g r a n h u w B .g r in u n d a c ió n d i l u v i a l p r i m a n a . q u e h a d e ja d o ta n v i v o * r e c u e r d o s c n la TOcra . r i a d e t o d o s lo s p u e b l o s d e la t i e r r a , e x c e p t u á n d o s e ta n s ó lo la ra z a d e s c e n d i e n t e d e C a í n . D e a q u í q u e v a y a h o y g a n a n d o t e r r e n o la d o c trin a g n u la c u a l e l D i l u v i o , n o s ó lo r e v is t ió u n c a r á c t e r l o c a l , b a j o e l p u n to « r g e o g r á f ic o , s i q u e . a d e m a s , íu é r e s t r i n g id o á l a s r a z a s q u e la B i b l i a la d e s c e n d e n c ia d e F e t l i : e x p lic á n d o s e a s i la c a r e n c ia c o m p l e t a d e t o o » ,r c lo n d e l D i l u v i o c n la r a z a n e g r a . I a t r a d ic i ó n e n c o m ú n e s e v id e n t c n t e a n t ig u o r e c u e r d o é t n ic o e n t r e la s d iv e r s a s r a m a s d e l a r a z a b la n c a , >' « t n d o d e u n a im p o r t a c ió n r e l a t i v a m e n t e r e c ie n t e e n t r e la s la z a s r o ja y a f* E s t a h i p ó t e s is c o n c i ll a la n a r r a c ió n b í b l i c a c o n l o s d e s c u b r im ie n t o * **' t r o p o l o g í a , [o d a v e z q u e , h a c ie n d o r e t r o g r a d a r la s e p a r a c ió n c i c la * la ? , t r o n c o o r i g i n a r i o d e la d e s . e n d e m i a d e A d á n , p r i n c ip i a n d o p o r coloC SU jra u n p e r i o d o d u r a n t e e l c u a l l a s in flu e n c ia s d e la n a t u r a le z a c irc u n d a n te ra e lia n c o n m á s e n e r g ía q u e e n lo s t i e m p o s h i s t ó r i c o s p r o p i a m e n t e d ic h o s , <•* y o r la t it u d p a r a e x p l i c a r l o s c a m b i o s p r o fu n d o s q u e lia n t e n id o l u f “ r ‘ ! r a z a s , y la d is e i n a c ió n d e la i r á s d e g r a d a d a ó m é n o s i n t e l ig e n t e s o b i e l ' te n s a s u p e r f ic ie d e l c o n t in e n t e a fr ic a n o . P o r l o d e m a s , e s é s t a u n a o p in K 1 la I g l e s i a d e ja c o n ip l e ia ir i e n l e l i b r e , y h a s i d o y a . - » » t e n i d a , r íe u n m ™ ó m é n o s e x p l í c i t o , p o r r e s p e t a b le s e x í g e l a s y s a ld o s g e ó l o g o s y n s im 'm * t ó l i c o s , m e r e c ie n d o c it a r s e e n t r e e l l o s lo s je s u ít a s p p . D e ls a u x y ‘ ‘ e l e m i n e n t e O m a l i u s d l l a l l o y , S c h u l ie l y , r e c ie n t e m e n t e , e l c r u d i'm 1. m a m . p r o fe s o r d e A r q u e o l o g í a e n la B i b l i o t e c a N a c i o n a l d e P a r í* . ( .Vota d e i . 7 ■ 1 LA ILUSTRACION ESPAÑOLA t e x t o s a g ra d o . L o s n u e v o s h e c h o s s e p re s e n - •litble c ° ° ®‘ ' lo s t r a b a j o s d e Y o u n g y d e F re s n e l n o p r o a " S a n a á e s t e r e s p e c t o . L a l u z , e s d e c i r , e l mela f o r m a n , p r e e x i s i c a l c u e r p o l u m t ¿ .» c u y a * . , t e n ¡a r a z ó n , c o m o l o s a b i a y l o a s e g u r a b a \„oso, L > ( y ^ 0 i s t i ’ i „ s a b e n v l o d i c e n t o d o s lo s h o m b r e s d e c o n io lo y 'e tt'to n . c ie n c ia . V e rd a d e ra c lc " t r ó n o r n o s m o d e r n o s ( h a b l o d e a q u e l l o s q u e E n tre d ó s " . d 0 ¿ |o s p r 0 g r e S o s d e la c i e n c i a d e l c i e l o ) , Üehodud wÍLiones nia< h a n c . L , h a n d e b i d o a l a p r á c t i c a d e l c r i s t i a un n u e e n s a lz a á la c i e n c i a y h o n r a a l esa m o d e s tia i e l , o s s a c e r d o t t í s y m o n j e s ; c i t e m o s L-Ué n ta n s p e n . t e ; i t ¡ nc> ^ q u i e n , d e s c u b r i e n d o e l are P ia z z i > r t i C ore s ^ s itu a d o s e C om pañía d e de ° Ir,l? s c rv a to rio ^ n is m o s a b io , al Pap la n e ­ u n c a m i n o á lo s b u s c a d o r e s d e p l . m e fC M a r t e v J ú p i t e r ; a l P a d r e S e c c h i , d e la ^ c u v 0 n o m b r e p o d r í a m o s a s o c i a r lo s s ■ ’s u i l ; i s ( j U e h a n f u n d a d o y d i r i g i d o o b - ' ¡u n b o s m u n d o s . n o s a C O m e tie s e la la n ta s ia d e h a c e r u n v ia - A s l, Pu f t r a v e s d e lo s m u n d o s c e le s t e s , n o c a r e c e r í a je de re c re o a ^ ' .g n j ) o d e r c , „ pi a r n u e s t r a i n e x p e r i e n c i a . BK# g.U‘ r c c h a z a r ia m o s á e s o s cicenmi v u l g a r e s , q u e á Desde lu e g o d is c u r s o c o n u n a b la s fe m ia . T a le s ..a « na so s a z o " “ “ ....... ........... ........ cada paso a c ió n , y q u e • escritores que practican la vulgarizad 500 eftrin'-ion de las maravillas celestes hallan medio de dela de „Unela de incredulidad y de hacer hablará las d¡-jr una escuti“ . 58 ito• un lenguaje impío. aüU¡ trasportados á las más serenas regiones de H E l w astros se estremecen; los cánticos de la luz |ominuto. á ,a voz dei Creador; escuchamos los « "Paraíso, v lié aquí que resuenan á vuestros oirlos, n eco discordante, acentos de òdio y de sarcasmo 133110 'I Cristo y su iglesia. Es la horrible carcajada de S s ! que estalla entre las armonías de los ángeles. :S5 os C ie lo s n a r r a n la g l o r i a d e D i o s , y e l f i r m al anm: e n t o * testimonio de las obras de sus manos» ( i )• la astronomia es verdaderamente la teologia de las e s ir-lías De lo infinitamente microscópico, tan Heno rio gran­ dma que nos aparece como un universo en miniatura, tasamos á globos que son millares y millones de veces iravores que el que habitamos. Estos globos nos pare en ocutiaren el inmenso espacio puntos indivisibles, y estos pun­ tos se mueven, siguiendo siempre la misma ley. en órbitas de todas las dimensiones, en armonia perfecta con otros « Otros globos. Y estos sistemas de globos Holán enei éter, v viajan, dibujando en la esfera celeste travet lorias de muchos millones de leguas : oscilan en cadencia alrededor de otros globos análogos á nuestro sol; forman parte de inmensos conjuntos de sistemas análogos, donde reinan movimientos recientemente observados. En los con­ fines del Universo, adonde alcanzan nuestros medios de observación, los siglos pasados se desarrollan; la materia secondensa al llamamiento del Creador; los núcleos bri­ llantes se destacan del seno de las nebulosas ; la masa cós mica sale del caos; las explosiones de mundos estallan en el campa del telescopio; los dóciles satélites se agrupan en derredor de los astros fijos ; soles, tierras y lunas se amon­ tonan en tomo de los centros que el dedo de Dios les ha asignado. La imaginación, turbada, cree entrever el infinito. ¡ Insen­ sato! Eso que tomas por el infinito es un átomo de polvo, puesto que puede caber en tu pupila. Y ese átomo es la creación material, con su arquitectura admirable, con su monismo sencillo y maravilloso, y tu razón, esa vista su­ perior del alma que Dios te ha concedido, puede constre­ ñirlo i venir á aprisionarse, con todas sus grandezas, en es­ pacio tan reducido. ¿Es éste un motivo para negarle ó ultrajarle? ¿Quién es ese académico bufón que nos toma por simples y lanza sus mentis imprudentes al sentido común de todos los pueblos? ¿Quién es esc hombre que envuelve su pensamiento ta discursos insensatos? Vil histrión de una sociedad fri­ vola, Triboulet de la ciencia, ¡ respóndeme, que vov á in­ terrogarte! ¿Es quizá á tu mandato al que obedece la es­ trella matutina? ¿Eres tú quien designaste á la aurora el *®° desde donde debe levantar sus claros resplandores? El sendero que recorre la luz, ¿fuistes tú quien lo trazaste? -m duda, cuando AQ U ÉL creó la tierra y los cielos con «dolo que contienen; cuando los astros dé la mañana LE Br?|£ban, y que todas las criaturas de Dios nadaban en la IS ff* .1, ta.**Mas vaque ibas á n acei, y conocías de antcel número de tus dias.... ¿Dónde estabas tú, cuando f e z i' bHllar las « re lia s de la Osa, de Orion, de las ¿BUM Di°S astros CLI mediodia? ¿Serias capaz de aproH stdéQ r- ,-vades unas á otras ó de dispersar las estre­ no, la ciencia de todas las cosas no pertenece sino á HE. í*befWnViia *a *UZ’ y la iuz marcha; É L la llama, y ella s e.síre" as han derramado sus fulgores, cada Oent'Ñ,C' su s‘lj° , .v so han regocijado. Al primer llumaquc [Js podido «v han brillado con júbilo por A Q U E L ^bios nf3 CrCa<^0> ;''si puedan nuestras fracciones de dtr con j aP aTd,í r al momento d é la muerte para responBKL vos lo podéis todo; ningún pensamiento * • ¿Quién soy yo para oscurecer la ciencia con rer StoicaSCinSataii ,3 — y° no estaba en mi sentido al queM-uso -¡ m¡ . maravillas que no comprendía. Si, yo me c^aiza» m,s,no>y haré penitencia en el polvo y en la 'í.'i' a'str(,nom°s ateos! Es el colmo de la iuverosiettrqj,,’ .. . nas mcomprensible de los misterios, un hecho Por ¿ es un hecho. ateo n!*0 e*]ateis,no no sea sino una espantosa locu­ sta corrom °-,fS ° t*Ue sc ñama un loco, no. Pero, si no r°orado 7 o’ lusta ,a médula, si tiene talento, si es Organo intelc*CtuaíUe H° laltan casos — falta á su razón un ^ Wc-r resalí'’ Cn SU ^ratado de Astronomía, sc complacía ar; entre las ventajas de esta ciencia, la de ‘»M , ^«**v«u.Oín.,ír. Baruch, ni. Y AMERICANA. q u e c o m p e le n a t u r a lm e n t e a l o b s e r v a d o r d e lo s a s t r o s á e le v a r s e h a s t a la c o n t e m p la c ió n d e D i o s , s e h a b ía v u e l t o a t e o , y h a c ia e l f in d e s u v id a ll e v ó e l a t e í s m o h a s ta la m a ­ u l a , a l e x t r e m o d e f a t i g a r á lo s m e n o s d e v o t o s d e s u s c o l e ­ g a s e n la A c a d e m ia . S a b id o e s q u e N a p o le ó n m o n t ó e n c ó ­ l e r a c o n t r a e l i m p í o m a n i a c o , y q u i s o e x c l u i r l o d e la s s e ­ s io n e s . E l c é le b r e p r u s ia n o H u m b o ld t p r e te n d e n o h a b e r e n ­ c o n t r a d o á D i o s e n n i n g u n a d e la s r e g i o n e s d e l a t i e r r a . L i n o d e s u s c o m p a t r io t a s , e l fa m o s o H . H e in e , d e s ig n a b a la s e s t r e l l a s b a j o e l n o m b r e d e lepra d. l cielo, b l a s f e m i a b i e n d ig n a d e u n a lo m a n p a r is ie n s e . E l d e s g r a c ia d o m u r i ó a l c a b o d e m u c h o s a rto s d e a tr o c e s s u f r im ie n t o s . R e to r c ía s e e n e l d o l o r , s in c o n s u e lo y s in e s p e r a n z a , e n t r e b la s fe m ia s , lle n a n d o d e u lt r a je s a l D io s c u y a e x is te n c ia n e g a b a . A u g u s t o C o m te , fu n d a d o r d e l p o s itiv is m o , y q u e , á n u e s ­ t r o m o d o d e v e r , e s ta b a p o s it iv a m e n t e lo c o , e n s e ñ ó d u r a n ­ t e l a r g o s a r t o s e l a t e í s m o , b a j o la m á s c a r a d e u n c u r s o d e A s t r o n o m í a . D u r a n t e e l r e in a d o d e L u i s F e l i p e , la c iu d a d d e P a r í s le d i ó u n a c á t e d r a . A l m is m o t i e m p o , s e p a g a b a á u n h o m b r e q u e , c o n a y u d a d e u n te le s c o p io , e n s e ñ á b a lo s a s t r o s e n e l Pont-Ncuf: s u m i s i ó n e r a l a d e i n f o r m a r á lo s tr a n s e ú n te s d e q u e , s i h a b ia u n D io s , n o p o d ía s e r o t r o m á s q u e e l s o l. Y p o r c i e r t o q u e , p o r a q u e l e n t o n c e s , m u c h o s h a b it a n t e s d e lo s b a r r io s e x c é n t r ic o s n o t u v i e r o n o t r o c u lto . Los astrónomos de salón blasfeman con más elegancia. Según ellos, la Naturaleza se ha hecho por s i misma : con­ vengamos en que ha desplegado en hacerse una sabiduría, una previsión, una inteligencia, verdaderamente infinitas. Ella debía saber todo lo que nosotros sabemos , y lo que es más grave, todo lo que nosotros ignoramos; de modo que no dejara de conseguir su objeto y que todo resultara in­ mejorable, asi en el conjunto como en los detalles. E s to s n a r r a d o r e s d e c u e n to s m á s ó m e n o s a g r a d a b le s m e z c la n lo q u e e s d e l d o m i n i o d e la c ie n c ia c o n l o q u e e s u n s u e ñ o d e s u i m a g i n a c i ó n . S i n d u d a a l g u n a la c r e a c i ó n , e l c ie lo s o b r e to d o , h a b la n a l a lm a to d a e n t e r a , á la r a z ó n y á lo s s e n t id o s in m a t e r ia le s , y e llo s r e s p o n d e n á e s te le n ­ g u a je . P e r o q u e s e a la im a g in a c ió n d e l s a b io , d e l a d m ir a d o r r e l i g i o s o d e la s o b r a s d i v i n a s , d e l p o e t a s i s e q u i e r e , l a q u e h a b l e : n o l a d e l v i s i o n a r i o q u e c h a r l a d e lo s a s t r o s c o n la e x t r a v a g a n c i a d e u n médium m a g n e t i z a d o , y l o q u e e s p e o r t o d a v ia , n o s d a s u s ilu s io n e s c o m o c o n q u is ta s c ie n t í f ic a s in d is c u t ib le s . L a c u e s t ió n d e la p l u r a lid a d d e lo s m u n d o s e s la q u e t ie n e m á s a t r a c t iv o s p a ra e s a d a s e d e v u lg a r iz a d o r e s , p o r lo m is ­ m o q u e o f r e c e u n c a m p o m á s v a s t o á la s h i p ó t e s i s a v e n t u ­ ra d a s , y q u e s e c o r r e e s c a s o r ie s g o d e s e r r e f u t a d o , to d a v e z q u e h a s t a a h o r a l a c i e n c i a n o o f r e c e , e n lo s h e c h o s c o ­ n o c id o s , n in g ú n a p o y o s ó lid o q u e p e r m it a r e s o lv e r la . ¿ E x i s t e n e n l o s o t r o s p l a n e t a s d e n u e s t r o s i s t e m a , e n la s e s tr e lla s in n u m e r a b le s q u e p u e b la n e l c ie lo , h a b it a n t e s c u y a v id a s e h a lla a d h e r id a á e s a s b r illa n t e s p a t r ia s , c o m o lo e s ­ ta m o s n o s o tro s á n u e s tra tie r r a ? S i s e t r a t a r a s ó lo d e in t e lig e n c ia s p u r a s , p o d r í a m o s r e s ­ p o n d e r r e s u e lta m e n te e n s e n t id o a f ir m a t iv o , s in t e n e r o tr a s p r u e b a s n i o t r a s i n d u c c i o n e s q u e la s q u e la r e v e l a c i ó n n o s s u m in is tr a s e . P e r o n o ; n o e s la c u e s t ió n é s a . ¿ H a y h o m b r e s c o m o n o s o t r o s , s e re s in t e lig e n t e s y a n im a d o s , d o ta d o s d e u n o r ­ g a n is m o m a te r ia l a n á lo g o a l n u e s tr o ? S i p o r u n a p a r t e n o s c o n v ie n e e m p r e n d e r e l v ia j e c e le s t e a l c u a l n o s i n v i t a La ('¡villa , e s t a m o s , p o r o t r a , g r a n d e ­ m e n t e in t e r e s a d o s e n la s o lu c ió n d e l p r o b le m a . ¡ Q u é d e ­ c e p c ió n e x p e r im e n t a r í a m o s s i n o d e s c u b r ié s e m o s e n J ú p i ­ t e r , M a r t e ó S a t u r n o , o t r a c o s a m á s q u e s o le d a d e s in e r t e s , e n lu g a r d e e s a s f a m ilia s d e p u e b lo s fe lic e s q u e h a b ía m o s soñado 1 Luis A l l e m a x d . B IB L IO G R A F IA . A l b e r t D ü r e r t i ses d e s s in s , p o r C i r i o s E p h r u s s i. ( A O u n n t in . e d i t o r , , P a r ís .) 7. r u é S a i n t lie n o i t o s a b e m o s la o p i n i o n q u e l o s s i g l o s v e n i d e r o s fo r m a r á n d e e s te e n q u e v iv im o s re s p e c to á s u i n f l u e n c i a e n e l p r o g r e s o d e la s B e l l a s A r te s ; p e ro h a b rá d e c o n c e d e rs e q u e n u n c a c o m o e n e l s ig lo x ix , s e h a n c o n s a g r a d o e s ­ fu e r z o s m á s p a c ie n t e s y lo a b le s á s a c a r d e I a o s c u r i d a d l a v i d a d e lo s g r a n d e s a r t i s t a s y ' u lg a r iz a r e l c o n o c im ie n t o d e s u s o b ra s . E l o b je to q u e s e h a p r o p u e s to M . E p h r u s s i a l e s ­ c r i b i r s u m a g n i f i c o l i b r o Albert Dii rer et ses dessins e s e l m is m o q u e , c o n b r illa n t e a c ie r t o , lle v ó á c a b o m o n s i e u r G u i f f r e y e n Antoine Van Dyck, sa vie et son a-uvre, p u b lic a c ió n n o t a b ilí s im a , á la q u e , p o r o s m e s e s h a c e , d e d i­ c a m o s a lg u n a s lin e a s . E l v o lu m e n d e q u e a h o r a n o s o c u ­ p a m o s o fr e c e a d e m a s e l Í n te r e s e s p e c ia l d e d a r á c o n o c e r , f i e l m e n t e r e p r o d u c i d o s p o r lo s p r o c e d i m i e n t o s m á s m o d e r ­ n o s , g r a n n ú m e r o d e d ib u jo s o r ig in a le s d e l g r a n p i n t o r y g r a b a d o r a l e m á n , c u y o s o r i g i n a l e s e x i s t e n e n la Albertina d e V i e n a , l a Kunsthallc d e B r e m e n , la Biblioteca Ambrosia­ na d e M i l á n , e l Museo del Louvre , e l British Museum, la s c o le c c io n e s d e l D u q u e d e A n i m i l e , d e M M . M a lc o lm y M i t c h c ll, d e l d if u n t o M . D id o t , d e l B a r ó n S c h ik le r , d e la v iu d a G r a h l d e D r e s d e , y o t r a s d e fa m a u n iv e r s a l. C u a n ­ d o s e p ie n s a e n la e n o r m e s u m a d e t r a b a jo q u e h a d e b id o c o s t a r e l r e u n ir t a l c a n t id a d d e d ib u jo s y h a s ta d e s im p le s c r ó q u is d e l m a e s tr o , y e l r e p r o d u c ir lo s e n to d a s u o r ig in a ­ lid a d y to d a la s in c e r id a d c o n q u e b r o t a r o n d e s u lá p iz , h a y q u e c o n v e n ir , r e p e tim o s , e n q u e n u n c a , c o m o e n n u e s tra é p o c a , h a n t e n id o lo s a r t is t a s d i s t i n g u id o s m á s f e r v ie n t e s a d m ir a d o r e s . L a i m p o r t a n c i a q u e E p h r u s s i h a a t r i b u i d o á lo s m á s s e n ­ c illo s d ib u jo s d e D u r e r ò , a lg u n o s d e lo s c u a le s s o n a p u n t e s a p é n a s in d ic a d o s p o r c u a t r o ra s g o s d e lá p iz ó d e p lu m a , n o e s , e n c o n c e p to n u e s tr o , e x a g e ra d a n i t r iv ia l. U n d ib u jo d e u n m a e s tr o c o m o A lb e r t o D u r e r ò o fr e c e e l a t r a c t iv o in - 203 t i m o y , p o r d e c ir lo a s i, c o n f id e n c ia l, d e u n a e m o c ió n n o m e n o s v i v a q u e e l e s p le n d o r s o le m n e d e la p i n t u r a , p o r q u e p e r m it e s o r p r e n d e r e l p e n s a m ie n to d e l a u t o r e n to d a s u fr e s c u r a , e n e l m o m e n to m is m a e n q u e h a b r o ta d o d e s u c e r e b r o , c o n m á s e s p o n ta n e id a d q u e la o b r a a c a b a d a y p u ­ l i d a p o r la s h a b i l i d a d e s d e l p r o c e d i m i e n t o . Y e s t o p u e d e d e c i r s e d e lo s d i b u j o s d e D u r e r ò t a l v e z c o n m á s p r o p i e ­ d a d q u e d e lo s d e o t r o s m a e s t r o s . S a b i d o e s , e n e l e c t o , q u e D u r e r ò , m a t e m á t ic o a v e n t a ja d o y a u t o r d e n o t a b le s t r a b a ­ j o s s o b r e la p e r s p e c t i v a y l a p r o y e c c i ó n d e l a s s o m b r a s , q u e r í a q u e la s a r t e s d e l d i b u j o r e p o s a s e n s o b r e p r i n c i p i o s m a t e m á t ic o s , a d m ir a b le m e n t e d e s a r r o lla d o s e n s u li b r o Von menschlichcr proportion ( D e l a p r o p o r c i ó n h u m a n a , N u r e m b e r g , 1 5 1 8 ). A s i, m u c h o s d ib u jo s d e e s te a r t is t a n o e r a n s im p le m e n t e e s t u d io s p a r a lo s c u a d r o s q u e p r e p a r a b a , s in o ta m b ié n o b r a s d e f in it iv a s , h e c h a s c o n t a n t o a m o r c o m o s u s m a s b e llo s c u a d r o s y s u s m e jo r e s e s ta m p a s . P a r a c o m p r e n d e r la g r a n id e a q u e t e n ia f o r m a d a d e l d i b u jo , b a s ­ t a v e r c o n q u é c a r iñ o b u s c a b a y c o le c c io n a b a lo s c r ó q u is é i m p r e s i o n e s d e lo s m e j o r e s a r t i s t a s , y c o n q u é s i n g u l a r a f e c t o le s p o n ia n o t a s d e s u m a n o . S o b r e u n d i b u jo d e S e h o n g a u e r r e p r e s e n t a n d o á Cristo, Señor del mundo (B r i ­ tish Museum), e s c r i b e D u r e r ò : « . E l h á b i l M a r t i n h i z o e s t o e n e l a r t o 1 4 6 9 , » E n o t r o d i b u j o a la p l u m a , d e l m i s m o m a e s ­ t r o , a n o ta e s te o t r o t e s t im o n io d e a lta e s t im a c ió n : « E s t o lo d ib u jó e l h e r m o s o M a r t in e n e l a rto d e 1 4 7 0 , c u a n d o t o d a ­ v ia e r a o f ic ia l. Y o , A lb e r t o D u r e r ò , lo h e s a b id o , v e s c r ib o e s t o e n s u h o n o r e l a r to 1 5 1 7 .» U n a s a n g u in a e n v ia d a á D u r e r ò p o r e l in s ig n e R a fa e l, y q u e h o y fo r m a p a r te d e la c o l e c c i ó n A l b e r t i n a , c o n t i e n e la i n s c r i p c i ó n s i g u i e n t e : » 1 5 1 5 . R a fa e l ile U r b in o , q u e h a o c u p a d o u n lu g a r ta n p r e ­ f e r e n t e e n la e s t im a c ió n d e l P a p a , h a h e c h o e s ta s f ig u r a s d e s n u d a s , y la s h a e n v i a d o á A l b e r t o D u r e r ò d e N u r e m ­ b e r g , á li n d e d e m o s t r a r le la l i b e r t a d d e s u m a n o . » U n d i b u jo c u a lq u ie r a d e l h o m b r e q u e , s ie n d o é l m is m o m a e s t r o , c o le c c io n a b a c o n t a n t o r e s p e t o lo s d e s u s c o n t e m ­ p o r á n e o s , m e r e c e s e r c o n s e r v a d o y c la s if ic a d o ic lig io s a m e n te . H a y q u e l e e r l a o b r a d e E p h r u s s i p a r a h a c e r s e id e a e x a c t a d e la a s o m b r o s a f e c u n d i d a d d e D u r e r ò , c o m o g r a ­ b a d o r e n c o b r e , e n m a d e r a y a g u a f u r t i s t a . G r a b ó t o d a la B i b l i a ; lo s E v a n g e l io s le s u m i n is t r a r o n lu é g o a s u n t o s á c i e n t o s , y d e s p u é s lo s b u s c ó e n l a h i s t o r i a d e l a V i r g e n y d e l o s S a n t o s . E n c u a n t o á lo s g r a b a d o s d e a s u n t o s p r o f a ­ n o s , s o n in n u m e r a b le s lo s q u e d e é l s e c o n o c e n . C o m o p i n ­ to r , h é a q u i e l ju ic io q u e d e D u r e r ò e m ite M a r ie t t e e n s u Abecedario: « X u p u e d o p a s a r e n s i l e . i c i o q u e h a y p o c o s p in t o r e s q u e h a y a n t e n id o u n a im a g in a c ió n m á s p o d e r o s a , n i q u e h a y a n v a r ia d o t a n t o s u s c o m p o s ic io n e s . D e s p o ja d le d e lo q u e p u d ie r a lla m a r s e e l g u s t o d e l t e r r u ñ o , e s e s a b o r s a lv a je á r id o y s e c o , q u e t ie n e a lg o d e l g ó t ic o , y q u e p o r h a b e r s id o e l e n q u e s e e d u c ó e l a r t is t a , n o h a b ia p o d id o p e r fe c c io n a r s e p o r u n e s tu d ió d e l a n t ig u o , d e q u e c a r e c ía ; e n c o n tr a r é is e n s u s o b r a s n o b le z a , c a r a c te r e s v a r ia d o s y b ie n c o m p r e n d id o s , u n a g r a n r iq u e z a d e c o m p o s ic ió n , c a d a f ig u r a e n s u c o r r e s p o n d ie n t e t é r m in o , la o b s e r v a c ió n m á s e x a c t a d e la s r e g l a s d e la p e r s p e c t i v a , i n v e s t i g a c i o n e s s a b i a s , p a rto s f e liz m e n t e p le g a d o s , q u e n o n e c e s ita b a n s in o s e r s i m p l i f i c a d o s u n p o c o p a r a r a y a r e n p l i e g u e s d i g n o s d e la m á s g r a n manera. A s i l o c o m p r e n d i ó p e r f e c t a m e n t e e l G u i ­ d o , y á n te s q u e é l, A n d r e a d e l S a rto y e l P o n t o r m o , q u e n o s e a v e r g o n z a r o n d e i m i t a r la s o b r a s d e A l b e r t o D u r e r ò , a p r o p iá n d o s e p a r te s d e e lla s , q u e n o h a n c o n t r ib u id o e s c a ­ s a m e n te á e m b e lle c e r s u s c u a d r o s . R a fa e l m is m o r in d ió t r i ­ b u t o á la h a b ilid a d d e l p i n t o r a le m a n , c o lo c a n d o g r a b a d o s s u y o s e n s u e s t u d i o p a r a t e n e r l o s c o n s t a n t e m e n t e á la v i s t a . » N u e s t r o s le c to r e s lia n d e a g r a d e c e r n o s , s e g u r a m e n t e , q u e e n e l n ú m e r o d e h o y d e m o s c a b id a á d o s e x c e le n te s g r a b a d o s , e n tr e s a c a d o s d e la o b r a e d ita d a p o r Q u a u t in . L a q u e o c u p a l a p r i m e r a p l a n a d e n u e s t r o Suplemento e s d e u n Ín te r e s p r i m o r d ia l, p o r s e r r e p r o d u c c ió n e x a c ta d e l a m e j o r o b r a p i c t ó r i c a i l e D u r e r ò : E l Cuadro d: Todos los Santos, q u e s e c o n s e r v a c u i d a d o s a m e n t e e n e l M u s e o d e l B e lv e d e r e d e V ie n a . P a r a e s te lie n z o , te r m in a d o e n 1 5 1 1 , h iz o D u r e r ò e n 1 5 0 8 u n e s t u d io q u e p e r te n e c e a c tu a lm e n te á la c o le c c ió n d e l D u q u e d e A u m a l e , y d e l c u a l h a c e m o n ­ s ie u r F r é d é r i c R c is e t la m e n c ió n s ig u ie n t e ; « G r a n c o m p o s ic ió n p a r a u n r e t a b lo d e a lt a r m a y o r . » E l a s u n to p r in c ip a l es e l P a d re E te r n o e n u n tr o n o d e n u b e s , y te n ie n d o d e la n te d e s i a l C r is t o c r u c if ic a d o , á q u ie n p r e s e n t a á la a d o r a c ió n d e lo s p r o f e t a s y d e lo s b i e n ­ a v e n tu ra d o s » ( 4 ) . E l Cuadro de Todos los Sanios f u é p i n t a d o p a r a e l B r u n derhans ( a s i l o d e l o s h e r m a n o s ) , f u n d a d o e n 1 5 0 1 , p r a d o c e a n c ia n o s d e N u r e m b e r g , p o r E r a s m u s S c h il t k r o t y M a t th e u s L a n d a u e r , q u e h ic ie r o n c o n s t r u i r e n é l u n a c a p illa , c o n s a g r a d a a l c u l t o d e T o d o s lo s S a n t o s . E n la p á g . 2 1 6 d e l m i s m o Suplemento d a m o s u n a r e p r o ­ d u c c ió n d e u n b e llo e s t u d io á la t i n t a d e C h i n a , c o n r e a l­ c e s b l a n c o s , e x i s t e n t e e n la A l b e r t i n a d e V i e n a . D i c h o e s ­ t u d io t ie n e e n e l o r ig in a l e l s ig u ie n t e e p ig r a fe , e s c r it o d e m a n o d e D u re rò : « Este hombre tenia noventa y tres años y estaba todavía sano y robusto. Ambires, 1 5 2 1 . » E n l a m i s m a A l b e r t i n a h a y u n a r e p e tic ió n d e l e s tu d io á q u e n o s r e f e r im o s , e s b o z a d o a l p i n c e l ; la p a r t e s u p e r i o r d e l b r a z o i z q u i e r d o e s t á c o m ­ p l e t a m e n t e d ib u ja d a , y á u n la d o f i g u r a n u n a n t e b r a z o y u n a m a n o , d e ta m a ñ o n a tu r a l. O t r o t e r c e r e je m p la r s e c o n ­ s e r v a e n e l G a b in e te d e E s ta m p a s d e B e r l in ( 5 ) . E n re s ú m e n , e l lib r o d e E p h r u s s i, d o n d e c a d a c u a d ro y c a d a d ib u jo d e A lb e r t o D u r e r ò e s o b je to d e u n a re s e ñ a d e ­ t a lla d a , lle n a d e a n é c d o ta s , c ita s h is t ó r ic a s y d o c u m e n to s a u t é n t i c o s , e s u n a f u e n t e p r e c i o s a d e d a t o s s o b r e la v i d a y o b ra s d e l g r a n p i n t o r a le m a n , y d ig n o p o r to d o s c o n c e p to s d e s e r s e ñ a la d o á la a t e n c ió n d e lo s i n t e l ig e n t e s . M an u el B osch . ( 4 ) E l m a r c o , t a m b i é n a d m ir a b le o b r a d .- D u r e r ò , e s t á e n e l M u s e o G e r m á ­ n ic o d e N u r e m b e r g . ( 5 ) E n n u e s tro M u s e o d e l P r a d o p u e d e n v e r s e c u a tro c u a d ro s d e D u r e r ò : A d á n . E v a . R e tr a to d e l a u t o r ( d e a u t e n t i c id a d t e n id a p o r d u d o s a ) , y u n R e ­ tr a t o de h o m b re . P r o c e d e n d e la c o le c c ió n d e C i r i o s I I . 204 LA I L U S T R A C IO N G R A N A D A . — r e c u e r d o s E SP A Ñ O L A Y AMERICANA. d e l g e n e r a m k e . — LA I L U S T R A C I O N E S T A Ñ O L A Y AMERICANA. jA QUINCENA 205 allegar adeptos ásus singulares doc­ trinas. o o o El pastor William Booth es el pontífice de la novísima secta; su hija, miss Carolina Booth, rubia distinguida, abrasada de amor divi­ no , es su acólito. El pastor y su hija, después de haber predicado algún tiempo en su patria sin haber logrado formar rebaño, han decidido atacar á Luz­ bel en París, y desde hace cerca de un mes han establecido su cá­ tedra en una sala de baile del Quni Valmy. Cuanto ocurre en estas confe­ rencias de teología popular es ver­ daderamente original; el nuevo cul­ to no admite ni misterio, ni in­ cienso, ni cirios, ni trajes, ni ta­ bernáculo, ni altar. Los oficiantes de la Compañía de la Salvación, tal es el titulo de la moderna iglesia, no abandonan sus trajes de paisa­ no; los hombres llevan en el cuello de la levita una S bordada; las mu­ jeres adornan el cuerpo de su ves­ tido con el mismo emblema, y al­ gunas se permiten como único lujo una cinta atada al brazo, sobre la que se lee : A nuce du Saint. La sala en laque se reúnen tiene por único atributo simbólico una tribuna como las de las modernas reuniones públicas. El reverendo Booth no sabe una palabra de francés; su hija, la bella miss rubia, es quien predica; sus sermones no cambian de tema; son arengas, si no elocuentes, entu­ siastas, en las que, sirviéndose de las doctrinas morales de todas I s religiones, anatematiza al diablo Cojuelo. Si el objeto es loable, el discurso es cóm ico; la mise en seene es tan modesta como primitiva. Un mi­ nistro del culto sube al estrado y entona un cántico; los fieles con­ testan, y acompañados por un acor­ deón y un cornetín de pistón, ¡ oh desgracia! voces é instrumentos desafinan cual murga coreada. Con­ cluido el coro, la bella miss ru­ bia echa otro párrafo, profirien­ do de nuevo tempestades contra Mefistófeles ; y como medida de atracción para la parte del audito rio que no forma parte de la Com­ pañía, invita á todos venda uno de los que la escuchan á confesarse PARISIENSE. S U M A R IO . . nadar«» «Icl orbe, f'o n - * rt/M*“" ^obsrrvan -EI P'-t-pourn ^ ' • ' l u fC n c a p ita l * , a R e p 4 .b 1’ " ' j , E u ro p a ,.®; ‘n v c iu d a d s a n ia d e tt>nu eva s e d a .- S u las ^ S i t o - G u e r r a á I - u z b e l de teología p o p u la r. w H ? , ! ¡ T ( S t a i t r a je s d e lo s o fic ia n e s l-Se*sfa< * ít„ ll,- la Salvaam - S u lu ¡tx ! » G ’ « / Í ' f l , ‘_ , , n a m i Ss r u b ia , p r e d i r a de ' cu n ' c'" a J C o n fe s ió n p ú b lic a I d hcrtoM * d e la n a v tn tu re de U a r n . h , S r f - S f j S q u e c o m e d ia , e n u n a c to . « * * ” • l i r r - P r im e r a r e p .c s c n .a c u o n _ S a «r p u n c , t.;, ir o I- r a n e e - N " ¿c Is* Ranl’ '‘ , | te a tm c o m p le t o d e A l c p r e fa c io M is del dram a /..i / > < » i,s inri> « rfd,ca0 ^ lj# „ fue* e n l a r e a lid a d M a r b * ‘K d h i e r - Q “ » '" M r. V a r i l l e . 0 d J uc de M aurine - Q u ií n CmuEnfermedad y muerte de M n tm l » 1 f u i e n e l m u n d o r e a l la P ' ^ V ^ t h l e r d e l d r a m a . 1 r im a s > n .n sp ú b lic o .- - E s p e r a n z a s d e q u e a l fin w cnn , « d ic io n s e p o n d r á e n v i n u . ■ • ■ < < b !l° ^ , . l‘c h ¡ en e l O b s e r v a t o r i o , b u e s . « f fin a r io U n h a ile elee lrie o '< — E l a lm ir a n te M o u e l.c z I n | S » I e n P a rís . I d m a e s t r o N ic n U l s u o b ra - E x it o q « e h a a lc a n z a d o . P a r ís . 25 d e M a r z o d e iS S z . París es la Torre de Babel mo­ j í . el lugar de cita del mundo m i c r o -la ciudad más extraordmaríadel universo; en su inmenso ra­ d i o secuentan á granel hermosuras T monstruos, genios y mamarrahos- se fusiona el crimen con la lo sublime con lo ridiculo: conabrirlos ojos y aguzar los oídos * gozaaquí de los espectáculos mas imprevistos v diversos, se escu­ chan los dichos más graciosos, los más ineptos, los más groseros o Insmáscultos. Que la capital de la República es córte del escepl icis­ mo, déla ironía, del volterianismo, i« un axioma para quien tan sólo b conoce superficialmente, y. sin embargo, París es hoy la ciudad anude todas las religiones ó sec­ tasconocidas. El catolicismo se pro­ fesacon fervor: los templos protes­ tantes, las sinagogas, la iglesia or­ todoxa déla rué Daru, la capilla donde oficia el renegado Padre Ja­ cinto, se hallan en los dias feriados de cada rito llenas de gentes, y cual si no hubiese suficientes cul­ tosjura alentar la fe de este pue­ blo, que pasa por indiferente, un nuevoapóstol ha sentado sus rea­ les á orillas del Sena, tratando de Ex c m o. S u. D. D o m i n o o i> t-: S a x t a M a k ia , a c t u a l p r e s id e n t e d e la R e p ú b l ic a d e C h il e . L A S P E R E G R IN A C IO N E S M A H O M E T A N A S . C A M P A M IE N T O lili P E R E G R IN O S M U SU LM AN ES EN M AXOA, CERCA I)E I .A M ECA. ' LA I L U S T R A C I O N E S P A Ñ O L A 206 en público, á contar su historia, y cuando la marisabidilla de allende el Estrecho se sienta á tragar saliva, ocurren en el sacro recinto escenas por este estilo : Un creyente, con hongo y temo gris, sube ¡i la tribuna v grita : — ¡Señor, vo te he buscado durante seis meses, sin en­ contrarte; al fin te he encontrado, y me has salvado!» •— ¡Am én, aleluya!— grita miss Booth, v toda la asis­ tencia repite : «¡Am én, aleluya!» El creyente prosigue di­ ciendo : «Si. yo formaba parte de una familia donde se blas­ femaba fu nombre. Señor, yo be ido al fin ;i Soissons , y allí es donde lie tenido la alegría de conocerte; te he visto y tú me has salvado. Le he visto, me ha mirado.» «Hov creo en Dios» , pudiera decir si conociera á Becquer. — ¡Aleluya!— grita de nuevo miss Booth, y el del en­ cuentro de Soissons va á sentarse satisfecho, después de haber dicho que era.... «ayuda de cámara». Tras el iluminado domestico sube á la tribuna una po­ llita muy tímida, que no se atreve á mirar al público; mohí­ na y cabizbaja, exclama entre dientes :— Y o amo á desús; Jesús me ama; soy dichosa en el Señor. •— ¡ Aleluya !— grita miss Booth . v uno tras otro, cual si se hallaran en la alcaldía del distrito v fueran á recoger las cédulas de vecindad, dicen lo que son y lo que han he­ cho. El cornetín v el organillo resuenan de nuevo, v cuan­ do su sonido cesa, apiadado del oido de los concurrentes, miss Carolina anuncia que las vísperas vespertinas se ce­ lebran en la rue de Angouléme, donde el Pontífice ofrece á sus hermanos en fe una taza de alegre café de la Salva­ ción. De Moka seria preferible; pero justo es confesar que la novísima manera de combatir á Satanás es anodina v ama­ ble; que siempre es grato verse servido por la lindísima y esbelta miss Carolina Booth, ;i guisa de camarero. o o o fu e aventure de Garrick , representada en el O deon.es una obrita en un acto, escrita por dos jóvenes que, preciso es suponerlo, no han tenido la idea de hacer una comedia. Es un cuadro ligero, coqueto, sencillo, discreto; pero nada más. Los autores han creído inútil desarrollar una intriga, v se han contentado con referir en verso la aventura acaecida á Garrick en su viaje :i París en 1763. Conociendo el dia de la llegada del célebre actor inglés, los comediantes del R ey le aguardaban en una posada, dis­ frazados de labriegos, para mistificarle. Garrick se apercibió de la farsa; comió con ellos: criticó á los actores de la Co­ media Francesa, y al fin de la comida, después de haber re­ presentado una escena de embriaguez, en la que los suce­ sores de Moliere fueron engañados, el protagonista los cita á todos por sus nombres, mistificando á los mistificadores. Pasado mañana tendrá lugar en el teatro Francés la pri­ mera representación de Les. Rantzau, á cuyo ensavo gene­ ral he asistido : todo hace creer que esta obra de ErkmannChatrian será el gran acontecimiento teatral del año. o°o La novedad literaria y dramática de la quincena es la publicación de la nueva edición del teatro completo de Alejandro Dumas hijo, compuesta de 90 ejemplares, que el autor laureado dedica exclusivamente á los actores que han representado sus diferentes obras. Hé aquí lo que dice Dumas en un largo é interesante prefacio, que precede á cada tomo, sobre el origen y con­ cepción de La Danta de Jas Camelias.: «E11 un hermoso dia de Setiembre de 1844 dirigíame á Snint-Germain, á ver á mi padre; en el camino encontré á Eugenio Dejazet, hijo de la gran actriz; montamos jun­ tas á caballo, y riendo y hablando al galope de nuestras cabalgaduras, recorrimos la bella floresta de Snint-Germain, bosque que contaría historias muy interesantes si compren­ derse ó traducirse pudiera lo que las hojas dicen en las pri­ meras brisas de la primavera y en los primeros vientos del ot ño. »Volvimos á comer á París, y entrames en el teatro de Varilles, donde tomamos butacas. »F.l proscenio de la derecha estaba ocupado por María Duplessis. Hallábase sola en el palco, apoyada en el ante­ pecho, entre un ramo de flores y un cucurucho de bombo­ nes, aspirando el uno y comiendo los otros, escuchando poco, mirando á todos lados, cambiando sonrisas v mira­ das con tres ó cuatro de nuestros vecinos; de cuando en cuando desaparecía en el fondo del palco para conversar un momento con un compañero invisible. Era éste el anciano conde ruso S......que debía más tarde servirme de tipo para crear uno de mis personajes principa'es: el de Duque de Mauriac. »En el palco proscenio, frente al de.la futura heroína del drama, exhibíase una mujer gruesa, de tez sonrosada, que conocía á María Duplessis y que cambiaba con ella toda clase de signos telegráficos. »Llamábase Clemencia Prit, era á la sazón modista,y vi­ vía en la cite I 'Índex; y ¡cosa curiosa! la misma Clemencia había de representar más tarde, en el teatro Montmartre, el papel de Prudencia Duvernoy, que era su propio retrato, para el que, sin saberlo, me había servido de modelo. »Eugenio Dejazet visitaba á Mme. Prit; Mme. Prit fre­ cuentaba á María Duplessis, que yo deseaba conocer, sin prever la influencia literaria que tendría sobre mi vida. Eu­ genio expuso mi deseo á Mme. Prit, y quedó convenido que friamos después del teatro á su casa, y que si el conde ruso la acompañaba tan sólo hasta la puerta, María Du­ plessis nos recibiría la misma noche por unos instantes. »El primer acto de la pieza, salvóla presencia de SaintGaudens y de Olvm pe, acaeció, en realidad, como se ve, en la escena: el mismo modo de penetrar en casi de la he­ roína; la misma manera de despedir á Mr. Varvitle, que se hallaba allí cuando nosotros entramos, de cuyas facciones y nombre verdadero me acuerdo aún; la misma cena; la mis­ ma indisposición repentina de María Duplessis, que, ata­ cada de una violenta tos, obligada á levantarse de la mesa, Y AMERICANA. se refugió en el tocador; todo el acto es absolutamente exacto. »Sobre este punto, el capitulo X de la novela es todavia más fiel á la realidad que el drama. » Saint-Gaudcns ha existido. Llamábase el Barón de G .... . muy galante, c;isado, padre de familia. Asistía á todas las representaciones de la pieza en la misma butaca , y enviaba un ramo de camelias blancas todas las noches á madame 1 Joche; era un hombre de talento, con un ligero defecto de pronunciación. El Barón se había reconocido en mi per­ sonaje : »— A mi es — me decia — á mi es á quien V . ha repre­ sentado en Saint Gaudens; el parecido me divierte, y ven­ go á oírme diariamente. »La enfermedad v la muerte de Marguerite Gauthier son he líos rigurosamente exactos; sólo la vuelta de Armand á la alcoba de la moribunda es obra de mi imaginación. »Desdehacia mucho tiempo había perdido de vistan Ma­ ría Duplessis: al regresar de España, me anunciaron su muerte en Marsella. »Tan pronto como llegué á París, me apresuré á visitar su casa, donde iba á tener lugar la venta pública de su mobi­ liario.» Lástima grande es que la indole de mi trabajo no me permita seguir copiando el interesante y por demas curioso pròlogo del teatro completo de! inmortal académico, y tan­ to más triste, cuanto que el público no podrá por ahora pe­ netrar en los secretos Íntimos de la obra literaria del más afamado dramaturgo moderno; Dumas se confiesa con sus intérpretes, no con los que, después de todo, haciéndole justicia al aplaudirle, le han alentado con sus aplausos, ele­ vándole á la categoria envidiable de autor favorito de su época: Dios concedió á Dumas el genio; sus contemporá­ neos no han desconocido la dádiva divina y le han otorga­ do imperecedera fama ; justo es que quien tanto debe al público se muestre con él galante, permitiéndole escudri­ ñar la gestación de los chrfs d'aturre que con tanto entusias­ mo ha acogido; asi sucederá, tarde ó temprano; desde hoy anuncio á mis lectores ratos deliciosos, saboreando las pá­ ginas en las que Dumas relata con sin igual gracejo, con retrospectiva melancolía , bis sinsabores sin cuento, las in­ creíbles intrigas que precedieron á cada una de las repre­ sentaciones de sus obras. El almirante Mouchez tiene la galante costumbre de invitar todos los años á sus relaciones á un sarao científicosocial; las atracciones de la ciencia, puestas al alcance de todos, forman el clon de tan grata soiree. Monsieur AVolf vM . Gastón Tissandier se han encargado este año de demostrar prácticamente, cómo puede aplicarse la electricidad á los usos domésticos. Ambos han tenido el mayor éxito, logrando que hasta la parte más juvenil del bello sexo esperara sin impaciencia la hora del baile. En los salones que forman la biblioteca del Observatorio, el Almirante había instalado una serie de aparatos, desco­ nocidos para la casi totalidad de sus invitados, y con los que se han llevado á cabo interesantes experiencias. Lo que más ha llamado la atención de los profanos ha sido un motor eléctrico, déla invención deM. Trouvé, que. puesto en movimiento, logra hacer luminoso el interior de un pez, convirtiéndole en lámpara con una intensidad sufi­ ciente para alumbrar el aquarium donde nada el candil con N.» xn C O N G R E S O N A C I O N A L P E D A G Ó G j; DE 1 8 8 2 Co . La Junta Directiva de E l Tomento de las 4 rt presenta á las clases obreras de Madrid, animad?’ ('Uc *?• lioso concurso de los amantes de la educación ' " ‘P o la r C dispuesto la celebración de un Congreso NacionJ?*ar' ,n y ' l ’ e d á gico, donde sean oidos todos los pareceresleional v se •0 « c o i® todas las . . soluciones . . . acerca de ; 1:1 e n » « « » " » » p ú b U cJ f ,ní & Las bases principales son las siguientes : «Se reunirá un ( 'ou^rcm .Xncioua! /'cda£4g¡ca e[) J en los dias que oportunamente se fijarán de* h quincena del mes de Mayo de 1882. »El objeto de este Congreso es. no sólo discutnfl tos concernientes á la educación popular que se' °SP|®en los Temas que acompañan á estas Bases. interesar é ilustrar por este medio á la opinión ■ í’?* respecto de las principales y más perentorias refor exige la educación primaria de nuestro país. » Pueden formar parte del Congreso Nacional ppj co los profesores públicos y privados de todos de la enseñanza , los escritores del ramo, los empuJídM culta ti vos y administrativos de! mismo, y cuantas-*»? ^ se interesan notoriamente por la educación nacion^^® »Para ser miembro del Congreso basta inscribir»»* inscribirse rn_ tal en la Secretaria de E l /'omento de las .1 ríes, en se entregará á cada uno el documento que acredites ;dit cripcion, en la cual se luirán constar, ademas del >,? del inscrito, su profesión social y las señas de su d o m S »Todos los miembros del Congreso tienen dercchnjB documentos que por el mismo se impriman.» Las otras bases, que se refieren á la organizacionjjjB del Congreso, asi como los temas que lian de serobietóS controversia en el mismo, puede conocerlas en detalles la persona que lo desee, pidiendo un cieniplar? programa á la Secretaria de la Sociedad E ¡ Tontenh ¿A Artes (Madrid, calle de la Luna, 1 1). Plácemes merece esta culta Asociación por suscoáL esfuerzos en beneficio de la instrucción popular • los« viven del trabajo y al trabajo se consagran no poJrnii ¿ í nos de felicitarla por su vigorosa iniciativa partí que latro pagíuula y difusión de los conocimientos se extiendan ai», das las clases de la sociedad. J AJEDREZ.— SOLUCION AL PROBLEMA NÛM. 4. NEGRAS. BLANCAS. i C D 5 0 4A a — 8 4 , t o m »< s T c s — d S . ja q u e R n 4 — c 3. î D G 5 - - c lo m a P , ja q u e - m a t e . H a y v a r ia n t e s fá c il e s . H a n r e m i t i d o s o lu c ió n e x a c t a : D . J u a n P . C u a d r a d o , s c o lo d el C a r a v a c n . y D . J o s é M a r ía A r m o , d e T o f a n a . 1 . a s o lu c ió n queno«ras M r . J ., d e B u r í l e o s . 110 e s i n t c l q j i b l e , p o r l a f o r m a e n q u e e s t ó t x p u e » L i P R O B I. KM A NUM. NEGRAS, a * m m escamas. Merecen también especial mención los aparatos de mon­ sieur Breguet, los instrumentos de fisica de MM. Ducretot. Mercadier, Lemoine, Carpentieri los teléfonos de M. Maiche; los sistemas Edisson, Maiche, Ader, Jortin-Hermann, Cros. Bourdoti : los acumuladores Patire, que alimentan con gran seguridad y fijeza lámparas incandescentes de Maxim y de Swan. El almirante Mouchez logra, cual nadie , poner en prác­ tica la máxima latina utile et dulce. o o í 1 u m m mm o En Ja noche del jueves último fué el circo de los Campos Elíseos lugar de cita de la colonia española y de cuantos en Parisse interesan, por afición ú oficio, en el arte músico. Un distinguido compositor, compatriota nuestro, el Sr. Ni colau, hacia al público juez de sus obras inéditas. La sinfonía de Alalia y los fragmentos de Constanza, r¡ eos en melodías, son, á mi juicio, por demas ila/ianisimos; este concepto critico, si para mí es defecto, puede ser cali­ dad para quien rinda culto á la escuela de allende los Alpes; .el clasicismo italiano necesita una ejecución esmeradísima, y la orquesta, sin duda por falta de ensayos, no lia sabido interpretar el pensamiento del autor; los fragmentos de Constanza, superiores á la casi totalidad de las producciones de los maestros italianos, son dignos de una prima donna assalitila, de una Krauss, de una l ’eneo, ó por lo menos de una Rcszké; Mme. Panchioni ni posee el in o ni la voz ne­ cesaria para cantar las melodías un si es no es románticas, y por tanto, asaz antiguas, de Constanza. El poema sinfónico E l Triunfo de Vl-nus, dividido en tres partes, es de excelente factura ; el aria de Venus, dé admi­ rable efecto como composición de orquesta: el Olimpo, que contiene frases inspiradas, un canto melodioso para flautas, el coro, de vigorosa inspiración, sin ruido innecesario ni exagerados crescendos, han sido con justicia muy aplau­ didos. E11 resúmen, el Sr. Nicolau ha logrado darse á conocer como compositor «le gran porvenir; felicitémosle y démos­ le las gracias por la parte de gloria que en su triunfo en el extranjero calie á nuestra patria. Su Majestad lareina Isabel, acompañada del jefe de su casa, de su dama de honor, del Marqués de la Merced, del Conde de Sanale v del que suscribe, honró con su presencia la repre entaeiun , dando la enhorabuena al joven composi­ tor por sn buen éxito. P e d r o iif . P r a t . B BLAN C AS. Juegan éstas, y dan mate en tres jugadas. — Exposición Universal de París. 1878 BOULET, LACROIX et C > (M edalla de oro). cialidad en máquinas para T E J A S Y L A D R IL L O S. 28, rué des Ecluses St. M artin, Parts. Envío del catálogo ilustrado á quien lo P^ carta franqueada. ---------------------------------------0 O 0 ------------------- BELVALLETTE hermanos * * . — ' ' F a b r ic a n te s clies.— 24, Avcnuc des Chatnps Eh'sées, ‘ ari, ' dalla pk oro en 1867.) — Se envía franco*' ilustrado. ■---------------------------------------=0 ° --------------------------" L. ( M e d a l l a d e p l a t a ) . Bombas ^ gas : único premio concedido á las bombasen 54, mecánica general.— 55, rué Sedaine. -/ ÍIH IO N T de' LA I L U S T R A C IO N E S P A Ñ O L A Y AMERICANA. 0 9 9 ^Vm nN — CALLIFLORE — S ? UNIVERS101878 ¿ i i0 r ^ Croiii'chwalier p e r f u m e r ía e s p e c i a l l a c t e in a M É D 'IL L tS BCOUDRAY ; M UNICH 1876 ; GAND 1880, ETC . C U IT E S A U JO U R IN A L T É R A B L E S d ’a p r è s le s t a b l e a u x , portraits, p a y s a g e s , e t c . , q u i a u r o n t é t é e n v o y é s . P la t e a u x c a r r é s e t o v a le s , ta s s e s , s e r v ic e s , v a s e s , c o u p e s , m é d a illo n s p o u r b r o c h e s , b o u t o n s d e m a n c h e tte s , tè te s d e p i p e s , e t c . , e tc .— L a p lu s p a r f a i t e ressemblance est garantie.— Prix courants itlustre's gratis et franco. — E t a b li s s e m e n t p h o t o g r a p h i q u e e t a r t i s t i q u e A . L E I 8 N E R , 11 aidenbourg, e n S ilé s ie . C R O ^LA L1 nirYbiauquear «Ï cútis. nrtgSARBOadeLACTfcl^’ Ajjara blanquear el culis. | M É D A ILLE S : AM STERDAM SE VENDEN EN I*. F/BRICA ^ 1873 OBJETS EN PORCELAINE AVEC PHOTOGRAPHIES VOSd, JABON de LACTEINA para labart I, r ACTEINA para el cabello, canADAala L _ . , tpiv a p,Ua alisar el cabello. I tocador. „ VIEN N E C A D E A U X D 'O C C A S I O N , D E S PRODUCTOS e spe c ia le s . i p t v i N A p a ra f l tó caJ o r. parís 1 3 . : J e c ro is p o u v o ir r e c o m m a n d e r c o m m e ■~” rll.c(j>ienrlrt«desniedlralc5dp|,arl ¡'^„Tratodas US necesidades del tocador rH F L O R d e B E L L E Z A . Polr ¿ S f e “ tss P o r e l n u e v o m o d o d e e m p le a r s e e s to s p o lv o s c o m u n i c a n a l r o s t r o u n a m a r a v ill o s a y d e l i ­ c a d a b e lle z a , y le d a n u n p e r f u m e d e e x q u is it a s u a v id a d . A d e m a s d e s u c o lo r b la n c o , d e u n a p u r e z a n o t a b le , h a y c u a t r o m a t ic e s d e R a c h e l y d e R o s a , d e s d e e l m á s p á l i d o h a s t a e l m á s s u b id o . C a d a c u a l h a l l a r a , p u e s , e x a c t a m e n t e e l c o lo r q u e c o n v ie n e á s u r o s t r o , e n la p e r fu m e r ía c e n t r a l d e A G N E L , 1 1 , r u é M o lié r e , y e n la s c in c o p e r f u m e r í a s s u c u r s a le s q u e p o s e e e n P a r í s , a s í c o m o e n to d a s la s b u e n a s p e r f u m e r í a s . , « F ia s HAjnESJÉCOMPENSES I 207 1877; B R ESLAU 1878 ET 1881 ; T E P L IT Z 1879, L 1 6 .6 0 0 POLVOS d e CANDOR. I . o s P o l v o s d e C a n d o r , s in r i v a l , c o m p u e s t o s d e m a ­ t e r ia s b a l s á m ic a s , d e ja n m u y a t r a s á t o d o s l o s p r o d u c t o s s i­ m ila r e s e m p le a d o s h a s t a e l d ia . I . o s P o l v o s d e C a n d o r t o n i f i c a n . r e fr e s c a n y b la n q u e a n e l c ú t i s , q u e m a n t ie n e n e n u n e s t a d o c o n s t a n t e d e b e l l e z a y d e f r e s c u r a , y s e im p o n e n á la s d a m a s p a r a l a c o n s e r v a c ió n d e s u j u v e n t u d , p o r l a h i­ g ie n e . q u e ta n m a l li b r a d a s a le d e la s p a s t a s y a f e i t e s d e to d o g é n e r o . — N o n o s e x tr a fta , p u e s , q u e e l I )r . R rc H K ü , d e la F a c u lt a d d e M e d i c in a d e P a r í s , a f i r m e e n s u d ic t a m e n q u e lo s P o l v o s d e C a n d o r e s t á n l l a m a d o s á r e e m p l a z a r t o d a c la s e d e p o l v o s d e a r r o z y m e r e c e n e l e x t r a o r d in a r io é x i t o q u e h a n a lc a n z a d o . O tr o s a r t í c u l o s q u e r e c o m e n d a m o s : A C E I T E d e C A N D O R , h e c h o c o n flo r e s n a t u r a le s . E S E N C IA d e O L O R E S c o n c e n tra d o s . CASA A L PO RM AYO R: Félix MANKNT, q u í m i c o , 60, P i e r r e 10 y 1 2 20 , P assago M ED ALLAS DE HONOR P a rís . 2 2 MEDALLA DE PLATA la E x p o s ic ió n p e 1878 E s e n c i a ......................... J a b ó n ............................. A gua de T o ca d o r P o m a d a ....................... A c e i t e ............................. P o lv o s d e A r r o z A n e m ia , A fe c c io n e s J o u ffro y . PARIS. M ELATI deCHINA fra n c o s I AROCHE ™ H A F F N E R ru é F o n t a in e - a u - R o i. Suevo Perfume ETC. F .n jOFRE Stodo ' F Hierro ORTS I P e p t o n a L a ú n i c a a d m i t i d a e n lo s H o s p it a le s d e P a r í s r ic a s . P r e m io d e e j o r eslaPEPTONADEFRESNE rué d Enghien. 1 3 p a r ís |t»$nrinripuli'S IVrfumisUs. 0t , “ R im ,. u to s m a d el E s tó m a g o . de de de de de de M E L A T I IV IE L A T I M E L A T I IV 1 E L A T I M E L A T I M E L A T I RIGAUD Y C . r u e D r o u o t , y e n la s p r in c ip a le s F a r m a c ia s . Se e n v ía n m o d e lo e n d i b u jo y p r e c io s c o r r ie n t e s f r a n c o s , P E R F U M E R ÍA V IC T O R IA PARIS, S, Rre Vivienne, 8, PARIS Y 4 7 , A V K N l’ E D E I.-O P E R A LA PIANOS fiocké & mis Aíné C O M AFILA NEURALGIAS con las Pildoras AntiNeurálgicas del Doctor C R O N IE R , Paris.— Precio en París : 3 frs. la caja. — Principales H. C H A M PB AR O N , ru é L a ffitte , P A R Í S , 10, farmacias. detiene instantáneamente la caida del cabello y le hace crecer; hace desaparecer las películas, cura la picazón, los botones y otras afecciones del cuero cabelludo, impidiendo el encanecimiento. Rué Nlorand, 9, París MEDALLA D E O R O P r e c io d e l fra s c o , 5 y 8 fra n c o s . T e s o ro TOS, CATARRO, BRONQUERA, OPRESION Se en cu en tra en 1 s buenas fa rm a c ia s de A m e rica .'‘ o c u r a n a l in s ­ T o d o s los m é d ic o s a rn n «p t a n t e , c o n la s jait los T u l i o s l . c i i u i s r u r P il d o r a s A n i i coiitru los a c c e s o s d<- Asma, I V e u r u l s i c n * d t* l D o c t e u r C R O N IE R . — P r e c i o e u las Opre- ionps y las S u foca cion es, y lodos con ­ P a r i s : 3 f r . la c a ja E x í ja s e s o b r e la c u h i * - r i a d e vien en en d e c ir que eslas a ireccio n és cesan iosla c a ja la f i r m a e n n - - g r o d e l I b . c i o r r i t » . \ i i : i t . lan ian eáin en te con so uso I M f i t , L E V V N b E llt. j 2 3 , r . tic In tls in n u ir , y en las principales Pasmada*. FOSFATO DE CAL GELATINOSO A S M A deE. LER O Y, Farm acéuticodelaclase O S T E O G E N O , R ú a N e u v e - S a in t- A u g u s tin . P a r is DESARROLLO, MHUDAD ORGANICA. R e c o m e n d a m o s e s t e J a r a b e a l o s m é d i c o s y á DENTICION DE I.OS NIÑOS, CONVALECENCIASDIFICILES lo s e n f e r m o s ; e s d e u n g u s t o a g r a d a b l e , d e a s i­ RAQUITIS, m i l a c i ó n f á c i l y m i l v e c e s s u p e r i o r a lo d o s lo s ANUIA, CONSUNCION, E N FERM ED AD ES DE LO S ja r a b e s d e la c l o f o s f a t o I n v e n t a d o s p o r l a e s p e ■OTOUmSCRONICA. TISIS HUESOS. c u la c i > n -.e s o s j a r a b e s s o n m u y á c id o s , m i e n t r a s r , .• a r o s f a t o d e C a l G e l a t i n o s o n o l o e s . » Prof-sor B o u c h u t M -li o de? Hospital Te Niños. /Gazette tot WtMjNfiites, 19 d e m a r z o UC 1678 .) E n Santiago y Valparaíso : M O U R G U E S y C * : F A B I A N y G * D e p o s it o a e n e r a ,1 e m F a r is . c a lle d 'H a u t e v i l l e 3 1 . 42 P echo PATE DÉGENÉTAI S Garantizados por diez años. T O N I C O Imrador por escelencia. del neuralgias: F L U ID E I A T I F J O N E S de B o n le v a rd des Capncines (en frente del Oran Hotel). — L o n d re s , 4 1 , S t-J a m e s ’s s tre tt. E s te n ro d ic io se lia lo rm a d o u n a re p u ta c ió n e s lr a o r d in a r ia |io r s u s propiedades benéficas. S u a v iz a la p ie l y la po n e fle x ib le ; d is ip a lo s g ra n ito s v la s a rru g a s y a liv ia la s ir r ita c io n e s c a u s a d a s p o r la s m u d a n z a s do r li m a , lo s baños de m a r, e le . — R e e m p la z a con n o ta b le v e u la ja e l C o M -C re a m , y u n a s im p le a p tc a c io n b a s ta p a ra q u e de sa p a re zca n la s G rie ta s de la s m a n o s y d e lo s l a b i o s . 23, SAVO N IA T IF tH ' í p o se * la s m is m a s c u a lid a d e s s u a v iz a d o ra s q u e e l F l u i d o y tie n e u n e s q u is ito p e rfu m e . IA T IF CREAD! CP L A J U V E N IL E E - la c re m a posee c u a lid a d e s tín ic a s : se c o n s e rv a p e rfe c ta m e n le e n to d o s los c lim a s y y. la titu d e s : tie n e u n p e rfu m e fin ís im o , s u a v iz a ce. y r a im a la s ir r ita c io n e s d e l c ú tis , c u r a la s v* in fla m a c io n e s c a u s a d a s p o r u na m a rc h a e s c e s iv a y e s in d is p e n s a b le p a ra e l to c a d o r d e la s s e ñ o ra s , lina sida prueba demostrará su superiori­ dad sobre lodojinCoItl-r, rearas conocidos hasta el d ia P o lv o s , sin nitiguna mezcla química p a ra e l r o - t r o : le d e v u e lv e y le c o n s e rv a la ju v e n tu d v la fre s c u ra . P re p a ra d o especia 11 id .................... mente para usarlo conleel! F F lu e ia t if. deposee MADRID : P e rfu m e ría F R E R A , n° 1 . Carm en, y en todas la s p rin c ip a le s de España y A m erica. NEVRALGIAS CURADOS Por los CIGARILLOS ESPIC A s p ir a n d o e l h u m o , p e n e t r a e n e l P e c h o , c a lm a e l s is i e m a n e r ­ v io s o f a c i l i t a la e x p e c t o r a c i ó n y r a v o r e e e la s f u n c io n e s d e lo s B I-D IG B S T IV O CHASSAING órganos respiratorios. (Exigir e la firma J KM IL.) V e n ia p o r m a y o r J. »d w P IC , « * * . r u é « i l.n r.u re. I'a r ia . Y en la* priucipales Farmacias de las Aro-ncas.— V tr.lw c a ja . __ CON LA P E P S I N A Y CON LA DI ÁS T AS I S L a P e p s in a y l a in d is p e n s a b le s o b t e n id o , e n A c a d e m ia de de 1864, D ia s ta s is la son io s d o s D ig e s t io n . E l un in fo r m e M e d ic in a d e V in o de P a r is . lo s D esde a g e n te s de C h a s s a in g m a s fa v o r a b le s a q u e lla g r a n je a d o u n l u g a r d e l o s m a s i m p o r t a n t e s e u la GRAN RECOMPENSA n a tu r a le s é ha de la é p o ca se lia EL Ins* T e r a p é u tic a , ? e s p r e s c r i t o u n i v e r s a l m e n t e c o n t r a la s D IG E S T IO N E S PENOSAS Ó ROYMfWlNDSD^ IN C O M P L E T A S D O L O R E S D E E S T Ó M A G O , D I S P E P S IA S , G A S T R A L G IA S , e s e x . TTOXCO r e g e n e r a d o r ( d e l o s c a b e llo s ) i n g l e s ó a m e r ic a n o , q u e p o r s u s u p e r io r id a d li a o b t e n id o u n a m e d a lla e u l a E x p o sic ió n de B r u s e la s 1 8 8 0 . E s in ta ilb ie p a r a d e v o l v e r á l o s c a ­ b e llo s g r i s e s s u c o l o r n a t u r a l — D e t i e n e e y // t. usi 0 i m m e u i a t a m e n t e l a c a id a d e lo s c a ­ b e llo s . l e s I n f u n d e n u e v a v i d a , p r o ­ d u c e u n c r e c im ie n to a b u n d a n te y le s ' d a u n a h e rm o s u ra b a s ta e n to n c e s . . . „ , d e s c o n o c id a — N o e s u n a U n t u r a . — Se vende en todas las Perfu­ C O N V A L E C E N C IA S L E N T A S , V Ó M IT O S , diarrea , p é r d id a d e l a p e t it o , de la s f u e r za s , etc . N o t a .— ¿ 7 buen éxito ha hecho nacer — jr ~ ' ^ '"cerosas imitaciones y falsificado- ( ( ‘f ‘J C lfJ C /P V a H f> ExíOír la firma en el rótulo " V V < //£ merías 11Peluquerías, en frascos y medios frascos. - j» - -u ty u e s de haberlo us0, D e p o s it o g e n e r a l : 2 2 , r u é d e l ’E c h iq u ie r , P a r ís EX IG IR N U E S T R A FIR M A S O B R E C A D A FR A S C O en Madrid, Agencia Franco-Española, Sordo, 31, I Pory mayor Melchor García, Tetuan, 15Antonio Torres, perfumería, pasaje Bacardi, en Barcelona. LA 208 ILUSTRACION ESPAÑOLA Y AMERICANA. LIBROS PRESENTADOS T r a t a d o « l e T n q t i i m r l r í a : A p lica d *,, ,fe , le v a n t a m ie n t o d e p la n o s y n i v e la c io n e s , y /i7//esía^ü , tricas naturales p a r a la d i v i s i ó n e c n t e s in m ] <1 ^ A ESTA REDACCION POR AUTORES Ó EDITORES. r e n d a , c a lc u la d a s p a r a lo s á n g u lo s e n g r a d u a d o V '* 1 d e s d e o á 1 0 0 g r a d o s , c o m b in a d o s c o n lo s se , .e | ’ c u a d r a d o s d e lo s m is m o s a r c o s , p o r D . I P n n n.0 s * co, c e n a , a y u d a n t e d e O b r a s P ú b lic a s . P a r a ' l 0 ^ l á im p o r t a n c i a y la u t i l i d a d p r á c t i c a d e e s ta o b r a $ d e a p l i c a c i ó n , b a s ta le e r la R e a l o r d e n e x p e d id C' e n is te r io d e F o m e n to , e n v ir t u d d e l ra z o n a d o 1 ^ d i c t a m e n q u e e m i t i ó l a J u n t a C o n s u lt iv a d e ( V íav°i n a le s y P u e r t o s a c e r c a d e d i c h a o b r a : p o r r e d '™ 11' 0* 1 r a c io n e s d e t a q u i m e t r í a á s u m á s s e n c illa e x " ' r !* * p e r j u i c i o d e la e x a c t it u d ; p o r f a c i l i t a r d e n o ta b ? » ” '0’’ le v a n t a m ie n t o d e p l a n o s ; p o r la g r a n u t ili d a d r e p o r t a r e l e m p l e o d e l m é t o d o q u e e x p o n e c o ? t*Ue r iu a d c o m o p r e c i s ió n , e l M i n i s t r o d e F o m e n t o latltR d e S . M . e l R e y , e n c a r g a á lo s D ir e c to r e s o ’ 1* * ; O b r a s P ú b lic a s , A g r i c u l t u r a é I n d u s t r i a é I n V ! ■ g r á f ic o y E s t a d í s t ic o , q u e r e c o m ie n d e n la a d o u ¡ ^ Tratado de Taquimetría, d e l S r . b a r c e n a , á • i l to d o s lös" d o n a d o s q u e t i e n e n , p o r r a z ó n d e s u d e s t in o a i • ue o p e r a c io n e s t o p o g r á f ic a s . E l t e x t o c o m p r e n d e 6 e n 4 .0 ; la s tablas trigonométricas s o n 5 0 ; l a s ^ l á ^ p l c m e n t n r i a s , e s m e r a d a m e n t e g r a b a d a s e n a c e ro h m íL . ñ o r C o r o n a , s o n c i n c o , y c o n t ie n e n 35 fig u r a s p ' >0-r e ij s e ta s 7 ,3 0 e n M a d r i d , 8 e n p r o v i n c ia s y 1 0 " L V é n d e s e e n la s p r i n c ip a le s l i b r e r í a s , y lo s g i r a n a l a u t o r , D . L e o n c io d e la b a r c e n a . d e O r ie n te , 7, 2 “ ) . in a a rl | I I S i g n o r i o . ( S e g u n d a e d i c i ó n , T u r i n , Jtoux t Favale, 1 S 8 2 .) H e m o s r e c ib id o u n e j e m p la r d e e s ta in t e r e s a n t e n o ­ v e la d e S a l v a t o r e F a r i ñ a : I I Signar io e s l a c o n d e n a c ió n d e l e g o ís m o , e n e l c u a l h a e n c o n tr a d o e l r e p u ta d o e s c r ito r i t a l i a n o a r g u m e n t o p a r a u n o d e s u s m e jo r e s li b r o s . ( P r e c io , lir a s 2 ,5 0 .) L a H e r i n o s u r a d e l a l m a e s e l t i t u l o d e u n a n o v e la c o n q u e e l p o p u l a r e s c r i t o r 1) . E n r i q u e P e re z E s c r ic h vuelve ;t p r e s e n t a r s e a l p ú b l i c o , d e s p u é s li e u n la r g o a l e ja m i e n t o d e la s ta r e a s li t e r a r i a s . E l n o m b r e d e P e r e z E s c r ic h e s p o r s í s o lo u n a g a r a n t í a d e q u e la o b r a u n e h a e m p e z a d o á e d i t a r e l S r. F a q u in c to ( A t o c h a , 1 3 5 , M a d r i d ) , y c u y a p r im e r a e n t r e g a a c a b a d e a p a r e c e r , a lc a n z a r á u n é x i t o t a n g r a n d e y m e r e c id o c o m o to d a s la s d e l r e p u t a d o n o v e lis t a . B o s q u e j o b i o g r á f i c o d o I> . B c l l r n n d e l a C u e v a , p r i m e r D u q u e d e A l b u r q u e r q u e , i l u s t r a d o c o ii d o c u m e n t o s in é d it o s p o r D . A n t o n i o R o d r í g u e z V i l l a , o f i c i a l d e l C u e r ­ p o f a c u l t a t i v o d e A r c h i v e r o s - b i b l i o t e c a r i o s . E s te l i b r o es u n a p r u e b a m á s , y c u m p l i d a , d e la i n t e l i g e n t e la b o r i o s id a d d e s u a u t o r , b i e n c o n o c id o d e l p ú b l i c o i l u s t r a d o p o r s u s a n ­ t e r io r e s e s t u d io s h i s t ó r ic o s : n o e s , c ie r t a m e n t e , e l b o s q u e jo h i s t ó r ic o d e l fa m o s o v a l i d o d e D . E n r i q u e I V d e C a s t i l l a ; es la h i s t o r i a d e s u é p o c a , d e s c r it a c o n s o b r ie d a d y g a la n u ­ r a , y a d ic io n a d a c o n 6 2 v a lio s o s d o c u m e n t o s j u s t i f i c a t i v o s , c a s i lo d o s i n é d it o s b a s t a a h o r a . U n e le g a n t e v o lu m e n d e X ir - . ’ J Ú p á g s . e n 4 .0, q u e s e v e n d e , ¡i 1 0 p e s e ta s , e n la A d ­ m i n i s t r a c i ó n d e la Biblioteca Chistea, q u e d i r i g e y p u b l ic a e l e d ito r I) . L u is N a v a r r o , M a d r id ( C o le g ia ta , 6 ). M a n u a l e d it o r , de sol r o n 28 c ip a le s N.* 1 :1 D i a b l o M u m l o , p o e m a , p o r D . J o s é E s p r o n c d , 1 c o n o c id o s e d it o r e s S r c s . S im ó n y U s i e r a c a b a n de h u n a n u e v a e d ic ió n d e l p o p u l a r p o e m a d e E s p ro n c e d a ! j r e l l i b r o u n e le g a n t e v o lú m e n d e 20 S p á g in a s en 160 c a p r ic h o s a c u b i e r t a c r o m o - lit o g r a f ia d a , la c u a l r e t r a t o d e l m a lo g r a d o a u t o r d e E l Diablo Mundo á u n a p e s e ta c a d a e j e m p l a r , e n la l i b r e r í a d e InVi M a d r i d ( I n f a n t a s , 1 8 ). contii" d e l o s r e l o je s d e s o l , p o r J. d e A rfe (S a u rí, B a r c e l o n a ) ; a d ic io n a d o c o n u n t r a t a d o d e lo s r e lo je s h o r iz o n t a le s , v e r t i c a l e s , la t e r a le s , e t c . , é i l u s t r a d o g r a b a d o s . P r e c io , u n a p e s e ta . S e v e n d e e n la s p r i n ­ l i b r e r í a s d e M a d r i d y la s p r o v i n c ia s . A n i n i n l i ‘ *s l i d i e n y « l . ' i f i i n o n á l a a g r i c u l t u r a , por P . J o ig n e a u x , o b r a il u s t r a d a c o n g r a b a d o s ( e n e l t e x t o ) y c o n d a t o s d e lo s n a t u r a lis t a s m á s e m in e n t e s , t r a d u c id a d e l fra n c é s p o r D . J o s é M o n t illa n o d e l C o r r a l. U n f o lle t o d e p á g in a s , e n 4 - " m e n o r , q u e s e v e n d e , á 2 p e s e ta s , e n la li b r e r í a d e l e d i t o r I ) . M a n u e l S a u r í , B a r c e l o n a ( p la z a N u e v a , 3 ). vm-116 D. M A R C I A I. C a t á l o g o i l u s t r a d o d e la s e g u n d a E x p o s ic ió n de l ( d e b e l l a s A r t e s , c o n d i b u j o s o r i g in a l e s d e lo s a l lí la s o b r a s e x p u e s t a s ( M a d r i d , im p r e n t a d e Aribau y* R e c o m e n d a m o s á n u e s t r o s le c t o r e s la a d q u is ic ió n | ¿ Í in t e r e s a n t e Catálogo, p r e c e d id o d e u n m a g n ífic o PrL p o r D . G a s p a r N u ñ c z d e A r c e . V é n d e s e e n el lo ca « C í r c u l o , c a lle d e l B a r q u i l l o , n ú m . 3, p r i n c ip a l, M a dri* e n la s p r i n c ip a le s l i b r e r í a s d e e s ta C o r t e . A I» A I. I D, V. maestro compositor. Nació un la Coruña, en 1827; •¡•en I Angora, en 18SI. APLICACIONES INDUSTRIALES DEL FRIO Sociedad Anónim a Sociedad Anónima Realizadas por la Compañía de Procedimientos R 2 0 , RUE DE G R A M M O N T A O U L P I C T E T 2 0 , RUE DE GRAMMONT : lixpos. B ru selas l s 7 i>.— Gran 1 re <io : Expos, lu ieriiacion al. P a ris 1 8 7 8 . ( l«r premio Medalla de Oro 1 E xposición de Paris de 1 * 7 8 . — Diploma de Honor ; 1 8 7 P. Medalla de Oro : C oncurso de aparatos de c e rv e c e ría , V e rsa lle s , 1 8 8 1 . F.1 in viern o excepcionalm ente templado que atravesam os llam a la atención de los industriales a c erca de los m edios de procurarse el hielo para la próxim a esta ­ ción de verano. M á q u in a de 1 5 d 1 5 , 0 0 0 hi.l.por hora p a ra fa b r ic a r el hielo !/ las botellas de aqua helada. L a C 'o n i|» H ñ áa «le P r o c e d i m i e n t o s K a o i i l P i c t e t se pone en disposi­ ción de responder ú las necesidades que se hacen aprem iantes. C ircula ción de agua d 0 ‘ para el en fria miento ¡le las cueras de las cerrecerl J P 0 ID 3 E T M Ë 5Ï P u blica adem ás una nueva tarifa de sus aparatos, construidos en g ra o número por la Comi a ñ ia de K ives-Lille, y que la perm ite una im pórtam e reducción sobre los precios de los destinados á la producción del hielo y del agua helada para las Cmorcarías, Chocolaterías, Estenrincrias, M artjarincrias, Lecherías, etc. La F « iu i| ia i'u a d e P r o c e d i m i e n t o s I t a o n l P i c t e t lia tomado un gran increm ento desde hace dos años. L a s serias g a ran tía s que ofrece p ara el buen fun­ cionam iento y la producción de sus m áquinas la lian hecho a cord ar la preferencia sobre los otros sistem as, y nosotros podemos an u n ciar que esta Com pañía está llam ada á un d esarrollo co n sid erable por las nuevas aplicaciones, cu yo s ensayos se liaron en estos m om entos con un com pleto óxito. r.njna inien to de mantecas / / m arqariñas para pi fabril ación durante el rerano. d una temperatura constant? Muy en breve nos ocuparem os de estas nuevas aplicacion es, que están destina­ das á producir ttn gran eco en el mundo industrial de todos lo s países. E n fria m ie n to E n cit) fra ilen ¡Id p rosp ecto y m em o ria s d ir ig í n.lo>e a l a sie n to so cia l de 11 ,/ r l a s m o l i n o s de aun olote para lu molienda instantánea d ura n t* et cetaria. 2 0 , RUE DE GR A MMONT , PARIS STU mVA . PEQUEÑA MAQUINA PEQUEÑA MAQUINA que produce que produce INSTANTANEAMENTE INSTANTANEAMENTE 1 K ilo CON de H ie lo MOTCR En fría mi en to 1na 1o n lúnf 1 del ácido oleico /y rendimicm Infeq'ro f e i cuerpo concreto-^ .IN U J E V A 1 C o n s e r c a c io n d e lo s q r a n o s d e q u s a n o s d e s e d a h a s ta la r e n o c a c i o n d e l a s h o j a s de. l a m a r e r o O 1 K ilo CON de Congelación del a g w sobre suelos metdOco­ para los Sltatinfi • lun i H ie lo M OTOR P a r a lo s B a r c o s , P a la c io s , F á b r ic a s , In d u s tr ia s . E n f r i a m i e n t o d e la Ic e lo lia r a s u c o n s e rc a c io n p r o lo n g a d a . M áquinas de hacer hielo 7 para producir el frió de 15 kilos á 1,500 kilos de hielo por hora. Impresa sobro mñqnlnas do In cnsn P. ALAÜZET, do París, ron tintas do la fábrica l.orllloux R c ju - r v a d o s t o d o s lo s d e r e c h o s d e p r o p i e d a d a r t ís t ic a y lit e r a r ia . y i j i s u la o i a n g n rn v" e c o n ò m ic a * p o r e l e m p le o b a ja s te m p e r a tu r a 3. C.» (18. ruó Sugcr, París). d e R>v M A D R I D . — I m p r e n t a , e s t e r e o t i p ia y g a l v a n o p la s t ia d e A n b a u y C .* , s u c e s o r e s i lUI-RKSORKS DK CÁMARA l)B 3. M.