ESTIMULACIÓN DEL DESARROLLO INFANTIL (0 A 2 AÑOS) Guía para los padres UNICEF Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Oficina de Área para Argentina, Chile y Uruguay Autor : Isabel Margarita Haeussler, Sicóloga de la Universidad Católica de Chile y del CEDEP (Centro de Estudios de Desarrollo y Estimulación Psicosocial) Titulo : ESTIMULACIÓN DEL DESARROLLO INFANTIL (0 a 2 años) GUÍA PARA PADRES (Tomo 1) Inscripción Nº ISBN Copyright Primera Edición : 81.794 : 92-806-10 73-2 : UNICEF 1992 : Febrero 1992 Las expresiones y conceptos manifestados por el autor de este libro, es de su exclusiva responsabilidad y no compromete a la Institución que lo edita. Diseño Ilustraciones Diagramación : Francisco Ramos : Miguel Marfán : ADOS Impreso en Chile/Printed in Chile PRESENTACIÓN En los últimos años se ha ido aceptando cada vez con más fuerza la idea de que los primeros años de vida son fundamentales para la formación de la personalidad del niño, como resultado de diversas investigaciones realizadas por la psicología moderna. En la primera infancia comienzan a desarrollarse todas las capacidades del niño, en especial las habilidades cognitivas y la auto-estima o auto-confianza en el niño, dos elementos determinantes para el bienestar psico-social del niño en su futuro. El desarrollo de las capacidades y habilidades intelectuales, motoras, emocionales y sociales del menor, depende en gran medida de la interacción que se da entre el niño y sus padres en su primera infancia y de la calidad y variedad de los ambientes y los estímulos que rodean al niño; éste necesita un ambiente sano, rico en efectividad y protegido; y necesita de estímulos verbales, táctiles, visuales, de contacto con otras personas y con la naturaleza. Los padres tienen un papel fundamental en la estimulación del desarrollo psico-social de sus hijos. Ellos son la principal fuente educativa y los principales agentes para promover el desarrollo físico, psíquico y social del niño en los primeros años de vida. Nadie como ellos, se encuentra en una relación tan cercana, profunda, íntima y permanente con el niño, ni comparte tantas experiencias y vivencias en la interacción diaria con el menor. La familia es el núcleo donde el niño nace, crece y se desarrolla y, por lo tanto, la primera fuente de interacción del niño con el medio social que lo rodea. Lo que los padres y el grupo familiar en general puedan hacer para favorecer el desarrollo psico-social del niño en estos primeros años de vida es determinante para el despliegue de las potencialidades y capacidades del niño o la niña en el futuro. En reconocimiento de esta realidad, la Oficina de UNICEF para Argentina, Chile y Uruguay con sede en Santiago, ha impulsado la preparación de "Guía para los Padres" que estamos presentando, para apoyar a los padres y a la familia, principales agentes educativos del niño, en su función de estimulación del desarrollo psico-social de los niños menores de seis años. Esta guía ha sido realizada por Isabel Margarita Haeussler, Psicóloga de la Universidad Católica de Chile y del CEDEP (Centro de Estudios de Desarrollo y Estimulación Psicosocial), con amplia experiencia en desarrollo infantil. En la revisión de los contenidos se contó con la asesoría técnica de Vicky Colbert, de la Oficina Regional de UNICEF para las Américas con sede en Bogotá, de Robert Myers y María Eugenia Linares, Consultores de UNICEF y de Felipe Risopatrón de la Oficina de UNICEF de Santiago. Considerando las etapas del desarrollo psicosocial del pequeño, se contemplan dos guías separadas pero complementarias entre sí: una con actividades para niños entre 0 y 2 años, y otra para niños entre 2 y 6 años. Cada guía incluye cuatro áreas principales del desarrollo infantil: el área emocional, el área social, el área intelectual o cognitiva y el área motora. Así los padres cuentan con actividades y situaciones cotidianas para fomentar el desarrollo de sus hijos en las diferentes áreas, de acuerdo a la edad de cada niño. La realización de este tipo de actividades favorece la interacción padre-hijos y no sólo el adulto estimula al niño sino, en su proceso recíproco, el niño también va modificando la conducta del adulto. Con esta guía, la Oficina de Área de UNICEF para Argentina, Chile y Uruguay entrega un nuevo aporte a los organismos públicos y privados que trabajan en el área del desarrollo infantil y, en especial, a aquellos que intentan capacitar a los padres para que éstos sean más capaces y se sientan más seguros en esta tarea tan noble y tan importante, como es el apoyar y estimular el desarrollo psico-social de sus hijos y contribuir de este modo a que éstos puedan desplegar sus potencialidades humanas desde la primera infancia. Kristina Goncalves Representante de Área Oficina de UNICEF para Argentina, Chile y Uruguay ÍNDICE Introducción Aspectos generales sobre la estimulación psico-social Área Emocional Área Social Área Intelectual o Cognitiva Área Motora 5 7 13 23 31 45 INTRODUCCIÓN El desarrollo psicosocial es un proceso de transformaciones que se da en una interacción permanente del niño con su ambiente físico y social. Es un proceso integral, gradual, continuo y acumulativo que se inicia desde la gestación. En el desarrollo infantil pueden distinguirse cuatro dimensiones o áreas: intelectual o cognitiva, emocional, social y motora. El proceso de desarrollo permite al niño ir alcanzando, en cada una de estas áreas, conductas y medios que le posibilitan en forma creciente, a medida que avanza en edad, una mejor adaptación al medio. Poco a poco va desarrollando nociones y conceptos, lenguaje comprensivo y expresivo, coordinación de sus movimientos finos y gruesos, emociones y sentimientos, interacciones sociales positivas con un ambiente y va construyendo una autoimagen y una autoestima y su seguridad personal. La meta a lograr es el despliegue máximo de las potencialidades del niño, que en el futuro le permitan un conocimiento crítico de su realidad y una participación activa en la sociedad en que vive. Los niños que viven en situación de pobreza tienen más riesgo de no poder hacer realidad el despliegue de sus capacidades y aptitudes y es preciso entonces apoyarlos en forma especial, teniendo en cuenta que el desarrollo psico-social infantil puede estimularse desde los primeros días de vida. En la estimulación del desarrollo es fundamental, como se ha insistido anteriormente, el partir de las necesidades del niño, el que el mundo humano que lo rodea sea cálido, positivo y acogedor y donde los adultos estén atentos a las interacciones del niño y respondan a él. Sobre esta base pueden agregarse actividades específicas que apoyen el desarrollo de cada área. A continuación se presentan mensajes básicos en cuanto a la estimulación del desarrollo psico-social del niño de 0 a 2 años de edad y se acompaña de sugerencias de actividades por área. ASPECTOS GENERALES SOBRE LA ESTIMULACIÓN PSICO-SOCIAL 1 EL DESARROLLO PSICOSOCIAL ES UN PROCESO DE CAMBIO ORDENADO Y POR ETAPAS DONDE EL NIÑO VA LOGRANDO EN SU INTERACCIÓN CON EL MEDIO NIVELES CADA VEZ MAS COMPLEJOS DE MOVIMIENTOS Y ACCIONES, DE PENSAMIENTO, DE LENGUAJE, DE EMOCIONES Y SENTIMIENTOS Y DE RELACIONES CON LOS DEMÁS. ESTE DESARROLLO PUEDE ESTIMULARSE DESDE EL PRIMER DIA DE VIDA. Además de tener diferente ritmo, cada niño es distinto al otro, tiene su temperamento, su forma de reaccionar, su manera de relacionarse con los demás. No podemos forzar a los niños a comportarse todos de un mismo modo, porque nos resulta más fácil o creemos que es mejor. Si el niño mayor es muy tranquilo eso no significa que el segundo será igual. Lo haremos sufrir si constantemente lo forzamos a no moverse, lo retamos y castigamos por ser activo y estar en movimiento. El desarrollo psicológico es un proceso de "evolución" o de cambios sucesivos que se realiza a partir de lo que el niño trae (su dotación genética, su constitución física, sus destrezas y debilidades) en un intercambio dinámico con el medio ambiente físico y social que lo rodea. Esta evolución se da por etapas. Lo adquirido primero sirve de base para construir la etapa siguiente. Todos los niños pasan por las mismas etapas del desarrollo, pero cada uno tiene su propio ritmo, que es necesario respetar. No tiene sentido apurar a los niños para que logren conductas para las cuales no están preparados. No todos los niños aprenden con la misma rapidez. Así por ejemplo, el niño primero aprende que, estirando sus brazos hacia un objeto, puede alcanzarlo. Luego se da cuenta que si esto no es posible, puede resolver el problema de alcanzar un objeto alejado, subiéndose a una silla o utilizando un palo. Más adelante aún, usará el lenguaje como medio de obtener resultados deseados. Nosotros, los adultos, podemos contribuir a preparar al niño a lograr muchos aprendizajes. La actitud de los adultos, la pronta respuesta al niño. el captar sus señales, son factores esenciales en una adecuada estimulación. También vemos lo importante que es el disponer de información sobre las necesidades de los niños en las diferentes edades, para poder tener adecuadas actitudes de apoyo y proponer actividades de acuerdo a su etapa de desarrollo. Un aprendizaje se da solamente cuando el organismo está listo, es decir, biológicamente maduro y cuando hay una motivación y una preparación del niño a su aprendizaje. No podemos quedarnos tranquilos esperando que un niño de un año y medio que no camina, lo haga, o que uno de tres años que no habla, comience a hablar. Es necesario preocuparse, estimularlo a hacerlo, motivarlo, ayudarlo. El desarrollo psicológico y social del niño comprende varias áreas: emocional, social, intelectual o cognoscitiva y motora. Todas ellas pueden ser estimuladas desde el nacimiento hasta la adolescencia. Ya hemos revisado lo importante que es, en la estimulación, el estar atento a las necesidades del niño y responder a sus demandas y a sus interacciones. El niño tiene necesidades fundamentales en cuanto a establecer vínculos de afecto y amor, y de interacción con el medio que lo rodea para su desarrollo psicosocial. En las páginas que siguen, se presentan algunas actividades sencillas, que muchos padres hacen en forma natural sin que nadie se los haya enseñado, que pueden servir de base para apoyar y reforzar cada área del desarrollo psicosocial del niño entre 0 y 2 años. Estas actividades pueden ser discutidas por los padres o adultos en grupo para intercambiar opiniones, y aprender de la experiencia de los demás sobre una labor tan importante, y en la cual nadie puede reemplazar a los padres, como es la estimulación del desarrollo infantil. ÁREA EMOCIONAL 2 EL ÁREA EMOCIONAL PUEDE SER ESTIMULADA DESDE EL MOMENTO DE NACER; ELLO LE PERMITIRÁ AL NIÑO EXPRESAR ADECUADAMENTE SUS SENTIMIENTOS, CONOCERSE A SI MISMO, ADQUIRIR SEGURIDAD, SENTIRSE QUERIDO Y ACEPTADO Y TENER UNA BUENA AUTOESTIMA. El desarrollo emocional en la infancia es la base del equilibrio psicológico del adulto. Para desarrollarse emocionalmente sano el niño necesita sentirse querido, aceptado, valorado tal como él es. El niño necesita dar y recibir afecto. El cariño es una verdadera "vacuna" que previene muchos problemas en cuanto a desarrollo emocional. Es la base de la seguridad en el mundo y, en los otros y en sí mismo. El niño también necesita poder conocerse a sí mismo, sentir que se confía en él, desarrollar su independencia e iniciativa y tener oportunidades para actuar por sí mismo e ir logrando un desarrollo personal. El sentirse querido, importante, autónomo, irá creando en el niño sentimientos de seguridad y confianza en sí mismo. Así él' formará una buena autoestima. El cariño, aprecio y confianza que se le transmiten, de todas las maneras posibles, le permitirán tener un desarrollo emocional con estabilidad, con motivación por salir adelante, con tolerancia a las inevitables frustraciones de la vida, con equilibrio y seguridad. Las actividades que aquí se proponen sólo tienen sentido si se consideran previamente las necesidades afectivas y de interacción del niño, si se da un clima de relaciones afectivas positivas y si se tienen presentes los factores de riesgo en el desarrollo infantil. Actividades de estimulación hechas mecánicamente tienen poco sentido si no son hechas con amor y en interacción con el ser humano niño o niña. ESTIMULACIÓN DEL ÁREA EMOCIONAL DEL NIÑO ENTRE 0 Y 2 AÑOS Atiéndalo cada vez que llora. Sus llantos es uno de sus medios de expresar sus necesidades, de hambre, sueño, regaloneo, etc. Estudios han mostrado que los niños que se dejan llorar sin atenderlos prontamente, se vuelven más llorones e irritables. Mírelos a los ojos cuando le hable, lo mude, la bañe, lo regalonee. Juegue juegos de imitación con él. Si él abre la boca, ábrala usted, si saca la lengua, sáquela usted. O al revés, observe como él lo imita en sus gestos: arrugar la nariz, levantar las manos, aplaudir, repetir sonidos... Sáquelo a pasear con frecuencia. Los desconocidos a veces le pueden dar susto y llorar. Si usted lo tiene bien firme y lo tranquiliza con su voz, él se calmará. Pero no le evite el contacto con más personas, aunque llore al principio y en algunas edades (tipo 8-9 meses). Juegue con el niño. Cuando lo mude o bañe, masajéelo, muévale las piernas o bracitos, acérquese y aléjese, hágales suaves cosquillas. Todos los juegos que permitan el desarrollo intelectual también permiten establecer vínculos de afecto. Deje que el niño participe de la vida familiar, que sus hermanitos y familia puedan acercarse, tomarlo, cuidarlo, No lo aísle. Juegue juegos vocales con él: Repetir lo que él dice, decirle sonidos para que él repita... Déjese un tiempo cada día, nada más que estar junto al niño, regaloneándolo, conversándole, mirándolo, jugando con él. Es difícil hacerse el tiempo, pero es realmente muy importante hacérselo. Cántele suavecito, canciones de cuna o sus canciones preferidas. Sonríale y alábele sus nuevos aprendizajes. Háblele mucho, aunque no entienda. Poco a poco él aprenderá a comunicarse con usted. Cuéntele si está contento (a), preocupado (a). Cuéntele de los demás. Póngale música. Acompáñese de gestos que el niño pueda imitar. Póngase frente a un espejo con él sonría, ponga diferentes expresiones (pena, enojo, alegría) y observe las reacciones del niño. Ojalá el niño pueda tener un muñeco, muñeca o animalito de peluche para acariciar él mismo y jugar con él. No conviene hacer diferencias en cuanto a cariño ni tampoco entre varones y niñas. El padre debe darle tiempo a sus niñas desde chiquititas y debe acariciar a los varones aunque sean hombres. Incite al resto de la familia a jugar con el niño, a sacarlo a pasear, a cantarle y regalonearlo. Nómbrele por su nombre, para que él vaya aprendiendo a responder a él y a sentirse identificado. Enséñele los nombres de las personas cercanas para que él pueda pedirles a ellos también tiempo y regaloneo. Es importante que lo padres le den cariño a todos sus hijos y no hagan diferencias entre ellos. Es bueno que el más pequeño vea que también su padre y su madre acarician a sus hermanos. ÁREA SOCIAL 3 EL ÁREA SOCIAL NECESITA APOYO Y ESTIMULO. EN LA CONVIVENCIA CON NIÑOS Y ADULTOS APRENDERÁ A COMPARTIR, A COMUNICARSE, A SER SOLIDARIO, A DAR Y RECIBIR. El saber convivir sanamente con los demás es uno de los aprendizajes más importantes del ser humano. Para lograr una buena relación con los demás, es necesario tanto conocerse y estimarse a sí mismo, como respetar a los demás. Se aprende a estimar a los otros básicamente a través de la imitación. La mejor manera de enseñar al niño a respetar, es respetándolo a él y a los otros, de enseñarle a compartir, es compartiendo con él. El sentido de solidaridad no se enseña con palabras, sino con el ejemplo. El compromiso de los adultos con sus familiares, vecinos y la comunidad, y el que se compartan experiencias y sentimientos le enseñarán al niño a ser solidario. El niño necesita aprender a sentir y tolerar frustraciones. No se le puede permitir realizar todos sus deseos: si esto se le permite, no sabrá actuar cuando tenga que respetar el derecho de los demás. Las actividades que se proponen a continuación pueden servir para estimular el desarrollo del área social. Para ser efectivas ellas deben darse en un clima familiar y emocional positivo y considerando las necesidades del niño. ESTIMULACIÓN DEL ÁREA SOCIAL DEL NIÑO ENTRE 0 Y 2 AÑOS Incite al niño a responder de alguna forma a su acercamiento. Cuando él le haga cualquier tipo de señales, respóndale. Acostúmbrelo a estar con distintas personas (padre, hermanos, abuelos, tíos, amigos). Permita que otras personas lo tomen en brazos, acaricien, muden y alimenten. Convérsele, sonríale, cántele, juegue con él. Hágalo participar de momentos familiares agradables. Llévelo a la mesa para que él esté mientras todos comen... Presénteselo a sus visitas. Sáquelo a pasear cuando pueda. Pídale al papá o ---a sus familiares que lo saquen o la acompañen. Llévelo cuando vaya de compras cerca de su casa u cuando visite a algún pariente o amigo. Enséñele a reconocer al papá a los hermanos, los tíos; pregúntele, por ejemplo, ¿dónde está el papá? Ese es el papá... Fomente que el niño participe en juegos y actividades sociales: aplaudir, entregar objetos, dar gracias, despedirse, imitar gestos. No lo ponga largos ratos frente al televisor. Eso no lo ayuda a descubrir el mundo ni a interactuar con otros. Es importante que el niño se haga amigo de otras personas, que no desconozca y pueda aceptar a otros y permítales tomarlo, alimentarlo y también poder jugar y reír con ellos. Enséñele a saludar y despedirse, a dar besos, a hacer gestos de despedida con su manito, diciendo "chao" o "adiós". Celébrelo por ayudar, esforzarse o compartir. Déjelo moverse lentamente y ojalá empezar a estar con otros niños. Cuando vaya a comprar pan, lleve al niño y pásele la bolsa a él. Si puede, llévelo a una plaza con juegos infantiles. El niño se columpiará y correrá junto a otros niños. Incítelo a cooperar en tareas domésticas: botar papeles a la basura, recoger objetos del suelo, llevar cosas a la mesa, ordenar herramientas, libros, revistas, etc. Dele un pañito para que él le ayude a sacudir o limpiar en la casa. ÁREA INTELECTUAL O COGNITIVA 4 EL ÁREA INTELECTUAL O COGNITIVA REQUIERE DE UN FOMENTO ESPECIAL. EL NIÑO NECESITA OPORTUNIDADES PARA MANIPULAR OBJETOS Y EXPLORAR SU MUNDO Y TAMBIÉN QUE SE RESPONDA A SUS PREGUNTAS E INQUIETUDES Y SE LE MOTIVE A APRENDER. AS¡ EL DESARROLLARA SU CAPACIDAD DE PENSAR, SU INTELIGENCIA Y SU LENGUAJE. El niño aprende a pensar lógicamente a través de la acción: actuando sobre las cosas, experimentando, explorando, observando, relacionándose con las personas y el medio que lo rodea. La curiosidad del pifio por conocer el mundo físico y social es grande, ilimitada y muy importante para el desarrollo de su inteligencia. La inteligencia del niño se desarrolla por medio de su propia experiencias con objetos y personas. Las experiencias son el "alimento" para el desarrollo del pensamiento y de su capacidad de razonar. También las imágenes "alimentan" el desarrollo intelectual: el dibujar, el reconocer y observar imágenes, el dar libre curso a su fantasía en los juegos... El lenguaje es un importante medio de comunicación y también es un medio de desarrollo de la inteligencia: el uso de palabras para comunicarse y explicar, ayuda al pifio a pensar en forma lógica. El gusto y el interés por aprender que tenga el pifio dependerá en gran medida de las actitudes de los adultos que lo rodean: estarán presentes si se elogian oportunamente sus logros, si se valoran sus adelantos en los juegos, dibujos y aprendizajes, si se alienta frente a sus fracasos o errores, si se le da oportunidad de interactuar con ideas de estímulos en una diversidad de situaciones. ESTIMULACIÓN DEL ÁREA INTELECTUAL DEL NIÑO ENTRE 0 Y 2 AÑOS Muéstrele alguna cosa de color vivo y muévala lentamente para que !a siga con la vista. Pídale a un hermanito que entretenga al pifio con esta actividad. Cuelgue un móvil en un lugar donde él lo pueda mirar, El móvil puede ser hecho por el padre con ayuda de los hermanos. Consiste en un palito fino del que se cuelgan con hilo o lana dibujos de animales, círculos de colores, recortes de revistas o envases. Cuelgue algunos objetos del borde de la cuna o lugar donde pasa el niño para que él tenga a su alcance cosas para tocar y explorar. (Puede ser un cascabel, un animalito de goma, envases vacíos limpios y sin tapas peligrosas...) Acuérdese de cambiarlos de vez en cuando para que el niño no se aburra y pueda mirarlos, golpearlos, chuparlos. Déjelo chupar cosas (dados, chupetes). Póngale el chupete y muévaselo en la boca para que se ejercite en chupar. Póngalo debajo de un árbol, le gustará mirar como se mueven las hojas. Mientras lo muda, pásele alguna cosa al niño para que tenga en sus manos y la observe, chupe y manipule. Póngalo frente a un espejo para que se mire y lo mire a usted. Póngale el chupete en la mano para que trate él mismo de llevárselo a la boca. También puede ponerle otras cosas en las manos como un cascabel o monito de goma para que él trate de chuparlo o de ver qué tiene en las manos. Trate que el niño siga con la mirada los movimientos que usted hace. Cuando lo mude, aproveche para jugar a la "escondida" con el niño. Tápele la cara con un pañal y celébrelo si él se lo saca. También puede taparse usted la cara con el pañal, para luego reaparecer sonriente. Esconda, cuando el niño no esté mirando, un objeto que a él le guste (como el chupete). Tápelo con un chaleco, pañal, etc. Incite a! niño a buscarlo. Si lo hace y coge el objeto, celébrelo. Si no lo busca, deje una parte del objeto a la vista y muéstreselo. Esconda otras cosas de igual manera. Deje a su alcance distintos objetos, ojalá de distintas formas y color y que hagan ruidos diferentes. Cuide que no sean peligrosos. Permítale sacar del plato, trocitos de comida o pan con los dedos y llevárselos a la boca. Pásele un objeto para que tenga en una mano, luego otro para la otra mano. Cuando tenga las dos manos ocupadas, pásele otra cosa que le guste. Deje que el pifio "solucione" el problema: deberá tomar dos cosas con una mano o dejar una. Juegue usted y las personas de la familia con él a la escondida. Póngale un pañal encima de la cara para que él se lo saque o escóndase usted detrás de algo para que el niño lo busque. Pásele una cucharita para que vaya aprendiendo a tomarla. Póngale cerca una caja con objetos para que juegue a meterlos adentro y luego sacarlos. Cuidado con pasarle cosas muy chicas que él podría tragarse. Cuando lo bañe, ponga algunos objetos limpios dentro del agua (taza plástica, corcho, esponja) y deje al niño jugar con ellos. Coloque un objeto que le guste en la punta más lejana de un pañal y anime al niño para que tire el pañal y alcance el objeto. Pásele un pedacito de pan o plátano para que coma solo. Es bueno que vaya aprendiendo poco a poco a hacer cosas por su cuenta: tomar un vaso, tomar la cuchara... Fabrique una alcancía con una caja de zapatos. Hágale una ranura angosta por la cual puedan pasar algunos objetos. Deje migas de pan encima de la mesa y pídale al niño que las vaya echando en una taza. Envuelva la cuchara del niño en un papel o servilleta; pásesela para que él la desenvuelva. Alrededor del año, déjelo que vaya aprendiendo a comer solo con cuchara cuando se le da comida seca como puré, por ejemplo. También puede enseñarle a tomar agua o leche en un vaso plástico. (Preocúpese de poner pequeñas cantidades de líquido). Muéstrele como se abotona y desabotona una prenda de vestir con botones grandes. Déjelo desabotonar a él soto. Muéstrele como alcanzar un objeto alejado con un palo. Pásele una caja de tallarines vacía y abierta por los dos lados. Muéstrele como hacer pasar cosas de un lado a otro. Muéstrele como pasa cosas de una caja a otra. El aprenderá rápidamente y se entretendrá pasando objetos de un lugar a otro. Estimúlelo a cooperar en vestirse y desvestirse. Pásele varios tarros de distinto tamaño destapados y pídale que les ponga a cada uno su tapa. Enséñele a soplar, por ejemplo, un fósforo, una vela. Si tiene algunas cosas con olor agradable como flores y naranjas, acérquelo para que las huela. Permítale jugar con agua: vaciar, salpicar, ver, sentir, patear y oír el agua; son actividades muy entretenidas para el niño. En la cocina pídale que le ayude a botar cáscaras a la basura, que desgrane algunas arvejas o porotos, que le ayude a amasar... Pásele algún envase que se destape destornillando la tapa. Júntele cajas de fósforo vacías. Enséñele a abrirlas y cerrarlas. Pásele revistas viejas para hojear. Pásele papel de diario y un lápiz de cera para que él dibuje libremente. Cuando usted esté lavando, déjelo lavar alguna prenda pequeña a él también. Déjelo vaciar pequeñas cantidades de líquido de un envase a otro. ÁREA MOTORA 5 ÁREA MOTORA REQUIERE OPORTUNIDADES PARA EJERCITAR VARIADOS MOVIMIENTOS Y ACCIONES CON SU CUERPO. LA ACTIVIDAD MOTORA ES UN MEDIO FUNDAMENTAL DE CONOCIMIENTO DEL MUNDO QUE LO RODEA Y DE SI MISMO. En los primeros años de vida, ya lo hemos dicho, el pifio aprende básicamente a través de la acción, del movimiento. Por eso se dice que en esta etapa el desarrollo del pifio es psicomotor. Sin el ejercicio y coordinación de los sentidos y de la motricidad no hay desarrollo psíquico en los comienzos de la vida. El pifio llega a tener una idea de lo que son las personas y las cosas ejerciendo acciones sobre ellas: tocando, manipulando, mirando... Esta es la base del conocimiento y del desarrollo de la inteligencia. El conocimiento y ejercitación de movimientos de todo su cuerpo y de partes de él, ayuda al pifio a adquirir seguridad en sí mismo, conocer y probar su capacidad física, desarrollar su autoimagen. Ya nos hemos referido antes a la importancia del movimiento de la acción en el desarrollo del pifio pequeño. Ahora propondremos algunas actividades de estimulación del área motora que no hayan sido abordadas antes. ESTIMULACIÓN DEL ÁREA MOTORA DEL NIÑO ENTRE 0 Y 2 AÑOS. Masajee suavemente el cuerpo del niño. Acuéstelo en distintas posiciones de lado, para el otro lado, boca abajo. Tóquele las manitos y los brazos. Tóquele los deditos uno por uno. Déjelo mover libremente las piernas y los brazos. Póngale ropa cómoda que le permita variados movimientos. Tómele los brazos con suavidad, sin forzarlos y muévalos hacia abajo, hacia arriba, cruzándolos. Ponga al niño de espaldas, tómelo de las manos y tire hacia adelante hasta sentarlo. Vuélvalo a acostar. Repita unas tres veces. De espaldas tómele las piernas, estíreselas y dóblelas suavemente; hágale movimientos como de pedaleo. El baño es importante no sólo para que esté limpio sino también es un juego y un ejercicio. Tome al niño de manera que se sienta seguro y déjelo gozar un ratito. Tiéndase usted en una cama y coloque al niño de "guatita" encima suyo. Juegue con él y anímelo a enderezarse haciendo fuerzas con sus brazos. Déjelo, por ratos, acostado boca abajo (aprenderá a sujetar mejor la cabeza). Siente al niño en la cama y pásele objetos plásticos limpios para jugar. Si se cae hacia el lado, o atrás, incítele a sentarse solo o dele un poco de ayuda. Afirme al niño con almohadas o ropa para dejarlo un poco más sentado y así él pueda observar lo que usted hace. Ponga una frazada en el suelo, coloque al niño encima junto con algunos objetos que le interesen. Déjelo moverse libremente. Sobre una frazada en el suelo, párelo, sosteniéndolo con firmeza para que haga movimientos de caminar. El momento de la muda es el mejor para hacerle gimnasia. Ojalá lo haga diariamente. Déjelo jugar con su cuerpo, pedalear, patalear, darse vuelta, tomarse los pies, mirarse las manos, sentarse, gatear. El niño necesita conocer su cuerpo, sentirlo, tocarlo, verlo. Es importante que el niño tenga un espacio seguro donde pueda moverse, gatear, tratar de pararse. Amarre un cordel a un objeto junto al niño; muéstrele cómo tirando el cordel, se acerca al objeto. Cuando ya pueda sentarse, incítelo a gatear o desplazarse, poniéndole objetos atractivos lejos de su alcance. Cómprele al niño, si les es posible, una pelota chica de plástico. Son fáciles de coger y se pueden tirar sin romper cosas. Juegue a la pelota con él. Pida a otros que también lo hagan. Si su niño quiere subir escaleras, meterse debajo se un mueble, subirse a una silla, meterse en una caja... déjelo hacerlo. Esconda objetos, a la vista del nitro, y pídale que lo vaya a buscar: caminando, gateando, afirmándose de algo, arrastrándose. Ayúdelo a dar pasitos sostenido bajo las brazos, luego de la mano. Recuerde que es importante alrededor de los doce meses que su niño se ejercite para caminar. Déjelo andar apoyándose en los muebles, déjelo aprender a pararse y encuclillarse con apoyo. Estimúlelo a que se suba solo a una cama o a una silla, que suba gradas o peldaños aunque sea gateando. Hágale un carretoncito con una caja y un cordel, para que él pueda tirar cuando ya camine. Todos los días antes de acostarlo, junte con el niño las cosas con que él juega, en una bolsa o caja. Ponga la radio y pásele dos tapas de olla para que las golpee llevando un ritmo. Fabríquele un martillo de madera y dele algunos corchos para que juegue a martillar. Sáquelo a caminar todos los días. Pídale a alguien de la familia que lo saque a veces. Fabrique un tren con varias cajitas amarradas para que el niño lo tire. Pásele una escoba o un palo para que juegue al caballo. Imparta usted otras actividades que se le ocurran para estimular el desarrollo psico-motor del niño pequeno. Enséñele a jugar al pillarse. DECÁLOGO BÁSICO DEL DESARROLLO PSICOSOCIAL INFANTIL 1. PARA EL NIÑO ES FUNDAMENTAL EL CONTACTO ESTRECHO CON LOS PADRES ANTES Y EN EL MOMENTO DE NACER. 2. EL NIÑO NECESITA ESTABLECER UN VINCULO O RELACIÓN DE AFECTO Y AMOR CON SUS PADRES O LAS PERSONAS QUE LO CUIDAN. 3. EL NIÑO NECESITA UN INTERCAMBIO CON SU MEDIO A TRAVÉS DEL LENGUAJE Y DEL JUEGO. 4. EL NIÑO NECESITA HACER LAS COSAS POR SI MISMO PARA ALCANZAR UN GRADO ADECUADO DE AUTONOMÍA O INDEPENDENCIA. 5. EL NIÑO NECESITA LA VALORIZACIÓN POSITIVA PARA TENER UNA BUENA AUTOESTIMA Y CONFIANZA EN SI MISMO. 6. EL NIÑO NECESITA TENER UN MÍNIMO DE SEGURIDAD Y ESTABILIDAD. 7. EL NIÑO NECESITA PODER EXPRESAR SUS EMOCIONES Y SENTIMIENTOS SIN TEMOR A SER REPRIMIDO O CASTIGADO. 8. CADA NIÑO ES DISTINTO, TIENE SU PROPIO TEMPERAMENTO Y SU PROPIO RITMO; NO TODOS LOS NIÑOS APRENDEN CON LA MISMA RAPIDEZ. 9. LAS FAMILIAS ESTIMULADORAS, CARIÑOSAS Y APOYADORAS TIENEN NIÑOS MAS SANOS Y FELICES. 10. LOS PADRES Y ADULTOS DEBEN EVITAR O GOLPEAR, MALTRATAR, ASUSTAR, DESCALIFICAR O ENGAÑAR A LOS NIÑOS. UN AMBIENTE DE IRRITACIÓN, VIOLENCIA O INESTABILIDAD PROLONGADA ES PERJUDICIAL PARA EL DESARROLLO INFANTIL. ESTIMULACIÓN DEL DESARROLLO INFANTIL (2 a 6 años) GUÍA PARA LOS PADRES UNICEF Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Oficina de Área para Argentina, Chile y Uruguay Autor: : Isabel Margarita Haeussler, Sicóloga de la Universidad Católica de Chile y del CEDEP (Centro de Estudios de Desarrollo y Estimulación Psicosocial) Titulo : ESTIMULACIÓN DEL DESARROLLO INFANTIL (2 a 6 años) GUÍA PARA PADRES (Tomo 2) Inscripción Nº ISBN Copyright Primera Edición : 81.794 : 92-806-10 73-2 : UNICEF 1992 : Febrero 1992 Las expresiones y conceptos manifestados por el autor de este libro, es de su exclusiva responsabilidad y no compromete a la Institución que lo edita. Diseño : Francisco Ramos Ilustraciones : Miguel Marfán Diagramación : ADOS Impreso en Chile/Printed in Chile PRESENTACIÓN En los últimos años se ha ido aceptando cada vez con más fuerza la idea de que los primeros años de vida son fundamentales para la formación de la personalidad del niño, como resultado de diversas investigaciones realizadas por la psicología moderna. En la primera infancia comienzan a desarrollarse todas las capacidades del niño, en especial las habilidades cognitivas y la auto-estima o auto-confianza en el niño, dos elementos determinantes para el bienestar psico-social del niño en su futuro. El desarrollo de las capacidades y habilidades intelectuales, motoras, emocionales y sociales del menor, depende en gran medida de la interacción que se da entre el niño y sus padres en su primera infancia y de la calidad y variedad de los ambientes y los estímulos que rodean al niño; éste necesita un ambiente sano, rico en efectividad y protegido; y necesita de estímulos verbales, táctiles, visuales, de contacto con otras personas y con la naturaleza. Los padres tienen un papel fundamental en la estimulación del desarrollo psico-social de sus hijos. Ellos son la principal fuente educativa y los principales agentes para promover el desarrollo físico, psíquico y social del niño en los primeros años de vida. Nadie como ellos, se encuentra en una relación tan cercana, profunda, íntima y permanente con el niño, ni comparte tantas experiencias y vivencias en la interacción diaria con el menor. La familia es el núcleo donde el niño nace, crece y se desarrolla y, por lo tanto, la primera fuente de interacción del niño con el medio social que lo rodea. Lo que los padres y el grupo familiar en general puedan hacer para favorecer el desarrollo psico-social del niño en estos primeros años de vida es determinante para el despliegue de las potencialidades y capacidades del niño o la niña en el futuro. En reconocimiento de esta realidad, la Oficina de UNICEF para Argentina, Chile y Uruguay con sede en Santiago, ha impulsado la preparación de "Guía para los Padres" que estamos presentando, para apoyar a los padres y a la familia, principales agentes educativos del niño, en su función de estimulación del desarrollo psico-social de los niños menores de seis años. Esta guía ha sido realizada por Isabel Margarita Haeussler, Psicóloga de la Universidad Católica de Chile y del CEDEP (Centro de Estudios de Desarrollo y Estimulación Psicosocial), con amplia experiencia en desarrollo infantil. En la revisión de los contenidos se contó con la asesoría técnica de Vicky Colbert, de la Oficina Regional de UNICEF para las Américas con sede en Bogotá, de Robert Myers y María Eugenia Linares, Consultores de UNICEF y de Felipe Risopatrón de la Oficina de UNICEF de Santiago. Considerando las etapas del desarrollo psicosocial del pequeño, se contemplan dos guías separadas pero complementarias entre sí: una con actividades para niños entre 0 y 2 años, y otra para niños entre 2 y 6 años. Cada guía incluye cuatro áreas principales del desarrollo infantil: el área emocional, el área social, el área intelectual o cognitiva y el área motora. Así los padres cuentan con actividades y situaciones cotidianas para fomentar el desarrollo de sus hijos en las diferentes áreas, de acuerdo a la edad de cada niño. La realización de este tipo de actividades favorece la interacción padre-hijos y no sólo el adulto estimula al niño sino, en su proceso recíproco, el niño también va modificando la conducta del adulto. Con esta guía, la Oficina de Areade UNICEF para Argentina, Chile y Uruguay entrega un nuevo aporte a los organismos públicos y privados que trabajan en el área del desarrollo infantil y, en especial, a aquellos que intentan capacitar a los padres para que éstos sean más capaces y se sientan más seguros en esta tarea tan noble y tan importante, como es el apoyar y estimular el desarrollo psico-social de sus hijos y contribuir de este modo a que éstos puedan desplegarsus potencialidades humanas desde la primera infancia. Kristina Gongalves Representante de Área Oficina de UNICEF para Argentina, Chile y Uruguay ÍNDICE Introducción Aspectos generales sobre la estimulación psico-social Área Emocional. Área Social Área Intelectual o Cognitiva Área Motora INTRODUCCIÓN El desarrollo psicosocial es un proceso de transformaciones que se da en una interacción permanente del niño con su ambiente físico y social. Es un proceso integral, gradual, continuo y acumulativo que se inicia desde la gestación. En el desarrollo infantil pueden distinguirse cuatro dimensiones o áreas: intelectual o cognitiva, emocional, social y motora. El proceso de desarrollo permite al niño ir alcanzando, en cada una de estas áreas, conductas y medios que le posibilitan en forma creciente, a medida que avanza en edad, una mejor adaptación al medio. Poco a poco va desarrollando nociones y conceptos, lenguaje comprensivo y expresivo, coordinación de sus movimientos finos y gruesos, emociones y sentimientos, interacciones sociales positivas con su ambiente y va construyendo una autoimagen y una autoestima y su seguridad personal. La meta a lograr es el despliegue máximo de las potencialidades del niño, que en el futuro le permitan un conocimiento crítico de su realidad y una participación activa en la sociedad' en que vive. Los niños que viven en situación de pobreza tienen más riesgo de no poder hacer realidad el despliegue de sus capacidades y aptitudes y es preciso entonces apoyarlos en forma especial, teniendo en cuenta que el desarrollo psico-social infantil puede estimularse desde los primeros días de vida. En la estimulación del desarrollo es fundamental, como se ha insistido anteriormente, el partir de las necesidades del niño, el que el mundo humano que lo rodea sea cálido, positivo y acogedor y donde los adultos estén atentos a las interacciones del niño y respondan a él. Sobre esta base pueden agregarse actividades específicas que apoyen el desarrollo de cada área. A continuación se presentan mensajes básicos en cuanto a la estimulación del desarrollo psico-social del niño de 2 a 6 años de edad y se acompaña de sugerencias de actividades por área. ASPECTOS GENERALES SOBRE LA ESTIMULACIÓN PSICO-SOCIAL 1 EL DESARROLLO PSICOSOCIAL ES UN PROCESO DE CAMBIO ORDENADO Y POR ETAPAS EN QUE EL NIÑO VA LOGRANDO EN SU INTERACCIÓN CON EL MEDIO NIVELES CADA VEZ MAS COMPLEJOS DE MOVIMIENTOS Y ACCIONES, DE PENSAMIENTO, DE LENGUAJE, DE EMOCIONES Y SENTIMIENTOS Y DE RELACIONES CON LOS DEMÁS. ESTE DESARROLLO PUEDE ESTIMULARSE DESDE EL PRIMER. DIA DE VIDA. Todos los niños pasan por las mismas etapas del desarrollo, pero cada uno tiene su propio ritmo, que es necesario respetar. No tiene sentido apurar a los niños para que logren conductas para las cuales no están preparados. No todos los niños aprenden con la misma rapidez. Además de tener diferente ritmo, cada niño es distinto al otro, tiene su temperamento, su forma de reaccionar, su manera de relacionarse con los demás. No podemos. forzar a los niños a comportarse todos de un mismo modo, porque nos resulta más fácil o creemos que es mejor. Si el niño mayor es muy tranquilo eso no significa que el segundo será igual. Lo haremos sufrir si constantemente lo forzamos a no moverse, lo retamos y castigamos por ser activo y estar en movimiento. El desarrollo psicológico es un proceso de "evolución" o de cambios sucesivos que se realiza a partir de lo que el niño trae (su dotación genética, su constitución física, sus destrezas y debilidades) en un.' intercambio dinámico con el medio ambiente físico y social que lo rodea. Esta evolución se da por etapas. Lo adquirido primero sirve de base para construir la etapa siguiente. Así por ejemplo, el niño primero aprende que, estirando sus brazos hacia un objeto, puede afianzarlo. Luego se da cuenta que si esto no es posible, puede resolver el problema de afianzar un objeto alejado, subiéndose a una silla o utilizando un palo. Más adelante aún, usará el lenguaje como medio de obtener resultados deseados. Nosotros, los adultos, podemos contribuir a preparar al niño a lograr muchos aprendizajes. La actitud de los adultos, la pronta respuesta al niño. el captar sus señales, son factores esenciales en una adecuada estimulación. También vemos lo importante que es el disponer de información sobre las necesidades de los niños en las diferentes edades, para poder tener adecuadas actitudes de apoyo y proponer actividades de acuerdo a su etapa de desarrollo. Un aprendizaje se da solamente cuando el organismo está listo, es decir, biológicamente maduro y cuando hay una motivación y una preparación del niño a su aprendizaje. No podemos quedamos tranquilos esperando que un niño de un año y medio que no camina, lo haga, o que uno de tres años que no habla, comience a hablar. Es necesario preocuparse, estimularlo a hacerlo, motivarlo, ayudarlo. El desarrollo psicológico y social del niño comprende varias áreas: emocional, social, intelectual o cognoscitiva y motora. Todas ellas pueden ser estimuladas desde el nacimiento hasta la adolescencia. Ya hemos revisado lo importante que es, en la estimulación, el estar atento a las necesidades del niño y responder a sus demandas y a sus interacciones. El niño tiene necesidades fundamentales en cuanto a establecer vínculos de afecto y amor, y de interacción con el medio que lo rodea para su desarrollo psicosocial. En las páginas que siguen, se presentan algunas actividades sencillas, que muchos padres hacen en forma natural sin que nadie se los haya enseñado, que pueden servir de base para apoyar y reforzar cada área del desarrollo psicosocial del niño entre 2 y 6 años. Estas actividades pueden ser discutidas por los padres o adultos en grupo para intercambiar opiniones, y aprender de la experiencia de los demás sobre una labor tan importante, y en la cual nadie puede reemplazar a los padres, como es la estimulación del desarrollo infantil. ÁREA EMOCIONAL 2 EL ÁREA EMOCIONAL PUEDE SER ESTIMULADA DESDE EL MOMENTO DE NACER; ELLO LE PERMITIRÁ AL NIÑO EXPRESAR ADECUADAMENTE SUS SENTIMIENTOS, CONOCERSE A SI MISMO, ADQUIRIR SEGURIDAD, SENTIRSE QUERIDO Y ACEPTADO Y TENER UNA BUENA AUTOESTIMA. El desarrollo emocional en la infancia es la base del equilibrio psicológico del adulto. Para desarrollarse emocionalmente sano el niño necesita sentirse querido, aceptado, valorado tal como él es. El niño necesita dar y recibir afecto. El cariño es una verdadera "vacuna" que previene muchos problemas en cuanto a desarrollo emocional. Es la base de la seguridad en el mundo y, en los otros y en sí mismo. El niño también necesita poder conocerse a sí mismo, sentir que se confía en él, desarrollar su independencia e iniciativa y tener oportunidades para actuar por sí mismo e ir logrando un desarrollo personal. El sentirse querido, importante, autónomo, irá creando en el niño sentimientos de seguridad y confianza en sí mismo. Así él formará una buena autoestima. El cariño, aprecio y confianza que se le transmiten, de todas las maneras posibles, le permitirán tener un desarrollo emocional con estabilidad, con motivación por salir adelante, con tolerancia a las inevitables frustraciones de la vida, con equilibrio y seguridad. Las actividades que aquí se proponen sólo tienen sentido si se consideran previamente las necesidades afectivas y de interacción del niño, si se da un clima de relaciones afectivas positivas y si se tienen presentes los factores de riesgo en el desarrollo infantil. Actividades de estimulación hechas mecánicamente tienen poco sentido si no son hechas con amor y en interacción con el ser humano pifio o niña. Es importante que los padres le den cariño a todos sus hijos y no hagan diferencias entre ellos. Es bueno que el más pequeño vea que también su padre y su madre acarician a sus hermanos. ESTIMULACIÓN DEL ÁREA EMOCIONAL DEL NIÑO ENTRE 2 Y 6 AÑOS Exprésele cariño: abrazándolo, escuchándole, conversándole suavemente, leyéndole cuentos abrazados, interesándose por sus actividades. El contacto a través de la piel es muy importante. Conviene darse un tiempo al día para hacer cariño al niño y dejarse regalonear por él ... resultará beneficioso para ambos. Si al niño se le expresa cariño, él aprenderá a hacer lo mismo. Incentívelo, por ejemplo, a acariciar a su papá, abrazar a la abuelita, consolar a alguien con pena, despedirse, hacer regalos a otros. Desde pequeñito el niño ha manifestado sus sentimientos y necesidades y usted ha aprendido a reconocerlo. Aunque crezca no debe perder el derecho a expresar lo que siente. El debe sentir que puede expresar su rabia, desilusión o pena. Si usted fomenta la expresión de sentimientos positivos como alegría, ternura o admiración y le permite la expresión de sentimientos como la rabia o los celos, contribuirá al equilibrio emocional del pifio. El prohibir o castigar la manifestación de sentimientos negativos puede acarrear consecuencias poco favorables para el niño y las relaciones familiares: inhibición, timidez, agresividad, destructividad ... en todo caso, inseguridad e incluso, a veces, inhibición en la expresión de sentimientos negativos en la aduftez. Es importante entonces reconocerle al pifio el derecho a sentir rabia, verbalizando sus sentimientos. No ridiculice, minimice o castigue dicha expresión. No debe etiquetarse al niño de "rabioso" o "peleador". Sí es necesario descalificar la acción (pelear) pero no la persona (el pifio). Si se le descalifica, se contribuye a formar una mala imagen de sí mismo. Refuerce la expresión de sentimientos positivos, tanto del pifio como los suyos propios. Ayude al niño a distinguir sentimientos y emociones. Para eso es bueno que reconozca en usted mismo lo que siente (qué feliz estoy, tengo pena, qué rabia me da...). También, que nombre los sentimientos que en usted producen las acciones del niño (qué contenta me pongo cuando tú me abrazas). Nombre los sentimientos que usted observa en el pifio (parece que tiene miedo ...) Ayude al pifio a reconocer y nombrar sus propios sentimientos (parece que tiene rabia ...) Ayude al pifio a reconocer sentimientos y expresiones en imágenes (revistas, televisión), frente a un espejo, o frente a diferentes personas con las cuales convive. Permita y fomente que el pifio se exprese, mediante el baile, disfraces, juegos de imitación de animales, personas, el canto, la música, la pintura, el dibujo, y la expresión libre. Dele ideas, de jugar a imitar a diferentes personas de la comunidad o familia, el señor del almacén, el cura párroco, la enfermera o doctor del consultorio, el chofer del bus, el locutor de radio o televisión, la vecina, la abuelita, un bebé. Llámelo por su nombre, así él lo aprenderá y se sentirá orgulloso de si mismo. Juegue a las escondidas, o nómbrelo frente a un espejo. Incítelo a comer solo, aunque sin insistir en que coma con buenos modales o que se coma todo. Hay niños más apetentes que otros, recuerde que no todos son iguales. Estimúlelo a desvestirse y luego a vestirse solo. Recuerde que esto se aprende paso a paso. Enséñele a lavarse solo. Primero, lavarse y secarse las manos, luego los dientes. Luego a jabonarse cuando se baña. Si esto lo repite todos los días, se irá convirtiendo en un hábito. Tenga mucha paciencia cuando le enseñe a controlar esfínteres. No trate de apurarlo ni lo castigue si ve que al niño le puesta. Trate de enseñarle en el verano. Ponga a su alcance objetos que sean atractivos con los cuales se entretenga, para que aprenda a jugar solo y a estar a veces sin la presencia de un adulto. Permítale elegir, opinar o decidir. Eso no significa dejarlo hacer siempre b que él quiera. Dele la posibilidad de desarrollar iniciativas. Refuerce sus actitudes espontáneas de cooperación, limpieza, cariño. Aliéntelo a resolver sus pequeños problemas por sí mismo. No b solucione todo usted siempre, pues se hará dependiente y pasivo. Confíe en el niño y verá cómo él responde a su confianza. No critique, ni destaque demasiado las conductas o sentimientos negativos. No vigile ni corrija al niño constantemente. Invite al niño a expresarse y comunicarse con usted. Elogie, refuerce mucho al niño, preocupándose que a él le quede claro por qué usted b celebró. Así él empezará a conocer sus cualidades y destreza. ÁREA SOCIAL 3 EL ÁREA SOCIAL NECESITA APOYO Y ESTIMULO. EN LA CONVIVENCIA CON NIÑOS Y ADULTOS EL NIÑO APRENDERÁ A COMPARTIR, A COMUNICARSE, A SER SOLIDARIO, A DAR Y A RECIBIR. El saber convivir sanamente con los demás es uno de los aprendizajes más importantes del ser humano. Para lograr una buena relación con los demás, es necesario tanto conocerse y estimarse a sí mismo, como respetar y estimar a los demás. Se aprende a estimar a los otros básicamente a través de la imitación. La mejor manera de enseñar al niño a respetar, es respetándolo a él y a los otros, de enseñarle a compartir, es compartiendo con él. El sentido de solidaridad no se enseña con palabras, sino con el ejemplo. El compromiso de los adultos con sus familiares, vecinos y la comunidad, y el que se compartan experiencias y sentimientos, le enseñarán al niño a ser solidario. El niño necesita aprender a sentir y tolerar frustraciones. No se le puede permitir realizar todos sus deseos: si esto se te permite, no sabrá actuar cuando tenga que respetar el derecho de los demás. Las actividades que se proponen a continuación pueden servir para estimular el desarrollo del área social. Para ser efectivas ellas deben darse en un clima familiar y emocional positivo y considerando las necesidades del niño. ESTIMULACIÓN DEL ÁREA SOCIAL ENTRE 2 Y 6 AÑOS Favorezca el que el niño esté con otros niños. Al principio con uno solo, luego con pequeños grupos. Póngale a su disposición materiales de juego que sean fácilmente divisibles. Ellos estarán juntos haciendo la misma actividad, como: jugar con arena construir con bloques, comer juntos. Enséñele al niño a esperar un rato antes que lo atiendan. Elógielo cada vez que sea capaz de esperar su turno. Fomente la cooperación del niño en las tareas de la casa: ordenar, barrer, limpiar, poner la mesa. Ojalá estas tareas sean entretenidas para él. No lo fuerce a hacerlo, motívelo. Alábelo por su trabajo, aunque no esté perfecto. Dele la posibilidad de ver y estar con frecuencia con niños de su edad, en el barrio, en la plaza, con familiares. Si tiene algún Jardín Infantil cerca de su casa, ojalá lo pueda inscribir. Le hará bien el contacto con otros niños. Tenga paciencia... puede tomar más tiempo completar la tarea con la ayuda del niño que hacerlo usted solo. Incítelo a participar en juegos de equipo con otros niños, por ejemplo fútbol. Juegue con el pifio y comparta sus cosas con él. No lo obligue a prestar sus cosas, ni lo culpe por no hacerlo. Converse con él y analice situaciones donde se pueda compartir. Se aprende a compartir con el ejemplo. Ayúdelo a darse cuenta que si comparte hará feliz a los otros y él se sentirá satisfecho. Celébrelo cuando comparta, cuando sea cariñoso y preocupado por los otros. Ponga pocos límites y manténgalos. Informe al niño cuáles son sus límites y qué conducta se espera de él. Sea muy claro. Si no lo es, el niño hará suposiciones y actuará más con base a sus deseos que a la realidad. Ayúdelo a darse cuenta de las necesidades de cariño y ayuda de los otros que él pueda satisfacer. Explique las razones por las cuales el niño debe aceptar esos límites. El se sentirá respetado. Pero no se pase dando explicaciones sobre sus órdenes, porque desgastará su autoridad. Si quiere que el niño aprenda a compartir, debe permitirle de vez en cuando regalar libremente alguna de sus cosas. Enséñele, cariñosamente, pero con firmeza, a respetar algunas reglas, normas y límites. Para disciplinar con respeto, aclare lo que es importante para usted y destáquelo. Ignore lo que carece de importancia. Comunique al pifio, con anticipación lo que se espera de él en un momento más. Eso le dará tiempo para prepararse y luego obedecer. Comunique al niño lo que usted siente cuando él hace algo que le desagrada ("me molesta que pelees"). Preste atención a las conductas positivas, cuando se porte bien, sea amable y cariñoso. No le preste atención cuando se porte mal. Así el no recibe refuerzos y las conductas que no se refuerzan desaparecen. No evite frustraciones al pifio. Ayúdelo a aceptar sus cualidades, sus debilidades (lo que le cuesta más), y también a aceptar que a veces las cosas no salen de acuerdo a nuestros deseos. Pero no lo frustre constantemente., recuerde que él necesita muchas experiencias de éxito para sentirse seguro. Enséñele que el proceso de aprender es tan importante como el resultado final. Motívelo a gozar por lo que hace y no sólo por lograr una meta. Incítelo a participar en actividades con otros niños y en pequeñas competencias. Resalte que 10 importante es participar y que nunca pueden ganar todos. No lo compare con otros niños. Alabe su esfuerzo y compare al pifio consigo mismo y celebre sus pequeños progresos. Ayúdelo a controlar sus impulsos, a pensar antes de actuar, a anticipar las consecuencias. Para eso es importante que usted controle sus propios impulsos y sea un modelo que da el ejemplo de auto control. ÁREA INTELECTUAL O COGNITIVA 4 EL ÁREA INTELECTUAL O COGNITIVA REQUIERE DE UN FOMENTO ESPECIAL. EL NIÑO NECESITA OPORTUNIDADES PARA MANIPULAR OBJETOS Y EXPLORAR SU MUNDO Y TAMBIÉN QUE SE RESPONDA A SUS PREGUNTAS E INQUIETUDES Y SE LE MOTIVE A APRENDER. ASÍ EL DESARROLLARÁ SU CAPACIDAD DE PENSAR, SU INTELIGENCIA Y SU LENGUAJE. El niño aprende a pensar lógicamente a través de la acción: actuando sobre las cosas, experimentando, explorando, observando, relacionándose con las personas y el medio que b rodea. La curiosidad del niño por conocer el mundo físico y social es grande, ilimitada y muy importante para el desarrollo de su inteligencia. La inteligencia del niño se desarrolla por medio de su propia experiencia con objetos y personas. Las experiencias son el "alimento" para el desarrollo del pensamiento y de su capacidad de razonar. También las imágenes "alimentan" el desarrollo intelectual: el dibujar, el reconocer y observar imágenes, el dar libre curso a su fantasía en los juegos... El lenguaje es un importante medio de comunicación y también es un medio de desarrollo de la inteligencia: el uso de palabras para comunicarse y explicar, ayuda al niño a pensar en forma lógica. El gusto y el interés por aprender que tenga el niño dependerán en gran medida de las actitudes de los adultos que lo rodean: estarán presentes si se elogian oportunamente sus logros, si se valoran sus adelantos en los juegos, dibujos y aprendizajes, si se le alienta frente a sus fracasos o errores, si se le da oportunidad e interactuar con seriedad de estímulos en una diversidad de situaciones. ESTIMULACIÓN DEL ÁREA INTELECTUAL DEL NIÑO ENTRE 2 Y 6 AÑOS Ponga a disposición del niño una caja de cartón con objetos que ya no use y que para él serán juguetes muy entretenido, Objetos como: • tapas de botella • pedazos de tela • envases plástico (de champú, margarina, yogurt...) • rollos vacíos de papel higiénico • envases diversos (de cajas de pasta de dientes, de huevos, vasos de helados) • ollas viejas • palos de helado • plumas • bobinas de hilo vacías • llaves en desuso • ramas • esponjas • cucharas de madera • trozos de madera Con estos objetos, ayúdelo a descubrir que hay cosas duras, blandas, suaves, ásperas, pesadas, livianas, grandes, chicas, que se doblan y que no se doblan, que se rompen e irrompibles, que se arman y se desarman. Favorezca el gusto por la experimentación que tiene su hijo, así lo ayudará a desarrollar su espíritu científico. Permítale experimentar, probar, manipular, tocar. Cuando esté en la cocina haciendo masa, dele un poco de harina y agua y muéstrele como se juntan y amasa. Permítale jugar con agua: vaciar, salpicar, ver, sentir, patear y oír el agua; son actividades muy entretenidas para el pifio. En la cocina pídale que le ayude a botar cáscaras a la basura, que desgrane algunas arvejas o porotos, que le ayude a amasar... Déjelo vaciar pequeñas cantidades de líquido de un envase a otro. Cuando usted esté lavando, déjelo lavar alguna prenda pequeña a él también. Pásele revistas viejas para ojear. Dele restos de pan y frutas para jugar a hacer de comer. Préstele algunas cucharas y platos o dele algunos envases vacíos para que le sirvan de recipiente. Pásele papel de diario y un lápiz de cera para que él dibuje libremente. Muéstrele cómo hacer burbujas. Permítale soplar con una bombilla o paja en una taza de agua con un poco de detergente. Comente con el niño sobre la lluvia, el frío y el invierno; muéstrele que es necesario abrigarse bien. Cuando el sol brilla, hágaselo notar, cuéntele que el sol nos calienta. Convérsele sobre el verano. Cuando él se fije en la luna, cuéntele sobre ella, sobre la noche... Comente las diferencias entre el día y la noche... Muéstrele las estrellas. Plante una planta con el niño. Ayúdelo a regarla periódicamente. Observen juntos su crecimiento, sus características. Interésese por sus preguntas, respóndale, así le ayudará a desarrollar interés por aprender. Enséñele a reconocer flores y árboles típicos de su región o que se ven cerca de dónde ustedes vivan. Haga crecer plantas en frascos. Coloque una betarraga o zanahoria partida por la mitad en un vaso o frasco con un poco de agua. Déjela en la oscuridad. Observe con el nitro cómo le salen hojas. Hágalo recoger hojas de árboles y arbustos. Observen diferencias de forma, tamaño, color. Enséñele sobre los animales más típicos del país. Muéstreselos en imágenes, ojalá en directo, por ejemplo, en un paseo al zoológico. Permítale tener contacto con animales domésticos, que los acaricie y juegue con ellos (preocúpese que estén limpios). Enséñele a reconocer insectos: mariposas, abejas, hormigas, arañas... Cuéntele sobre sus costumbres. Enséñelo a reconocer los que pueden ser peligrosos. Hágalo fijarse en los pájaros, a reconocer los que más se ven cerca de su casa... a conocer un nido. Llévelo al mercado o a la feria y enséñele a reconocer peces y mariscos. También frutas y verduras. Llévelo de paseo por el barrio o pueblo... muéstrele la plaza, la parroquia, la municipalidad, la feria, las calles comerciales. Llévelo a conocer y cuéntele de los distintos tipos de lugares de trabajo que pueden tener las personas que él conoce o que viven cerca: fábricas, construcción, comercio, hospital, oficina... Interéselo por conocer diferentes medios de transporte: camiones, buses, autos, motos. Ojalá también pueda llevarlo a conocer un avión, un tren o un carro de bomberos. Celébrelo cada vez que él use palabras para comunicarse, aunque las pronuncie mal o se le entienda poco. Muéstrese contento cada vez que él repita algo que usted ha dicho, pero sin corregirlo. Háblele mucho al pifio, aunque él no entienda todo. Es importante asociar la experiencia y las acciones con palabras. Convérsele cuando lo está acostando, al lavarse, al jugar, al vestirse, al salir de paseo. Pídale la opinión sobre la comida, sobre si algo es bonito o feo, acerca del lugar para ir de paseo... Estimúlelo a contar sus experiencias, interésese por sus relatos. Enséñele los nombres de los objetos y partes de la casa, de las prendas de vestir, de las herramientas y utensilios de cocina. Enséñele poesías y canciones. Mire revistas y libros junto con el pifio. Comente las imágenes y situaciones que ve. Léale cuentos. Reléalos varias veces. Cambie de tono cuando hablan diferentes personas. Incítelo a dramatizarlo y a tentarlo él después. Incítelo a jugar juegos de imaginación con máscara, ropas de los adultos, utensilios... Propóngale jugar al almacén, al doctor, al papá y la mamá. El niño necesita aprender a entender y obedecer órdenes. Dele primero órdenes simples como "trae tus zapatos", "busca tu pelota", "por favor, pásame la peineta"... Luego dele dos instrucciones seguidas, que el pifio debe ejecutar en orden: "Por favor abre la puerta de la cocina y saca la escoba para afuera". Más adelante podrá seguir tres instrucciones simples como "por favor busca a tu hermano, dile que venga y que traiga su chaleco azul". Fomente juegos de imitación de personas, animales y cosas. Imite usted alguno y trate que el pifio lo reconozca. Después que sea él quien imite. Enséñele a reconocer colores: • al vestirse: vaya nombrando las prendas de vestir y menciones el color de ellas. • al leer cuentos y describir objetos incluya los colores de éstos. • en la comida: señale el color de las verduras y frutas... Enséñele a reconocer formas: • haciendo collares con fideos de distintas formas, con frutas secas, carretillas de hilos, alternando diferentes formas. • dibujando y nombrando distintas formas: redondas, cuadradas, alargados. • recortando de diarios y revistas, objetos diferentes. Estimule en el niño la formación del concepto de tamaño, nombrando el porte de las cosas, y usando las palabras chico-grande frecuentemente. Posibilite experiencias que le permitan conocer: lo suave (tocar pétalos de flor), lo áspero (lija), lo duro (piedra), lo blando (masa), lo pesado (trozos de fierro), lo liviano (algodón). Estimúlelo a reconocer etiquetas, letreros y señales del tránsito puestos en las calles. Fomente en el niño desde un principio una actitud positiva hacia todo su cuerpo. Enséñele a nombrar las diferentes partes del cuerpo: pie, manos, ojo, nariz, boca. Más adelante, cejas, pestañas, codos, tobillos. • Frente al espejo • En el baño • Bañando una muñeca Incite al niño a conocer por el tacto partes de su cuerpo y objetos diversos... Déjelo probar distintos sabores. Trate de que coma normalmente una variedad amplia de comidas y nombre los sabores (dulce, salado, ácido, amargo). Juegue a reconocer con ojos cerrados objetos por el olfato (un plátano, una flor, café...) o por el tacto (bolsa con una caja de fósforos, un lápiz, una llave, una fruta...) ÁREA MOTORA 5 EL ÁREA MOTORA REQUIERE OPORTUNIDADES PARA EJERCITAR VARIADOS MOVIMIENTOS Y ACCIONES CON SU CUERPO. LA ACTIVIDAD MOTORA ES UN MEDIO FUNDAMENTAL DE CONOCIMIENTO DEL MUNDO QUE LO RODEA Y DE SI MISMO En los primeros años de vida, ya hemos dicho, el niño aprende básicamente a través de la acción, del movimiento. Por eso se dice que en esta etapa el desarrollo del niño es psicomotor. Sin ejercicio y coordinación de los sentidos y de la motricidad no hay desarrollo psíquico en los comienzos de la vida. El niño llega a tener una idea de lo que son las personas y las cosas ejerciendo acciones sobre ellas: tocando, manipulando, mirando... Esta es la base del conocimiento y del desarrollo de la inteligencia. El conocimiento y ejercitación de movimientos de todo su cuerpo y de partes de él, ayuda al niño a adquirir en si mismo, conocer y probar su capacidad física, desarrollar su autoimagen. Ya nos hemos referido antes a la importancia del movimiento y de la acción en el desarrollo del niño pequeño. Ahora propondremos algunas actividades de estimulación del área motora que no hayan sido abordadas antes. ESTIMULACIÓN DEL ÁREA MOTORA ENTRE 2 Y 6 AÑOS - Incítelo frecuentemente a: • • • • • correr (lento-rápido) saltar (con ambos pies juntos en el mismo lugar, avanzando, con obstáculos) gatear (imitando animales) trepar rodar Hágalo tocarse distintas partes de su cuerpo, dándole usted la indicación ("tócate los pies, los ojos, la boca...") Ayúdelo a conocer y nombrar las partes de su cuerpo. Después de correr, hágalo observar su pulso y los latidos de su corazón. Ayúdelo a tomar conciencia de su respiración. Hágalo inspirar (tomar aire) lentamente y botarlo poco a poco. Repítalo varias veces. Incítelo a imitar con gestos actividades familiares como barrer, lavar, cocinar, dormir... Póngale música y estimúlelo a bailar. Pídale que mueva la cabeza, las manos, los brazos, el tronco. Enséñele rondas infantiles para que juegue con sus amiguitos: Arroz con Leche, La Niña María... -Fomente su participación en juegos con movimiento: • • • • A la pelota: chutear, tirarla a los amigos, hacerla rebotar. A saltar una cuerda A las estatuas Al mono mayor: el niño imita al adulto siguiendo diferentes movimientos realizados por él. Hágalo recortar figuras humanas o caras o partes del cuerpo de fotos de diarios y revistas usadas. Enséñele a dibujar figuras humanas, y también formas simples, con un palo en la tierra, con papel y lápiz... Pregúntele ¿para qué sirven... los pies ... las manos ... los ojos ... los oídos ... la nariz? Si el pifio no sabe o no puede explicarlo, cuéntele usted. Con un poco de masa, enséñele a modelar figuras, primero muy simples: pelotas, palitos... luego un , canasto, frutas, un pájaro, una casa, un niño. Frente a un espejo, hágalo hacer gestos con la cara como • Soplar • lanzar besos • arrugar la nariz • inflar las mejillas • cerrar y abrir los ojos • sacar la lengua • arrugar la frente Permítale jugar libremente con masa, arena, greda... Permítale cortar o picar papel con los dedos. Enséñele a enhebrar una aguja de lana con punta roma. Luego a bordar trabajos simples. Permítale construir con cajas, tarros, envases, trozos de madera... Enséñele a recortar con los dedos y con tijeras (sin punta). Incítelo a colocar y sacar pernos, tuercas y tornillos... Permítale dibujar libremente en papel grande. Enséñele a aplaudir siguiendo un ritmo. DECÁLOGO BÁSICO DEL DESARROLLO PSICOSOCIAL INFANTIL 1. PARA EL NIÑO ES FUNDAMENTAL EL CONTACTO ESTRECHO CON LOS PADRES ANTES Y EN EL MOMENTO DE NACER. 2. EL NIÑO NECESITA ESTABLECER UN VINCULO O RELACIÓN DE AFECTO Y AMOR CON SUS PADRES O LAS PERSONAS QUE LO CUIDAN. 3. EL NIÑO NECESITA UN INTERCAMBIO CON SU MEDIO A TRAVÉS DEL LENGUAJE Y DEL JUEGO. 4. EL NIÑO NECESITA HACER LAS COSAS POR SI MISMO PARA ALCANZAR UN GRADO ADECUADO DE AUTONOMÍA O INDEPENDENCIA. 5. EL NIÑO NECESITA LA VALORIZACIÓN POSITIVA PARA TENER UNA BUENA AUTOESTIMA Y CONFIANZA EN SI MISMO. 6. EL NIÑO NECESITA TENER UN MÍNIMO DE SEGURIDAD Y ESTABILIDAD. 7. EL NIÑO NECESITA PODER EXPRESAR SUS EMOCIONES Y SENTIMIENTOS SIN TEMOR A SER REPRIMIDO O CASTIGADO. 8. CADA NIÑO ES DISTINTO, TIENE SU PROPIO TEMPERAMENTO Y SU PROPIO RITMO; NO TODOS LOS NIÑOS APRENDEN CON LA MISMA RAPIDEZ. 9. LAS FAMILIAS ESTIMULADORAS, CARIÑOSAS Y APOYADORAS TIENEN NIÑOS MAS SANOS Y FELICES. 10. LOS PADRES Y ADULTOS DEBEN EVITAR GOLPEAR, MALTRATAR, ASUSTAR, DESCALIFICAR O ENGAÑAR A LOS NIÑOS. UN AMBIENTE DE IRRITACIÓN, VIOLENCIA O INESTABILIDAD PROLONGADA ES PERJUDICIAL PARA EL DESARROLLO INFANTIL.