Merco Salud Colombia fue la firma encargada de realizar el listado de las mejores eps en el país. Para catalogar a las instituciones, hospitales y clínicas del país se realizaron encuestas a médicos, directivos, gerentes del sector salud, asociaciones de pacientes, periodistas, trabajadores de la salud y funcionarios del Gobierno (Ministerio de Salud, Invima y Supersalud). Para llevar a cabo el estudio, se tuvieron en cuenta indicadores de rendimiento de IPS y EPS y la evaluación de méritos a laboratorios y EPS. Los resultados de este año fueron los siguientes: Mejores EPS del país: 1. 2. 3. 4. 5. EPS Sanitas EPS Sura EPS Compensar Salud Total Coomeva EPS que ocuparon los últimos lugares en el país: Cruz Blanca Savia Salud Café Salud Capital Salud Comparta Cabe señalar que los resultados corresponden a la segunda edición del estudio Merco Salud en Colombia, el cual está sometido a una revisión bajo la norma ISAE 3000, enfocada en la solidez e independencia de la valoración. Cafesalud Calisalud Caprecom Capresoca Colmédica Compensar Comfenalco Antioquia Comfenalco Valle Convida ARS Coomeva EPS Cruz Blanca Famisanar Humana Vivir Instituto de los Seguros Sociales Salud Colmena Salud Colpatria Salud Total Saludcolombia EPS S.A. SaludCoop Saludvida Sanitas Selvasalud Solsalud S.O.S EPS Susalud Las ciudades son lugares perfectos para enfermarse: el ruido en las vías y en TransMilenio es ensordecedor, los trancones hacen de la puntualidad una proeza, los horarios de trabajo son extenuantes y hay poco tiempo para ejercitarse al aire libre. Como resultado, las enfermedades respiratorias son tan frecuentes, que son uno de los problemas de salud pública que más alertan a las autoridades de la capital De acuerdo con el último informe de la Secretaría de Salud, durante el 2013 hubo 1’244.745 casos de enfermedad respiratoria aguda (ERA), para un aumento del 3 por ciento, con respecto al 2014. Pese a que Bogotá goza de los mejores servicios y cobertura en atención de salud del país, el humo y el hollín siguen haciendo mella en la salud de niños y adultos, y las cifras de neumonía y ERA solo disminuirán si se ataca la raíz del problema: los vehículos y la industria. El diario londinense The Guardian cita un estudio de la Agencia de Protección de la Salud de Nottingham (Inglaterra) en el que se señala que quienes usan el transporte público son seis veces más susceptibles de contraer un virus de gripa. Los oídos también se enferman. Basta imaginar lo que pasa con los vendedores ambulantes que trabajan sobre las avenidas y que escuchan los pitos y motores a diario, todo el día. También sufren los vecinos de barrios como Galerías y Chapinero, donde los bares y discotecas exceden a diario los niveles permitidos de ruido. El problema es de tal magnitud que el año pasado la Secretaría de Ambiente no dio abasto con las más de 4.500 quejas radicadas en sus oficinas. No es de extrañar que algunos añoren una escapada a las afueras de la ciudad donde esta pesadilla no pueda perseguirlos. El tercer padecimiento que agobia a los bogotanos es el estrés. Hay trancones, conductas agresivas, ruido constante, trabajos agotadores. Es la realidad a la que todo habitante urbano se somete para gozar de las oportunidades de la ciudad. No obstante, estar acostumbrados al estrés no nos hace menos vulnerables. De hecho, según un estudio del 2011 del Instituto Central de Mannheim (Alemania), el cerebro de los citadinos no lo soporta tan bien como quienes viven en áreas rurales. Aunque no se trata de una enfermedad presente en todos los bogotanos, las adicciones a las drogas también son factores de riesgo. Bogotá tiene los expendios de droga más grandes y numerosos del país, porque tiene clientes suficientes para que el negocio del microtráfico se mantenga en pie. El 7 por ciento de las personas entre los 18 y los 24 años encuestadas en el 2010 por la Secretaría de Salud era consumidor activo de alguna sustancia ilícita, el 3,7 % tenía entre 25 a 34 años, y el 3,5 % tenía entre 12 y 17 años. Usar el carro todo el tiempo, pasar gran parte del día en un escritorio y las comidas rápidas generan un quinto padecimiento, frecuente en la ciudad: el sobrepeso y la obesidad. El problema viene desde la infancia. Nuestros niños serán adultos obesos si no se promueven las actividades físicas al aire libre. Un estudio del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) reveló que el 69,9 % de los niños y niñas entre 5 y 12 años dedica la mayor parte del tiempo a videojuegos y a ver televisión. José Coraliza, doctor en psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, habla del trastorno por déficit de naturaleza. Según sus investigaciones, la falta de tiempo al aire libre, producto de horarios y actividades en entornos cerrados afecta la salud mental de los citadinos. Pese a que muchos de los problemas de calidad de vida de ciudades como Bogotá son inevitables, sí pueden prevenirse varias de estas enfermedades, pero exigen, por parte de los ciudadanos, un gran esfuerzo para cambiar el estilo de vida.