220-31369, mayo 15 de 2003 Ref.: Radicación 2003-01-063831. Liquidación obligatoria, reuniones del máximo órgano social y nombramiento de revisor fiscal durante el trámite de la liquidación obligatoria. Respetada doctora: Me refiero a su escrito en referencia a través del cual formula la siguiente consulta: “ EN CALIDAD DE LIQUIDADORES DE SOCIEDADES COMERCIALES, INSCRITOS EN LA SUPERSOCIEDADES, ME PERMITO SOLICITAR SU CONCEPTO JURIDICO SOBRE QUE MEDIDAS SE DEBEN ADOPTAR, PARA CUANDO SE CITA A REUNIÓN DE ASAMBLEA DE ACCIONISTAS Y SOLAMENTE ASISTE UNO DE ELLOS ES DE ANOTAR QUE EL ACCIONISTA QUE ASISTE TIENE EL 66% DE LAS ACIONES, PERO NO SE CUMPLE EL REQUISITO DE PLURALIDAD. QUE SUCEDE PARA LAS DECISIONES QUE SE DEBEN ADOPTAR COMO ES EL CASO DE LA APROBACIÓN DE LOS BALANCES DE FIN DE JERCICIO, LA RENDICIÓN DE CUENTAS, LA ELECCIÓN DEL REVISOR FISCAL, MÁXIME CUANDO EL QUE DESEMPEÑABA EL CARGO PRESENTÓ RENUNCIA IRREVOCABLE POR EL NO PAGO DE SUS HONORARIOS DESDE HACE DOS AÑOS (POR TOTAL ILIQUIDEZ DE LA CONCURSADA)” A fin de dar respuesta a sus inquietudes, es oportuno remitirnos a las normas que regulan el concurso liquidatorio de los bienes que conforman el patrimonio del deudor, partiendo del objetivo del trámite que de acuerdo a lo previsto en el artículo 95 de la Ley 222 de 1995, es la realización de los bienes del deudor a fin de atender con la prelación que manda la ley, el pago de sus obligaciones. Conforme a lo anterior, el legislador encamina el trámite a la protección de la prenda general de los acreedores y el pago de las acreencias a cuyo efecto asegura mecanismos idóneos como son la junta asesora del liquidador y un liquidador nombrado por el propio Superintendente de Sociedades, ambos con facultades eminentemente administrativas y éste último también con funciones dispositivas acordes con la función a desarrollar. En cuanto al liquidador, el artículo 166 de la Ley 222 ibidem le asigna la representación legal de la entidad deudora, cargo cuyo ejercicio conlleva entre otras las siguientes funciones: 1. Ejecutar todos los actos que tiendan a facilitar la preparación y realización de una liquidación del patrimonio rápida y progresiva. 2. Gestionar el recaudo de los dineros y la recuperación de los bienes que por cualquier circunstancia deban ingresar al activo a liquidar, incluso los que correspondan a capital suscrito y no pagado en su integridad, así como las prestaciones accesorias y las aportaciones suplementarias. Igualmente, exigir de acuerdo al tipo societario las obligaciones que correspondan a los socios. 4. Ejecutar los actos necesarios para la conservación de los activos y celebrar todos los actos y contratos requeridos para el desarrollo de la liquidación, con las limitaciones aquí establecidas, incluidos los negocios o encargos fiduciarios que faciliten la cancelación del pasivo. 10. Rendir cuentas comprobadas de su gestión, en las oportunidades y términos previstos en esta ley. 11. Realizar, con la aprobación previa de la junta asesora, los castigos contables de activos que resulten pertinentes, caso en el cual deberá informar a la Superintendencia de Sociedades, dentro de los quince días siguientes a la adopción de tal determinación. 12. Mantener y conservar los archivos del deudor. 14. Promover acciones de responsabilidad civil o penal, contra los asociados, administradores, revisores fiscales y funcionarios de la entidad en liquidación obligatoria, y en general contra cualquier persona a la cual pueda deducirse responsabilidad. 17. Las demás previstas en esta ley. En armonía con la finalidad y objetivos propuestos por el legislador en el trámite de la liquidación obligatoria, se lee en el numeral 1. del artículo 166 ibidem que la ley consagra para el liquidador en prime lugar, la función de ejecutar todos los actos necesarios para que la liquidación sea rápida y progresiva lo cual tiende a minimizar los perjuicios a los acreedores externos e internos y así como evitar el deterioro de la prenda general de los a creedores. Atendiendo a la misma finalidad le impone entre otras funciones recaudar los dineros y la recuperación de bienes que deban hacer parte del activo a liquidar; ejecutar los actos que sean necesarios para la conservación de los activos, etc., funciones que serían nugatorias de no contar el liquidador con instrumentos que le permitieran hacer efectivas tales medidas como son por ejemplo, las que consagra el numeral 14 de la misma norma en la cual le asigna como función al liquidador, la de promover acciones de responsabilidad civil o penal, entre otras personas, contra los asociados de la sociedad cuando pueda deducirse responsabilidad, la cual en el caso que nos ocupa y por mencionar sólo algunos eventos, afecta la rendición de cuentas del liquidador de que trata el artículo 168 de la Ley 222 ibidem Así mismo y sin perjuicio de lo anterior, para el caso específico de las reuniones del máximo órgano social, es procedente que en virtud de lo previsto en el artículo 87, numeral 2 de la Ley 222 de 1995, solicite a la Superintendencia la convocatoria del máximo órgano social, como una medida de carácter administrativo y acreditando el cumplimiento de los presupuestos de la norma para tal efecto. También es oportuno advertir, que de conformidad con lo previsto por el artículo 167 de la Ley 222 ibidem: “ El liquidador responderá al deudor, a los asociados, acreedores y terceros, y si fuere del caso a la entidad deudora, por el patrimonio que recibe para liquidar, razón por la cual, para todos los efectos legales, los bienes inventariados y el avalúo de los mismos realizado conforme a las normas previstas, determinarán los límites de su responsabilidad. De la misma manera, responderá de los perjuicios que por violación o negligencia en el cumplimiento de sus deberes cause a las mencionadas personas.” De igual manera, debe tenerse en cuenta en materia de responsabilidad que el artículo 200 del Código de Comercio modificado por el artículo 24 de la Ley 222 de 1995, presume la culpa del administrador1 en los casos de incumplimiento o extralimitación de sus funciones. 1 El artículo 22 de la Ley 222 de l995 incluye en la categoría de administrador al liquidador.