No clasicidad en relaciones de incertidumbre de observables complementarios Trabajo académicamente dirigido de Paloma Matía Hernando Tutor: Dr. Alfredo Luis Aina Departamento de Óptica Facultad de Ciencias Físicas, UCM Madrid, Junio de 2011 Índice 1. Introducción 2. Campo electromagnético cuántico. Observables y 2.1. Observables . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.2. Estados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.3. Estados clásicos y no clásicos . . . . . . . . . . . . 2.4. Medidas y relaciones de incertidumbre . . . . . . . 1 estados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3. Medidas y relaciones de incertidumbre (I): Varianza 3.1. Varianza en cuadraturas . . . . . . . . . . . . . . . . . 3.2. Varianza en número-fase: relación de Holevo . . . . . . 3.2.1. Cálculo numérico . . . . . . . . . . . . . . . . . 3.2.2. Cálculo analítico . . . . . . . . . . . . . . . . . 3.3. Varianza en número-cuadratura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 3 4 8 9 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 11 12 13 21 23 4. Medidas y relaciones de incertidumbre (II): Entropía de Shannon 27 4.1. Entropía de Shannon en cuadraturas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27 4.2. Entropía de Shannon en número-fase . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 5. Conclusiones 31 6. Bibliografía 33 1 1. Introducción Las relaciones de incertidumbre, ilustradas por el principio de incertidumbre de Heisenberg, se suelen presentar como ejemplo típico de fenómeno no clásico. Más concretamente, la teoría cuántica excluye la posibilidad de que haya estados sin un cierto valor mínimo de fluctuaciones para observables complementarios (como posición y momento en mecánica, o amplitud y fase en óptica). Pero no todo lo que tenga que ver con incertidumbre es necesariamente un fenómeno no clásico. Por ejemplo, en óptica clásica las fluctuaciones son la norma y no la excepción, reflejándose en parámetros como los grados de polarización y coherencia. Naturalmente, la óptica clásica también admite estados de luz sin fluctuaciones. Dentro de la teoría cuántica de la radiación se suele distinguir entre estados de luz clásicos (los que en principio no necesitan la teoría cuántica para ser descritos) y no clásicos. En este trabajo investigamos si hay alguna diferencia entre estados clásicos y no clásicos en lo que respecta a las relaciones de incertidumbre. Por lo expuesto en el párrafo anterior, puesto que la teoría clásica sí permite estados sin fluctuaciones, una primera intuición sugiere que los estados de mínima incertidumbre deberían ser siempre estados de luz clásicos. Esta es la intuición que ponemos a prueba en este trabajo, con especial interés en el resultado más paradójico de que haya estados no clásicos con menor incertidumbre para observables complementarios que los clásicos. Por completitud, empezaremos en la sección 2 con un resumen de los conceptos teóricos más básicos necesarios para la comprensión del trabajo, en concreto los observables y estados de la luz que se utilizarán posteriormente, y en qué consiste que la luz sea clásica o no clásica. A continuación se examinan algunas formas básicas de estimar las fluctuaciones (varianza y entropía Shannon). En las secciones 3 y 4 estos ingredientes se aplican al estudio de relaciones de incertidumbre del tipo posición-momento o amplitud-fase, buscando sobre todo estados no clásicos con menor incertidumbre que los clásicos. Finalizamos con conclusiones y bibliografía. 3 2. Campo electromagnético cuántico. Observables y estados Empezaremos recordando la cuantificación del campo electromagnético e introduciendo los observables y estados básicos que serán de utilidad para este trabajo. 2.1. Observables Los observables necesarios para este trabajo se representan matemáticamente por los operadores creación y destrucción, el operador número de fotones, el operador de fase y los operadores de cuadratura, que se introducirán a continuación. a. Operadores creación y destrucción. Las ondas luminosas se modelan de manera análoga en óptica clásica y cuántica, en forma de ondas armónicas planas con la representación compleja Ē(r̄, t) = aε̄ exp{i(k̄ · r̄ − ωt)}, (2.1.1) donde a es la amplitud compleja adimensional y ε̄ es el vector polarización. Dicha amplitud es un operador no hermítico, conocido como operador de destrucción, que cumple con su operador traspuesto y conjugado a† la siguiente relación de no conmutación: [a, a† ] = 1. (2.1.2) El operador a† es conocido como operador de creación. Los observables son en general funciones de los operadores a y a† ,  = Â(a, a† ). b. Operador número. La energía del campo electromagnético se cuantifica en términos de los operadores a y a† , de forma que 1 H = ~ω a† a + . (2.1.3) 2 El operador n = a† a recibe el nombre de operador número de fotones, e idealmente es el observable medido con un detector de luz. Esencialmente es el único observable medible, ya que para frecuencias del visible o similar los detectores sólo responden a la energía luminosa. c. Operador de fase. En √ óptica cuántica el módulo de la amplitud puede equipararse a la raíz del operador número, a† a. En analogía con la óptica clásica, en que la amplitud compleja se puede escribir como producto de su módulo y una exponencial de la fase, el operador exponencial de la fase cuántica E vendría dado por la ecuación √ a = E a† a. (2.1.4) Sería deseable que E fuera un operador unitario, tal que EE † = E † E = I donde I es la identidad. Sin embargo, no hay forma de definir la acción del operador sobre el estado vacío, |0i, de tal forma que dicha unitariedad se satisfaga. Se elige por conveniencia que se satisfaga la media unitariedad EE † = I, aunque implique E † E = I −|0ih0|. Pese a estas complicaciones en el operador de fase, se comprobará más adelante que sus autoestados, los estados de fase, describen cuánticamente esta variable de forma correcta. 4 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis d. Operadores de cuadratura. La amplitud compleja se puede expresar separándola en parte real y compleja en función de los llamados operadores de cuadratura X e Y , de forma que a = X + iY, a† = X − iY, (2.1.5) o equivalentemente, los operadores cuadratura en función de a y a† son 1 X = (a + a† ), 2 i Y = (a† − a). 2 (2.1.6) Los operadores son hermíticos, y su relación de conmutación es i [X, Y ] = . 2 (2.1.7) Finalmente, es posible expresar el operador número de fotones en función de los operadores cuadratura, 1 a† a = X 2 + Y 2 − . (2.1.8) 2 2.2. Estados La descripción física de un sistema cuántico tiene lugar a través de los estados cuánticos. Suponiendo por sencillez que se trata de estados puros, vienen descritos por vectores |ψi. Los estados determinan la estadística de los observables Â, por ejemplo mediante la evaluación de los valores medios de sus potencias hAl i = hψ|Âl |ψi (2.2.1) siendo l un entero. Si el operador  es hermítico también es muy usual describir su estadística mediante la distribución de probabilidad de sus autovalores en el estado ψ, p(λ) = |hλ|ψi|2 , (2.2.2) donde |λi son los autoestados de  con autovalores λ, Â|λi = λ|λi. (2.2.3) Los estados básicos para la comprensión de este trabajo son los estados número, los estados coherentes, los estados comprimidos, los estados de fase y los estados cuadratura. a. Estados número. Los estados número, |ni, son los autoestados de operador número de fotones, a† a|ni = n|ni, (2.2.4) donde n toma valores discretos y enteros de cero a infinito. En ocasiones y si no hay lugar a confusión al operador a† a lo llamaremos simplemente n. Del conmutador [a, a† ] = 1 se puede deducir que los operadores a† y a crean y destruyen fotones, respectivamente, √ a† |ni = n + 1|n + 1i, (2.2.5) √ a|ni = n|n − 1i, (2.2.6) 2.2 Estados 5 con a|n = 0i = 0, lo que justifica el nombre elegido de operadores de creación y destrucción. Los estados número proporcionan una base muy popular del espacio de estados, y en función de ellos se expresarán el resto de estados considerados en este trabajo. Por ello también es importante conocer como actúa sobre ellos el operador de fase, y se obtiene fácilmente que E|ni = |n − 1i, (2.2.7) con E|0i = 0. Idealmente, un detector enfrentado a un estado de luz |ψi nos daría como resultado de cada medida un número entero n con probabilidad p(n) = |hn|ψi|2 , y aunque los detectores reales no son capaces de discriminar entre n y n + 1 en este trabajo no consideraremos estos problemas. b. Estados coherentes Los estados coherentes son los autoestados de la amplitud compleja, a|αi = (X + iY )|αi = α|αi, (2.2.8) y se pueden expresar en la base número como |αi = e−|α| 2 /2 ∞ X αn n=0 √ |ni, n! (2.2.9) con lo que la distribución de fotones en un estado coherente es poissoniana p(n) = |hn|αi|2 = e−|α| 2 |α|2n . n! (2.2.10) El número medio de fotones de este estado es n̄ = hα|a† a|αi = |α|2 (2.2.11) (∆n)2 = n¯2 − n̄2 = |α|2 . (2.2.12) y su incertidumbre A efectos de cálculo, para |α| 1 (es decir, para número medio de fotones alto) la distribución p(n) puede aproximarse por una gaussiana considerando que la variable es continua en lugar de discreta ( ) (n − n̄)2 1 2 √ exp − p(n) = |hn|αi| ≈ . (2.2.13) 2(∆n)2 ∆n 2π Equivalentemente ( X (n − n̄)2 1 |αi ≈ q √ einθ exp − 4(∆n)2 ∆n 2π n ) |ni, (2.2.14) donde θ = arg α es la fase de la amplitud compleja. Una visualización muy popular y práctica de los estados de luz consiste en describir un estado como una distribución de probabilidad P (α) para la amplitud compleja. Por ejemplo, los estados coherentes pueden describirse como un círculo de incertidumbre que representa la igualdad de las fluctuaciones de las cuadraturas, ∆X = ∆Y = 1/2, 6 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis Figura 1: Visualización de un estado coherente. c. Estados comprimidos. Los estados comprimidos tienen fluctuaciones en una de las cuadraturas menor que la de los estados coherentes, √ λ 1 ∆X = (2.2.15) , ∆Y = √ , 2 2 λ siendo λ un parámetro real y positivo. Nótese que los estados coherentes son el caso particular λ = 1. La representación en el plano de amplitud compleja del estado comprimido, con Ȳ = 0 por sencillez, consiste en una elipse Figura 2: Visualización de un estado comprimido. Son autoestados de la ecuación (X + iλY )|ξi = ξ|ξi. (2.2.16) Los estados comprimidos, también con Ȳ = 0 por sencillez, pueden expresarse en términos de los estados número en la forma |ξi = ∞ X cn |ni, (2.2.17) n=0 con coeficientes (− tanh r)n/2 R2 iR √ 1 cn = √ exp − (1 − tanh r) Hn √ tanh r − √ , 2 2 2n n! cosh r tanh r " # (2.2.18) donde Hn son los polinomios de Hermite, y el parámetro r, que puede ser positivo o negativo, indica la compresión con λ = exp(2r). Consideraremos estados comprimidos positivamente a aquellos en los que r > 0, y por lo tanto ∆Y < ∆Ycoh , y negativamente a aquellos en que r < 0 y por lo tanto ∆X < ∆Xcoh . En número medio de fotones de este estado es n̄ = hξ|a† a|ξi = R2 + sinh2 r, (2.2.19) 2.2 Estados 7 y su incertidumbre 1 (∆n)2 = n¯2 − n̄2 = R2 e2r + sinh2 (2r). 2 (2.2.20) se dice superpoissoniana si (∆n)2 > n̄ y subpoissoniana si (∆n)2 < n̄. Por otro lado, para compresiones pequeñas λ → 1 es de esperar que el estado comprimido sea similar a uno coherente, por lo que puede funcionar la misma aproximación gaussiana en la base número # " X 1 (n − n̄)2 |ξi ' q √ |ni, exp − 4(∆n)2 ∆n 2π n " (2.2.21) # (n − n̄)2 p(n) ' exp − , 2(∆n)2 ∆n 2π 1 √ (2.2.22) pero con (∆n)2 6= n̄. d. Estados de fase. Los estados de fase son los autoestados del operador E, y se pueden encontrar en dos tipos, normalizables y no normalizables. Los normalizables están definidos por la ecuación de autovalores E|ζi = ζ|ζi con |ζ| < 1 y en la base número se expresan como q |ζi = 1 − |ζ|2 ∞ X ζ n |ni. (2.2.23) n=0 Son normalizables puesto que hξ|ξi = 1. Los no normalizables están definidos por la ecuación de autovalores E|φi = eiφ |φi que en la base número se expresan como ∞ 1 X √ |φi = einφ |ni, 2π n=0 (2.2.24) donde el factor 1/2π se introduce por comodidad para otras fórmulas. Nótese que son estados no normalizables puesto que hφ|φi → ∞. Se define la distribución de probabilidad para la fase en un estado |ψi como P (φ) = |hφ|ψi|2 (2.2.25) que está convenientemente normalizada, Z π dφP (φ) = 1, (2.2.26) −π √ siendo esta la razón del factor 1/ 2π en la definición de |φi. Para estados coherentes y comprimidos, cuando valga la aproximación gaussiana y de número continuo, Z 1 P (φ) = |hφ|αi| ' √ 2π 2π∆n 2 " (n − n̄)2 dn exp[−in(φ − θ)] exp − 4(∆n)2 −∞ ∞ #2 , (2.2.27) 8 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis que conduce a una distribución también gaussiana en fase con varianza ∆φ = 1/(2∆n), " # 1 (φ − θ)2 P (φ) ' √ exp − . 2(∆φ)2 2π∆φ (2.2.28) e. Estados cuadratura. Son los autoestados de una cuadratura, por ejemplo X, X|xi = x|xi, (2.2.29) donde x es un autovalor real. Son estados no normalizables, es decir, hx|xi → ∞, pero esto no supone ningún problema porque también ocurre con los autoestados de la posición o el momento lineal de una partícula en física cuántica. Los estados cuadratura sirven también como base continua para expresar otros estados, de la siguiente forma Z |ψi = dxψ(x)|xi, ψ(x) = hx|ψi, (2.2.30) análogo a una función de ondas de una partícula en mecánica. Así, se obtiene la expresión de los estados coherentes y comprimidos, ψλ (x) = 2 πλ 1/4 e2iȲ x e− (x−X̄)2 λ , (2.2.31) y para los estados número, 1/4 ψn (x) = 2 π √ √ 1 2 Hn ( 2x) e−x , 2n n! (2.2.32) siendo Hn los polinomios de Hermite. 2.3. Estados clásicos y no clásicos En óptica estadística clásica los observables son funciones A(α) de la amplitud compleja α y de su conjugada α∗ , y los estados de luz se especifican mediante una distribución de probabilidad para la amplitud compleja P (α) de modo que hAl i = Z d2 α Al (α)P (α), (2.3.1) donde d2 α = dxdy siendo x e y las partes real e imaginaria de α (de forma que α = x + iy). Como P (α) es una distribución de probabilidad será positiva y normalizada, P (α) ≥ 0, Z d2 αP (α) = 1. (2.3.2) En el caso cuántico se puede emplear una expresión similar, donde el papel de la amplitud compleja lo juegan los estados coherentes, |αi, es decir, que para cada estado |ψi existe una P (α) tal que Z hψ|Âl |ψi = d2 α hα|Âl |αiP (α), (2.3.3) 2.4 Medidas y relaciones de incertidumbre 9 donde P (α) se llama función P del estado y siempre está normalizada. Más estrictamente, toda matriz densidad ρ (con ρ = |ψihψ| para los estados puros) se puede escribir como Z ρ= d2 αP (α)|αihα|. (2.3.4) Existen sin embargo algunas diferencias fundamentales entre el caso clásico y el cuántico. En óptica cuántica no está garantizado, por ejemplo, que P (α) sea positiva o incluso que sea una función. Esto es útil para distinguir estados clásicos de no clásicos: se definen los estados clásicos como aquellos para los que P (α) es una función no negativa y no más singular que una delta de Dirac. Por ejemplo, los estados clásicos más importantes son los estados coherentes, cuya función P es de hecho una delta de Dirac puesto que l hα| |αi = Z d2 α0 hα0 |Âl |α0 iP (α0 ) → P (α0 ) = δ(α0 − α). (2.3.5) Los estados no clásicos pueden definirse entonces como aquellos para los que la función P no es positiva o es más singular que la delta de Dirac, como para los estados número, fase y comprimidos para los que la función P involucra derivadas de la delta de Dirac. Sin embargo, esta definición no es única: existen otras definiciones de clasicidad derivadas de otras representaciones sobre el plano amplitud compleja distintas de la función P . Como la medida experimental de la función P es muy compleja, la determinación del carácter no clásico de un estado se puede llevar a cabo examinando la estadística de algún observable. Por ejemplo, se puede ver que para todo P (α) ≥ 0 se tiene que (∆n)2 ≥ n̄. Por tanto, un estado es no clásico si tiene una estadística de número de fotones subPoissoninana (∆n)2 < n̄, como en los estados número excluyendo el vacío. Análogamente, si un estado tiene fluctuaciones de una cuadratura menores que las de los estados coherentes, ∆X < 1/2 también será no clásico, como en los estados comprimidos. 2.4. Medidas y relaciones de incertidumbre La relación de incertidumbre de dos observables A y B para el estado ψ de un sistema es de la forma J(A, B, ψ) ≥ j, (2.4.1) donde J(A, B, ψ) es una medida de la incertidumbre conjunta de A y B en el estado ψ y j > 0 es un cierto número real distinto de cero, que en el caso más general depende de A,B y ψ. Para la medida de la incertidumbre conjunta consideraremos las dos opciones más habituales, J(A, B, ψ) = U (A)U (B), J(A, B, ψ) = U (A) + U (B), (2.4.2) donde U (A) y U (B) son medidas de incertidumbre de A y B respectivamente en el estado ψ. Las medidas de incertidumbre U (A) utilizadas serán la varianza y la entropía de Shannon, que aplicaremos a observables número, fase y cuadraturas. 11 3. Medidas y relaciones de incertidumbre (I): Varianza La varianza es el estimador de fluctuaciones más utilizado, y se define para el observable A en el estado |ψi como (∆A)2 = hψ|A2 |ψi − hψ|A|ψi2 . (3.0.3) Su uso permite encontrar fórmulas muy sencillas como la cota inferior del producto de incertidumbres, J(A, B, ψ) = U (A)U (B), obteniéndose 1 (∆A)2 (∆B)2 ≥ |hψ|[A, B]|ψi|2 , 4 (3.0.4) donde [A, B] es el conmutador de los dos operadores, pudiéndose obtener una expresión para los estados que alcanzan el mínimo valor de J(A, B, ψ), (A + iλB)|ψmin i ∝ |ψmin i, (3.0.5) siendo λ un parámetro real. Sin embargo, el empleo de la varianza como medida de incertidumbre también tiene incovenientes. En primer lugar, al depender sólo del primer y segundo momento del observable, puede ser insuficiente para distribuciones no gaussianas. Además, al depender cuadráticamente del observable, los valores de A más altos contribuyen más que los bajos, independientemente de la probabilidad de éstos, lo que conduce a divergencias y sensibilidad a errores experimentales no deseados. Finalmente, se adapta mal al caso de variables angulares y para observables no descritos por observables hermíticos. 3.1. Varianza en cuadraturas Para las cuadraturas, con relación de conmutación [X, Y ] = i/2, existe una cota mínima para el producto de varianzas, (∆X)2 (∆Y )2 ≥ 1/16, (3.1.1) obtenido a partir de (3.0.4). Es sabido que los estados de incertidumbre mínima, ∆X∆Y ≥ 1/4, son los coherentes y comprimidos. Puesto que los estados coherentes son clásicos, esta relación no interesa para nuestros objetivos. Menos conocido es lo que ocurre con otro posible estimador de la incertidumbre conjunta de X e Y , la suma de varianzas, (∆X)2 + (∆Y )2 . (3.1.2) Vamos a estudiar si existe la cota mínima para comprobar si es también alcanzado por los estados clásicos. Para ello se puede seguir una de las demostraciones clásicas para (3.0.4), y considerar dos operadores A y B, tales que [A, B] = iC, con C † = C. Para un estado arbitrario descrito por ρ, el valor esperado y la varianza de un operador se expresan como hAi = Tr(ρA), 2 (3.1.3) 2 (∆A) = h(A − hAi) i. (3.1.4) 12 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis Si consideramos ahora dos operadores auxiliares A0 y B0 , tales que A0 =A − hAi, (3.1.5) B0 =B − hBi, (3.1.6) (∆A)2 = (∆A0 )2 = Tr(ρA20 ), (3.1.7) y por lo tanto con varianzas dadas por 2 2 (∆B) = (∆B0 ) = Tr(ρB02 ). (3.1.8) Por propiedades de la matrix densidad ρ y de la traza, para todo operador T se cumple que Tr(ρT T † ) ≥ 0. Tomemos T = A0 + iωB0 siendo ω un parámetro arbitrario, entonces Tr(ρT T † ) = Tr(ρA20 ) − iωTr(ρ[A0 , B0 ]) + ω 2 Tr(ρB02 ) = Tr(ρA20 ) + ωTr(ρC) + ω 2 Tr(ρB02 ) ≥ 0. (3.1.9) Dando los valores ω 2 = 1 (ω = ±1) en la expresión anterior para imponer la aparición de la expresión Tr(ρA20 ) + Tr(ρB02 ), es decir, de (∆A)2 + (∆B)2 . Se obtiene Tr(ρA20 ) + Tr(ρB02 ) ≥ ∓Tr(ρC), (3.1.10) (∆A)2 + (∆B)2 ≥ |hCi|, (3.1.11) con lo que la cota mínima para la suma de varianzas de los observables A y B resulta ser (∆A)2 + (∆B)2 ≥ |h[A, B]i|. (3.1.12) En el caso de los operadores cuadratura, se obtiene que (∆X)2 + (∆Y )2 ≥ 1/2, y se comprueba que los estados coherentes también cumplen la condición de la cota inferior con sus varianzas (∆X)2 = (∆Y )2 = 1/4. Puesto que los estados coherentes son clásicos, esta relación no interesa para nuestros objetivos. 3.2. Varianza en número-fase: relación de Holevo Algunas de las dificultades de la varianza como estimador de fluctuaciones se reflejan en el caso número n y fase φ. No obstante, a partir de la varianza del operador número y los operadores seno y coseno es posible obtener una relación útil de incertidumbre conjunta entre número y fase. Los operadores seno S y coseno C se expresan en función del operador exponencial de la fase, E, como 1 1 C = (E + E † ), S = (E − E † ). (3.2.1) 2 2i Los conmutadores entre a† a = n y E se calculan fácilmente en la base número, y resultan [a† a, S] = iC, [a† a, C] = −iS, (3.2.2) por lo que el producto de varianzas será 1 (∆n)2 (∆C)2 ≥ hSi2 , 4 1 2 2 (∆n) (∆S) ≥ hCi2 . 4 (3.2.3) (3.2.4) 3.2 Varianza en número-fase: relación de Holevo 13 Sumando ambas expresiones y teniendo en cuenta las relaciones siguientes entre los operadores seno y coseno, |0ih0| C2 + S2 = I − , (3.2.5) 2 |hEi|2 = hCi2 + hSi2 , (3.2.6) se obtiene la expresión 1 − h|0ih0|i 2 −1 | hEi |2 ! 2 (∆n) · 1 ≥ , 4 (3.2.7) a la que nos referiremos en adelante como relación de Holevo. Puede verse que bajo las aproximaciones gaussiana y de número continuo los estados coherentes son aproximadamente de incertidumbre mínima de la relación de Holevo. Por lo tanto, dentro de estas aproximaciones (válidas para números de fotones altos) no podemos concluir nada interesante para nuestros objetivos. Por ello evaluaremos a continuación la ecuación de Holevo para diferentes tipos de estados, primero de forma numérica y después de forma analítica siempre para números bajos. 3.2.1. Cálculo numérico Evaluaremos la relación de Holevo para un número de fotones fijo y bajo de forma que las aproximaciones gaussiana y de número continuo no valgan, en concreto para estados coherentes, estados de fase normalizados, estados coherentes comprimidos y finalmente algunos estados intermedios entre fase y número. Estados coherentes: Recordemos que los estados coherentes o autoestados de la amplitud compleja pueden expresarse en la base número como | αi = e−|α| ∞ X αn 2 /2 √ n=0 n! | ni, (3.2.8) y puesto que la relación de Holevo depende únicamente de ∆n, h|0ih0|i y |hEi|, la fase del parámetro α no influirá en el resultado y por lo tanto lo podemos considerar real en el análisis que sigue. La distribución de fotones es poissoniana y por lo tanto (∆n)2α = n̄. El resto de variables de la relación de Holevo en función del número medio de fotones resultan: h| 0ih0 |iα = e−n̄ , hEiα = e −n̄ ∞ X (3.2.9) 1 n̄n− 2 p . n!(n − 1)! n=1 (3.2.10) De la evaluación numérica del lado izquierdo de la relación de Holevo en el caso de estados coherentes se obtienen los resultados mostrados en la siguiente gráfica: 14 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis Holevo 0.50 0.45 0.40 0.35 0.30 0.25 2 4 6 8 10 n 0.20 Figura 3: Holevo en función de n̄ para estados coherentes. Puesto que los estados coherentes son clásicos, para cada n̄ la figura supone una frontera entre el comportamiento clásico (por encima) y no clásico (por debajo). Estados de fase normalizables: Recordemos que los estados normalizables de fase, autoestados del operador E, pueden expresarse en la base número como | ζi = q 1 − |ζ|2 ∞ X ζ n | ni, (3.2.11) n=0 e igualmente consideraremos el parámetro ζ real porque su fase no influirá en el resultado final. Para este estado, y teniendo en cuenta que n̄ , (3.2.12) 1 + n̄ las variables pueden relacionarse con el número medio de fotones de la siguiente manera: |ζ|2 = h| 0ih0 |iζ = 1 , 1 + n̄ s (3.2.13) n̄ , 1 + n̄ (3.2.14) (∆n)2ζ = n̄(1 + n̄). (3.2.15) hEiζ = En este caso, el lado izquierdo de la relación de Holevo tiene un valor analítico igual a (1 + n̄)/2, por lo que estos estados están siempre en el lado clásico de la curva de la figura anterior. Estados coherentes comprimidos: Los estados comprimidos tienen fluctuaciones en una de las cuadraturas menores que la de los estados coherentes. Recordemos que en la base de los estados número se expresan como: ∞ | ξi = X n=0 cn | ni (3.2.16) 3.2 Varianza en número-fase: relación de Holevo 15 con (− tanh r)n/2 R2 1 iR √ cn = √ exp − (1 − tanh r) Hn √ tanh r − √ . 2 2 2n n! cosh r tanh r " # (3.2.17) Las variables de la relación de Holevo son las siguientes: h| 0ih0 |iξ = |c0 |2 , hEiξ = ∞ X (3.2.18) c∗n−1 cn , (3.2.19) n=1 (∆n)2ξ = R2 e2r + 1 sinh2 2r, 2 (3.2.20) √ con r = ±arcsinh n̄ − R2 . Evaluaremos a continuación la relación de Holevo para casos de compresión positiva y negativa (r mayor o menor que cero) y para los √ casos de parámetro R cercano a 0 (máxima compresión) y cercano a su valor máximo, n̄ (mínima compresión). Para R cercanos a cero, se observa que para ambos tipos de compresiones la relación de Holevo es rápidamente creciente y está por encima del valor para los estados clásicos. Las gráficas siguientes representan el lado izquierdo de la relación de Holevo para√compresiones positivas y negativas, para valores de R bajos del 0.05 %, 0.1 % y 0.5 % de n̄: Holevo r>0, R=0.0005 n 3 ´ 108 r>0, R=0.001 n 2 ´ 108 r>0, R=0.005 n 1 ´ 108 2 4 6 8 Figura 4: Holevo en función de n̄ para máxima compresión, con r>0. 10 n 16 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis Holevo 2.0 ´ 108 r<0, R=0.0005 n 1.5 ´ 108 r<0, R=0.001 n 1.0 ´ 108 r<0, R=0.005 n 5.0 ´ 107 2 4 6 8 10 n Figura 5: Holevo en función de n̄ para máxima compresión, con r<0. √ Sin embargo, cuando el parámetro R es cercano a su valor máximo de n̄, la situación es diferente. Se comprueba que ciertos estados comprimidos tienen un valor de la parte izquierda de la relación de Holevo menor que los estados clásicos (coherentes), y es posible llevar el estudio algo más lejos y analizar para que rangos de compresión del estado se produce esta situación. Representamos en una misma gráfica el valor del lado izquierdo de la relación de Holevo en función del número medio de fotones para diferentes valores del factor de√compresion, r, por medio del parámetro R. Expresándolo como diferentes porcentajes de n̄ se obtiene el siguiente resultado para estados de compresión negativa: Holevo 0.60 Coherente Compr R=0.9999 n 0.55 Compr R=0.99 n 0.50 Compr R=0.975 n 0.45 Compr R = 0.95 n 0.40 0.35 0.30 0.25 0.20 0 1 2 3 4 5 Figura 6: Holevo en función de n̄ para mínima compresión, con r<0. 6 n 3.2 Varianza en número-fase: relación de Holevo 17 Se observa efectivamente que, en primer lugar, que existen rangos para los que la relación es menor que para √ los estados coherentes, representados por la línea discontinua. Además, conforme R → n̄ la curva se aproxima a √ la de los coherentes, y la mayor no-clasicidad se encuentra para R del orden del 99 % de n̄. Por último, realizamos el análisis de forma inversa: fijando n̄ es posible representar el valor de la relación de incertidumbre número fase en función de la compresión del estado, expresada como R/Rmax ( %). Así se observa en las figuras siguientes que, para valores bajos de n̄, la incertidumbre es menor que la clásica para un cierto rango de compresión; mientras que al aumentar n̄ cada vez es necesaria una menor compresión para obtener comportamiento no clásico. Así recuperamos que para aproximación gaussiana y de número continuo (es decir, n̄ 1) los estados de mínima incertidumbre son los coherentes. En las siguientes gráficas, la posición del eje x marca el valor del lado izquierdo de la relación de Holevo de estados coherentes para el n̄ correspondiente, y por lo tanto el rango de la curva que está por debajo de dicho eje marca el rango de compresiones de comportamiento no clásico. Holevo 0.40 0.38 0.36 94 96 98 100 RRmax H%L 0.34 0.32 0.30 Figura 7: Holevo en función del porcentaje de R/Rmax para n̄ = 1. Holevo 0.8 0.7 0.6 0.5 0.4 94 96 98 100 RRmax H%L Figura 8: Holevo en función del porcentaje de R/Rmax para n̄ = 5. 18 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis Holevo 1.6 1.4 1.2 1.0 0.8 0.6 0.4 94 96 98 100 RRmax H%L Figura 9: Holevo en función del porcentaje de R/Rmax para n̄ = 10. Autoestados de (n + iλE † ) : Los autoestados de operadores intermedios entre de número y de fase, como una combinación lineal de ambos, son buenos candidatos para relaciones de incertidumbre no clásicas en estas variables. Los autoestados de (n + iλE † ) pueden calcularse por medio de la ecuación de autovalores siguiente: (n + iλE † )|ψi = µ|ψi. (3.2.21) Expresando el estado en la base número, |ψi = sobre él, se obtiene la siguiente relación: X n ncn |ni + iλ X n cn |ni, P cn |n + 1i = µ n y haciendo actuar los operadores X cn |ni. (3.2.22) n Igualando coeficientes se obtiene que µ = 0 y los coeficientes cumplen la siguiente expresión de recurrencia λn cn = c0 , (3.2.23) n! salvo un término de fase. Por lo tanto, los autoestados de (n + iλE † ) se expresan en la base número como |ψi = Z ∞ X cn |ni (3.2.24) n=0 con coeficientes λn n! salvo un término de fase, y con constante de normalización Z, cn = 1 Z=p . I0 (2λ) (3.2.25) (3.2.26) 3.2 Varianza en número-fase: relación de Holevo 19 Las variables de la relación de Holevo para estos estados son las siguientes: h|0ih0|i = Z 2 c20 , hEi = Z 2 ∞ X c∗n−1 cn , n=0 (∆n)2 = λ2 − n̄2 , con n̄ = λ I1 (2λ) . I0 (2λ) (3.2.27) De la evaluación numérica de la relación de Holevo en función del número medio de fotones se obtiene la siguiente gráfica, donde se compara con los estados coherentes. En ella se aprecia que la relación de incertidumbre para los estados intermedios es menor que para los coherentes en todo el rango de número medio de fotones, y que se aproxima al valor mínimo de 0.25 para valores grandes. Holevo 0.50 0.45 0.40 n+iΛE^+ Coherente 0.35 0.30 0.25 0.20 0 2 4 6 8 n 10 Figura 10: Holevo en función de n̄ para autoestados de (n + iλE † ). Autoestados de (n + iλE) : Los autoestados de operadores intermedios entre de número y de fase, como una combinación lineal de ambos, son buenos candidatos para relaciones de incertidumbre no clásicas en estas variables. Los autoestados de (n+iλE) pueden calcularse por medio de la ecuación de autovalores siguiente: (n + iλE)|ψi = µ|ψi. (3.2.28) 20 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis Expresando el estado en la base número, |ψi = sobre él, se obtiene la siguiente relación: X ncn |ni + iλ X n n cn |ni, P cn |n − 1i = µ n y haciendo actuar los operadores X cn |ni. (3.2.29) n Igualando coeficientes se obtiene la siguiente expresión de recurrencia cn+1 = 1 (n − µ)cn , iλ (3.2.30) lo que implica que para que la serie converja es necesario que µ = N , donde N es un número natural arbitrario, de tal forma que cN +1 = 0, es decir, que la serie de coeficientes sea finita. Por lo tanto, los autoestados de (n + iλE) se expresan en la base número como N X cn |ni, (3.2.31) N! (N − n)! · λn (3.2.32) |ψi = Z n=0 con coeficientes cn = salvo un término de fase, y con constante de normalización Z. Las variables de la relación de Holevo para estos estados son las siguientes: h|0ih0|i = Z 2 c20 hEi = Z 2 N X (3.2.33) c∗n−1 cn (3.2.34) n=1 (∆n)2 = n¯2 − n̄2 (3.2.35) con n̄ = Z 2 N X n=0 |cn |2 n, n¯2 = Z 2 N X |cn |2 n2 . (3.2.36) n=0 El lado izquierdo de la relación de Holevo se evalúa numéricamente en función del número medio de fotones, variando el parámetro λ. Se representan las curvas correspondientes a estados con diferente número de términos en su expresión en la base número, N , y se observa que hay rangos de n̄ para los que la relación de Holevo es inferior al caso coherente. 3.2 Varianza en número-fase: relación de Holevo 21 Holevo 0.7 N=5 N=10 N=15 N=20 N=25 Coh. 0.6 0.5 0.4 0.3 2 4 6 8 10 12 14 n 0.2 Figura 11: Holevo en función de n̄ para autoestados de (n + iλE). 3.2.2. Cálculo analítico Una vez analizada la ecuación de Holevo de forma numérica para diferentes estados, todavía es posible llegar más lejos en el análisis de dicha ecuación. En concreto, calcularemos analíticamente el lado izquierdo de la relación de Holevo para estados coherentes, vacío comprimido y estados de fase normalizados con el mismo número medio de fotones, expresando los correspondientes estados en la base número de fotones y quedándonos sólo con los términos en |1i, |2i y |3i. Un estado puro arbitrario cerca del vacío puede expresarse en la base número como |ψi ≈ √ ! α2 N |0i + α|1i + γ √ |2i + ... , 2 (3.2.37) 22 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis donde N es un factor de normalización γ2 ≈1−α + 1− 2 1 N≈ 1+ α2 + ! 2 γ 2 α4 2 α4 , (3.2.38) donde α y γ son parámetros supuestos reales para disminuir la incertidumbre en fase. La parametrización del estado se ha hecho para que γ = 1 corresponda a un estado clásico coherente. Los valores esperados de los observables número relevantes son n̄ ≈ N (α2 + γ 2 α4 ) ≈ α2 − (1 − γ 2 )α4 , n¯2 ≈ N (α2 + γ 2 α4 ) ≈ α2 − (1 − γ 2 )α4 . (3.2.39) (3.2.40) Por lo tanto, la varianza (∆n)2 es (∆n)2 = α2 − 2(1 − γ 2 )α4 . (3.2.41) Además, γ2 h|0ih0|i ≈ N ≈ 1 − α + 1 − 2 2 ! α4 (3.2.42) y por lo que respecta a la fase, E|ψi ≈ √ ! α2 N α|0i + γ √ |1i + ... , 2 α3 hEi ≈ N α + γ √ 2 ! (3.2.43) γ ≈ α − 1 − √ α3 . 2 (3.2.44) Con los cálculos anteriores es posible obtener el valor de lado izquierdo de la relación de Holevo, resultando 2 H = (∆n) · 1 − h|0ih0|i 2 −1 | hEi |2 ! = √ 1 1 + (2γ 2 − 2γ − 1) · α2 . 2 (3.2.45) Como estamos interesados en relaciones a número de fotones fijo podemos despejar α2 en función de n̄ en n̄ ≈ α2 − (1 − γ 2 )α4 , obteniendo 2 α = 1± p 1 − 4n̄(1 − γ 2 ) 2(1 − γ 2 ) (3.2.46) y, como estamos interesados en α próximos a 0 escogemos el signo negativo de la raíz y la desarrollamos en serie de potencias de n̄, 2 α = 1− p 1 − 4n̄(1 − γ 2 ) ≈ n̄ + (1 − γ 2 ) · n̄2 ≈ n̄. 2(1 − γ 2 ) (3.2.47) Así, el lado izquierdo de la relación de Holevo tiene la forma siguiente: H≈ √ 1 1 + (2γ 2 − 2γ − 1) · n̄ . 2 (3.2.48) 3.3 Varianza en número-cuadratura 23 Para un estado clásico cohererente, γ = 1, y tenemos que Hclass ≈ √ 1 1 + (1 − 2) · n̄ 2 (3.2.49) y por lo tanto, para observar comportamiento de relación de incertidumbre no clásico, con H < Hclass , se necesita que √ √ √ √ 2γ 2 − 2γ − 1 < 1 − 2 → 2γ 2 − 2γ − 2 + 2 < 0. (3.2.50) En la figura siguiente se muestra la desigualdad anterior √ en función de γ, mostrando que existe comportamiento no clásico H < Hclass para 1 > γ > 1/ 2 − 1 (' −0,3), 1.0 0.5 H > H _class -0.5 0.5 -0.5 1.0 Γ H < H _class Figura 12: Rango de no clasicidad para la relación de Holevo en función del parámetro γ. De acuerdo con la expresión (∆n)2 ≈ α2 −2(1−γ 2 )·α4 parece que la situación de H < Hclass está relacionada con que la estadística de número sea subpoissoniana, (∆n)2 < n̄. 3.3. Varianza en número-cuadratura Puesto que no se conocen procedimientos sencillos de medidad de la fase, presentamos una versión experimentalmente accesible del problema en el que asimilamos la fase a la cuadratura X, inspirados por la figura para φ << 1 en que tan φ ∼ sin φ ∝ X. Figura 13: Visualización de la fase de un estado coherente. 24 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis A partir la relación de conmutación [a+ a, X] = Y entre el operador número y uno de los operadores cuadratura se obtiene la relación de incertidumbre 1 (∆n)2 (∆X)2 ≥ Ȳ . 4 (3.3.1) Considerando Ȳ = 0 la relación de incertidumbre ∆n∆X ≥ 0 tiene un valor mínimo trivial para el estado clásico del vacío, pero analizaremos a continuación si algún otro estado no clásico presenta un valor de (3.3.1) menor que el alcanzado por los clásicos para n̄ > 0. Estados coherentes: Los resultados para ∆n y ∆X en los estados coherentes son: (∆n)2α = n̄, (3.3.2) 1 (∆X)2α = . 4 (3.3.3) Por lo tanto, para los estados coherentes ∆n∆X = √ n̄/2 Estados coherentes comprimidos: Recordando que el factor de compresión de los estados coherentes comprimidos, r, se relaciona con el número medio de fotones por medio de el parámetro R: p r = ±arcsinh n̄ − R2 . (3.3.4) Los resultados para ∆n y ∆X en los estados comprimidos son (∆n)2ξ = R2 e2r + 1 sinh2 2r, 2 (3.3.5) e2r , (3.3.6) 4 y se pueden analizar para los casos de compresión positiva y negativa, r > 0 y r < √ 0, y de parámetro R cercano a 0, (compresión máxima) o cercano a su valor máximo de n̄, (compresión mínima). (∆X)2ξ = Estados número: Como los estados número son autoestados del operador número, los resultados para ∆n y ∆X en los estados coherentes son: (∆n)2n = 0, (∆X)2n = y por lo tanto la relación siempre será cero. 2n̄ + 1 , 4 (3.3.7) (3.3.8) 3.3 Varianza en número-cuadratura 25 Estados de fase: En último lugar, los resultados para ∆n y ∆X en los estados fase son: n̄ , 1 + n̄ (∆X)2ζ = X¯2 − X̄ 2 , (∆n)2ζ = (3.3.9) (3.3.10) con X¯2 = (1 − |ζ|2 ) ∞ X ((2n + 1)ζ 2n + q (n + 1)(n + 2)ζ 2n+2 + q (n − 1)nζ 2n−2 ), (3.3.11) n=0 X̄ = (1 − |ζ|2 ) ∞ X √ ( nζ 2n−1 + √ n + 1ζ 2n+1 ), (3.3.12) n=0 teniendo en cuenta la relación |ζ|2 = n̄ . 1 + n̄ (3.3.13) El valor de la relación de incertidumbre para los difererentes estados se puede calcular numéricamente y representar en una única gráfica con el fin de poder observar si algún estado cuántico alcanza menor valor que los clásicos. Los estados de fase y los comprimidos positivamente resultan tener un valor de la incertidumbre superior al de los coherentes, como se observa en la figura siguiente. DnDX r>0, R=0.01 n 40 r>0, R=0.99 30 fase 20 coherentes n 10 2 4 6 8 10 n Figura 14: Relación número cuadratura para estados de coherentes, comprimidos con r>0 y de fase como funciones de n̄. 26 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis Sin embargo, los estados comprimidos negativamente, con r<0 alcanzan un valor menor al de los estados coherentes con el mismo n̄. Como se observa en la siguiente gráfica, esta situación se mantiene incluso para altos valores de n̄, y para todo el rango de compresiones. La distancia con el caso clásico √ aumenta al ir bajando la compresión, llegando a ser máxima para el caso en que R es 0,99 n̄, y posteriormente vuelve a disminuir rápidamente al acercarse al 100 % que corresponde con los estados coherentes: DnDX 5 R=0.01 n 4 R=0.5 n R=0.95 n 3 R=0.99 n 2 R=0.9999 n coherentes 1 20 40 60 80 100 n Figura 15: Relación número cuadratura para estados de coherentes y comprimidos con r<0 como funciones de n̄. 27 4. Medidas y relaciones de incertidumbre (II): Entropía de Shannon Medidas de incertidumbre alternativas a la varianza las proporcionan las entropías, por ejemplo del tipo Shannon, X S=− Pj ln Pj (4.0.14) j donde Pj es la estadística del observable correspondiente. Se ha supuesto que la variable es discreta por sencillez, en el caso continuo habría que reemplazar los sumatorios por integrales. Las entropías son una medida interesante de incertidumbre, entre otras razones porque no depende de los valores de la variable, sólo de sus probabilidades. Así, al cálculo contribuyen más las probabilidades más altas y menos las más bajas. Al depender directamente de las probabilidades, las entropías son estimaciones a todo orden en la variable, en lugar de quedarse en segundo orden como la varianza, aprovechándose más y mejor la información contenida en la estadística. A continuación se analizan las entropías conjuntas de las cuadraturas X e Y , y de los operadores número y fase. 4.1. Entropía de Shannon en cuadraturas Para las cuadraturas X e Y la cota mínima de la suma de entropías es S(x) + S(y) ≥ ln(eπ). (4.1.1) Los estados comprimidos tienen una distribución de probabilidad en el observable X dada por la expresión ! r 2 2 2(x − x̄) P (x) = |ψ(x)|2 = exp − , (4.1.2) πλ λ mientras que para el observable Y la distribución se obtiene mediante una transformada de Fourier, s 2 P (y) = |TF[ψ(x)](y)| = λ(y − ȳ)2 λ exp − 2π 2 ! . (4.1.3) Las entropías de Shannon correspondientes se calculan bajo signos de integral puesto que las variables son continuas: Z ∞ 1 πλ ln +1 2 2 −∞ Z ∞ 1 2π S(y) = − P (y) ln P (y)dy = ln +1 . 2 λ −∞ S(x) = − P (x) ln P (x)dx = (4.1.4) (4.1.5) Por lo tanto, la suma de entropías es S(x) + S(y) = ln(eπ) (4.1.6) 28 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis y se comprueba que los estados comprimidos (y como caso especial de estos, los coherentes para cualquier n̄) alcanzan la cota inferior para la suma de entropías, y por lo tanto no responden a lo que buscamos. 4.2. Entropía de Shannon en número-fase Para los observables número y fase la cota mínima es S(n) + S(φ) ≥ ln(2π). (4.2.1) A continuación analizaremos si los estados coherentes son de incertidumbre mínima en el caso de aproximación de número continuo y distribución gaussiana. Bajo dicha aproximación la distribución P (n) puede aproximarse por 1 (n − n̄)2 P (n) ≈ √ exp − 2n̄ 2πn̄ ! (4.2.2) y la distribución de fase P (φ) r P (φ) ≈ 2n̄ exp −2n̄φ2 . π (4.2.3) Las entropías correspondientes son Z ∞ 1 (ln(2n̄π) + 1), 2 −∞ Z π 1 π P (φ) ln P (φ)dφ = S(φ) = − ln +1 . 2 2n̄ −π S(n) = − P (n) ln P (n)dn = (4.2.4) (4.2.5) Por lo tanto, la suma de entropías para estados coherentes en aproximación gaussiana y de número continuo es S(n) + S(φ) = ln(eπ) > ln(2π), (4.2.6) que es constante pero no mínima. A continuación evaluamos numéricamente la suma de entropías para estados coherentes en función del número medio de fotones, fijo y bajo, utilizando la distribución poissoniana habitual: P (n) = |hn|αi|2 = e−|α| 2 |α|2n n! (4.2.7) y la distribución de fase P (φ) e−|α| P (φ) = |hφ|αi| = 2π 2 2 X −inφ |α| e n √ n n! !2 (4.2.8) Teniendo en cuenta en |α|2 = n̄ y aplicando las expresiones S(n) = − S(φ) = − ∞ X P (n) ln P (n) (4.2.9) n=0 Z π P (φ) ln P (φ)dφ −π se obtiene por análisis numérico la siguiente gráfica: (4.2.10) 4.2 Entropía de Shannon en número-fase 29 SHnL+SHΦL 2.3 2.2 2.1 2.0 2 4 6 8 10 n Figura 16: Entropía de Shannon en número-fase para estados coherentes como función de n̄. Se observa que para n = 0 la entropía de Shannon corresponde al mínimo, ln(2π) ' 1,84, que después crece hasta un máximo y que al final tiende rápidamente al ln(eπ) ' 2,14 de la aproximación gaussiana. Para el estado número |ni, S(n) = 0, y como P (φ) = 1/(2π) se tiene que S(φ) = ln(2π), por lo que siempre es mínimo y no clásico para n distinto de cero. Con respecto a los estados de fase, cuya expresioón en la base número era q |ζi = 1 − |ζ|2 ∞ X ζ n |ni, (4.2.11) n=0 la distribución de probabilidad de número es P (n) = (1 − |ζ|2 )|ζ|2n , (4.2.12) y la distribución de probabilidad de fase P (φ) = 1 1 − |ζ|2 , 2π 1 + |ζ|2 − 2|ζ| cos φ con |ζ|2 = n̄ . 1 + n̄ (4.2.13) (4.2.14) De nuevo las entropías de Shannon correspondientes se expresan como S(n) = − S(φ) = − ∞ X p(n) ln p(n), (4.2.15) p(φ) ln p(φ)dφ, (4.2.16) n=0 Z π −π y por análisis numérico se obtiene la siguiente gráfica y se comprueba que la suma de entropías para cada n̄ es inferior a la de los estados coherentes. Por lo tanto los estados de fase no presentan comportamiento no clásico. 30 No clasicidad en relaciones de incertidumbre – P. Matía, A. Luis SHnL+SHΦL 2.8 2.6 2.4 2.2 2 4 6 8 10 n Figura 17: Entropía de Shannon en número-fase para estados de fase como función de n̄. 31 5. Conclusiones En este trabajo hemos buscado estados no clásicos con relación de incertidumbre para dos observables complementarios menor que la de estados clásicos. Para ello nos hemos centrado en relaciones de incertidumbre que involucran observables básicos en óptica como la fase, el número y las cuadraturas. Se ha comprobado que la incertidumbre conjunta de las cuadraturas medida como producto y suma de varianzas es mínima para los estados coherentes (es decir, clásicos) y por lo tanto no aporta resultados interesantes. Sin embargo, el análisis de las varianzas en número y fase involucradas en la relación de Holevo ha resultado mucho más fructífera. Si bien en aproximación de número medio de fotones grande (aproximación gaussiana y de número continuo) los estados clásicos son de incertidumbre mínima, hemos analizado numéricamente su valor para número medio de fotones fijo y bajo en otros estados, obteniendo el resultado deseado de no clasicidad para estados de mínima compresión negativa. Para valores bajos de n̄ la situación de no clasicidad se mantiene para compresiones algo mayores, mientras que al aumentar n̄ cada vez se restringe a menores compresiones, hasta recuperarse los estados clásicos en límite gaussiano y de número continuo (coherentes, de compresión nula). También se ha procedido al análisis de autoestados de operadores mezcla de número y fase, (n + iλE) y (n + iλE † ), que también han dado resultados satisfactorios con relaciones de incertidumbre de comportamiento no clásico. Del desarrollo analítico de la relación de Holevo se ha obtenido un rango aproximado en función de un parámetro para el cual la incertidumbre de un estado arbitrario podría presentar comportamiento no clásico, y se ha podido concluír que dicha no clasicidad está relacionada con estados de estadística subpoissoniana. Con respecto a la varianza conjunta para observables número-cuadratura, como acercamiento alternativo al caso de número-fase para incertidumbres de fase pequeñas, se ha obtenido que los estados comprimidos negativamente presentan comportamiento no clásico para todo rango de compresiones y en todo el rango de número medio de fotones. Finalmente se ha estudiado brevemente el comportamiento de las entropías de Shannon. La suma de entropías en cuadraturas no tiene resultados interesantes puesto que su cota mínima es alcanzada por todos los estados comprimidos, y también por los coherentes. Las entropías de número-fase, sin embargo, son más prometedoras, puesto que la cota mínima no la alcanzan los estados clásicos ni en aproximación de números grandes ni en un estudio numérico para números bajos. En concreto, los estados número tienen suma de entropías mínimas y no clásicas para n distinto de cero. 33 6. Bibliografía L. Mandel and E. Wolf, Optical Coherence and Quantum Optics, Cambridge University Press (1995). M. O. Scully and M. S. Zubairy, Quantum Optics, Cambridge University Press (1997). J. Hilgevoord, The standard deviation is not an adequate measure of quantum uncertainty, Am. J. Phys. 70, 983 (2002). I. Bialynicki-Birula y J. Mycielski, Uncertainty relations for information entropy in wave mechanics, Commun. Math. Phys. 44, 129 (1975). H. Maassen y J.B.M. Uffink, Generalized entropic uncertainty relations, Phys. Rev. Lett. 60, 1103 (1988). M. Portesi y A. Plastino, Generalized entropy as a measure of quantum uncertainty, Physica A 225, 412 (1996). 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