2 REPASA LA UNIDAD 1. La conquista y la evolución política 1.1. Al-Ándalus: provincia islámica En el año 711 se produjo la invasión musulmana, sometiendo gran parte de la Península al Islam (religión monoteísta oriental). Así se creó un gran imperio con capital en Damasco y cuya máxima autoridad política y religiosa era el califa (perteneciente al clan de los omeyas). La conquista fue un proceso breve (711-715) ya que no querían ocupar toda la península, sino controlar los puntos clave. Las islas Baleares fueron ocupadas más tarde (siglo X). Hispania pasó a llamarse alÁndalus, como una provincia del califato (dirigida por un valí o gobernador provincial), y establecieron la capital en Córdoba. 1.2. Los omeyas: del emirato al califato de Córdoba Gran parte de los omeyas fueron asesinados, ocupando el califato el clan abasí y trasladando la capital a Bagdad; pero Abd al-Rahman I (superviviente omeya) creó un emirato independiente en la península (756). Tras un período de disturbios, Abd al-Rahman III (líder político y religioso de los andalusíes) restauró la unidad del Estado islámico y promovió un renacimiento cultural y artístico (mezquita de Córdoba, Medina Azahara). El califato de Córdoba en sus últimos años entró en una grave crisis, provocada por el aumento del poder de los validos (hayib), en manos de los amiríes (descendientes de Almanzor). Tras una revuelta, se suprimió la figura del califa (1031). 1.3. Los reinos de taifas y los imperios norteafricanos Tras el fin del califato, al-Ándalus se desunió: se formaron pequeños reinos, llamados taifas, que surgieron hasta en tres períodos (siglos XI, XII y XIII). Las más importantes fueron la de Sevilla, las levantinas (Valencia, Denia, Murcia) y las fronterizas (Mérida-Badajoz, Toledo, Zaragoza); hasta el siglo XV solo sobrevivió el reino nazarí de Granada. Las taifas fueron débiles políticamente (pagaban parias), pero muy activas económica y culturalmente. Al no poder hacer frente a los reinos cristianos pidieron ayuda a distintos pueblos norteafricanos: los almorávides y los almohades, y más tarde los benimerines. Los dos primeros llegaron a someter brevemente todo al-Ándalus, pero finalmente fueron derrotados por los cristianos (Navas de Tolosa, 1212; El Salado, 1340). Finalmente, el último reino musulmán que resistirá hasta 1492 será Granada (Palacio de la Alhambra). 2. La organización económica y social 2.1. La revitalización económica y urbana Al-Ándalus, como región fronteriza entre el mundo islámico y el cristiano, tuvo una particular personalidad social y económica en la que se combinaron rasgos orientales con peculiaridades occidentales e indígenas. Su economía se basó en una de las agriculturas más avanzadas de Europa, con importantes novedades como la expansión del regadío (acequias, norias), la intensificación de los cultivos tradicionales (olivo), la ganadería ovina o la minería, la vinculación de la agricultura a las ciudades y la introducción de nuevos cultivos (frutales y cítricos, arroz, hortalizas, caña, morera, etc.). La sociedad estaba mucho más urbanizada que la de la Europa cristiana con ciudades mucho más grandes que cumplían una triple función: la coordinación política y judicial (encarnada en el gobernador y el cadí/juez), el intercambio de productos e información (ligada a una dinámica red internacional basada en la moneda) y la atracción de las rentas agrarias de la comarca (mediante los impuestos o el gasto de la aristocracia urbana). MATERIAL FOTOCOPIABLE / © Oxford University Press España, S. A. Historia de España 2º. Bachillerato 2 RESUMEN DE LA UNIDAD 2.2. La diversidad étnica y religiosa Existió una gran diversidad étnica y religiosa: los musulmanes eran el grupo religioso dominante (élite árabe, bereberes y musulmanes conversos o muladíes); los cristianos (mozárabes) y los judíos eran tolerados pero los segundos se integraron más plenamente en la sociedad andalusí. 3. El legado cultural y artístico La cultura de al-Ándalus era básicamente islámica y utilizaban la lengua árabe. Se inspiró en modelos árabes de Oriente, con influencias de la filosofía y cultura persa y grecorromana. La cultura andalusí adquirió una gran originalidad, sobre todo en el período de las taifas (siglos XI-XIII) debido a que existía un clima de gran libertad intelectual. Las invasiones norteafricanas y, después, la conquista cristiana provocaron el exilio de numerosos intelectuales. Esta cultura ejerció una gran repercusión en la Europa occidental cristiana. El mayor erudito andalusí fue el cordobés Ibn Hazm (siglo XI), que escribió El collar de la paloma. Entre los filósofos destacaron Avempace, Averroes y Maimónides, quienes contribuyeron a la difusión del pensamiento aristotélico en Occidente (siglo XII). MATERIAL FOTOCOPIABLE / © Oxford University Press España, S. A. Historia de España 2º. Bachillerato