Formato de impresión Visión corporal humana, visión espiritual divina 2014-11-29- Columnas-Valores_Morales Autor: Juan del Carmelo El Credo nos habla de un Dios, Creador de todo lo visible y lo invisible y si nos paramos a meditar esta frase, tendremos que darnos cuenta que por medio de ella, estamos diciendo, que sin haberlo visto ni comprobado, aceptamos la existencia de un mundo invisible a los ojos de nuestra cara. Por medio del credo, nosotros estamos reconociendo que existe un mundo desconocido porque los ojos de nuestra cara jams lo han visto y tambin la existencia de un Ser supremo, que nosotros denominamos Dios, que es el creador Mediante los ojos materiales de nuestro cuerpo, podemos captar todo lo que pertenece al orden material, es decir a lo que les corpreo y es visible a los ojos de nuestra cara, iluminados estos por la luz material del sol y los astros. Pero, tambin formando parte de ese mundo invisible en el que, cuando recitamos el credo damos fe de su existencia aunque no lo hayamos visto nunca, est una parte de nuestro ser llamada alma, que es invisible a los ojos de la cara de los dems y tambin a los ojos de nuestra propia cara. Nosotros nuestra persona o ser est formado por una parte visible denominada cuerpo donde se sitan los ojos materiales de nuestra cara y una parte invisible de nuestro ser, denominada alma. Dios directa o indirectamente es el Creador absoluto de todo. l ms que pertenecer es el propio orden superior denominado espiritual. Dios no pertenece a este orden, es que l mismo es el orden supremo de todo. Que sepamos Dios ha creado un orden inferior al espiritual denominado material o de la materia, al que pertenece nuestro cuerpo material. Y es el que es visible a los ojos de nuestra cara. Pero el mundo incorpreo e invisible a los ojos de nuestra cara, nos ser visible a los ojos de nuestra alma cuando la luz divina los ilumine, pues de nada sirve unos ojos si se carece de luz que les ilumine los objetos que se desea ver. Nosotros ahora no tenemos luz en los ojos de nuestra alma y nada vemos del mundo incorpreo e invisible, pero si, captan los sentidos de nuestro cuerpo los frutos de la existencia de ese mundo incorpreo, al que llegaremos tarde o temprano y lo captaremos vindolo con los ojos de nuestra alma. Pero es el caso de que ha habido almas y las hay entre nosotros, que dado su elevado nivel de vida espiritual, y d amor a Dios, tienen unos ojos de su alma muy desarrollados y Dios le dona su luz divina, por lo que tienen visiones de carcter espiritual. Muchas de las que se califican apariciones, no son tal sino visiones espirituales que a todos los efectos son como apariciones. Santa Teresa de Jess confes que lo suyo eran siempre visiones con los ojos de su alma, debidamente iluminados por la luz divina. La diferencia entre a pariciones y visione, radica en que las visiones, son mucho ms escasas y son siempre utilizndose los ojos corporales no los del alma. Hay una regla muy sencilla para determinar lo que es parte del mundo espiritual de Dios, al que pertenece nuestra alma inmortal y lo que es parte del mundo material creado por Dios, al que pertenece nuestro cuerpo humano que no es inmortal y est sometido al dogal del tiempo, por lo que siempre antes o despus el fenecer. La regla nos dice que lo que es visible a los ojos corporales de nuestra cara, es siempre material, lo que es invisible es espiritual. Todo ello, salvo el caso en el que Dios por las razones que estime oportunas, haga excepciones a sus propias leyes naturales. Es importante que consideremos, que nuestros cuerpos fueron creados indirectamente por Dios, mediante la donacin que realiz a nuestros padres, de la capacidad de crearnos materialmente, porque nuestra parte espiritual, nuestra alma fue creada directamente por Dios insuflando nuestra alma de la mis forma que hizo con Adn. 7 Entonces Yahvh Dios form al hombre con polvo del suelo, e insufl en sus narices aliento de vida, y result el hombre un ser viviente. (Gn 2,7). 26 Y dijo Dios: Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los pecesEn del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimaas terrestres, y en todas las sierpes que serpdoean por la tierra. 27 Cre, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le cre, macho y hembra los cre. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo Dios: Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra. (Gn 2,26-28). Si nuestra alma esta creada a imagen y semejanza de Dios, l no tiene cuerpo, porque todo l es espritu puro y sin embargo tiene visin, e igual que nuestra alma tambin la tiene porque tiene sentidos sensoriales, al igual que nuestro cuerpo que tambin tiene sentidos sensoriales y entre ellos el ms importante de todos que son los ojos, es decir nosotros tenemos unos ojos corporales del cuerpo, pero tambin unos ojos espirituales de nuestra alma. Pero tanto, los ojos materiales de nuestro cuerpo, como los espirituales de nuestra alma, necesitan de luz para ver, en el primer caso se trata de una luz material que esencialmente es la del astro sol y tambin puede tratarse de otras luces materiales creadas por el ingenio del hombre como es la luz elctrica. En el caso de los ojos de nuestra alma, la luz que ellos necesitan para ver, no es una luz material sino una luz espiritual que emana de Dios. Recordemos el episodio evanglico de la Transfiguracin en el Thabor, o el caso de Moiss que despus de estar con el Seor en el Horeb, su cara deslumbraba de tal forma que para mirarle los israelitas. Moiss tena que echarse un velo sobre su cara, para no deslumbrar. En los casos de NDE (Near dead expirience), las personas que han vuelto a este mundo despus de un para cardaco, todas al unsono nos hablan de una maravillosa luz de amor, deslumbrante pero sin deslumbrar. Todo lo que nos cuenta estas personas que vieron, ellas sin saberlo tuvieron que verlo con los ojos de su alma, porque en la mayora de los casos sus cuerpos con sus correspondientes ojos estaban clnicamente muertos, en un quirfano o en el arcn de una carretera, si todo sucedi por un accidente de trfico. Nosotros, todos nosotros, tenemos al mismo tiempo que unos ojos materiales de nuestro cuerpo y otros ojos de nuestra alma, que generalmente estn atrofiados por la falta de uso, Los ojos de nuestra alma adems de tenerlos desarrollados para tener visin con ellos se necesita que estn iluminados por la luz divina. No son muchas las almas que en vida sobre esta tierra, haya dispuesto de la facultad de poder utilizar los ojos de su alma y a travs de ellos, poder llegar a ver otras almas. Se citan como casos ejemplares los de San Piero de Pieltrecina y el del Santo cura de Ars, ambos fueron, unos extraordinarios administradores del sacramento de la confesin, pues podan ver el interior del alma que solicitaba la remisin de sus pecados. En cuanto a los dems mortales, hemos de esperar abandonar este mundo, y de acuerdo con el amor que hayamos sido capaces de generar, la luz divina iluminar las pupilas de los ojos de nuestra alma, porque los ojos materiales actuales de nuestra cara, se habrn quedado en este mundo, siguiendo el proceso de descomposicin que tendrn la parte material de nuestro ser, si es que ants nuestros restos no han sido incinerados, com es costumbre muy extendida ahora, Mi ms cordial saludo lector y el deseo de que Dios te bendiga. Copyright ElPeriodicodeMexico.com