Embolización de MAVs intracraneales coadyuvante de cirugía o radiocirugía A. Lagares; R.D. Lobato; J. Campollo*; P.A. Gómez; A. Ramos*; P.González y A. de la Lama Servicio de Neurocirugía y *Sección de Neurorradiología, Hospital" 12 de Octubre", Madrid. Resumen Embolization of brain arteriovenous malformations as Objetivos: La embolización de malformaciones artean adjuvant therapy for surgical or radiosurgical treatriovenosas (MAVs) se ha mostrado como una técnica ment efectiva coadyuvante del tratamiento quirúrgico o radioDocumento descargado de trabajo http://www.revistaneurocirugia.com quirúrgico. El objetivo de este es analizar la téc-el 02/12/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier m nica, efectividad y complicaciones de la embolización Summary terapéutica en una serie de pacientes con MAV intracraneal que posteriormente fueron sometidos a cirugía Objective: the embolization of brain arteriovenous convencional o radioterapia estereotáxica. malformations (AVMs) has shown to be a very effecMaterial y métodos: Se considel-an 17 pacientes contive adjuvant technique before surgical or radiosurgisecutivos tratados con embolización por vía endovascucal therapy. The purpose of this work is to analyse the lar extraídos de una serie de 212 portadores de MAV technique, effectiveness and complications of therapeuintracraneal admitidos entre 1975 y 1999. La embolitic embolization of brain AVMs in a series of patients zación se llevó a cabo utilizando NBCA (hystoacril) o who were subsequently treated by surgery or stereotacPVA (polivinil-alcohol) como material embolizante. Se tic radiosurgery. realizaron estudios angiográficos pre y postembolizaMaterials and methods: A series of 17 consecutive ción para determinar el grado de reducción del tamaño patients treated with endovascular embolization are del nidus. Asimismo, se comparó la dificultad del trataconsidered. These were extracted from a series of 212 miento quirúrgico postembolización frente a casos simipatients with brain AVMs admitted between 1975 and lares operados sin embolización previa. 1999. NBCA (hystoacryl) or PVA (polyvinyl-alcohol) Resultados: se embolizaron una media de 1,4 pedícuwere used as embolization materials. Pre and postlos vasculares por sesión en 27 sesiones, con una media embolization angiographic studies were done in order de 2,2 pedículos vasculares por paciente. El porcentaje to assess the reduction of the nidus. Postembolization de disminución del tamaño del nidus osciló entre el 20 microsurgical technical difficulty was also compared y el 100% (media 74%). La embolización facilitó el traagainst other similar cases operated without previous tamiento microquirúrgico o radioquirúrgico posterior. embolization. Dos enfermos presentaron un déficit neurológico menor Results: On average 1,4 arterial feeders were embo(11,7%) y un enfermo un déficit neurológico severo tras lized per session in a total of27 sessions, with an average la embolización. La mayor parte de los casos presentó of 2,2 feeders embolized per patient. Nidus size reducuna buena evolución final. tion ranged from 20 to 100% (average 74%). EmboliConclusiones: La embolización de las MAVs intrazation favoured the following surgical or radiosurgical craneales es un procedimiento terapéutico coadyuvante treatment. Two patients suffered minor neurological que facilita el posterior tratamiento quirúrgico o radiodeficits (11,7%) and one developed a major deficit arter quirúrgico de estas lesiones. embolization. The majority of the pªtients presented made a good recovery. PALABRAS CLAVE: Malfonnación arteriovenosa cereConclusions: Embolization ofbrainAVMs is an adjubral. Embolización. NBCA. Cirugía. Rradiocirugía. vant therapeutic procedure that facilitates the posterior surgical or radiosurgical treatment of these lesions. Neurocirugía 2000; 11: 271280 KEYWORDS: Brain arteriovenous malfonnations. Embolization. NBCA. Surgery. Radiosurgery. 271 Neurocirugía Embolización de MAVs intracraneales coadyuvante de cirugía o radiocirugía Introducción Tabla 1. Localización de las malformaciones arteriovenosas El desarrollo de nuevas técnicas en neurorradiología embolizadas en 17 pacientes intervencionista ha modificado el manejo de diferentes patologías neuroquirúrgicas. En el caso de las malfonnaciones Frontal arteriovenosas la introducción de nuevos catéteres que 4 Parietal penniten una cateterización supraselectiva de las aferen5 Occipital cias y nidus malfonnativo y de diferentes materiales tales 2 Esplenio c.c 2 como partículas de polivinilalcohol o pegamentos como el Temporooccipital bucrilato que permiten la embolización de las aferencias 1 arteriales, han cambiado sustancialmente la aproximación Fosa posterior 3 terapéutica a esta patología l •6•18 • La embolización, que aplicada aisladamente consigue un bajo índice de curaciones, se ha mostrado como una técnica efectiva coadyuvante del Resultados tratamiento quirúrgico o radioquirúrgico. El objetivo de este trabajo es analizar la técnica, efectiCaracterísticas clínicas y demográficas vidad y complicaciones de la embolización terapéutica en Las edades de los pacientes oscilaron entre 25 y 79 Documento descargado de http://www.revistaneurocirugia.com el 02/12/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier m años, siendo 11 de ellos varones(64%) y 6 mujeres(36%). una serie de pacientes con MAV intracraneal que posteriormente fueron sometidos a cirugía convencional o radioteLa forma de presentación más frecuente fue la hemorragia rapia estereotáxica. De esta manera, se pretende mostrar intracraneal (64%), cuatro enfermos fueron diagnosticados tras crisis comiciales y dos por cefalea. Un enfermo precómo la aparición de estas técnicas han modificado el algosentó una hemorragia intracraneal tras haber sido sometido ritmo terapéutico actual de estas lesiones. a tratamiento radioquirúrgico. Material y métodos. Características angiográficas de las MAV Se consideran 17 pacientes consecutivos tratados con embolización por vía endovascular extraídos de una serie de 212 portadores de MAV intracraneal admitidos entre 1975 y 1999. Los pacientes fueron estudiados con TAC y/o RM craneal antes de realizar el estudio angiográfico inicial. Se utilizó el método propuesto por Spetzler y Martín 17 para clasificar las malfonnaciones desde el punto de vista anatómico. Cuando el equipo integrado por neurorradiólogos y neurocirujanos consideraron que la embolización podría facilitar el tratamiento quirúrgico o radioquirúrgico, se procedió, bajo neuroleptoanalgesia ya través de microcatéteres guiados por flujo a administrar NBCA (hystoacril) mezclado con Lipiodol a una concentración que osciló entre 25 y 50% o PVA (polivinilalcohol) como sustancias embolizantes. El procedimiento se realizó bajo~perfusión de heparina. Tras el procedimiento los enfennos fueron mantenidos en observación en UCI durante al menos 12 horas. Se realizaron estudios angiográficos pre y postembolización para determinar el grado de reducción del tamaño del nidus. Posteriormente la mayoría de los enfermos fueron tratados mediante microcirugía con un intervalo de tiempo entre los dos procedimientos en tomo a 1-2 semanas. Todas las malformaciones fueron operadas por el mismo cirujano (R.D.L.) con el fin de comparar la dificultad quirúrgica con casos similares operados sin embolización previa. Un enfermo fue tratado mediante radiocirugía. Tras el tratamiento quirúrgico se determinó la curación de la lesión mediante estudio arteriográfico. 272 La localización de las MAV de esta serie se muestra en la Tabla l. El grado de Spetzler-Martin inicial fue de 11 en 5 pacientes, III en 8 y IV-Ven 4(Tabla 2). El número medio de aferencias arteriales detectadas fue de 3. La mayor parte de las malformaciones presentaban drenaje superficial (52%), siendo mixto superficial-profundo en cuatro casos. En cuatro pacientes se detectó participación de la carótida externa en el aporte vascular a la malformación y en dos casos se demostró aporte procedente de la circulación contralateral a la malfonnación. La mayor parte de las malformaciones(76%) presentaban un nidus compacto. En cuatro enfermos se detectó fístula arteriovenosa directa.Tres enfermos presentaban aneurismas intranidales, encontrándose en otro un aneurisma localizado en vasos cerebrales de los que dependía la malformación. Resultado de la embolización Se embolizaron una media de 1,4 pedículos vasculares por sesión en 27 sesiones, con una media de 2,2 pedículos vasculares embolizados por paciente. El porcentaje de disminución del tamaño del nidus osciló entre fQ.r 100%(media 74%). En un enfermo portador de una MAV cerebelosa se observó inicialmente la desaparición completa del nidus tras la embolización, considerándose ocluida la malformación. Sin embargo, un estudio de control efectuado seis meses después mostró de nuevo llenado de la malformación por reclutamiento de nuevas aferencias, por lo que se decidió tratarlo quirúrgicamente. Embolización de MAVs intracraneales coadyuvante de cirugía o radiocirugía Neurocirugía Tabla 2. Características angiográficas de las malformaciones arteriovenosas embolizadas en 17 pacientes. Grado clasificación Spetzler Martín -Grado II: 5 -Grado III: 8 -Grado IV: 3 -Grado V: I Número de aferencias: -Total: 51 -Media: 3 Número de enfermos con aporte por carótida externa: 4 Drenaje venoso: -Superficial: 12 -Profundo:Documento descargado l de http://www.revistaneurocirugia.com el 02/12/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier m -Mixto: 4 Número de MAVs con aferencia contralateral: 2 Tipo Nidus: -Compacto: 13 -Difuso: 4 Aneurismas asociados: -Intranidales: 3 -Relacionados con flujo: 1 -Independientes: Fistula AV directa: 4 La embolización preqUtrurgica facilitó la cirugía de estas malformaciones en los quince casos operados menos en uno, permitiendo un clivaje más fácil de la lesión y disminuyendo en más de la mitad el tiempo medio quirúrgico. El nidus malfonnativo se encontraba repleto de material embolizado o trombosado en un gran número de casos, y la presencia del material no dificultó la movilización intraoperatoria ni el clivaje de la lesión. Los vasos embolizados fueron identificados y seccionados sin dificultad. No se observó sangrado procedente de vasos previamente embolizados. En aquellos casos en los que no se pudieron embolizar las aferencias profundas, estos presentaron una dificultad menor o similar a la encontrada en casos no embolizados. En el caso en el que se aplicó radioterapia estereotáxica, la reducción del tamaño del nidus obtenida mediante embolización fue suficiente para poder aplicar el tratamiento. Casos ilustrativos Casol. Varón de 26 años que acudió por cefalea y crisis de ausencia. La exploración neurológica estaba dentro de la normalidad. Los estudios neurorradiológicos mostraron la existencia de una malformación insular derecha, que según Fig. 1.- Malformación arteriovenosa de la región superior y medial de la ínsula nutrida por ramas anteriores de la cerebral media, antes (imagen superior) y después (imagen inferior) después de 2 sesiones de embolización. Se estimó que la reducción del tamaño del nidusjile deI90-95%. la arteriografia presentaba un nidus compacto con aferencias procedentes de la cerebral media y drenaje superficial, grado II según la clasificación de Spetzler-Martin (Fig 1). Se llevó a cabo la embolización en dos.. §~siones, consiguiendo un 95% aproximadamente de oclusión del nidus, sin que ocurrieran complicaciones (Fig. 1 Y 2). En la cirugía el clivaje de la malformación se vio favorecido por la embolización, ya que las aferencias se encontraron trombosadas. Sin embargo, el nidus parecía rellenarse por vasos profundos en sustancia blanca que no estaban embolizados. En el postoperatorio el enfermo siguió presentando crisis 273 Embolización de MAYs intracranealcs coadyuvante de cirugía o radiocirugia Neurocirugía Tabla 3. Tratamiento embolizador y su repercusión sobre el volumen del nidus y la resecabilidad quirúrgica. Media aferentes embolizados Número de sesiones Número aferentes/enfermo Porcentaje medio de nidus ocluido lA 27 2.2 74% Porcentaje de casos con facilitación de la cirugía 95% Fig. 2.- Imagen RM de densidad protónica antes de la Tabla 4. embolización (imagen izquierda) que muestra múltiples Complicaciones en 17 pacientes con malformaciones imágenes tubulares correspondientes al nidus. La imagen Documento descargado de http://www.revistaneurocirugia.com el 02/12/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier m en Ti de la derecha corresponde a un control postembolización que muestra la reducción de las luces vasculares compatibles con ausencias. Caso 2.Mujer de 31 años que había sido intervenida en otro centro unos diez años antes del ingreso por hematoma intracerebral secundario a sangrado de malformación arteriovenosa parietal derecha. Acude a la urgencia por cefalea de cinco días de evolución, con dolor en región occipital y cuello acompañada de nauseas y vómitos. La exploración neurológica mostró hemianopsia homónima izquierda. Se le practicó TAC craneal que demostró la existencia de sangrado intracraneal. Los estudios con RM y angiografia mostraron la existencia de una malformación arteriovenosa nutrida por ramas de la cerebral anterior, media y posterior y con drenaje mixto, superficial y profundo, grado IV según la clasificación de Spetzler-Martín (Fig. 3 Y 4). En dos sesiones se embolizaron las aferencias procedentes de la cerebral anterior y posterior. La embolización facilitó el clivaje y la resección que se llevó a cabo en 2,5 horas con sangrado mínimo. No aparecieron nuevos déficits neurológicos ni complicaciones en el postoperatorio. Caso 3. Varón de 44 años que presentó cuatro episodios de cefalea compatibles con sangrado intracraneal entre 1996 y 1998. El último de ellos se acompañó de descenso del nivel de conciencia y motivó el ingreso en nuestro Servicio. Los estudios neurorradiológicos evidenciaron una MAVgrado IV, paraesplénica (precunio), nutrida por ramas de cerebral anterior; media y posterior que fue embolizada en 3 sesiones (4 pedículos) sin complicaciones, lográndose una reducción del nidus del 55% aproximadamente (Fig. 5 Y 6). La resección de la lesión se realizó en tres horas y media y la única dificultad se planteó con el control de los vasos procedentes de la coroidea posterior a nivel periventricular. 274 Déficit neurológico: -Menor: (hemianopsia) -Transitorio: (afasia, ataxia) -Mayor: (hemiparesia y afasia) Casos número % 2(11 %) 2(11 %) 1(5.8%) Catéter secuestrado: 2 Tabla 5. Resultado final en 17 pacientes con malformaciones arteriovenosas embolizadas. Casos número Buena recuperación Discapacidad moderada Severamente discapacitado 14 2 1 La evolución postoperatoria fue satisfactoria. Complicaciones y evolución final Las complicaciones relacionadas con la embolización se reflejan en la Tabla 4, y se dividieron 'é~ déficits neurológicos transitorios, menores y mayores. Cuatro enfermos presentaron déficits isquémicos menores, siendo dos de ellos transitorios (afasia y déficit de.hemisferio cerebeloso) y los otros dos(1l,7%) definitivos (hemianopsia). Un enfermo presentó un déficit neurológico severo permanente consistente en afasia y hemiplejia como consecuencia de Neurocirugía Embolización de MAVs intracraneales coadyuvante de cirugía o radiocirugía -wr"; ~ ~ '---'-""===,lJ'" "~ ". ~. --,.,-_ ... , .. ,uso . ,...... , ' Documento descargado de http://www.revistaneurocirugia.com el 02/12/2016. Copia para personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier m Fig. 3.- Malformación arteriovenosa paraesplénica nutrida por ramas de cerebral anterior, media y posterior antes (imágenes superiores) y después (imágenes inferiores) de dos sesiones de embolización terapéutica. La reducción del nidus se estimó en un 70-75% isquemia y sangrado por probable rotura de una rama de la arteria cerebral anterior durante la tercera sesión de embolización al tratar de cateterizar la arteria cerebral anterior derecha desde el árbol carotídeo izquierdo. En dos enfermos se observó tras la embolización <:on pegamento que al retirar el catéter, parte del mismo quedó adherido al nidus malformativo, accidente que no se acompañó de déficit neurológico ni complicación ulterior. En cuanto a la evolución final, la mayor parte presentó una buena recuperación (Tabla 5). Sólo dos enfermos han presentado cierta discapacidad, que en uno de ellos era previo al tratamiento y consecuencia del sangrado inicial de laMAY. Discusión El análisis de la literatura evidencia que la emboliza- Fig. 4.- Imagen RMpretratamiento de la malformación que muestra su localización paraesplénica subtrigonal. 275 Embolización de MAVs intracraneales coadyuvante de cirugía o radiocirugía Neurocirugía Documento descargado de http://www.revistaneurocirugia.com el 02/12/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier m Fig. 5.- Las imágenes superiores muestran la malformación arteriovenosa nutrida por ramas de cerebral anterior, media y posterior. Las imágenes inferiores corresponden al control angiográfico tras 4 sesiones de embolización. ción juega un papel fundamental en el manejo de las malformaciones arteriovenosas cerebrales y medulares. Desde la introducción de esta técnica se han utilizado diferentes sustancias embolizantes, tales como partículas (polivinil alcohol, balones, seda, coils), o agentes líquidos (alcohol o pegamentos tales como el mCA y el NBCA), pero aún no hay evidencia clara de cual es el material ideal, si bien parece que los pegamentos son superior:.es a las partículas 3,4,20 El valor de la embolización como terapia definitiva en las MAVs cerebrales es objeto de controversia. Para conseguir una curación mediante esta técnica es necesario conseguir un molde completo del nidus malformativo, lo cual se consigue tan sólo en el 5 al 10% de los casos en diferentes series 3,6, y casi siempre en malformaciones con un nidus pequeño y pocas aferencias arteriales 5. Además, algunas malformaciones tratadas con estos materiales y consideradas curadas han mostrado nuevo relleno, bien por recanalización de las aferencias embolizadas, o bien por reclutamiento de nuevos vasos desde la periferia de la malformación 10,11, Uno de los casos de nuestra serie ejemplifica esta secuencia 276 Fig. 6.- Imagen RMen TI preoperatoria mostrando la localización de la lesión. de hechos. Por todo ello, en la actualidad, no se considera la embolización como técnica curativa en la mayor parte de las malformaciones arteriovenosas. La embolización ha encontrado, sin embargo, un papel Embolización de MAVs intracraneales coadyuvante de cirugía o radiocirugía Neurocirugía mucho más relevante como técnica terapéutica coadyuEn cuanto a su utilización como técnica coadyUvante de vante al tratamiento quirúrgico o radioterápico. A pesar de la radiocirugía parece demostrado que al reducir el tamaño que algunos estudios sugirieron que la embolización con del nidus malformativo, la embolización permite tratar con pegamentos podría dificultar la cirugía al convertir la malradioterapia algunas malformaciones que de entrada dado formación en una masa dura e inmanejable en el campo su tamaño no podrían ser radiadas 6,9. Además, la emboliquirúrgico, varios grupos han coincidido en que esta téczación permite disminuir la dosis total de radiación necesanica facilita definitivamente la cirugía 4,12. ria para el tratamiento y posiblemente acorte el periodo de En efecto, la embolización prequirúrgica aporta diferenlatencia previo a la obliteración completa 6. En la actualidad tes ventajas. En primer lugar, los vasos embolizados son parece indudable que al disminuir el tamaño del nidus la fácilmente distinguibles en el campo quirúrgico, ayudando embolización mejora los resultados del tratamiento radioasí a identificar arterias en tránsito que no nutren la malforquirúrgico, ya que la efectividad de esta terapia parece mación. En segundo lugar, la embolización permite delimidepender fundamentalmente del tamaño de la malformatar mejor el nidus que está dotado de una mayor dureza lo ción 7. Aunque existe discusión sobre si la zona del nidus que facilita su disección, siendo menor el tejido cerebral embolizada puede repermeabilizarse debiendo por lo tanto sano dañado durante la resección. Por último tanto el sanser incluida en el volumen de tratamiento, la opinión genegrado intraoperatorio como el tiempo quirúrgico total se ral es que dicha porción no tiene por qué ser necesariaDocumento descargado de http://www.revistaneurocirugia.com Copia para uso personal, prohíbe la transmisión de este documento reducen de manera significativa. Aún cuando el número deel 02/12/2016. mente radiada. Parece se por tanto que la embolización es por útilcualquier m vasos periependimarios de frágil pared y dificil coagulacomo técnica coadyuvante y existe algún estudio publicado ción no pareció disminuir en algunos de nuestros casos, la en el que se sugiere que además es eficiente en cuanto a la impresión es que el manejo de los mismos resulta más fácil relación coste-beneficio 13. que en casos similares extraídos de nuestra serie histórica 15 Las complicaciones asociadas a la embolización teraque no fueron tratados con embolización preoperatoria. péutica han disminuido significativamente en los últimos La embolización puede influir positivamente en el resulaños gracias a los nuevos catéteres que permiten una catetado final del manejo de las MAVs cerebrales. En un estudio terización más selectiva y no requieren de la utilización de en el que se comparó el resultado de la cirugía en 20 enferbalones que aumentan el riesgo de rotura vascular para la mos embolizados frente a 13 no embolizados, se comprobó suelta del material embolizante. El índice de complicacioque el resultado final era similar, presentando los enfermos nes parece estar en tomo al 10% de morbilidad menor, 8% embolizados un grado Spetzler-Martin medio mayor que morbilidad mayor y 1 % de mortalidad6 • La frecuencia de los no embolizados 11. En otra serie, De Merrit et al 4 detercomplicaciones que se ha observado en las diferentes series 2,3,6,7,9,12,18,20 se presenta en la tabla 6. La frecuencia de comminaron la influencia de la embolización sobre el resultado final tras tratamiento quirúrgico, comparando 30 enfermos plicaciones parece variar con el grado anatómico de la malconsecutivos tratados con embolización y cirugía con un formación, presentando más complicaciones las de mayor tamaño. grupo control formado por 41 enfermos tratados sólo con cirugía. El grupo tratado con embolización y cirugía preLas complicaciones del procedimiento embolizador pueden ser debidas a isquemia o a hemorragia 18. Las isquésentaba un grado clínico medio Spetzler-Martin mayor al micas, que pueden producirse durante la cateterización y tratado sólo con cirugía, pero presentaba un mejor resultado navegación, son originadas bien por disección arterial, por final tanto precoz, tras la primera semana postoperatoria, como tardío, con un seguimiento medio de 10 meses. formación de trombos alrededor de los catéteres, por la inyección del material embolizante,o por la oclusión de Todavía existe discusión acerca de cuál es el momento arterias normales que no participan en el llenado de la malideal para llevar a cabo la cirugía tras la embolización. formación y que irrigan áreas elocuentes. Las hemorrágicas Parece que un intervalo de pocos días podría incrementar se pueden producir, bien por rotura de un vaso, dando lugar las complicaciones, mientras que un intervalo de varias semanas podría favorecer el desarrollo de circulación colaa hemorragia subaracnoidea o la aparición de un hematoma teral en un nidus parcialmente embolizado, haciendo el intracraneal, o por cambios hemodinámicos agudos produprocedimiento quirúrgico más complejo 5,10,19 • Por ello, cidos por la embolización, o precozmente tras el procedimiento, en las primeras 72 horas 16. El diagp.óstico de rotura algunos autores estiman que el periodo ideal está en tomo a una o dos semanas tras la embolización, si bien no existe vascular durante el procedimiento, que se realiza por la ningún estudio que indique claramente cuál es el intervalo extravasación de contraste bien al espacio subaracnoideo o al parénquima cerebral, debe ser precoz para llevar a cabo más adecuado. Viñuela (comunicación personal) considera un manejo correcto. Cuando se evidencie o sospeche esta que lOa 15 días de intervalo son convenientes para permitir la resolución de edema cerebral secundario a la embolicomplicación, debe ser suspendida la heparina, no debiéndose retirar bruscamente el catéter, intentando practicar zación y para que se aumente la trombosis del nidus. un sellado intravascular bien mediante "coils" o mediante 277 Embolización de MAVs intracraneales coadyuvante de cirugía o radiocirugía Neurocirugía Tabla 6. Morbilidad asociada a embolización de malformaciones arteriovenosas en la literatura. Debrun, et al(82)* Fournier et al.(91) Viñuela et al. (91) Jafar et al.(93) Wallace et al.(95) Gobin et al. (96) Debrun et al(97) Deruty et al(98) N° Casos Morbilidad menor 33 49 101 20 23 125 54 52 27% 4% 3% 15% 16% 5,6% 4% 13% Morbilidad mayor Mortalidad Isquemia / Hemorragia 3% NR NR 11 /4 1 /3 4/11 /5 3/2 9% 5% 1% 7,2% 1% 15% 1,6% 4% 5,7% 817 pegamento si el sangrado no cede. El sangrado durante el el segundo episodio y 20% para el tercero. Se ha estimado procedimiento no relacionado con la rotura vascular y el que la morbilidad y mortalidad anuales por resangrado son Documento descargado http://www.revistaneurocirugia.com Copia para se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier m del 2-3% y eluso1 personal, % respectivamente. Parece pues claro que sangrado postprocedimiento se de deben fundamentalmente a el 02/12/2016. se deben tratar todas aquellas malformaciones en las que cambios hemodinámicos producidos por la embolización, los riesgos de morbilidad y mortalidad asociada a su tratahabiéndose sugerido que el bloqueo del sistema venoso de drenaje por el material embolizante es el principal responmiento sean inferiores a los inherentes a su evolución natusable de los mismos 2.3.19. Parece que dicha complicación ral. debería ser más frecuente con el uso de pegamentos, que La disponibilidad de tres técnicas terapéuticas en la tienen mayor capacidad de difusión y por lo tanto mayor actualidad permite una combinación de abordajes que si capacidad de alcanzar el sistema de drenaje venoso, que bien ha de ajustarse a un algoritmo terapéutico más o menos con el empleo de partículas. Sin embargo, si la embolizaestricto, debe ser individualizada para cada paciente por un ción se realiza con una buena técnica, la incidencia de esta equipo multidisciplinario. Se presentan dos de estos algocomplicación no debe ser mayor. ritmos; uno propuesto por un grupo multidisciplinario 6 para Una complicación específica de la embolización con el que la embolización juega un papel fundamental (Figura pegamentos es la adhesión de la punta del catéter al nidus o 7), y el otro que se deriva de la experiencia de un neurocila pared arterial y su ulterior rotura y secuestro. Esta comrujano (Figura 8). plicación ocurre en torno al 3% de los casos 3, y no suele El algoritmo del grupo de neurocirujanos y neurorradejar secuelas importantes ni dar lugar a otras complicaciodiólogos franceses (referencia) otorga un papel fundamennes conocidas. tal a la embolización. Sin embargo, dado que ésta no está Como consecuencia de la sistematización del uso de la exenta de complicaciones, debe ser usada como coadyuradiocirugía y la embolización, el manejo terapéutico de vante a la cirugía únicamente cuando los riesgos de su utililas MAVs cerebrales ha cambiado considerablemente en zación no excedan el posible beneficio técnico en la cirugía. los últimos años. Las indicaciones de cada forma de traPor tanto, las malformaciones clasificadas como grado I de tamiento y sus combinaciones han variado desde la introSpetzler-Martín deben ser tratadas directamente mediante ducción de los procedimientos coadyuvantes a la cirugía, cirugía, según este algoritmo. La embolización puede ser debido a las sucesivas mejoras técnicas y a la experiencia utilizada como ayuda al tratamiento quirúrgico o radioacumulada con cada una de ellos por los diferentes equiquirúrgico de las malformaciones grado U-IV, o junto a pos y al mejor conocimiento de la historia natural de estas la radiocirugía en las malformaciones grado V, ya que ha lesiones. demostrado facilitar considerablemente el tratamiento defiEn cuanto a la decisión de tratar o no una malformación nitivo de estas malformaciones con una baja incidencia de arteriovenosa, se debe tener en cuenta la historia natural de complicaciones. La radiocirugía es un tratamiento eficaz en estas lesiones y la relación beneficio / riesgo que se ofrece el tratamiento de las malformaciones arterio~~enosas y debe al enfenno con el tratamiento planteado. En la actualidad se ser utilizada en detrimento de la cirugía en aquellas malforestima que el riesgo anual de hemorragia es del 2-4%. Tras maciones en las que el tratamiento quirúrgico presente un un primer episodio de sangrado el riesgo de resangrado riesgo inaceptable de morbilidad neurológica o mortalidad, durante el primer año sube al 6%, para volver en años suceen pacientes de edad avanzada o que presenten un riesgo sivos al valor basal. La mortalidad ligada al primer episodio anestésico elevado o en aquellos pacientes que no acepten de sangrado oscila alrededor del 10%, siendo del 13% para el riesgo quirúrgico y que prefieran el tratamiento radioqui278 Embolización de MAVs intracraneales coadyuvante de cirugia o radiocirugia Neurocirugía rológico progresivo deben ser tratadas mediante embolización y cirugía. Como se puede observar, ambos algoritmos difieren fundamentalmente en el papel de la embolización, ya que el grupo francés plantea una mas amplia utilización de esta técnica coadyuvante de la radiocirugía como tratamiento definitivo. Radiocirugía Fig. 7. - Algoritmo terapéutico propuesto. Conclusiones La embolización de las MAVs intracraneales es un procedimiento terapéutico coadyuvante que facilita el posterior tratamiento quirúrgico o radioquirúrgico de estas lesiones. IGrado IV yV I Grado 1-11 I I Sin embargo, esta técnica no está exenta de morbilidad y mortalidad por lo que su indicación debe plantearse úniI Cirugía I camente cuando el beneficio esperado supere los riesgos Documento descargado de http://www.revistaneurocirugia.com el 02/12/2016. Copia para se prohíbe la transmisión de este documentodefipor cualquier m inherentes a uso su personal, empleo. Todavía no existen criterios Grado III A Grado III B I nitivamente establecidos para determinar cuáles son los enfennos que más se van a beneficiar de su utilización. Los Radiocirugía IEmbolización f algoritmos presentados pretenden revelar la existencia de diferentes puntos de vista sobre cuál debe ser el papel de I Cirugía I las diferentes técnicas disponibles en la actualidad para el manejo de estas lesiones y la necesidad de ulteriores estuI Tto.conservador~ dios para establecer criterios definitivos. I I I II I I I I Embolización y cirugía 1 Fig. 8.- Algoritmo terapéutico propuesto. rúrgico. En el caso del segundo algoritmo propuesto se preconiza el tratamiento quirúrgico directo de las malfonnaciones grados I y II, ya que se considera inaceptable el riesgo de morbilidad que supondría la embolización de estas malfonnaciones fácilmente resecables. Los enfennos ancianos o que presenten un riesgo quirúrgico elevado con este tipo de malfonnación serían subsidiarios de radiocirugía. En relación con las malfonnaciones grado III en la clasificación de Spetzler-Martín el tratamiento difiere según estas se subdividen en grupo IIIA ó IIIE. El tratamiento de las del grupo IIIA, que asientan fuera de la región de los ganglios basales sería la embolización seguida de la cirugía. Las malfonnaciones IIIB, situadas en una zona limitada anterionnente por la sustancia perforada anterior, medialmente por el tercer ventrículo y las paredes del ventrículo lateral, lateralmente por la ínsula y posterionnente por el pulvinar y el tálamo tienen un comportamiento diferente porque suelen ser de pequeño tamaño y tener drenaje profundo y situarse en área elocuente, por lo que se preconiza directamente el tratamiento radioquirúrgico. Las malfonnaciones grado IV y V han de ser manejadas inicialmente de manera conservadora, siendo el seguimiento de las mismas fundamental, ya que en el caso de sangrado o déficit neu- Bibliografía I.Berenstein,A., Lasjaunias,P.: Surgical Neuroangiography. 4. Endovascular treatment of cerebrallesions. Springer-Verlag Berlin-Heidelberg, 1992;pp.1266. 2. Oebrun,G., Viñuela,F., Fox, A. 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