Con el espíritu despierto, vamos con ánimo dispuesto. “El hombre es un destello divino, una imagen de Dios. Necesariamente los hijos tendrán que parecerse al Padre, del que brotaron; esa semejanza está en el espíritu, el cual está dotado de los atributos divinos y tiene vida eterna. El cuerpo humano sólo es una vestidura fugaz. Yo soy la vida y estoy en todo, por eso nada muere. Nadie como el hombre podrá representar mejor a mi Espíritu: su mente es un reflejo de la razón divina, su corazón es la fuente donde guardo el amor, en su conciencia está mi luz. LUZ Y PROGRESO ESPIRITUAL PARA LA HUMANIDAD Sexto Sello, A.C. 1 ENSEÑANZAS DE LA PALABRA DEL PADRE CELESTIAL EN EL TERCER TIEMPO Mi palabra os señala el camino espiritual al que debéis penetrar con todo vuestro amor. Antes de haber sido creados, estabais en Mí, en donde todo vibra en perfecta armonía, donde se encuentra la esencia de la vida y la fuente de la sabiduría. Por eso os he dicho que este planeta no es vuestra verdadera morada. El hombre es un destello divino, una imagen de Dios. Necesariamente los hijos tendrán que parecerse al Padre, del que brotaron; esa semejanza está en el espíritu, el cual está dotado de los atributos divinos y tiene vida eterna. El cuerpo humano sólo es una vestidura fugaz. Yo soy la vida y estoy en todo, por eso nada muere. Analizad, para que no quedéis atados a la forma; preparad vuestro espíritu y me encontraréis en la esencia. Yo no tengo límite, soy esencia infinita y omnipotencia. Mi Espíritu llena el Universo y al mismo tiempo habita en cada espíritu; para reconocerme y sentirme, es menester identificarse conmigo practicando el bien, amándoos y siendo justos. Mientras los hombres han querido ver en Mí a un Dios distante, remoto, Yo me he propuesto demostrarles que estoy más cerca de ellos que las pestañas de sus ojos, que conozco hasta lo más íntimo de sus pensamientos. Soy la luz que ilumina vuestra mente con inspiraciones e ideas elevadas, el espíritu que os anima, la conciencia que os juzga. Doquiera que os encontréis, ahí estoy. Nadie como el hombre podrá representar mejor a mi Espíritu: su mente es un reflejo de la razón divina, su corazón es la fuente donde guardo el amor, en su conciencia está mi luz. Sois como piedras preciosas que en este tiempo brillarán para hacer luz en el mundo A través de las Eras habéis querido humanizar el amor de Dios dándole diversas formas, pero Yo os digo; no le busquéis tan pequeño, tratad de encontrarlo en la grandeza del Espíritu Santo, dueño de todo lo que ha sido, de lo que es y 2 será. Yo, vuestro Dios, no tengo forma, porque si la tuviera, sería un ser limitado como lo sois vosotros. ¿Qué forma puede tener el Espíritu universal, que no tiene principio ni fin? Sobre todos los hombres he derramado mi luz revelándoles la única verdad existente, pero ved cómo cada hombre y cada pueblo, siente, piensa, creé e interpreta de diversa manera. Estos diferentes modos de pensar de los hombres, han originado sus divisiones, ya que cada pueblo o raza sigue diferentes caminos y alimenta distintos ideales. Si todo se perfecciona, natural es que también vosotros evolucionéis. ¿Cómo es posible que sigáis imaginando a vuestro Dios en la forma tan limitada como lo concibieron vuestros antepasados? Ya no podréis vivir y pensar como aquellos que obraron de acuerdo con los ritos y mandatos que les obligaron a seguir. Aquí, en esta mesa os espero a todos. Ante mi presencia desaparecen razas, castas y linajes: todos me pertenecéis por igual, todos lleváis un espíritu como joya de valor incalculable y es a él a quien vengo buscando. Al final os fundiréis con mi Espíritu, porque de Él habéis brotado y a Él tendréis que volver, puros y dignos. ¡Éste es vuestro tiempo! ¡Despertad, levantaos, venid a Mí! ¡La paz sea con vosotros! Párrafos selectos tomados del compendio de cátedras espirituales (18661950). “Desde la Nube, Habla el espíritu de verdad”. EL SER HUMANO, UN SER TRINO A imagen y semejanza de Dios los seres humanos estamos constituidos por tres aspectos que conforman nuestra existencia: somos un cuerpo, un alma y un espíritu, debido a ello, tenemos una personalidad, somos creativos, y somos eternos. 3 Cuerpo: Es la morada, casa o vehículo, está compuesto por células, tejidos, órganos y sistemas; es la parte fisiología que interactúa con el alma y el espíritu. Evoluciona, tiene cambios o transformaciones a procesos fisiológicos más desarrollados. El cuerpo está compuesto de átomos. Estos átomos son partículas que son fluctuaciones de energía, apareciendo, desapareciendo, chocando, en una danza eterna de creación. Y en verdad, nuestro cuerpo es, proporcionalmente, tan vacío como el espacio intergaláctico. Ese vacío, no es un vacío de nada, sino que es una plenitud de inteligencia no material que interactúa consigo misma y crea la apariencia de la materia. Somos impulsos de inteligencia que hemos aprendido a crear el cuerpo físico. El pensamiento es solo uno de los impulsos de la inteligencia, tenemos sentimientos, deseos, conceptos, ideas, todos estos son impulsos de inteligencia que fabrica el cuerpo. Esto nos lleva a una nueva interpretación del cuerpo físico, y lo primero que debemos hacer, es dejar de percibir y hablar de nuestro cuerpo como una escultura congelada, como materia. Porque en un nivel de percepción, es efectivamente materia, pero también es un campo de infinita transformación. Es información. Si nuestra percepción del cuerpo es solo material, nuestra experiencia del mismo también será la de una escultura congelada. Actualmente, tenemos una nueva interpretación del cuerpo basada en la ciencia más reciente. Y esa nueva interpretación, reestructura una nueva realidad del cuerpo porque nuestra experiencia actual se basa también sobre nociones, ideas y conceptos. Ahora podemos cambiar eso, y nuestra realidad del mismo cambiara con solamente una nueva visión interna. “El conocimiento es el mejor purificador, el conocimiento nos cambiara”. El conocimiento en si es fundamental, porque transforma. Nosotros metabolizamos el conocimiento y lo incorporamos al cuerpo, es decir podemos modificar nuestro ADN. 4 El Ácido Desoxirribonucleico o ADN es una molécula que contiene las instrucciones que necesita un organismo para desarrollarse, vivir y reproducirse. Estas instrucciones se encuentran dentro de cada célula y se transmiten de padres a sus hijos. Durante mucho tiempo se pensó que nuestros genes por herencia, irremediablemente nos determinaban, aunque en realidad esto no es tan así. Los seres humanos también somos responsables y podemos modificar nuestros genes. Estos cambios de expresión genética pueden resultar favorables o desfavorables y son causados por la alimentación, los hábitos saludables o insanos, el estrés, el consumo de algunos productos sumamente tóxicos, como el cigarrillo, etc. Alma: Está constituida por la mente o personalidad del ser, conocimiento, sentimientos y voluntad. El alma evoluciona a través de la toma de Conciencia, el alma es el sujeto de salvación. En el proceso evolutivo de la conciencia, el alma humana surge cuando dejando atrás la etapa de conciencia animal o de grupo, da paso a la autoconciencia que no es otra cosa que la conciencia individualizada que existe en todos los seres humanos, y que es, simplemente, la porción de conciencia que existía como parte de un campo mórfico animal, evolucionada, graduada y con autoconciencia de sí misma. El alma, es así el vaso o sagrario del espíritu, su envoltura inmaterial, se puede decir desde este punto de vista que el alma es un espíritu individualizado, por ello, el alma es autoconciencia. Espíritu: Esencia Divina, Dios, Vida, Fuente, Amor. Es la Divinidad o perteneciente a ella, no evoluciona, es perfecto. Nuestro espíritu es el piloto de nuestra almamente, los conocimientos son nuestras conquistas, logros o derrotas. La conciencia es nuestro trofeo y triunfo de nuestra experiencia contra la ignorancia, el triunfo contra la adversidad. La conciencia y la inteligencia son para evolucionar. Evolucionar es trascender y llegar a manifestar el espíritu, expresando la plenitud de ser. 5 LA IDENTIDAD DE NUESTRA EXISTENCIA ¿Quiénes somos?: Ego y Espíritu La palabra "Yo" encierra a la vez el mayor error y la verdad más profunda, dependiendo de la forma como se utilice. En su uso convencional, no solamente es una de las palabras utilizadas más frecuentemente en el lenguaje (junto con otras afines como: "mío" y "mi"), sino también una de las más engañosas. Según la utilizamos en la cotidianidad, la palabra "Yo" encierra el error primordial, una percepción equivocada de lo que somos, un falso sentido de identidad. Ese es el ego. Ese sentido ilusorio del ser es la "ilusión óptica de la conciencia". Esa ilusión del ser se convierte entonces en la base de todas las demás interpretaciones o, mejor aún, nociones erradas de la realidad, de todos los procesos de pensamiento, las interacciones y las relaciones. La realidad se convierte en un reflejo de la ilusión original. La buena noticia es que cuando logramos reconocer la ilusión por lo que es, ésta se desvanece. La ilusión llega a su fin cuando la reconocemos. Cuando vemos lo que no somos, la realidad de lo que somos emerge. Esto es lo que sucederá a medida que usted hermano, hermana identifique como funciona esta falsa identidad de nuestro ser, comprendamos la mecánica del falso yo al cual llamamos ego. Así, ¿cuál es la naturaleza de este falso ser? Cuando hablamos de "yo" generalmente no nos referimos a lo que somos. Por un acto monstruoso de simplificación, la profundidad infinita de lo que somos se confunde con el sonido emitido por las cuerdas vocales, con el cuerpo o con el pensamiento del yo que tengamos en nuestra mente y lo que sea con lo cual éste se identifique. ¿Entonces a qué se refieren normalmente el yo, el mí y lo mío? La mayoría de las personas se identifican completamente con la voz de la mente, con ese torrente incesante de pensamientos involuntarios y 6 compulsivos y las emociones que lo acompañan. Podríamos decir que las personas están poseídas por la mente. Mientras permanezcamos completamente ajenos a esa situación, creeremos que somos el pensador. Esa es la mente egotista. La llamamos egotista porque hay una sensación de ser, de yo (ego) en cada pensamiento, en cada recuerdo, interpretación, opinión, punto de vista, reacción y emoción. Hablando en términos espirituales, ése es el estado de inconciencia. El pensamiento, el contenido de la mente, está condicionado por el pasado: la crianza, la cultura, la historia familiar, etcétera. La esencia de toda la actividad mental consta de ciertos pensamientos, emociones y patrones reactivos repetitivos y persistentes con los cuales nos identificamos más fuertemente. Esa entidad es el ego. En la mayoría de los casos, cuando decimos "yo", es el ego quien habla, no nosotros, como ya hemos visto. El ego consta de pensamiento y emoción, un paquete de recuerdos que identificamos con "yo y mi historia", de papeles que representamos habitualmente sin saberlo, de identificaciones colectivas como la nacionalidad, la religión, la raza, la clase social o la filiación política. También contiene identificaciones personales, no solamente con los bienes materiales sino también con las opiniones, la apariencia externa, los resentimientos acumulados o las ideas de ser superiores o inferiores a los demás, de ser un éxito o un fracaso. El contenido del ego varía de una persona a otra, pero en todo ego opera la misma estructura. En otras palabras, los egos son diferentes sólo en la superficie. En el fondo son todos iguales. ¿En qué sentido son iguales? Viven de la identificación y la separación. Cuando vivimos a través del ser emanado de la mente, constituido por pensamientos y emociones, la base de nuestra identidad es precaria porque el pensamiento y las emociones son, por naturaleza, efímeros, pasajeros. Así, el ego lucha permanentemente por sobrevivir, tratando de protegerse y engrandecerse. Para mantener el pensamiento del Yo necesita el pensamiento opuesto de "el otro". El "yo" conceptual no puede sobrevivir sin el "otro" conceptual. Los otros son más cuando los vemos como enemigos. En un extremo de la escala de este patrón egotista inconsciente está el hábito compulsivo de hallar fallas en los demás y de quejarse de ellos. Jesús se refirió a esto 7 cuando dijo, "¿Por qué ves la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el tuyo propio? En el otro extremo de la escala está la violencia física entre los individuos y la guerra entre las naciones. En la Biblia, la pregunta de Jesús queda sin respuesta, pero obviamente ésta es que cuando criticamos o condenamos al otro, nos sentimos más grandes y superiores. La representación de papeles negativos adquiere fuerza especialmente cuando el ego se amplifica a causa de un cuerpo del dolor activo, es decir, por el sufrimiento emocional del pasado que desea renovarse sintiendo más dolor. Uno de los personajes representados con mayor frecuencia por el ego es el de la víctima, la cual busca la simpatía, o la compasión, o el interés de los demás. .. Por mis problemas, “yo y mi historia”. La víctima es uno de los componentes de muchos patrones egotistas, como renegar, sentirse ofendido, injuriado, etcétera. Claro está que una vez que nos identificamos con una historia en la cual nos hemos asignado el papel de víctimas, no deseamos que caiga el telón y, por tanto, como todos los terapeutas lo saben, el ego no desea poner fin a sus “problemas” porque son parte de su identidad. La persona que está aprisionada por el ego no reconoce el sufrimiento como tal, sino que lo ve como la única respuesta apropiada para una determinada situación. En su ceguera, el ego es incapaz de ver el sufrimiento que se inflige a sí mismo y que inflige a otros. La infelicidad es una enfermedad mental y emocional creada por el ego, la cual ha alcanzado proporciones epidémicas. Los estados negativos como la ira, la ansiedad, el odio, el resentimiento, el descontento, la envidia, los celos y demás, no se ven como negativos, sino que se consideran totalmente justificados y además no se perciben como nacidos de nosotros mismos sino de alguien más o de algún factor externo. “Te hago responsable de mi sufrimiento”, esto es implícitamente lo que dice el ego. 8 Cuando vivimos en un estado negativo, hay algo en nosotros que ansía la negatividad, que siente placer en ella o cree que puede ayudarnos a conseguir lo que necesitamos, por consiguiente, cada vez que hay negatividad en nosotros y logramos detectar en ese momento que hay algo que goza con esa negatividad o cree que tiene un propósito útil, tomamos conciencia del ego directamente. Tan pronto como eso sucede, la identidad pasa del ego a la conciencia y eso significa que el ego se empequeñece mientras que la conciencia se agranda. Mientras más fuerte es el ego, mayor es la probabilidad de que la persona piense que la fuente principal de sus problemas son los demás. También es más probable que les dificulte la vida a los demás. Pero, como es natural, la persona no podrá reconocer lo que sucede. Solamente percibe que son los demás los que actúan en su contra. NUESTRO YO ESPIRITUAL “Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana perfecta”, no seres humanos intentando vivir una experiencia espiritual. Todos en la vida venimos al mundo con un propósito elevado, crecer, cambiar, expandir nuestra conciencia, es decir manifestar nuestro Yo espiritual. Entonces la vida se torna en una escuela en la cual aventurarse para aprender y crecer; y no en una experiencia tortuosa que crea sufrimiento, dolor y malestar. Tu vida es perfecta, porque todo lo que has vivido ha sido necesario para que llegues hasta donde te encuentras ahora, y decidas tomar el camino que estás iniciando ahora, o posiblemente ya hayas iniciado: el camino de regreso a casa, de regreso a tu autentico poder, de regreso a tu divinidad y magnificencia, y puedas reconocerte como tal. 9 A medida que vayas avanzando en el proceso, te será más sencillo reconocerte de esa forma, reconocer la verdad de Quién Tú Eres; pero vamos a dar un vistazo al porqué estás viviendo lo que estás viviendo hoy. Primero, como ser espiritual, tú tomaste la decisión de vivir esta encarnación, nacer a través de esos padres, en ese país, en esa raza y vivir la experiencia dolorosa que te tocaba vivir para poder cambiar, avanzar y así evolucionar en conciencia. En este punto, antes que protestes, quiero adelantarme y decirte que muchos objetan diciendo que nunca hubieran tomado la decisión de vivir “eso”, “eso” para todos es distinto. Pero posiblemente en tu humana personalidad te sea difícil comprenderlo hasta que consigas mirarte y mirar el mundo desde tu Yo Superior, ahí comprenderás perfectamente todo. Al tomar la decisión de nacer en esos padres, casi sabíamos cómo consiguiente cuál iba a ser nuestra infancia, periodo clave para programarnos de cierta forma y recibir las enseñanzas necesarias para crear el dolor interno que nos impulse a buscar los cambios en nuestra vida de adultos, y para algunos ya en la adolescencia, una etapa donde ya muchos buscan esos cambios. La búsqueda del cambio se inicia como una alternativa para sentir esa armonía o bienestar y eliminar ese dolor interno, esa desazón y recibe aún más impulso cuando viene acompañado por la claridad mental que es guiada por el corazón, claro que para cada uno esto también es distinto. Las dificultades que vivimos hacen que el impulso a buscar los cambios desde el exterior sea mayor. Tomar la experiencia de la vida ya es una bendición, pero tenemos que hacer el intento de comprender que nuestra naturaleza esencial es la eternidad y que solo tomamos esta vida como paso para crecer, cambiar, liberarnos de nuestras limitaciones y oscuridad, adquirir virtudes y elevarnos hacia el amor y la luz. Es muy cierto que cuando la vida trae consigo dolor, sin excepción para todos, es parte del plan divino, puesto que solo así podemos ser movidos para hacer los cambios que necesitamos, cambios que son necesarios para poder manifestar la vida que añoramos, cambios que son también necesarios para ir avanzado en nuestra perfección y retornar a casa, la eternidad. La vida siempre nos presenta dificultades, dificultades que tienen que ser miradas como grandes oportunidades para cambiar, crecer, expandirnos. Si no aprendemos de esas dificultades que se nos presentan o renunciamos sintiéndonos víctimas, la vida nos entrega nuevamente nuevas dificultades, experiencias dolorosas para que al fin decidamos vivir un proceso de cambio y expansión. 10 Es por eso que es tan importante el acto de tomar conciencia de que la vida es simplemente una gran aventura, donde encuentras a cada paso la oportunidad de cambiar, de crecer y de expandirte, es lo que la hace interesante y maravillosa. Solo entonces cambia completamente la forma como miramos la vida y nuestra presencia en ella, cuando nos damos cuenta que cada dificultad, cada experiencia dolorosa, cada contratiempo es solo una invitación al cambio, cada experiencia que contiene oscuridad es una oportunidad de iluminar más nuestro camino. Aprendamos a mirar nuestra vida desde nuestra divinidad Cuando observamos nuestra vida desde una comprensión y un entendimiento elevado, cada persona, cada suceso, cada experiencia que causa dolor o satisfacción cobra sentido, puesto todo es perfecto, todo está en lugar y momento correcto para cumplir con el plan que hemos venido a ejecutar. Así que cuando observes alguna experiencia en tu vida que te cause dolor, cuando alguna persona forme (temporalmente) parte de tu vida e igualmente te cause dolor, no te frustres, pues es un excelente momento y oportunidad para avanzar, crecer y cambiar; solo pregúntate, pregúntale a tu Maestro Interior, a esa porción de la Magnificencia del Cosmos que habita en ti. ¿Qué tengo que aprender de esta experiencia? ¿Qué tengo que aprender de esta relación? ¿Qué tengo que dejar ir? ¿Qué tengo que cambiar? ¿Qué nuevos recursos personales debo incorporar? Y sumérgete al cambio, libérate, transfórmate y crece. Buscar cambiar no significa no aceptar tu vida, no aceptarte a ti mismo, más al contrario, significa reconocer que eres algo mucho más grande que tu humana personalidad, es un acto de real valentía, sabiduría y conexión con tu Fuente. “Ama tu negatividad, es tu invitación al cambio” La mayor parte de las personas no se encuentran totalmente a gusto con su vida, o por lo menos ven claramente la necesidad de realizar un cambio en alguna parte de ellas. Esto es normal, es parte del proceso que debemos seguir en nuestra evolución espiritual. De repente aparece un cosquilleo en nuestro corazón y nace la necesidad de ir en busca de algún tipo de ayuda, explicación o camino a seguir. Son tres áreas en las que normalmente tenemos dificultades en nuestra vida, éstas son nuestras relaciones, nuestro cuerpo y nuestra prosperidad. Cuando tenemos dificultades en nuestras relaciones, éstas se presentan atrayendo a nuestra vida personas que nos critiquen, menosprecien, abusen de nosotros, etc. Y esto se ve en nuestras relaciones más 11 importantes, nuestra pareja, familia, compañeros de trabajo, amigos. Simplemente reflejan lo que yace en nuestro interior. Cuando tenemos dificultades en nuestra prosperidad, manifestamos en nuestra vida escasez y aunque no empeñemos en tratar de cambiar ese aspecto, buscando nuevos empleos, trabajando horas extras, estudiando más, lo único que hacemos es seguir manifestando la misma escasez que yace en nuestro interior. Y por último, cuando manifestamos alguna enfermedad, aunque sea un simple resfrío, es la expresión más directa de que en nuestro mundo interno existe desarmonía. De hecho, en cualquier dificultad que exista en los dos aspectos anteriormente mencionados, también veremos la expresión de desarmonía en nuestro cuerpo. Es entonces cuando la vida nos pone a prueba y aparentemente nos envía conflictos para solucionar, simplemente estamos teniendo una nueva oportunidad para realizar los cambios que tenemos que concretar, tenemos que cambiar porque cambiar es evolucionar. Y a veces pensamos que para que nuestra vida sea perfecta, o por lo menos un poquito mejor de lo que es ahora deberían cambiar otros, los de afuera, mi pareja, el vecino, mi jefe, los clientes, mis padres, los hijos, etc. Pero al final siempre uno llega al mismo descubrimiento, es uno mismo quien debe cambiar primero para ver luego reflejado esos cambios en el mundo exterior. “No cambiar es pretender no evolucionar” Entonces podemos afirmar que cuando alguna dificultad se nos presenta, es una bendición, porque simplemente nos invita a cambiar y a mejorar ampliamente nuestra vida. Y cuando realizamos algún tipo de cambio interior, por muy pequeño que éste sea podemos ver claramente cambios significativos en nuestro mundo exterior. La relación de los cambios al parecer es exponencial, cambios pequeños en nuestro mundo interior producen cambios a mayor escala en nuestro mundo exterior. Ya podemos comprender perfectamente que cuando tenemos esas dificultades en las distintas áreas de nuestras vidas son entonces una simple invitación al cambio, una invitación a mejorar y a crecer. Una invitación a evolucionar en conciencia. Antes de que nosotros naciéramos a esta vida, a esta encarnación precisa, estábamos en Espíritu y aunque te cueste creerlo nosotros decidimos venir a esta vida y vivir ese tipo de dificultad precisa que hoy estamos viviendo. Es más, decidimos quienes iban a ser nuestros padres, decidimos sobre nuestra raza, nuestro estrato económico, nuestra 12 nacionalidad, hasta nuestro cuerpo. Yo sé que en este momento estás pensando de ¿por qué hubieras tú elegido vivir esa dificultad, esos problemas, esa enfermedad, esa escasez, etc.? Era el paso que te tocaba dar para avanzar. Cuando tu decidas hacer los cambios de forma consciente y voluntaria empezarás a fluir con el Poder que proviene de nuestra Fuente y sin darte cuenta, ni con mayores esfuerzos los cambios se irán dando poco a poco y entonces verás suceder milagros en tu vida. Cuando tú estés listo, o lista, tu guía o maestro perfecto para ti aparecerá, por el momento escucha tu interior, ahí radica tu sabiduría. ¿Está arraigado en ti el ímpetu de cambio y superación?, quítale el freno a manifestar tu voluntad. AMPLIANDO NUESTRA CONCIENCIA DE SÍ Tú, te sientes atrapado en una aparente realidad material, que es todo lo que “conoces”; crees que todas las dificultades y sufrimientos son cosa natural, ya hasta has aceptado como natural toda la destrucción, miseria y dolor que unos cuantos, han causado en este mundo de la forma material. Pero existe otra realidad, una realidad más plena y dichosa a la que puedes acceder, simplemente despertando la consciencia de tu otro yo, un yo inteligente y amoroso, hecho con la “esencia”; y está ahí, listo a ser conocido en cuanto integres a tu vida los hábitos de la consciencia de luz y amor que la esencia es. “Reconocer y aceptar la guía de ese yo sagrado le permitirá situarse por encima de las dificultades cotidianas, no para desdeñarlas, sino más bien para abordarlas en sus justas proporciones; además, le permitirá irradiar esa recuperada lucidez, de modo que podrá transmitirla a otros: su Yo Sagrado le transformara a usted, o mejor dicho, le hará reencontrarse con el núcleo más rico y autentico de usted mismo, y transformara la sociedad de la que usted forma parte.” Lo que eres no puede ser definido con palabras. Quién eres vive en el espacio entre las palabras, en la Quietud que siempre está presente y conocida cuando toda bulla mental ha cesado o ya no se le da atención. 13 Quién eres no puede ser definido; sólo puede ser percibido. Sin embargo, no captamos su experiencia porque damos nuestra atención a otras cosas, particularmente ideas. Estas ideas, cuando uno se identifica con la mente, parecen ser más reales e interesantes de lo que tú eres porque la mente sólo está interesada en cosas que puede comprender, describir y categorizar. Como hay tantas cosas e ideas para que la mente se mantenga absorta, este ‘yo’ con el que te identificas en la mente está siempre muy ocupada poniendo atención a cosas y a pensamientos que aparecen en la mente. Cuando uno se identifica con la mente, uno pone más atención a los pensamientos que a las cosas. Este ‘yo’ no sólo se ubica en esta existencia, pero también en todo, en el sentido que lo que piensa afecta cómo percibe las cosas y otros aspectos de la realidad. Por lo tanto, la mente filtra y colorea a la experiencia y da su propio sentido a la experiencia. La Divinidad tiene la intención de que así sea. Creó a la mente justo para que haga lo que hace. Para que la Divinidad tenga una experiencia única a través de cada ser humano, era imprescindible que cada ser humano tuviera una identidad separada y olvidarse sobre la Unidad que es la naturaleza verdadera de todos. De este modo, tú intercambiaste el recuerdo de tu divinidad por experiencias. Tú creces y aprendes sobre el amor como resultado de tus experiencias, y ese propósito también tuvo la Divinidad. También espera que algún día tu despiertes a la verdad de tu divinidad y que la expreses en vida, lo cual acarreará experiencias de diferentes formas y ayudará en la evolución. 14 La divinidad, interna te lleva hacia adelante en tu evolución hasta que tú expreses esa benevolencia en tus acciones y palabras. El ego, el cual no busca ni bondad ni amor, pero sí al placer y a evitar el dolor, también te impulsa en tus acciones y crea experiencias, muchas de las cuales te causan dolor, pero también evolución. Eventualmente, te das cuenta de que el amor y la bondad son lo que trae felicidad eterna, y encuentras una nueva forma de vivir desde el Corazón, desde la Esencia, más que de la mente egóica. Cuando tu identidad cambia de la mente egóica al Corazón, donde existe tu divinidad, ahí se puede decir que has despertado a tu naturaleza verdadera. Es el punto más significativo en tu evolución porque finalmente eres libre de la dominación de la mente egóica, y uno vive la vida desde otra perspectiva muy diferente. LA ILUSIÓN DE LA SEPARATIVIDAD La aparente separatividad que muestran los cuerpos en el exterior y la falsa separatividad mental que se experimenta subjetivamente, son sólo una ilusión. Los trillones de átomos irradiantes de energía de nuestros cuerpos se comunican a través de los átomos del aire con los átomos de los demás cuerpos. Nuestras radiaciones se interpenetran con las de los demás. Igual ocurre con las radiaciones emocionales y mentales. La inmensa energía que nos penetra y nos circunda es de todos y repercute en todos. El inconsciente colectivo de la humanidad construido durante eones de tiempo es, como dice su adjetivo, “colectivo”, común. Por otra parte, la cultura es compartida, existiendo también unas pautas o caracteres humanos que van más allá de los países y de los continentes: deseos, emociones, reacciones, genética, cultura global… Como humanidad despertaremos del sueño egoísta, individualista y de separatividad, causa del tremendo egoísmo y violencia que nos caracteriza en los enfrentamientos que mantenemos a nivel de individuos, de grupos, de religiones y de naciones contra naciones. 15 El amor nos unifica: La vivencia de la separatividad es la fuente de toda angustia. Estar separado significa estar aislado, sin posibilidad alguna para realizar las capacidades humanas. De ahí que estar separado signifique estar desvalido, ser incapaz de aferrar el mundo -las cosas y las personas- activamente; significa que el mundo puede invadirme sin que yo pueda reaccionar. Con el conocimiento de uno mismo se borran las diferencias entre los hermanos. La separatividad causa también culpa y vergüenza. El relato bíblico de Adán y Eva, después de haber comido del fruto del "árbol del conocimiento del bien y del mal", después de haber desobedecido -el bien y el mal no existen si no hay libertad para desobedecer-, después de haberse convertido en seres humanos, vieron que "estaban desnudos y tuvieron vergüenza". ¿Debemos suponer que la angustia de Adán y Eva venía de saberse observados y observar los genitales del otro? No, su angustia pasaba por saberse diferentes, y por lo tanto alejados en cierto sentido el uno del otro. Por tanto, la necesidad más profunda del ser humano es la de superar esta separatividad, de abandonar la soledad. Pero, el ser humano tiene una forma de salvar esta separación: el amor. El amor maduro es la unión a condición de preservar la propia integridad e individualidad. El amor es un poder activo en el ser humano que permite el encuentro con lo y los demás. Y en éste, se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos. 16 El ser humano encuentra la unión cuando ama y no tanto cuando se siente amado. Cultivar la espiritualidad pasa irremediablemente por cultivar el amor. Por tanto, en la medida en que nosotros amamos una actividad, algo que estemos creando, etc. ya "ejercitamos" la espiritualidad. Quiero hacer hincapié en que gustar no es lo mismo que amar. A mí me gustan las tortitas con chocolate y no trabajo mi espiritualidad merendando 4 tortitas. Dios es amor, y en la medida que amamos, sentimos a Dios. Si somos capaces de poder conectar repetidamente en nuestro día a día con el sentimiento y emoción de que: nos amamos como somos, amamos nuestra familia, amamos a nuestros semejantes, amamos la vida manifiesta en todas las criaturas y en todo lo que existe...etc., veríamos a Dios a cada hora del día. En la vida nada está separado DATE CUENTA DE LA DIFERENCIA ¿Ego o Espíritu? Recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando alguien te elogia, cuando te ves aprobado, aceptado, aplaudido. Comprende que este sentimiento proviene de la “glorificación y promoción del ego”, este es un sentimiento egótico. Compáralo con el sentimiento que “brota en tu interior” cuando contemplas un atardecer. Revive este sentimiento y compáralo con el primero, ¿notas la esencia en cada sentir? Este segundo sentimiento 17 proviene de lo interno del ser, es un sentimiento del espíritu. No tienes que hacer ningún mérito para gozar este sentimiento de lo interno, simplemente tienes que “estar presente”, ante la majestuosidad del atardecer. Recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando obtienes algún éxito, cuando consigues algo que anhelabas, cuando vences en una partida, en una apuesta o en una discusión. Compáralo con el sentimiento que te invade cuando disfrutas realmente con tu trabajo, cuando de veras te absorbe por entero la tarea que desempeñas. Y observa, la gran diferencia que hay entre este sentimiento y el otro por el logro de algo, ¿notas la diferencia esencial de ambos sentires? Este segundo sentimiento es de lo interno, es del espíritu, y solamente requiere que “estés presente”, si solamente “presente”, en cuerpo, pensamiento y espíritu. Recuerda lo que sientes cuando tienes poder, cuando tú eres el jefe y la gente acata tus órdenes, o cuando eres una persona popular y admirada. Compara ese sentimiento con el sentimiento de amistad y compañerismo que experimentas cuando disfrutas de la compañía de un amigo o de un grupo de amigos con los que te ríes y diviertes. Comprende la naturaleza de los sentimientos egoístas de autobombo y vanagloria, que no surgen del interno y no son naturales, sino que han sido inventados por la sociedad y cultura para mantenerte “alineado” con el propósito del ego colectivo, que manipula tu psiquis/pensamiento/emoción. Los sentimientos egóticos no proporcionan el gozo y felicidad que se produce cuando contemplas el atardecer, la belleza de la naturaleza, o disfrutas la compañía de un amigo o de tu propio trabajo… ¿notas la gran diferencia? EJERCICIOS La modificación consciente de los pensamientos, emociones y hábitos, es el paso básico para el despertar de la conciencia. Es necesario integrar el conocimiento en la memoria celular. Es decir, que no basta con que lo sepas a nivel intelectual. Disciplínate con los ejercicios diarios. 18 Responsabilízate de ti mismo y transfórmate a ti mismo en el SER amoroso, inteligente y pacifico que subyace bajo la ilusión del ego. Responsabilízate de Tus pensamientos y emociones y “observa”, ponte atento, siempre presente de instante en instante. Ejercicio. Durante los siguientes 10 días “observa” y mantente atento. Descubre cuales de tus actividades y experiencias en el día a día te traen una emoción o sentimiento que proviene del ego (del deseo de obtener la atención, aprobación o reconocimiento de los demás, del deseo de poseer algo). Descubre que experiencias te traen el gozo y felicidad que proviene de lo interno, del espíritu. ¡Date cuenta!, de la gran diferencia entre las dos formas de sentir. Algunas ideas para iniciar: conecta con la naturaleza, con los animales y las plantas, cultiva la amistad, ten intención de hacer cosas buenas por el hecho de hacerlas. Observa las personas que te rodean, sin establecer juicios de valor, ¿Hay entre ellas algunas que no se interesen por los sentimientos egóticos?, por otro lado, observa ¿Cómo son las reacciones y expresiones de las personas cuando están bajo el control total del ego?; ¿Cómo es la expresión de las personas que viven la experiencia gozosa de la felicidad que viene del espíritu?, ¡Date cuenta! Ejercicio: Boicoteando el ego Si cada vez que estás triste te comes un bocadillo, la mente se acostumbrará. Después de tres veces la mente aprende: “Muy bien, estás triste, es por eso por lo que hay que comer”. Entonces “comer” se vuelve una parte constitutiva de tu tristeza. No repitas estas conductas, asociadas a estados emocionales. Cada vez que estas triste, haz algo diferente: Salta, gira, corre, toma agua, etc. Alguien dice algo y te sientes enfadado. No reacciones, observa: ¿dónde se siente el enfado?, ¿en el estómago, el pecho, las manos? Usa “conscientemente” tu mente y despista a tu ego, respira profundamente y conscientemente 3 veces y sonríe. 19 La mente es un mecanismo que el ego usa para controlarte, pero tú, despertando a mayor consciencia, puedes “usar esa mente” y boicotear al ego. El ego se va debilitando cuando TU empiezas a actuar desde un estado más despierto, más consciente. Bibliografía: Masa crítica: https://masacritica.wordpress.com/2010/06/23/67-%C2%BFegoo-espiritu-date-cuenta/ Desde la Nube: https://librosespirituales.files.wordpress.com/2010/12/aso_libr_01.pdf Una Nueva Tierra: https://www.caminosalser.com/contenidos/libros/Eckhart_TolleUna_nueva_Tierra.pdf El silencio Habla: http://abrazarlavida.com.ar/wp-content/uploads/2014/06/EL-SILENCIOHABLA.pdf Resplandor: https://endless-satsang.com/images/stories/pdfs/SpanishRadiance.pdf Aprendamos a mirar la vida desde nuestra divinidad: https://cienciacosmica.net/aprendamos-a-mirar-la-vida-desde-nuestradivinidad/ LUZ Y PROGRESO ESPIRITUAL PARA LA HUMANIDAD Sexto Sello, A.C. Recinto de María Inmaculada: Calle Calpulalpan esq. Atlacomulco Mz. 6 Lt. 114, Col. San Felipe de Jesús; Gustavo A. Madero, Cd. de México. 20