TERAPIA PERSONALIZADA PARA EL CÁNCER. EL CASO DE LOS LINFOMAS DIFUSOS TRATADOS CON UNA NUEVA DROGA, UN INHIBIDOR DE UNA QUINASA MUTADA DENOMINADA PIM. Madrid, 18 de octubre de 2011 – El linfoma difuso de células B grandes (LDCBG) es el tipo más frecuente de linfoma, representando una tercera parte del total de linfomas. Aproximadamente un 30-35% de pacientes con este diagnóstico fallece del tumor, e incluso pacientes tratados con éxito sufren de efectos adversos de la terapia recibida. A pesar de la existencia de abundante información sobre los mecanismos implicados en la patogénesis de estos tumores, el ritmo de lanzamiento de nuevos fármacos dirigidos contra dianas específicas de este tipo de linfomas es muy lento. Estudios preclínicos demuestran ahora que el tratamiento farmacológico con un inhibidor de una quinasa denominada PIM, así como su inhibición por métodos genéticos, inducen la muerte celular por apoptosis. Estos estudios además han permitido identificar un marcador que permite seleccionar pacientes susceptibles al tratamiento con un inhibidor de PIM. En el artículo publicado online recientemente en Blood, una de las revistas más prestigiosas en el campo de la hematología y oncología, investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han explorado la frecuencia y relevancia de la expresión de PIM en diferentes tipos de linfoma de célula B, con el ánimo de investigar si la inhibición de PIM podría ser un abordaje terapéutico racional para esta patología. El grupo detectó niveles elevados de expresión de PIM2 en subgrupos de pacientes de un amplio rango de tipos de linfoma, asociado con una evolución clínica desfavorable en pacientes de ABC-DLBLC. Además, la inhibición farmacológica de las quinasas PIM indujo apoptosis y parada del ciclo celular en LDCBG. Este estudio combina el desarrollo de un nuevo fármaco, realizado por el Programa de Terapias Experimentales del CNIO, con la generación de anticuerpos monoclonales específicos de PIM2 y el análisis de una numerosa serie de pacientes procedentes de diversas instituciones clínicas nacionales. El grupo ha demostrado que la inhibición de PIM2 es una aproximación racional al tratamiento del LDCBG y ha identificado biomarcadores moleculares para estudios de farmacodinámica, característicos de la actividad quinasa de PIM2. Este es un buen ejemplo del potencial de la terapia dirigida contra dianas escogidas por la presencia de mutaciones u otras alteraciones genéticas, y de la utilidad de la identificación de marcadores moleculares en la estratificación de pacientes oncológicos para su tratamiento personalizado. Referencia al artículo: PIM2 inhibition as a rational therapeutic approach in B-cell lymphoma. Gómez-Abad C, Pisonero H, Blanco-Aparicio C, Roncador G, GonzálezMenchén A, Martinez-Climent JA, Mata E, Rodríguez ME, Muñoz-González G, Sánchez-Beato M, Leal JF, Bischoff JR, Piris MA. http://bloodjournal.hematologylibrary.org/ DOI: 10.1182/blood-2011-03-344374