Entrevista con Patrick McGrath Por Roberto Frías No existen hechos, sólo interpretaciones Patrick McGrath (Londres, 1950) pasó su infancia junto al hospital siquiátrico de Broadmoo~ del que su padre era superintendente. Es autor del libro de relatos Sangre yagua (1988), y de las novelas Grotesco (1989), Spider (1991), llevada a la pantalla por David Cronenmberg, Dr. Haggard's disease (1993), Locura (1996) y Martha Peake (2000). Locura (Asylum) aparece al fin en español, publicada por Grijalbo Mondadori, mientras la adaptación cinematográfica está en proceso bajo la dirección de Ted Demne. Es la historia de Stella Raphael, esposa de un siquiatra asignado a un nuevo pues- 22 ROBERTO fRiAS: En El corazón de las tinieblas de Conrad, la historia es contada por uno de los participantes, tal y como en Locura el doctor Cleaves es uno de los panicipantes. ¿Por qué le pareció necesario este procedimiento narrativo, que permite al escritor oscurecer la objetividad del narrador, al momento de planear la novela? PATRJCK MCGRATH: Era necesario por dos razones, la primera era permitir otra interpretación de la experiencia de Stella. Mientras que para ella es una historia romántica para el doctor Cleaves es una historia clínito en una clínica mental, que poco a poco se enamora ca. y con eso surge un dilema moral, ¿cómo vemos a de uno de los pacientes y de cuya relación derivan todo 5tella?, ¿como una mujer que sacrifica todo por amor tipo de tragedias personales. McGrath retrata con de- o como alguien que ha destruido una familia a través talle la inquietante transformación del mundo que ro- del egoísmo porque es una mujer histérica, desesperada dea a Stella y de su estado mental en tanto la relación y destructiva? La segunda razón era que la poca concon su amante se intensifica. Es necesario destacar el fiabilidad de Peter Cleaves, como narrador, apareciera uso magistral que McGrath hace de un narrador ubi- gradualmente, haciendo surgir la duda de quién estaba cado en medio de la acción, el doctor Peter Cleaves, realmente sano y quién enfermo; así como la posibilicuyos intereses se encuentran comprometidos con lo dad de que el doctor estuviera más enfermo que su panarrado y que termina por hacernos dudar en todo ciente, y que eso se volviera otro elemento de incertidumbre, momento de la veracidad del relato. en una historia que espero contenga todo un repertorio de pregunras difíciles como éstas y que haga la lectura más placentera en tanto el lector deba luchar con problemas de este tipo. ",,: y también hace surgir la duda sobre cuál es la verdad de la historia... CM: USO el narrador no fidedigno en varias obras y creo que tiene esta función de forzar a los lectores a cuestionar las convicciones que tienen sobre lo que ha pasado y hasta qué punto pueden confiar en el narrador. Y si no pueden confiar en él, se preguntarán: ¿por qué nos fiÚen-. te?, ¿qué es lo que esconde?, ¿por qué distorsiona la verdad? Todas estas preguntas tienden a crear un segundo nivel de la historia, está la historia básica y luego la de un hombre que la cuenta, mintiendo. ItF: Entonces, en términos literarios, está luchando contra la noción de verdad en sí. I'M: Sí, trabajo desde la convicción de que cualquier relación de la realidad, cualquier historia que nos es contada, debe ser vista en términos de la agenda de quien nos cuenta la historia. La actitud hacia nuestros políticos, hacia cualquier forma de autoridad que nos ofrece una versión del mundo, una versión de cómo son las cosas, es mejor si se acompaña de escepticismo. "" Dada su estrecha relación con la práctica de la siquiatría, -sabemos que su padre fue superintendente de un hospital-, me gustaría saber si conoce casos en que se hayan cometido graves errores por parte del equipo médico. PM: Sí, trabajé por varios años en una clínica mental, en Canadá, y presencié muchos errores. Condiciones de vida brutales y primitivas, cierta inhumanidad y descuido hacia los enfermos. A veces se tiende a mirarlos como gente sin humanidad, sin personalidad y, por supuesto, sin pensamiento político o sin ningún poder. A veces son tratados de la peor manera por personas que quedan impunes y que supuestamente deben cuidarlos. Entonces, he visto una institución siquiátrica en la que se han cometido todo tipo de errores o, mejor dicho, fallas de compasión, fallas de cuidado médico apropíado para gente que estaba severamente enferma. RF: En este sentido ¿qué piensa usted de su personaje principal, Stella? A veces parece que podría ser libre y feliz, sí la dejaran, y otras se nos revela como verdaderamente enferma. I'M: Stella cambia durante el curso de la novela. Para cuando la familia se ha mudado del hospital al norte de Gales, ella está mucho más perturbada de lo que estaba al principio. Creo que la vemos atravesar un espectro que va de la salud a la enfermedad, en términos de su equilibrio emocional y de su apego a la realidad, y ciertamente, a veces no está cuerda, pero en otros momentos es sencillamente una mujer fuerte que intenta ejercer su autonomía y es impedida por las estructuras patriarcales de la sociedad, el matrimonio, la familia, la comunidad siquiátrica y, eventualmente, la ley. RF: Ahí me parece que la novela fundamenta una crítica del papel que jugaba la mujer en la sociedad inglesa hacia el final de los años cincuenta. No les estaba permitído hacer muchas cosas sin estar casadas o ser parte de una familia. I'M: Sí, éste es el momento en el que Betty Friedman escribe The (eminine·mystique. La mujer es el corazón del hogar; su función es procurar las necesidades del hombre, criar a los hijos y proveer el lugar tibio y seguro desde el cual el hombre saldrá al mundo para llevar a cabo las tareas que la sociedad espera de él. Y aquí tenemos a una mujer que reta eso en un tiempo en que ni siquiera existen avenidas abiertas para ello. Si la historia sucediera seis o siete años después; en los años sesenta, sería muy dístinto, pero a finales de los cincuenta Stella no tiene muchas posibilidades. _ ....: t.~,. ........ -.,n,---m. ....... -.-..., --'--- fJ....-.......wo. peIoIdaD 23