Entre las especies domésticas, el caballo es la que con más frecuencia sufre de cólicos. El cólico es un término general que indica dolor abdominal. La anatomía del tracto digestivo del caballo, su fisiología y las prácticas de manejo impuestas por el hombre parecen contribuir a su aparición. El cólico no sólo está causado por enfermedades del tracto intestinal. De hecho, las infecciones en otras partes del cuerpo, como en el tracto urogenital o respiratorio, así como la gestación pueden producir síntomas de cólico. Una encuesta realizada en 1986 por la Fundación Morris Animal indicaba que el cólico es la causa principal de muerte en los caballos y la primera preocupación en la salud de los dueños de caballos. La cantidad de dinero gastado en la enfermedad es imposible evaluar por completo, ya que hay que considerar los costos del tratamiento y el tiempo perdido. En 1983 la industria de seguros equina pagó $ 16 millones por reclamaciones directamente atribuibles a cólicos. Por lo tanto los propietarios de caballos deben saber las causas, los signos clínicos, procedimientos de diagnóstico y tratamiento y medidas preventivas para reducir la incidencia de los mismos. Causas El cólico tiene muchos tipos y causas. Factores como los cambios repentinos en el clima, la alimentación (frecuencia, cantidad o calidad de los piensos), esfuerzo excesivo o el frío pueden dar lugar a cólicos. El cólico espasmódico está causado por las contracciones severas del intestino. La obstrucción intestinal o la torsión del intestino son condiciónes muy graves que resultan en dolor extremo. La posibilidad de una obstrucción o torsión del intestino deben ser diagnosticados lo antes posible, ya que puede ser potencialmente mortal y requiere cirugía. La causa más común de cólico son los parásitos internos. • La migración de las larvas de estróngilos a los vasos sanguíneos daña el intestino, disminuyendo el suministro de sangre y provocando necrosis, disminución de la motilidad y dolor. • Grandes cantidades de gusanos pueden causar impactación u obstrucción intestinal. • La administración de antiparasitarios (antihelminticos), en particular a los caballos sobrecargados con parásitos internos, puede provocar cólicos. Como decíamos los síntomas del cólico no siempre son resultado de una enfermedad del tracto digestivo. Los síntomas también pueden surgir de • Infecciones en otras partes del cuerpo, o por enfermedades infecciosas como la rabia, la pleuresía y la dermatitis. • Condiciones que afectan al aparato locomotor, como la laminitis y otras formas de cojera. Ciertas condiciones pueden conducir a una obstrucción intestinal, lo que provocará síntomas de cólico. • Los caballos que se encuentran en potreros o pastizales con exceso de tierra están predispuestos a sufrir cólicos por "arena". En esta situación, la arena se ingiere obstruyendo el intestino. • El ensilado estropeado y las enteritis también pueden obstruir el intestino grueso. • La obstrucción también puede producirse si el caballo ingiere un cuerpo extraño. La dieta puede causar los síntomas del cólico: • Los cambios repentinos en la alimentación (por el tipo o cantidad) o alimentos con moho pueden provocar cólicos debido a la fermentación inadecuada en el intestino o a una obstrucción. • Una dieta basada en concentrados puede dar lugar a cólicos si no se suministran adecuadas cantidades de fibra de alta calidad.. • Los caballos con malos hábitos alimenticios (madera, coprofagia) también son propensos a los cólicos. • La falta de agua también puede conducir a síntomas de cólicos e incluso puede causar una impactación. Hay que recordar además que se debe evitar proporcionar comida o agua en exceso a los caballos tras el ejercicio ya que si se permite no sólo podemos dar lugar a cólicos, sino a otras enfermedades graves como la laminitas o infosura. Signos clínicos Los caballos con cólicos leves escarbarán, se sentirán inquietos, tumbándose y levantándose continuamente y mirándose su abdomen. Un caballo con cólico severo puede rodar por el suelo y quedar tumbado con las extremidades hacia arriba para aliviar la presión intestinal. Los caballos con cólico muy grave suelen tirarse y revolcarse con violencia. Estos caballos pueden ser peligrosos para el manejo a menos que se seden. El pulso y la frecuencia respiratoria aumentan mientras que la temperatura normalmente se mantiene dentro de un rango normal. La ausencia de ruidos abdominales o el aumento de los mismos son característicos de un caballo con cólico. Diagnóstico El veterinario hará un examine completo para determinar la gravedad y el posible tratamiento tan pronto como sea posible después de que los síntomas comiencen. En primer lugar observaremos al caballo en su box. Tenga en cuenta lo siguiente: • El estado general y el comportamiento (tranquilo, inquieto, alerta, apático aburrido) • La frecuencia del dolor abdominal (ninguno, intermitente o continuo); • La frecuencia de los sonidos abdominales (normal, aumentado, disminuido o ausente); • Tamaño del abdomen (normal, reducido, distendido); • Naturaleza de pulso periférico (normal o débil); • PCV • Tiempo de llenado capilar • Otros signos (sudoración, heridas, …) • Consumo de agua • Presencia, consistencia y regularidad de las heces. Un examen más detallado del paciente incluye la toma del pulso y la frecuencia respiratoria (pulso normal en reposo 36-40 latidos por minuto y frecuencia respiratoria de 8-16 respiraciones por minuto), palpación rectal, y sondaje nasogástrico, que siempre se debe realizar para descartar la posibilidad de sobrecarga de estómago. A menudo, el sondaje es el único tratamiento, ya que puede liberar fluidos o gases desde el estómago. Después de estas observaciones, el veterinario puede sugerir un tratamiento en función del tipo de cólico. Por ejemplo, el cólico leve e intermitente, generalmente se puede tratar de forma conservadora, mientras que un caballo con una torsión intestinal requiere cirugía. Tratamiento Tradicionalmente, un caballo con cólico se debe pasear para ayudar a aliviar la ansiedad e impedir que se revuelque, lo que podría conducir a la torsión intestinal. Caminar también puede ayudar a restaurar la actividad normal en el intestino y permitir que el caballo estercole y/o elimine gases reduciendo la presión abdominal. Si pasan 30 minutos y los síntomas se mantienen o se hacen agravan se hace necesaria la asistencia de un veterinario. Después de un examen inicial para determinar el tipo y la gravedad del cólico, el tratamiento por un veterinario puede implicar el uso de analgésicos. A menudo en casos de obstrucción intestinal se administra aceite mineral a través de sonda (alrededor de 4, 5 litros) para lubricar el tracto digestivo y para actuar como un laxante que facilita el movimiento de las heces. Hay que evaluar el caballo tras el tratamiento inicial a intervalos regulares de dos horas. Si los síntomas no desaparecen puede ser necesaria la cirugía. Control La prevención de los cólicos implica muchas cuestiones. Lo más importante es un manejo adecuad. Evitar situaciones que predisponen al caballo a los cólicos, sin duda, reduce la incidencia de cólicos. Algunas medidas prácticas para reducir las posibilidades de cólicos son: 1. No incrementar la densidad de los pastos. 2. Proporcionar una fuente de agua fresca limpia, adecuada y abundante diariamente. 3. Comidas con un horario regular todos los días. 4. No proporcionar grano, pienso o heno con moho o en mal estado. 5. Proporcionar fibra de calidad en la dieta. 6. Mantener los padocks libres de objetos extraños que el caballo pueda ingerir. 7. Mantener un programa de desparasitación adecuado. Este paso es imprescindible. En general, un buen manejo junto con una buena dosis de sentido común permitirá evitar situaciones que pueden predisponer a los caballos a los cólicos. Si los síntomas de cólico se presentan contacte inmediatamente con su veterinario. UNIVERSITY OF KENTUCKY•COLLEGE OF AGRICULTURE Equine Section, Department of Animal Sciences