UNIVERSIDAD DE PUEBLA DIVISION DE ESTUDIOS DE POSGRADO DOCTORADO EN INVESTIGACIÓN EDUCATIVA ALFABETIZACIÓN MEDIANTE EL METODO PALABRA GENERADORA DE NIÑAS Y NIÑOS EN EDAD PREESCOLAR DE PUTLA DE GUERRERO, OAXACA DURANTE EL AÑO 2019. PRESENTA: URI SANCHEZ GONZALEZ ASESOR: Putla Villa de Guerrero, enero del 2019 INDICE INTRODUCCIÓN…………………………………………………………….………. 3 CAPITULO I. EL PROBLEMA………………………………………………………. 4 1.1. Planteamiento del problema……………………………………………………. 1.2. Objetivos de la investigación…………………………………………………… 1.2.1. Objetivo general………………………………………………………………. 1.2.2. Objetivos específicos………………………………………………………… 1.3. Hipótesis…………………………………………………………………………. 1.4. Justificación………………………………………………………………………. 1.5. Alcances y limitaciones…………………………………………………………. CAPITULO II. MARCO TEORICO……………………………………………………. CAPITULO III. MARCO METODOLOGICO……………………………………………… 3.1. Diseño de la investigación…………………………………………………………… 3.2. Tipos de diseño de investigación……………………………………………… 3.3. Población y muestra………………………………………………………………. 3.4. Instrumentos……………………………………………………………………….. 3.5. Técnicas y métodos…………………………………………………………………. 3.6. Procesamiento de datos…………………………………………………………. CAPITULO IV. ANALISIS DE RESULTADOS………………………………………… 4.1. Resultados obtenidos………………………………………………………………. 4.2. Discusión………………………………………………………………………………. CONCLUSIONES…………………………………………………………………………. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS……………………………………………… ANEXOS…………………………………………………………………………… INTRODUCCIÓN El enfoque histórico cultural marca la pauta en el sentido de entender que la actividad humana está determinada por condiciones sociales, culturales e históricas, no solamente por cuestiones biológicas; la escuela y el acto educativo no son ajenas a eso, la lectura y la escritura son expresiones que concretan el pensamiento de nuestras niñas y niños, el acercarse a ellas es permite comunicarse con los otros, socializar, conocer y transformar su mundo. El carácter único e irrepetible de todos los seres humanos, tiene que ver no únicamente con las condiciones genéticas heredadas, sino con las condiciones culturales e históricas de las cuales somos resultado. Somos un producto de las interacciones de un ser biológico con un determinado momento histórico cultural. Ambos son argumentos del enfoque histórico cultural, entre cuyos exponentes se encuentra Vigotsky. Ante este escenario, es necesario cuestionarnos la factibilidad de que el nivel de educación preescolar pueda alfabetizar a las alumnas y alumnos, con un método que no solo enseñe a leer y escribir palabras, sino a leer y escribir el mundo, que le permita la organización, expresión y comunicación del pensamiento. En el presente trabajo, acerca del tema de investigación denominado: LA PALABRA GENERADORA DE PAULO FREIRE, UN METODO PARA LA ALFABETIZACIÓN DE NIÑAS Y NIÑOS DE EDUCACIÓN PREESCOLAR se analiza el porqué de la “monopolización” del acto lector en la educación primaria, así como por qué el escenario actual nos obliga a replantearnos esto; los factores que podrían potenciar el acercamiento a la lectura de los niños y niñas que se encuentran en edad de cursar la educación preescolar, y como el enfoque histórico cultural, nos ofrece la posibilidad de considerar que los cambios en la sociedad y en el modelo educativo exigen y potencian las interacciones sociales; la comunicación y la actividad de la lectura y la escritura para la transformación del mundo de nuestras alumnas y alumnos. CAPITULO I. EL PROBLEMA 1.1. Planteamiento del problema. Los paradigmas en el área educativa han sido determinantes a la hora de concebir que es el proceso de aprendizaje, como tiene que llevarse a cabo, que se tiene que aprender, el papel del docente y el alumno; pero estos paradigmas han ido evolucionando, no solo por los descubrimientos que se efectúan en el área en cuestión, sino por las exigencias de una sociedad que obliga a la escuela a hacer modificaciones a fin de cumplir los requerimientos que la misma sociedad espera de sus miembros. Un ejemplo de esto, podemos apreciarlo en la edad en que se empieza a trabajar la lectura y la escritura en nuestras escuelas; derivado de que el modelo educativo nacional tiene una fuerte influencia de los modelos educativos de otros países, con los consecuentes atrasos derivados de copiar lo que se está implementando en otros lugares y la falta de producción teórica en el área educativa, se estableció que la edad adecuada para empezar a enseñar a leer y escribir era cuando las alumnas y alumnos cursaban el primer grado de educación primaria El principal referente teórico de esta decisión fue Piaget y los estadios que había explicitado, esto trajo como consecuencia no solo la monopolización de la enseñanza de la lectura y la escritura en un nivel educativo, sino etiquetó al nivel preescolar como un espacio más parecido a la guardería y a donde los niños iban a pintar, recortar y pegar. Esta situación tuvo un primer cambio en el año 2004 cuando se llevó a cabo la reforma que volvió obligatoria la educación preescolar, esto fue muy importante para el nivel educativo, ya que antes únicamente acudían los hijos de los padres que sus posibilidades económicas se lo permitieran, o que estaban cerca del algún jardín de niños, era recurrente escuchar la frase “no lo mando a preescolar porque piden mucho material”, para quienes trabajan en el nivel primaria era deseable que los niños cursaran su educación primaria, pero era entendible que muchas familias, sobre todo de las áreas rurales no enviaran a los niños al preescolar, tanto por la precariedad económica en la que vivían como por la relativa lejanía de los centros educativos. A partir de la reforma que establece la obligatoriedad se ha incrementado tanto la cantidad de alumnos que acuden a ese servicio educativo, como el tiempo que lo hacen, si bien es cierto que aún hay resistencia de los padres, sobre todo de los que por edad deberían ingresar, por considerar que están muy chicos o que en aras de no gastar demasiado los mandan únicamente uno o dos años, es una realidad que se ha incrementado la matrícula de las niñas y niños en preescolar. El que los niños tengan la oportunidad de pasar más tiempo en educación preescolar tiene sus ventajas para el nivel posterior: los niños llegan más desarrollados en cuanto a sus habilidades motrices; presentan un avance en cuanto a nociones matemáticas; han reforzado algunos saberes empíricos al trabajar determinados temas en la escuela; llevan una idea de los beneficios de las actividades deportivas. Pero lo que es más importante, tienen características específicas de interacción y comunicación más desarrolladas que sus pares que no acudieron a preescolar, no presentan problemas en cuanto a la socialización, tienden a ser comunicativos, en resumen, han introyectado que la comunicación y la interacción con los otros son aspectos que ellos tienen que manejar y desde los cuales acercarse a su realidad. Aunado a este aspecto existen otros específicos que tienen que ver con la lectura y la escritura, al extenderse el tiempo que los alumnos acuden a cursar su educación preescolar, ha ido posible para las compañeras y compañeros docentes de ese nivel, poder abarcar áreas que por premura de tiempo no había sido factible; en casi la totalidad de las aulas, las y los docentes trabajan creando un ambiente alfabetizador, leyendo cuentos, contando cuentos, contribuyendo a que el niño elabore la lectura del mundo como explica Freire, mediante el dialogo se invita a los infantes a discutir las ideas sentando el precedente que la palabra oral precede a la palabra escrita y que ambas permiten al niño acercarse a su realidad y a otras realidades. El incremento del tiempo que los alumnos pasan en preescolar, puede, sin duda, ser una fortaleza a la hora de alfabetizar a quienes lo cursan y marca un parámetro diametralmente opuesto a los criterios que decían que no se podía alfabetizar en ese nivel, ya que los alumnos están más preparados para emprender la aventura de acercarse a la palabra escrita, como establece Vigotsky el aprendizaje es una actividad social y no un proceso de realización individual. El enfoque histórico cultural remarca la importancia del contexto socioeconómico, histórico y cultural en que se efectúa determinada actividad, en el caso de la lectura y la escritura no puede negarse que es necesario revalorar la factibilidad de iniciar el proceso de adquisición de la lengua escrita en la educación preescolar, muchos son los factores que han cambiado y que permitirían por lo menos discutir en torno a esto. El contexto cultural en el que se desenvuelven las alumnas y alumnos en la actualidad es diferente al que como alumnos de ese nivel se tuvo en años pasados, las prácticas educativas han cambiado, unas se han vuelto obsoletas y algunas han ido modificándose para adecuarse a los nuevos tiempos y a las exigencias de la sociedad. En cuanto al ambiente alfabetizador en las aulas de clases, a partir del 2004, la lectura ocupa un lugar preponderante en el trabajo de las compañeras y compañeros docentes de preescolar, la biblioteca del aula se ha convertido en un espacio de convivencia de los alumnos con los textos, de acuerdo a Emilia Ferreiro (2010) los datos obtenidos en su investigación muestran un avance notable con respeto al establecimiento de las condiciones necesarias para la alfabetización inicial hay libros en las aulas, los libros son accesibles, hay circulación de libros, la educadora lee con frecuencia, los niños son invitados a escribir y las escrituras evolutivamente diferentes son aceptadas como válidas, estas situaciones son para Ferreiro un gran logro si lo valoramos a escala nacional, puesto que este escenario de un ambiente alfabetizador no se presentaba en el pasado. Esta democratización del acceso al libro y a la lectura, ha llevado a las niñas y niños a instalar con el apoyo de las y los docentes, conductas apropiadas para con los libros, de acuerdo a Ferreiro (2010) de 280 horas de grabación en aulas de educación preescolar, únicamente se contabilizaron 3 minutos de conductas inapropiadas con los libros, lo que podría dar una idea de la importancia de la palabra escrita, cuando al infante de educación preescolar se le considera lo suficientemente preparado para acercarse a ella. Ferreiro menciona que antes se empezaba la primaria sin oportunidades de convivir con los libros y ahora se tiene esa oportunidad desde educación preescolar, este acto de convivencia con los textos los lleva a plantearse la necesidad de leer lo que en ellos viene impreso, no decodificando las grafías, sino descubriendo las historias que ellos relatan, la propia presentación de los libros es un llamado a los niños Y los compañeros educadores han brindado las posibilidades para que los niños los sientan, toquen, coloreen, remarquen y vivan por medio de sus narraciones. Esta situación hace pensar que si antes se basaba en el grado de madurez la hora en que un niño podía acercarse a la lectura y la escritura, entonces con las recientes actividades que las compañeras y compañeros efectúan es posible que el tiempo en que el educando adquiría esta madurez se haya modificado. Finalmente es necesario establecer que el método elegido para la enseñanza de la lectura y la escritura debe ser acorde a la realidad del infante, a sus capacidades, a los referentes culturales y que considere que la lectura y la escritura son estructuras históricamente constituidas, objetos de identificación cultural colectiva no solamente un código, siendo la palabra generadora de Paulo Freire un método que cumple con las características señaladas. Por lo anterior, es necesario que si bien no sea factible en este momento cambiar todo el sistema educativo para incluir la alfabetización en las escuelas del nivel preescolar, como docentes ante al reto de alfabetizar a niños de esas edades debe plantearse si es viable: “La palabra generadora de Paulo Freire, como método de alfabetización en niños y niñas en edad preescolar.” 1.2. Objetivos de la investigación. 1.2.1. Objetivo general. Determinar la viabilidad de la alfabetización de alumnas y alumnos en edad preescolar con el método Palabra generadora. 1.2.2. Objetivos específicos. - Establecer la importancia de la alfabetización como medio de comunicación de alumnas y alumnos de educación preescolar. - Caracterizar el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lectura y la escritura en alumnas y alumnos de educación preescolar. - Conocer los cambios en los ambientes alfabetizadores de alumnas y alumnos de educación preescolar. - Determinar las ventajas de la alfabetización en alumnas y alumnos en educación preescolar. -Detectar factores que obstaculizan la alfabetización de alumnas ya alumnos de educación preescolar.0 1.3. Hipótesis. La palabra generadora de Paulo Freire como método de alfabetización posibilita la adquisición de la lectura y la escritura en niños y niñas en edad preescolar 1.4. Justificación. El acto educativo, en tanto acto humano, es multideterminado por gran número de situaciones que inciden en ella, han cambiado las exigencias de la sociedad para con las instituciones encargadas de socializar el conocimiento que a lo largo de la historia la humanidad ha podido crear, exigencias que se renuevan al ritmo incesante de la nueva información, de las nuevas maneras de concebir la realidad y de lo que la sociedad espera de la escuela en lo referente a la formación de sus nuevos integrantes. Si para Piaget, los estadios marcaban las posibilidades en cuanto al acto de aprendizaje, para Vigotsky los procesos evolutivos no coinciden con los procesos de aprendizaje, por tanto, a la idea autoimpuesta, de que no puede alfabetizarse en preescolar porque las niñas y niños no están maduros cognitivamente, podría plantearse la idea de no debe limitarse un acto educativo a la determinación de los niveles evolutivos reales, sino ver las posibilidades de descubrir las relaciones del proceso evolutivo en el proceso del aprendizaje con la ayuda de los demás. El acto educativo, es un acto humano, y en tanto es una construcción cultural, puede establecerse que es producto de la interacción del estudiante con un sinfín de factores que lo determinan, siendo imposible que un aprendizaje este determinado únicamente por estructuras mentales, pues intervienen determinados agentes culturales, el contexto social y cultural. Puede establecerse que en vez de limitarse, la actividad de lectura en edades tempranas puede, tal como aseveraba Vigotsky, promover el desarrollo psicológico, conduciendo a la superación progresiva del nivel de desarrollo. Uno de los elementos que debe considerarse a la hora de emprender la ardua labor de la alfabetización es generar ambientes alfabetizadores, es decir, crear las condiciones necesarias para que la alumnas y alumnos tengan elementos culturales que les faciliten la apropiación de la lengua escrita, estos elementos están presentes en el aula, en el hogar y en el medio que se desarrolla el niño. Al considerarse el ambiente alfabetizador en el hogar y en el contexto, es indudable que es diferente a cuando se estableció, que la lectura y la escritura únicamente se debían enseñar en el nivel primaria, diariamente los niños son bombardeados por los textos en la televisión, en las calles, conocen palabras que hace tiempo no existían, son en cierta medida, conocedores de palabras ante la vorágine en la que se ven inmersos. La escuela no puede seguir alfabetizando para el siglo pasado, tiene que reconocer que si se estanca en lo que hacia el siglo pasado la sociedad le recriminara por no educar para el futuro, si antes se concebía que la alfabetización comprendía saber leer y escribir, ahora es necesario reconocer que la alfabetización significa circular con eficiencia en el entramado de las prácticas sociales vinculadas con lo escrito, esta variación tiene que ver con que la definición de alfabetización no es estática, sino histórica y que cambia de acuerdo a los requerimientos de la sociedad, los usos sociales de la palabra escrita y las tecnologías a las cuales podemos acceder. Es necesario y urgente que el sistema educativo se replantee, cuando iniciar con la incorporación a la lectura escrita y que método debe emplearse para ello, sin olvidar que más importante que el método es que las niñas y los niños vean en la palabra escrita la posibilidad de transformación de su realidad. 1.5. Alcances y limitaciones. Al no ser la alfabetización en educación preescolar un objetivo de ese sistema educativo, no ha sido posible que pueda trabajarse en los salones, sin embargo, ante las expectativas de la sociedad, algunos padres han buscado opciones para el aprendizaje de sus hijos e hijas, en este sentido, los alcances del trabajo que se pretende implementar están marcados por el número de alumnos en edad de cursar su educación preescolar que acudan al consultorio de la Lic. En educación Especial Yozajara Soriano Ortiz, establecido en la población de Putla de Guerrero, Oaxaca. Se pretende sentar un precedente respecto al tema de la alfabetización en preescolar, para que los docentes de ese nivel, sobre todo de las escuelas públicas y privadas a las que acuden estos infantes puedan conocer la experiencia, analizarla y mejorarla dentro de los cetros educativos de la localidad. Las limitantes están marcadas por la renuencia del sistema educativo para que la alfabetización pueda iniciarse en el nivel de educación preescolar, la formación los docentes que ha propagado como verdad única que los alumnos de preescolar no están preparados para iniciarse en el camino de la lectura y la escritura. CAPITULO II. MARCO TEORICO 2.1. Antecedentes del tema. Diversas investigaciones se han efectuado sobre el tema de la alfabetización en la educación preescolar, sobre todo a partir del reconocimiento de la demanda de los padres de familia respecto a que sus hijos e hijas ingresen al nivel de educación primaria con nociones o ya adquirido la lectura y la escritura. Para el presente documento, se consideraron prioritariamente las que fueron realizadas en Latinoamérica, por la posible comparación con algunas de las características sociales económicas y culturales con nuestro país. Romero, Arias y Chavarría (2007) diseñaron una investigación con 200 familias costarricenses de escasos recursos con hijos en educación preescolar, en esta se encontró que los padres deseaban que sus infantes desarrollaran el hábito de la lectura y que aprendieran a escribir bien. Esta investigación que pretendía establecer la forma en que la cultura familiar incide en las prácticas relacionadas con la lengua oral y la lengua escrita, encontró que el nivel sociocultural bajo se relacionaba directamente “con menores niveles en las habilidades de los niños en conciencia fonológica, escritura de palabras, vocabulario, decodificación e identificación de letras.” (Rugerio, Guevara, 2015, 29). La investigación de Cassady (2003) consideró la importancia de la alfabetización dentro de la educación preescolar, considerando que esta “suele ser más efectiva cuando se utilizan programas instrucciones sistemáticos y estructurados, que promueven la adquisición de la conciencia fonológica, los conceptos básicos sobre el alfabeto, el leguaje, así como a realización de actividades de lectura contextualizada” (Rugerio, Guevara, 2015, 31). Las actividades que favorecen el logro de la adquisición de le lectura y escritura en educación preescolar son un ejemplo de las ideas de Vigotsky y Ausubel en el sentido de que el aprendizaje puede incentivar el desarrollo, por lo tanto, se podría superar la visión de que las actividades deban estar limitadas por los estadios explicitados por Piaget. Borzone (2006), en su investigación señaló que la lectura de cuentos en los salones de clases de las escuelas de educación preescolar, “favorece el desarrollo del lenguaje y el aprendizaje de la lectoescritura, así como al hecho de que no todos los contextos, en el hogar y en la escuela, proporcionan experiencias similares en calidad y cantidad” (Rugerio, Guevara, 2015, 32) Esta misma investigación, reconociendo que los sectores sociales menos favorecidos económicamente presentan un déficit cultural que impacta en la adquisición de la lectura y la escritura, lo que a la postre podría llevar al fracaso escolar, trabajó la lectura de cuentos en alumnos de preescolar con un nivel socioeconómico bajo, como una medida para disminuir ese déficit que presentan al ingresar los alumnos de diferentes estratos sociales. Al comparar los resultados del grupo de los alumnos con nivel socioeconómico bajo en relación a los otros dos con mejor estatus social, al final de la intervención el grupo revirtió los resultados, por lo que puede establecerse que con determinadas actividades “los niños pueden desarrollar habilidades cognoscitivas y lingüísticas a partir de actividades como la lectura y reinterpretación de textos” (Rugerio, Guevara, 2015, 33). Saracho (2001) en su investigación menciona la importancia del juego como estrategia para el fomento del aprendizaje de la lengua escrita. Uno de los factores a los que se hace alusión para desacreditar la enseñanza de la lectura y la escritura en el nivel preescolar es los métodos inadecuados que se podrían legar a utilizar puesto que no hay una directriz para tal aspecto desde el ámbito institucional. Y es que ante la ambivalencia del sistema educativo en cuanto a lo que es posible enseñar o lo que no, algunos docentes, ante la presión de los pares porque se enseñe a leer y escribir en el nivel, han buscado la manera de alfabetizar y en ocasiones lo hacen desde métodos no tan adecuados a las capacidades e intereses de las alumnas y alumnos en edad preescolar. La actividad lúdica tiene un lugar importante en la vida de los infantes, es deseable entonces, acudir a él como actividad central que permita el acercamiento de las niñas y niños por medio de un ambiente del juego a conductas orientadas a la alfabetización. Algunas de las características de la investigación de Saracho fue que duró 8 semanas, que los juegos estaban orientados al desarrollo de la alfabetización y que hubo modificaciones al aula de tal manera que se pudieran implementar los juegos, mismos que a su vez impulsaban la lectura y la escritura. Saracho concluyó en su trabajo que “el uso de ambientes físicos relacionados con la alfabetización inicial puede proveer de numerosas oportunidades a los niños para que ellos practiquen habilidades como la lectura, la escritura, escuchar y hablar, todo ello por medio de actividades de juego simbólico” (Rugerio, Guevara, 2015, 33). González y Delgado (2009) analizaron los efectos de la lectoescritura sobre el rendimiento académico y el impacto en el desarrollo de habilidades de tipo cognoscitivo-lingüístico. Las sesiones fueron de dos horas y media durante 8 meses trabajado aspectos como el desarrollo fonoarticulatorio, conocimiento fonológico, desarrollo semántico y morfosintáctico, la exactitud lecto-escritora, la compresión lectora y la expresión escrita. Los datos obtenidos después de la intervención muestran diferencias estadísticas significativas a favor del grupo en que se implementó la intervención a partir de la segunda evaluación, lo cual implicaba un mejor rendimiento académico, por lo que González y Delgado establecieron que “el lenguaje escrito juega un papel importante dentro del rendimiento académico de los niños en edades tempranas, sobre todo cuando se trabaja conjuntamente con contenidos relativos al desarrollo metalingüístico y del lenguaje oral.” (Rugerio, Guevara, 2015, 36). Vega (2006) y Vega y Macatela (2007) al referirse al proceso de adquisición de la lengua escrita, establecen que los infantes al estar inmersos en una sociedad donde se lee y se escribe, inician desde los 2 o 3 años con algunas actividades que tienen relación con la lectura y la escritura, tal como reconocer logotipos, letreros en la calle, etiquetas, sobre todo las que tienen relación con algunos productos comerciales que comúnmente ven en la televisión, esto significa que el aprendizaje es esos aspectos es importante puesto que el lenguaje es arte central de su desarrollo. Un punto importante a destacar es que retoman la importancia de los ambientes alfabetizadores como medio para facilitar la adquisición de la lengua escrita: “en un ambiente rico en actividades y materiales alfabetizadores, los niños conocen diferentes aspectos de la lectura y la escritura, asociándolos con muchos sucesos de su vida cotidiana” (Vega, 2015, 27) De acuerdo a Ana Teberosky (2008), en las escuelas de preescolar y primaria se enfrentan a dos cuestiones: el acceso de los infantes a la cultura escolar y la adaptación de la enseñanza a las competencias infantiles de los destinatarios de la acción educativa, al referirse a la adquisición de la lengua escrita sostiene que “en la alfabetización inicial existe actualmente una tensión entre la representación normativa de la enseñanza y la aspiración constructivista del aprendizaje” Lo anterior se puede explicar porque existe el conflicto en el hecho de que los niños escriben antes de saber todas las letras y reglas de escritura convencional, o que antes de saber leer los niños tienen interacción con aspectos propios de la lectura. Para poder lograr esto se entiende que “para ser lector antes de saber leer, o escritor antes de hacerlo de forma convencional, es necesario interactuar con lectores o libros”. (Teberosky, 2008, 19) Alarcón (2005), retoma un asunto importante que muchas veces en las escuelas pasa desapercibido, se asume que los infantes llegan en igualdad de condiciones y por tanto es posible el trabajo de manera homogénea, nada más alejado de la realidad puesto que las diferencias no solo tienen que ver con las cuestiones genéticas, sino también las de carácter cultural y de marginación provocada por la situación socioeconómica del estrato social al que pertenezcan. “Al plantear que el desarrollo del niño es un proceso cuyo ritmo y contenido están en relación con la realidad a la cual pertenece, estamos enfatizando no solo las características que asume la relación niño-medio social, sino también el peso que este tiene como factor educativo en su propio desarrollo” (Alarcón, 2005, 119) Por ser una cuestión en la que es poco factible intervenir, es obviada y las repercusiones que tiene en el aspecto educativo son sobreentendidas, pero no contempladas y amortiguadas por los docentes. Las desigualdades provocadas por razones económicas son una lastimosa realidad ya que es un obstáculo en el proceso de desarrollo de los niños, lo que afecta sobremanera la parte cognitiva. “El déficit alimentario de la madre y la mala atención a la salud, son realidades que inciden en su proceso de desarrollo biológico y psíquico. Es posible suponer que en estos primeros meses de vida ya se harán sentir factores del entorno social, tales como el lenguaje, las particulares pautas de socialización, el clima familiar y otros datos del ambiente social inmediato.” (Alarcón, 2005, pág. 118). 2.2. Bases teóricas. 2.2.1. Educación preescolar. 2.2.2. Alfabetización. Al momento de plantear la necesidad de que los alumnos y alumnas adquieran la lengua escrita, es necesario remitirnos a la ontogénesis del lenguaje, establecer que en condiciones normales, un infante sin ningún impedimento tanto morfológico, como intelectual, “adquiere su lengua materna partiendo de una predisposición biológica hacia el comportamiento lingüístico, primordialmente en sus aspectos de comprensión auditiva y expresión oral” (Feldman, 1979, pág. 19). La adquisición y desarrollo el lenguaje, se basa en la retroacción y autocorrección, la acumulación de experiencias permite su perfeccionamiento, de tal forma que el infante aprende el lenguaje a utilizar sin haber comprendido o conocido las reglas gramaticales para su uso. De lo anterior puede establecerse que: “1.° que el proceso de adquisición del lenguaje propiamente dicho (la comprensión auditiva y la producción oral), es un proceso de aprendizaje en el que no interviene necesariamente un proceso de enseñanza, mientras que, 2.° la lectura y la escritura son procesos de aprendizaje que exigen irremediablemente la mediación de la enseñanza estructurada” (Feldman, 1979, pág. 25). En las instituciones educativas que van a encargarse de esta enseñanza estructurada existe la duda acerca de cuándo empezar con el proceso de enseñanza de la lengua escrita, en el caso el nivel de educación preescolar esto ha creado un vacío que algunos docentes ante la exigencia de los padres han llenado con su esfuerzo para trabajar la lectura y la escritura, otros docentes se han refugiado en la curricula del nivel preescolar que no explicita que deba iniciarse este trabajo en el nivel. Este conflicto va más allá de lo metodológico, sino tiene que ver con una concepción del proceso en sí mismo. “Parte de nuestra actual incertidumbre acerca del momento idóneo para iniciar la enseñanza de la lectura y la escritura, brota de una comprensión defectuosa de relaciones entre el desarrollo y la enseñanza. Según muchos psicólogos, es inútil intentar la enseñanza de ciertas destrezas lingüísticas hasta tener evidencia del desarrollo de ciertas capacidades intelectuales y psicomotrices en el niño, sin que estas tengan relación directa con el lenguaje como tal” (Feldman, 1979, pág. 27) Esto es una coerción al momento de tomar la decisión de si alfabetizar o no, puesto que al estar el nivel de preescolar fundamentado en los postulados de Piaget, específicamente en cuanto a lo que se refiere a los estadios, estos, más que un marco de referencia se han convertido en limitantes, con el argumento de que los infantes no están preparados para iniciar ese proceso, sin embargo tanto Vigotsky como la teoría Gestalt sostienen que el lenguaje puede estimular el desarrollo y no que el desarrollo limite el aprendizaje. En ese sentido se reconoce la relación entre el desarrollo y la enseñanza, ya que al “desarrollo le correspondía la función primordial de disponer al organismo para el aprendizaje, y que el aprendizaje, a su vez, contribuye directamente al desarrollo del organismo” (Feldman, 1979, pág. 27). Esto permitiría cuestionar la idea generalizada de que existe un momento único a partir del cual empezar a trabajar la enseñanza e la lengua escrita, momento que coincide con el ingreso de los infantes a las escuelas del nivel primario, esto en el entendido que coincide con algunas características específicas en cuanto a su desarrollo como: mayor capacidad de atención y concentración, desarrollo de la musculatura fina, mejor discriminación visual y auditiva, comprensión de instrucciones, direccionalidad, percepción topográfica y remanencia ocular. (Feldman, 1979, pág. 28). Las características particulares de cada alumna o alumno, plantean el reto de buscar la edad idónea en que las alumnas y alumnos puedan empezar su proceso de enseñanza de la lengua escrita pero especialistas han planteado que “puede ser de tres años y medio, mientras que para otros, puede subir hasta seis. La edad preferida por uno u otro de estos grupos, refleja una combinación de factores emotivos, psicológicos y neurológicos, pero obviamente no se basa en ningún criterio lingüístico, ya que no hay dos niños cuyo desarrollo lingüístico sea absolutamente idéntico.” (Feldman, 1979, pág. 31). Existe una predisposición natural a adquirir el lenguaje, lo cual no sucede en el aprendizaje de la lengua escrita, ya que no exista una condición innata que favorezca la adquisición de la lectura y la escritura, por tanto, es necesaria la mediación del docente por medio de estrategias diseñadas específicas para la actividad. Estas actividades son muy específicas, dado que deben considerar no solo el grado de desarrollo de los infantes, sino también considerar el bagaje cultural con que cuenten y favorecer la motivación ara la lectura y la escritura, en la medida de lo posible “buscar una didáctica que no requiera de un nivel previo específico de madurez, sino que en si estimule los procesos de aprendizaje y, por consiguiente la maduración del niño.” (Feldman, 1979, pág. 49). Estas actividades deben seguir la secuencia que siguen el niño en la elaboración de su pensamiento, es decir, la progresión evolutiva: sincrético, analítico y sintético. Es importante no pensar la enseñanza de la lengua escrita solamente como una cuestión de métodos, sino considerar todo lo que engloba, el docente de alumnos en edad preescolar además de considerar su desarrollo evolutivo, debe considerar el contexto cultural, el acercamiento que ha tenido a los textos escritos, que las actividades sean acordes a los intereses del alumno y alumna. “La lectura es una actividad cuyo aprendizaje depende del desarrollo simultaneo de una gran variedad de capacidades y destreza, perceptivas y productivas, pero, en el fondo, la lectura misma puede ser el vehículo de lograr dicho desarrollo, siempre que las metas a alcanzar y las técnicas a utilizar sean consonantes con una metodología aceptable de la lectura” (Feldman, 1979, pág. 82). Uno de los errores del sistema educativo es considerar que la escolarización es el inicio del aprendizaje de los niños, se les considera una “tabula rasa” o un recipiente vacío, cuando en realidad los niños llegan con un bagaje cultural que potencia o limita los aprendizajes, con destrezas que han cultivado fuera de la escuela y que deben ser un apoyo para la enseñanza en general y de la lectura y la escritura en particular. Debe rescatarse que “el aprendizaje de la lectura en el preescolar no es un hecho aislado en la formación del niño, sino una experiencia que (…) influye beneficiosamente en el desarrollo de todo el conjunto de destrezas implícitas en el desarrollo del niño” (Feldman, 1979, pág. 95). 2.2.3. Método Palabra Generadora. 2.3. Definición de términos básicos. REFERENCIAS: Feldman D. 1979. Metodología de la lectura y la escritura en el nivel de educación preescolar. España. INCIE. Ferreiro E., Dirección de contenidos educativos. (2010, 10,13) Conferencia de la Dra. Emilia Ferreiro, Fragmento I. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=zh6lVMB66SI&index=2&list=PLVpYk08XQAeR MCrgcvBuL3FK83SRbUou9 Freire P., Macedo D. 1989. Alfabetización, lectura de la palabra y lectura de la realidad. México. Editorial Paídos. Freire, P. 2006. Conscientizacao, teoría y práctica de la liberación. México. Editorial La Mano. Rugerio J., Guevara Y. 2015. Alfabetización inicial y su desarrollo desde la educación infantil. Revisión del concepto e investigaciones aplicadas. México. Ocnos.