LA INFLUENCIA DEL PRETOR EN EL DERECHO ROMANO Por JUAN JOSÉ EYZAGUIRRE Resumen En el presente trabajo, se busca evaluar la relevancia jurídica del pretor, con el objetivo de analizar su influencia en el Derecho romano. En vista de tal objetivo propuesto, se realiza una contextualización con el entorno político y social de la época. Una vez entendida la contextualización, se procede al cuerpo argumentativo del trabajo, donde se busca defender la tesis mediante los argumentos de que el pretor tuvo una influencia directa e indirecta en el Derecho romano. Palabras claves: magistratura, pretor, Roma, derecho. I. INTRODUCCIÓN El Imperio Romano ha sido, sin duda, una de las mayores civilizaciones de la historia, no solo por su inmensidad territorial, sino que también por su incuestionable legado y trascendencia en materia social, política, económica y principalmente jurídica. En sus más de dos mil años de existencia1, el Imperio gozó de momentos de estabilidad y prosperidad, y tiempos de crisis y guerras. Es así como las situaciones sociales y políticas fueron cambiando, mientras que el Derecho se fue adaptando a medida que las circunstancias lo requerían, sin embargo, no varió sustancialmente, sino que mantuvo su esencia en el tiempo2. Este derecho alcanzó una sofisticación sin precedentes para la época, ya que las normas que componen el Derecho romano fueron elaboradas por los mismos juristas3, los especialistas en esta materia de aquel entonces. En consecuencia, esta sofisticación técnicajurídica del derecho, influenció posteriormente a muchos países a lo largo del mundo, influencia que sigue diciendo presente con fuerza hasta el día de hoy. Lo que hoy conocemos como “Derecho romano”, no fue obra de unos cuantos personajes en un período acotado de años. Sino que surgió luego de siglos de existencia, donde encontramos distintas fuentes del derecho, junto a diversas situaciones políticas y culturales en Roma. De esta manera, es importante entender que cada forma o figura política fue condicionante en cuanto a la creación de derecho. Debido a que en la historia de Roma surgieron muchas instituciones, que fueron fuentes creadoras de derecho, por ejemplo: los Colegios Pontífices con las Acciones de la Ley en las XII Tablas; el Pretor con el Edicto Jurisdiccional; los Emperadores con las constituciones imperiales; los mismos juristas; etc. A raíz de esto último, en el presente ensayo se intentará establecer que el Pretor fue la figura política que más influyó en el Derecho romano desde la fundación de Roma, hasta el año 230 d.C. Primeramente, es importante precisar que al acuñar el término “figura política” se refiere a cualquier órgano político existente desde la fundación de Roma hasta el año 230 d.C. Entonces, en relación a la tesis propuesta, se pretende analizar la influencia que puede 1 Considerando la posterior división del Imperio y caída del Occidente en el año 476. El Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino perduró hasta el 1453. 2 STEIN (1999) pp. 2. 3 STEIN (1999) pp. 1. haber tenido el pretor en el derecho, sea de forma directa mediante el Edicto jurisdiccional, o de forma indirecta a través de su mera función. Con el objetivo de sustentar la tesis, se comenzará con una breve periodificación histórico a modo de contextualización, posteriormente se procederá a describir la función del pretor y su figura como tal. Posteriormente se dará un enfoque al Edicto Jurisdiccional, para finalmente terminar con la conclusión. Así también, es necesario definir a grandes rasgos el pretor y su función. El pretor es un cargo político creado el año 376 a.C. con las leges licinae-sextiae con la finalidad de administrar justicia. Administra el derecho a través del edicto del pretor, por medio de una facultad llamada jurisdictio. Está dotado de potestas e imperium, es decir, un poder socialmente reconocido. Como se precisará a continuación, el pretor tuvo una trascendental influencia en el derecho, mediante distintas formas. II. BREVE PERIODIFICACIÓN HISTÓRICA Para desarrollar el trabajo, es importante fijar el período de tiempo que abarcará la investigación. Junto a una breve contextualización de lo que estaba ocurriendo social y políticamente. De esta forma, se utilizará la periodificación histórica más común que ha sido frecuentada por los historiadores, la que se divide en Monarquía, República e Imperio. Sin embargo, para el objeto de la investigación, se abarcará solamente el periodo monárquico y el de la república. La Monarquía es la primera forma política de la historia Romana. Va desde la fundación de Roma hasta el 509 a.C. con la caída del último rey. Era todavía una sociedad muy precaria, donde el derecho estaba contenido en los mores maiorum, es decir, en la oralidad. Socialmente era una sociedad muy desigual. Predominaban los patricios, que eran los únicos considerados ciudadanos romanos, en consecuencia, los únicos con derecho políticos. Inferiores a ellos estaban los plebeyos, que provenían normalmente de la plebe y no tenían ningún derecho político, sin embargo, a pesar de no ser considerados ciudadanos romanos, si eran hombres libres. Formaban la fuerza de trabajo y la milicia. Finalmente están los esclavos, sin ningún derecho, debido a que eran considerados como una cosa. Por otro lado, la etapa monárquica se caracterizó por ser una sociedad primitiva y ritualista, muestra de ello es el sacerdocio de Vesta; un culto a los dioses exclusivamente femenino, donde las mujeres tenían un papel importante en ciertos ritos característicos de la época, además formaban parte del Colegio pontificial4. La forma de gobierno se componía a partir del Rex, con la máxima autoridad y tiene todos los poderes a su disposición. Luego del Rex, estaba el Senado, que tenía un papel meramente consultivo, es decir, un asesor y acompañante del Rex. También existieron los Comicios, que eran aquellos órganos compuestos por las asambleas del pueblo romano. Y finalmente, pero no menos importante, los Colegios pontífices, que eran los encargados de administrar la justicia e interpretar el derecho basado en los mores mairoum, encabezado por 4 LOPEZ GUETO (2019) pp. 34. el Pontífice Máximo, además de ser el principal sacerdote del Colegio, tenía a su disposición y orientación religiosa a las vestales, con la capacidad de castigarlas5 Este primer período nos interesa no solamente como contextualización, sino que se desarrolla para introducir la lucha patricio-plebeya, la cual se volverá a referir más adelante en el trabajo. El período posterior a la Monarquía se conoce como la República. Comienza el 509 a.C. hasta el 27 a.C. con la proclamación de Octavio como príncipe. Esta época se caracteriza por ser una república oligárquica, es decir, un predominio por parte del Senado. En consecuencia, no hay una única autoridad. El aspecto social no es tan relevante para el ensayo como el período anterior, no obstante, cabe recalcar que la desigualdad fue disminuyendo, y los plebeyos fueron tomando un rol protagónico poco a poco. En cuanto a la política, surgen las magistraturas republicanas, las que se crean con las leges licinae-sextiae, las que tuvieron gran importancia principalmente porque dan origen a toda esta nueva forma de política, en la que el poder se descentraliza. A las magistraturas se podía acceder mediante el cursus honorum. Entre ellas están las mayores y las menores. Las mayores son los cónsules, con la finalidad de administrar el gobierno y las milicias; y los pretores, figura al cual se estudiará en el trabajo. En las menores están los ediles, encargados del fisco; y los censores, encargados del censo. En la República nos interesa principalmente la situación política, precisamente la figura del pretor, que es justamente el objeto del trabajo a realizar. III. SURGIMIENTO Y EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PRETOR. Con el objetivo de entender la creación de la pretura en el año 376 a.C., hay que remontarnos más de un siglo atrás. Ya que el primer precedente del pretor es la lucha patricioplebeya, específicamente la segunda secesión, que tuvo lugar desde el año 493 al 451 a.C. Como ya se dijo anteriormente, la sociedad en la etapa monárquica era extremadamente desigual. Entre los hombres libres existían los patricios y los plebeyos, entre los cuales había una abismal diferencia en cuanto a sus privilegios en la ciudad-estado de Roma. En un principio, los patricios eran los únicos considerados ciudadanos romanos, entonces era los únicos que podían acceder a los cargos públicos y tener derecho a sufragio. Lo que dejaba en claras condiciones de inferioridad a los plebeyos. Entonces, la situación empieza a cambiar cuando los plebeyos amenazan con irse de la ciudad, y formar una ciudad vecina, compuesta solo por plebeyos, de esta manera, se inicia la primera secesión de la plebe6. Esta amenaza, los patricios lo vieron con mucho temor, ya que en el caso de que abandonasen la ciudad, se quedarían sin mano de obra ni poderío bélico. Es así como la primera secesión tuvo notables consecuencias para la configuración romana. Por otro lado, otra desigualdad e injusticia a la cual estaban sometidos los plebeyos era el nulo conocimiento del derecho. En ese entonces, la administración e interpretación del ius estaba en manos del Colegio de los Pontífices, los cuales resolvían el derecho a partir de resoluciones ordálicas y de una manera principalmente religiosa7, basándose meramente en 5 LOPEZ GUETO (2019) pp. 38. VON JHERING (1987) pp. 163. 7 VON JHERING (1987) pp. 152. 6 los mores mairoum8, además, este Colegio estaba conformado exclusivamente por plebeyos. De esta forma comienza la segunda secesión de la plebe, donde se busca zanjar esta desigual administración del ius. En respuesta a la agitación plebeya, se dicta la Ley de las XII Tablas, donde se fija el derecho y lo más importante; “el proceso de igualación entre los patricios y plebeyos será inexorable”9. De igual forma, la interpretación del derecho contenido en las XII Tablas le concernía a los Pontífices, hasta la creación de los pretores. Entonces, tal como expresa Rudolf von Jhering: “la posición dominante que el colegio pontificial había conseguido en materia de sapiencia jurídica, su monopolio de la ciencia jurídica oficial, la oprimente coerción que de ese modo ejercieron sobre el pueblo, perduró por más de un siglo”10. De esta forma, es que se puede afirmar que la lucha patricio-plebeya es el primer precedente de la creación del pretor, debido a que mediante esta lucha se busca por primera vez dejar fijado mediante la escritura el derecho. Y esta escrituración del derecho será administrado mediante un órgano que se podría considerar predecesor de la pretura, los Colegios Pontífices. Debido a que en ese entonces, los Colegios Pontífices gozaban de la jurisdictio, que es la facultad de administrar justicia. Sin embargo, con la futura creación de la pretura, esta facultad pasará a estar en manos del pretor. Tendrán que pasar más de cien años, en un período de democratización de la sociedad romana, para que surja la figura del pretor. Nuevamente con los plebeyos como protagonistas. En el año 367 a.C. se crea el pretor, con la función principal de administrar justicia para todos. De esta forma, se relega a los Colegios Pontífices como meros interpretadores del ius. Es así como la justicia empieza a ser finalidad propia del pretor junto a los pontífices, de manera que el pretor administre directamente el ius, consultando al Colegio pontificial, ya que eran los técnicos del derecho, aquellos que tenían autoridad dotada de este conocimiento.11 Esta dualidad en cuanto a la administración e interpretación del derecho siguió hasta unos años después, con la aparición de los juristas. Es así como poco a poco irían relegando a los pontífices. Sin embargo, este tema se abordará más adelante. IV. FUNCIÓN DEL PRETOR Y FORMA INDIRECTA DE INFLUENCIA Describir y detallar la función del pretor es necesario para el objetivo de este trabajo. Debido a que mediante el actuar de los pretores, principalmente mediante la forma de litigar y su evolución, es que el pretor fue influenciando indirectamente en el derecho. El pretor no tiene la misma finalidad que un juez, sino que es el encargado de encuadrar jurídicamente las pretensiones de las partes12. Es decir, de administrar justicia. Y las formas de llevar adelante la administración de esta, estaban contenidas en la Ley de las 8 Aquel conjunto de reglas y preceptos que el ciudadano romano apegado a la tradición debe respetar. Costumbres romanas. 9 AMUNÁTEGUI (2011) pp. 34. 10 VON JHERING (1987) pp. 163. 11 AMUNÁTEGUI (2011) pp. 39. 12 AMUNÁTEGUI (2011) pp. 107. XII Tablas, y se le llamó Acciones de la Ley a este procedimiento. 13 Aquel procedimiento estaba repleto de formalidades, tanto así, que una palabra mal empleada en el procedimiento derivaría en la anulación del juicio. Entonces estas acciones devinieron en odiosas, y producto del uso de la certa verba14, se volvió un procedimiento engorroso15, lo que devino posteriormente en que los ciudadanos prefirieran el ius gentium antes del ius civile, como se detallará a continuación. Las acciones de la ley , propias del ius civile, eran formalistas y religiosas, por lo que no se volvieron del agrado de los ciudadanos romanos ni del pretor. Además, solo se podían aplicar a los ciudadanos romanos. Lo que devino en un grave problema, debido principalmente a que el comercio iba creciendo cada vez más, por lo que era necesario un derecho que sea aplicable a los extranjeros. Es así como surge el pretor peregrino y con él una nueva forma de litigar, el agere per formulas. Y lo más importante, se crea un nuevo derecho, el ius gentium. Este nuevo derecho, regulaba las relaciones entre ciudadanos y extranjeros, debido a que el ius civile estaba restringido para los ciudadanos romanos. La forma de litigar en el ius gentium era el agere per formulas, que tenía la particularidad de simplificar todo el procedimiento jurídico, mediante una fórmula fijada por el pretor en el que se contenían las acciones y excepciones. Se empezó a preferir esta forma de litigar porque el ius civile se volvió engorroso y molesto de utilizar. Es así como se nota la notable importancia del pretor peregrino, ya que este al estar encargado de regular las relaciones entre ciudadanos y extranjeros, adquirió una gran relevancia en la misma república y posteriormente en la influencia de otros aspectos, como el procedimiento formulario, que se desarrollará a continuación. Posteriormente, el procedimiento formulario se volvió atractivo para los romanos, y se empezó a usar cada vez más. Finalmente, la Lex Aebutia dictada en el año 130 a.C. permite la litigación por medio de este procedimiento formulario. El agere per formula, consistía en: “cuando las partes se presentaban ante él, el pretor les permitía expresar sus reivindicaciones y defensas con sus propias palabras, en vez de adherirse a formas predeterminadas”16. Estas ausencias de formas predeterminadas es una de las diferencias con el procedimiento preexistente. Después de la primera parte previamente descrita, se presentaba en términos hipotéticos la fórmula, mediante un escrito. Posteriormente esta fórmula, llegaba al juez, quien resolvía el caso, a partir de esta fórmula. De esta manera, se evidencia como la figura del pretor estuvo indirectamente involucrado en la evolución en la forma de litigar y en el surgimiento del derecho de gentes, un derecho completamente nuevo. Pasando desde el agere per legis al agere per formula. Entonces, al producirse un cambio en la forma de litigar, evidentemente se está produciendo un cambio en el derecho romano de suma importancia. Y este cambio de litigio surge a raíz de la relación del pretor con los ciudadanos y los extranjeros. En consecuencia, se podría afirmar que el pretor influenció indirectamente en el Derecho romano. 13 AMUNÁTEGUI (2011) pp. 39. Forma gestual y rígida mediante la cual se debían hacer valer las acciones de la ley. 15 Gayo 4. 30 16 STEIN (1999) pp. 12. 14 V. EL EDICTO JURISDICCIONAL Y FORMA DIRECTA DE INFLUENCIA El pretor, una vez iniciado su mandato, debía presentar un programa de recursos jurisdiccionales y parajurisdiccionales, al cual se le llamó el Edicto del Pretor o Edicto Jurisdiccional, el cual se mantenía vigente hasta el final de su período en el cargo. En el edicto se contenían las distintas hipótesis en las que se concederían una fórmula en específico, esto es, las acciones o excepciones17. Como se puede apreciar, esta era la forma mediante la cual el pretor creaba el derecho. Es decir, en su labor de decir el derecho, mediante este programa anual, de igual forma estaba creando derecho. Debido a que en cada nuevo período se incluirían nuevas fórmulas innovadoras, entonces, nuevas formas de resolver ciertos casos en específico. Es a partir de esto último que se nos permite afirmar que gran parte del Derecho romano es producto del edicto jurisdiccional, por lo tanto, el pretor con su programa anual estaba influyendo de manera directa en el Derecho romano, debido a que básicamente estaba creando derecho. Como año a año cada pretor debía presentar un nuevo edicto, donde idealmente se conservaba los elementos positivos del mandato anterior, fueron surgiendo nuevos “remedios” para cada caso, es decir, acciones y excepciones. Fue tanta la innovación de esta fuente, que el derecho creado por esta magistratura se le llamó ius honorarium18. Lo que fundamenta una vez más la importancia como labor creadora del pretor. Entonces, se puede apreciar que como tienen plena capacidad de dar o denegar acciones o excepciones, podía intervenir de forma indirecta en el ius civile19. Es así como el pretor podía derechamente modificar el Derecho civil. En cuanto al edicto como tal, éste gozaba de una gran calidad técnico-jurídica Esta afirmación puede sonar un tanto extraña, debido a que los pretores no eran especialistas del derecho, sino que tenían aptitudes políticas o militares, en consecuencia, por sí mismos no hubiesen sido capaces de formular este edicto. Entonces, los pretores actuaban asistidos por un consilium de juristas, con la finalidad de preparar y redactar anualmente el edicto20. Recordemos que los juristas son técnicos y especialistas del derecho, de ahí la explicación de que el edicto tenga tal nivel técnico. Entonces, se podría decir que el edicto era también obra de los juristas, de manera que la jurisprudencia influenció enormemente en la figura del pretor y en su creación y dictación del derecho. VI. CONCLUSIÓN. Como se detalló en el trabajo, el surgimiento del pretor es producto de una evolución en las instituciones, a raíz de situaciones políticas y sociales. Es por eso, que era necesario analizar los precedentes de la magistratura y su misma evolución histórica. 17 GUZMÁN BRITO (2013) pp. 26. STEIN (1999) pp. 17. 19 GUZMÁN BRITO (2013) pp. 26. 20 GUZMÁN BRITO (2013) pp. 32. 18 Por otro lado, el trabajo se centró en intentar demostrar si es que efectivamente el pretor fue la figura más relevante en el período aludido en relación con la creación del derecho. Para ello, se analizó principalmente su impacto en otras instituciones, principalmente en el ius civile, ius gentium, agere per legis, agere per formula y el pretor peregrino. Mientras que por otro lado, se analizó también la relevancia de la fuente del derecho propia del pretor; el edicto jurisdiccional. Entonces, luego de haber analizado todos los puntos ya mencionados, es posible concluir que efectivamente el pretor fue la figura más influyente en cuanto a la creación de derecho. Debido a: 1) Influencia de una manera indirecta: producto de su labor como administrador de justicia, exclusivo para los ciudadanos romanos. Se tuvo que crear un nuevo procedimiento para los extranjeros. Es así como surge el agere per formula, y asimismo el derecho de gentes, de la mano con el pretor peregrino. En otras palabras, si no hubiese existido una magistratura que administre el ius de manera exclusiva para los ciudadanos, quizás nunca hubiese existido el concepto de derecho de gentes, ni el pretor peregrino ni el agere per formulas. Entonces se puede concluir que producto del pretor junto al comercio, el derecho en este ámbito evolucionó enormemente, de manera que no influenció meramente a los extranjeros, sino que, a los mismos ciudadanos romanos, con la posterior inclusión del procedimiento formulario. 2) De manera directa: El pretor, mediante la dictación anual de su programa, estaba influenciando directamente el derecho romano, ya que creaba derecho. Como se expuso que el edicto fue una de las mayores fuentes del Derecho romano. Dada su innovación y alta calidad técnica-jurídica, influenciado por la jurisprudencia. Entonces, al ser el edicto fuente del mismo pretor, el magistrado queda posicionado como creador de derecho. De hecho, se acuñó un nombre a la creación de derecho de éste; ius honorarium. BIBLIOGRAFÍA CITADA AMUNÁTEGUI PERELLÓ, Carlos (2011): Historia social, política y jurídica de Roma (Santiago, Editorial Legal Publishing Chile, primera edición). GUZMÁN BRITO, Alejandro (2013): Derecho privado romano (Santiago, Editorial Thomson Reuters, segunda edición). LOPEZ GUETO, Aurora (2018): El derecho en femenino singular (Madrid, Editorial Tecnos, edición 2018) STEIN, Peter (2000); El Derecho romano en la historia de Europa (Madrid, Editorial Siglo veintiuno) VON JHERING, Rudolf (1987): Bromas y veras en la ciencia jurídica (Editorial Civitas, decimotercera edición). .